AMÉRICA LATINA: OPORTUNIDADES PARA INFLUIR EN LOS MERCADOS INTERNACIONALES DE PRODUCTOS BÁSICOS

RESUMEN
Partiendo de la idea que las exportaciones de productos básicos son en la actualidad el pilar de inserción de América Latina en la economía mundial, en este trabajo se examinan las oportunidades que tiene la región para influir en los mercados internacionales de estos productos, con la finalidad de garantizar que la evolución de los precios no conspire contra sus objetivos de desarrollo. Para ello, se parte tanto de las potencialidades que ofrece la integración, en especial la integración de los recursos naturales, como de la exploración de los mercados de un conjunto de “commodities” (niobio, plata, litio, renio, cobre, boro, estaño, soja, azúcar y café) en los cuales América Latina tiene una importante presencia.
PALABRAS CLAVE: integración-integración de los recursos naturales-América Latina-mercados de productos básicos-recursos naturales.
CLASIFICACIÓN JEL: F15, O13.
ABSTRACT
Starting from the idea that commodity exports are currently the mainstay of Latin American integration in the world economy, this paper examines the opportunities for the region to influence the international commodity markets, with the aim to ensure that the price development not conspires against their development objectives. To this end, both part of the potential offered by the integration, especially the integration of natural resources, and the exploration of markets a set of “commodities” (niobium, silver, lithium, rhenium, copper, boron, tin, soybeans, sugar and coffee) in which Latin America has a strong presence.
KEYWORDS: integration-integration of natural resources-Latin America-commodity markets-natural resources.
JEL CLASSIFICATION: F15, O13.

1.      INTRODUCCIÓN.

Las exportaciones de recursos naturales, bajo la forma de productos básicos[i], son actualmente el pilar de la inserción de América Latina en la economía mundial, representando el 54,1% del total de las exportaciones regionales (CEPAL, 2011).

Sin embargo, como señala Mónica Bruckmann (2012) en su trabajo “Recursos Naturales y la Geopolítica de la Integración Sudamericana”, la región desaprovecha las oportunidades derivadas de su importante presencia en los mercados de productos básicos, aunque tiene condiciones para participar en la formación  del precio internacional de minerales, así como para negociar con Estados Unidos – y otras potencias- con relación a ciertos minerales estratégicos.

En este contexto, resulta imperativo el diseño de una agenda que optimice el aprovechamiento de los recursos naturales a escala continental, maximizando las oportunidades para su utilización en función del desarrollo regional.  Ello, a su vez, contribuiría al fomento de estrategias colectivas que eviten la necesidad de una competencia desgastante entre los productores y exportadores, la cual a la larga erosiona los márgenes de beneficio que se obtienen de la comercialización de los recursos naturales, y adicionalmente, permitiría ir creando las condiciones para superar el modelo de acumulación que impera en la región, y junto a el, las condiciones de inserción subordinada que la han singularizado hasta la fecha.

Estas “estrategias colectivas” diseñadas para influir en los mercados de productos básicos  –que pudieran llegar a ser uno de los componentes articuladores de la integración latinoamericana-, habrían de ser concebidas en el marco de los nuevos espacios de integración que han surgido en América Latina, y abrirían las puertas para el avance de la integración de los recursos naturales del continente.

  1. LA INTEGRACIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES.

Cuando se menciona la integración de los recursos naturales en América Latina, generalmente se piensa en términos de integración energética, sector en el cual han existido varias iniciativas con diferente grado de efectividad y resultados[ii], sin embrago, hasta la fecha las estrategias en dicha área se han sustentado básicamente en modelos de oferta y demanda, caracterizándose, según Gerardo Honty, por la “interconexión física para transportar electricidad y gas natural, sin ningún compromiso político y sin aspiraciones de proyectar un desarrollo regional sustentable” (Citado por Mansilla, 2011).

Con este trabajo se pretende ir un poco más allá, identificando otros recursos naturales donde es posible avanzar en materia de integración, la cual, a su vez, tendría la responsabilidad de asumir otras funciones, las cuales pudieran sintetizarse en:

  • Garantizar que América Latina sea la fuente estable, segura y privilegiada de los recursos naturales que demanda su propio desarrollo.
  • Coordinar la extracción y comercialización de los recursos.
  • Compartir experiencias sobre la extracción, manejo, control, utilización, etc. de los recursos naturales.
  • Fomentar la inversión y el desarrollo industrial de los recursos naturales.
  • Alcanzar una visión conjunta para el desarrollo de las tecnologías extractivas.
  • Convertirse en un espacio de concertación colectiva frente a actores extrarregionales.

La forma operativa básica de esa integración, al menos en una primera etapa, sería a través de la conformación de asociaciones de productores de determinadas “commodities”, tal como propone Mónica Bruckmann (2012) y estaría sustentada en la capacidad de producción y las reservas del continente, creando espacios que, siendo competitivos, desplacen la lógica de la ganancia por la del bienestar de los pueblos latinoamericanos. Se buscaría establecer un balance entre las necesidades del mercado y las necesidades del desarrollo regional. Estas alianzas, en opinión de dicha autora, se orientarían  “a recuperar la gestión de la producción, reservas, industrialización y comercio de estos recursos” como  “una política de recuperación de soberanía y de afirmación de los objetivos regionales”, que permita defender los precios en el mercado mundial, los cuales a pesar de la actual coyuntura, por su nivel y volatilidad han conspirado tendencialmente contra las aspiraciones de progreso de los países subdesarrollados (Bruckmann, 2012).

Vale destacar que la legitimidad para el establecimiento de asociaciones de productores fue consagrada por el derecho internacional, para lo cual es preciso remontarse a la Carta de Deberes y Derechos Económicos de los Estados, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 12 de diciembre de 1974[iii], y en cuyo artículo 5 del segundo capítulo expresa que “Todos los Estados tienen el derecho de asociarse en organizaciones de productores de materias primas a fin de desarrollar sus economías nacionales, lograr un financiamiento estable para su desarrollo y, en el cumplimiento de sus propósitos, colaborar en la promoción del crecimiento sostenido de la economía mundial, en particular acelerando el desarrollo de los países en desarrollo. En consecuencia, todos los Estados tienen el deber de respetar ese derecho absteniéndose de aplicar medidas económicas y políticas que lo puedan limitar” (ONU, 1974)[iv].

Actualmente existe una amplia gama de asociaciones de productores, entre ellas las del café, cacao, cereales[v], etc. aunque sus resultados son prácticamente nulos, con la excepción de la OPEP. Se trataría de aprovechar estas experiencias, aunque sin copiar necesariamente sus estructuras o formas de funcionamiento.

Aunque la idea de crear asociaciones de productores en el contexto de la integración regional pudiera contradecir la visión “tradicional” de la integración, -concentrada en básicamente en la liberalización el comercio-, las actuales condiciones en las cuales se desarrolla la integración latinoamericana permiten ir más allá, concibiendo espacios cada vez más acordes con las necesidades de sus principales actores.

A partir de este punto, para avanzar en una aproximación más abarcadora de la propuesta, es necesario profundizar en la capacidad de producción y reservas que tiene el continente en algunos de sus recursos naturales, pues solo a partir de estas será posible ejercer la influencia real en los mercados internacionales de productos básicos[vi].

3.      OPORTUNIDADES PARA INFLUIR EN LOS MERCADOS.

Para llevar adelante la idea del desarrollo de alianzas entre productores, resulta entonces primordial avanzar en un estudio pormenorizado de la producción, reservas, mercados, etc. sobre los cuales incide América Latina, esfuerzo con el cual se contribuye en este apartado, aunque con él no puede darse por concluido.

Por ello se comenzará analizando una muestra de recursos naturales donde la participación de América Latina resulta fundamental. En este caso, se hará mayor énfasis en los minerales, aunque los alimentos también juegan un papel importante. Para la presente investigación, se han seleccionado un grupo de diez commodities atendiendo a la participación latinoamericana en su producción, carácter estratégico y la magnitud de las reservas. Los minerales analizados son: niobio, plata, litio, renio, cobre, boro y estaño. Dentro de los alimentos, se han incluido la soja, el azúcar y el café.

Niobio. El niobio (también llamado columbio) es uno de los llamados metales de transición, dúctil, gris, blando y poco abundante. Las principales aplicaciones del niobio se concentran en la industria del acero (ferroniobio) y como parte de aleaciones metálicas en la industria aeroespacial. Se calcula que las reservas mundiales de este mineral ascienden a 2,9 millones de toneladas métricas, de las cuales el 93,3% se encuentran en Brasil. Según el USGS, en 2011[vii], de un total de 63 mil toneladas métricas, ese país concentró el 92% de la producción mundial (50 mil toneladas métricas). Esta posición preponderante de Brasil en las reservas y en la producción mundial, le otorgan a ese país la oportunidad de practicar un control casi monopólico del mercado y por lo tanto de influir directamente en los precios de comercialización del mineral (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Tabla 1. Niobio: Producción y reservas comprobadas en 2011. En miles de toneladas métricas.

Países

Producción

Reservas

Brasil

58

2 900

Canadá

4,4

200

Otros países

0,6

 N.D.

Total mundial (aproximado)

63

3 100[viii]

Nota: N.D. indica los datos no disponibles.

Fuente: Elaboración del autor con datos de USGS 2012a, 2012b y 2012c.

Además de Brasil, países como Canadá, Alemania y Rusia también se encuentran entre los principales productores de niobio, aunque en una escala mucho menor.

Junto al niobio o columbio, hay compuesto estratégico sobre el cual las referencias son escasas y dispersas, pero en el cual Brasil tiene una producción importante y las reservas de América Latina son parcialmente desconocidas: el Coltán (columbita-tantalita), también denominado “oro azul” por sus altos precios y la alta demanda en la industria electrónica (fabricación de celulares, computadoras, industria aeroespacial, aunque tiene otros importantes usos etc.). Al respecto el USGS (2012b) informaba que en su forma de tantalio, la producción brasileña se elevó a 180 toneladas métricas en 2011 (22,8% del total mundial) mientras que las reservas de ese país ascendían a 65 mil toneladas métricas, un 54,1% del total de las reservas conocidas (120 mil toneladas métricas).  Otras informaciones que no aparecen reflejadas en dicho estudio, revelan que el potencial latinoamericano pudiera ser mayor, pues el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez en su mensaje anual a la Asamblea Nacional de ese país, en 2010, refería que según estudios técnicos preliminares se estimaba que en Venezuela existan importantes reservas de Coltán, que estarían valoradas en aproximadamente 100 mil millones de dólares (ABN, 2010)[ix].

Plata. La plata es un metal precioso entre cuyos usos se destacan las aplicaciones en la industria, al poseer una de las más altas conductividades térmica y eléctrica. Según el Estudio Mundial de la Plata (The Silver Institute, 2012) su demanda global se destina mayoritariamente a aplicaciones industriales (55,5%), aunque también resulta empleada en: joyería (18,2%), monedas y medallas (13,5%) y vajillas (5,3%).

A pesar de que las estadísticas del USGS varían en los diferentes informes sobre la región, indiscutiblemente América Latina ostenta el liderazgo mundial en la producción de plata. Según el “2010 Minerals Yearbook”, publicado por el Departamento del Interior de Estados Unidos y el USGS en 2012, la extracción mundial de este metal asciende a 30 900 toneladas métricas, de las cuales 18 600 tuvieron un origen latinoamericano, es decir el 60% del total. Otro informe publicado por las mismas entidades, el “Mineral Commodity Summaries 2012”, le otorga un menor peso relativo a esta región (aproximadamente el 46% de la producción mundial, considerando los principales productores), aunque su importancia continúa siendo de primer orden. Para el Servicio Geológico del Reino Unido, América Latina produce el 49% del total mundial de plata (BGS, 2012 y USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Tabla 2. Plata: Producción y reservas comprobadas en 2011. En miles de toneladas métricas.

 

Países

Producción

Reservas

México

4,5

37

China

4

43

Perú

4

120

Australia

1,9

69

Chile

1,4

70

Rusia

1,4

N.D.

Bolivia

1,4

22

Polonia

1,2

85

Estados Unidos

1,2

25

Canadá

0,7

7

Otros países

2,2

50

Total mundial (aproximado)

23,8

530

Nota: N.D. indica los datos no disponibles.

Fuente: Elaboración del autor con datos de USGS 2012a, 2012b y 2012c.

En Latinoamérica, la producción de plata se encuentra encabezada por México (primer productor mundial de este metal), el que extrae cerca del 18,9% del total mundial, mientras que también se destacan Perú, Chile y Bolivia, con el 16,8%, 5,8%, y 5,6% de la producción mundial, respectivamente[x]. Se estima además que la región cuenta casi con la mitad (47%) de las reservas conocidas. Las mayores reservas de plata del mundo se encuentran en Perú, las cuales ascienden a más de 120 mil toneladas métricas, lo que representa el 22,6% del total (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Litio. El litio es un metal alcalino cuyas principales aplicaciones se encuentran asociadas a su capacidad para almacenar grandes cantidades de energía. Es por ello que se ha visto extendido su uso en múltiples equipos que utilizan baterías (teléfonos celulares, laptops, mp4, etc.) para cuya producción resulta en estos momentos una materia prima de empleo creciente. Los recientes desarrollos en la industria automotriz, la cual potencia el desarrollo de los lados vehículos híbridos (disponen de un motor de combustión interna conjuntamente con baterías que aseguran la energía necesaria para su funcionamiento) han abierto nuevas oportunidades para el empleo de este metal.

En 2011, la producción mundial de litio ascendió a 34 mil toneladas métricas, (un 21% por encima del total producido el año anterior) de las cuales el 46,9% correspondió a América Latina. Esta región además dispone del 64,7% de las reservas, aunque las estimaciones pueden variar radicalmente, considerando los descubrimientos que han ocurrido en Bolivia[xi] (no aparecen registrados aún en las estadísticas disponibles) y las noticias que han divulgado la posible existencia de importantes reservas en Afganistán, las cuales tampoco se han confirmado aún (USGS, 2012a; 2012b y 2012c)[xii].

La incertidumbre con el volumen total de las reservas de litio en Bolivia, se extienden a su vez al boro, el magnesio y el potasio, tres minerales al cual este está generalmente asociado y por ello pudieran cambiar el lugar ocupado por Latinoamérica en cada caso. Es necesario señalar el potencial desarrollo que este mineral tendrá en Bolivia, donde solo en el salar de Uyuni se prevé que existan reservas por 100 millones de toneladas métricas y para cuya industrialización existe un convenio firmado con la República Bolivariana de Venezuela.

Tabla 3. Litio: Producción y reservas comprobadas en 2011. En toneladas métricas

Países

Producción

Reservas

Chile

12,6

7 500

Australia

11,3

970

China

5,2

3 500

Argentina

3,2

850

Portugal

0,8

10

Zimbawe

0,5

23

Brasil

0,2

64

Estados Unidos

N.D.

38

Total Mundial (aproximado)

34

13 000

Fuente: Elaboración del autor con datos de USGS 2012a, 2012b y 2012c.

La producción del litio resulta estratégica, al punto de que el USGS (2012) no publica los datos de la producción de Estados Unidos. Sin embargo, el British Geological Survey (2012) indica que esta debió ascender en 2010 a las 1600 toneladas métricas. En América Latina, los productores de este mineral se encuentran encabezados por Chile, el principal productor mundial (37% del total producido), seguido por Argentina (9,4% del total) y en menor medida por Brasil (0,5% del total) (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Renio. El renio es un metal plateado que no se encuentra en la naturaleza en estado elemental, y resulta generalmente producido como un polvo gris, que se extrae fundamentalmente a través del procesamiento del molibdeno[xiii](que en muchos casos resulta a su vez un subproducto de la extracción de cobre). El renio posee uno de los puntos de fusión más elevado, superado únicamente por el wolframio y el carbono. Sus principales aplicaciones, además de la joyería, se encuentran en la catalización de procesos relacionados con el petróleo y en la creación de superaleaciones empleadas en la industria aeroespacial (se estima que estas emplean el 20% y el 70% del renio, respectivamente). La producción global de renio en 2011 fue estimada en 49 mil Kg del mineral, de la cual América Latina garantizó el 63,2%, con una producción aproximada de 31 mil Kg. La región dispone del 54% de las reservas conocidas (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Tabla 4. Renio: Producción y reservas estimadas en 2011. En miles de kilogramos.

Países

Producción

Reservas

Chile

26

1 300

Estados Unidos

6,3

390

Perú

5

45

Polonia

4,7

N.D.

Kazajstán

3

190

Canadá

1,2

32

Armenia

0,6

95

Rusia

0,5

310

Otros países

1,5

91

Total mundial (aproximado)

49

2 500

Nota: N.D. indica los datos no disponibles.

Fuente: Elaboración del autor con datos de USGS 2012a, 2012b y 2012c.

En cuento a producción y reservas de renio, el liderazgo chileno a escala global es indiscutible (53% del total producido en 2010). Este metal, cuyo círculo de productores es bien reducido (según el Servicio Geológico Británico, entre 2006 y 2010 solo 10 países han participado en su extracción) en nuestra región también es producido en Perú, donde se alcanza el 10,2% del total mundial (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Cobre. El cobre resulta muy demandado en la industria electrónica, siendo considerado junto al aluminio uno de los metales no ferrosos más importantes. Este metal (o sus aleaciones) es utilizados en mayormente en la construcción (45%), en productos eléctricos o electrónicos (23%), equipos de transporte (12%), maquinaria industrial y equipamiento (8%) u otros (12%). El cobre es uno de los grandes rubros de exportación latinoamericanos. Del total mundial, calculado en 16,1 millones de toneladas métricas, la región produce más de 7,1 millones de toneladas métricas, es decir el 45% (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Tabla 5. Cobre: Producción y reservas estimadas en 2011. Miles de toneladas métricas.

Países

Producción

Reservas

Chile

5420

190 000

Perú

1220

90 000

China

1190

30 000

Estados Unidos

1120

35 000

Australia

940

86 000

Zambia

715

20 000

Rusia

710

30 000

Indonesia

625

28 000

Canadá

550

7 000

Congo (Kinshasa)

440

20 000

Polonia

425

26 000

México

365

38 000

Kazajstán

360

7 000

Otros países

2000

80 000

Total Mundial (aproximado)

16100

690 000

Fuente: Elaboración del autor con datos de USGS 2012a, 2012b y 2012c.

Chile es el principal productor mundial de cobre[xiv], con aproximadamente el 33,7% del total mundial. En América Latina otros países también han desarrollado la minería de este metal, a diferentes escalas. Ellos son: México, Perú, Argentina, Bolivia, Colombia, República Dominicana y Honduras (USGS, 2012a; 2012b y 2012c)[xv].

La relevante participación de América Latina en la producción mundial de este metal, no puede verse aislada de su posicionamiento con relación al resto de la llamada “familia del cobre” (oro, plata y cobre). Estos tres metales son los mejores conductores de la electricidad, por lo que una asociación de productores creada en torno a ellos, tendía una significativa capacidad para influir en las industrias eléctrica y electrónica a nivel global.

Boro. El boro es un elemento químico no metálico (metaloide), que se emplea para obtener aleaciones metálicas especiales (aceros de alta resistencia) y en la industria del cristal y la cerámica. También tiene varias aplicaciones asociadas a la energía nuclear y en la agricultura. La producción mundial de boro declarada por el USGS asciende aproximadamente a 4,3 millones de toneladas métricas, pero al igual que el litio, Estados Unidos no publica su producción interna, la cual es estimada por el Servicio Geológico del Reino Unido en 1,2 millones de toneladas métricas, por lo que total aproximado sería de 5,5 millones de toneladas. América Latina produce el 39% de ese total, o sea 1,6 millones de toneladas métricas y posee el 19,5% de las reservas conocidas (en este cálculo no se dispone de las reservas bolivianas). Este mineral tiende a ser consumido en una proporción importante por sus propios productores (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Tabla 6. Boro: Producción y reservas estimadas en 2011 (en todas sus formas). En miles de toneladas métricas.

Países

Producción

Reservas

Turquía

2100

60 000

Argentina

630

2 000

Chile

480

35 000

Rusia

400

40 000

Perú

370

4 000

China

150

32 000

Bolivia

120

N.D.

Kazajstán

30

N.D.

Irán

2

1 000

Estados Unidos

N.D.

40 000

Total Mundial (aproximado)

4300

210 000

Nota: N.D. indica los datos no disponibles.

Fuente: Elaboración del autor con datos de USGS 2012a, 2012b y 2012c.

En nuestra área, el principal productor de este mineral es Argentina (11,5% de la producción mundial), luego le siguen Chile, Perú y Bolivia, con el 8,7%; 6,7% y 2,2% del total de la producción mundial, respectivamente (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Chile, a pesar de ser el segundo productor, es el país que a nivel regional posee la mayor cantidad de reservas, las cuales ascienden en América Latina a 41 millones de toneladas métricas. Es preciso aclarar que en ese dato –como fue indicado-, no se contabilizan las reservas bolivianas. Como el boro se encuentra frecuentemente asociado al litio, y considerando las grandes potencialidades de Bolivia con relación a este último, es muy probable que las reservas latinoamericanas sean muy superiores al cálculo realizado por el USGS, elevando aún más el potencial productivo y exportador de este mineral (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Estaño. El estaño es un metal con múltiples aplicaciones industriales, cuya producción total se elevó en 2011 a 253 mil toneladas métricas, de las cuales América Latina produjo 64,4 mil toneladas, para un 26% del total[xvi]. En la región la producción se encuentra liderada por Perú (13,7% del total mundial), Bolivia (8,2% del total mundial) y Brasil (4,7% del total mundial) (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Tabla 7. Estaño: Producción y reservas estimadas en 2011. En miles de toneladas métricas

Países

Producción

Reservas

China

110,0

1 500,0

Indonesia

51,0

800,0

Perú

34,6

310,0

Bolivia

20,7

400,0

Brasil

12,0

590,0

Australia

8,0

180,0

Vietnam

6,0

N.D.

Congo (Kinshasa)

5,7

N.D.

Malasia

2,0

250,0

Rusia

1,0

350,00

Portugal

0,1

70,0

Tailandia

0,1

170,0

Otros países

2,0

180,0

Total mundial (Aproximado)

253,0

4 800,0

Nota: N.D. indica los datos no disponibles.

Fuente: Elaboración del autor con datos de USGS 2012a, 2012b y 2012c.

Hasta este punto solo se habían indicado casos en los cuales América Latina controla una parte significativa de la producción mundial, aunque existen casos minerales en los cuales, pudiera explorarse la posibilidad de incorporar a otros países subdesarrollados a las asociaciones de productores. El ejemplo concreto del estaño incorpora a China. En 2011, la producción de ese metal por parte de la nación asiática se elevó a 110 mil toneladas métricas, lo cual sumado al aporte de América Latina muestra una producción conjunta que asciende al 69,5% del total mundial (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Además de los minerales descritos anteriormente, existen varios casos en los cuales países latinoamericanos se encuentran entre los primeros lugares en la producción mundial, sin que esto signifique una participación mayoritaria de América Latina en sus respectivos mercados. Por ejemplo, Brasil es actualmente el tercer productor mundial de hierro, el que además posee una alta calidad, aunque en conjunto la región solo produce el 16% del total mundial del mineral y el 4% del acero (USGS, 2012a; 2012b y 2012c).

Para iniciar el análisis de las tres commodities agrícolas seleccionadas –soja, café y azúcar-, se debe señalar que este se ha de realizar desde una perspectiva que difiere de los metales. Mientras que la extracción de los segundos tiene que limitarse a los países que disponen de las reservas en su suelo, la tierra fértil se distribuye con mayor regularidad –con independencia del clima-, y en los países desarrollados se ve incentivada su utilización por las políticas de subsidio agrícola, cuyos efectos nocivos para la producción en los países subdesarrollados ha sido analizado en ocasiones anteriores. A esto se suma como peculiaridad del consumo, que los alimentos y otras producciones agrícolas generalmente poseen una mayor demanda en los países productores y luego se venden los excedentes en el mercado mundial[xvii], mientras que muchos minerales -fundamentalmente aquellos con sofisticadas aplicaciones tecnológicas- son producidos por los países latinoamericanos para satisfacer principalmente la demanda externa, ostentando bajos niveles de consumo interno. Esto condiciona el énfasis puesto tanto en los minerales como en las diferencias entre producción y exportación característica de los casos siguientes.

Soja. Diez son los cultivos oleaginosos que en la actualidad son los de mayor producción y demanda los mercados de todo el mundo: soya, canola, cártamo, algodón, girasol, olivo, maíz, lino, cacahuate y ajonjolí[xviii], sin embargo, entre todos ellos la soja ocupa el lugar cimero. A los más conocidos usos de la soja como alimento humano y animal se agregan otras aplicaciones en la industria cosmética, farmacéutica y más recientemente en la producción de biocombustibles.

En la campaña 2010/2011, la producción mundial de soja fue de 264,7 millones de toneladas métricas, a la cual América Latina[xix] aportó al menos 128,5 millones, es decir el 48,5%. Al siguiente año, la estimación preliminar para la campaña muestra que el peso latinoamericano se elevó hasta el 54% de la producción mundial de soja, calculada en 267,16 millones de toneladas métricas, y esta tendencia se verá consolidada con la reducción de la producción norteamericana en 2012/2013 (USDA, 2012b).

Tabla 9. Soja: Principales productores (2011/2012). En millones toneladas métricas

Países

2011/2012

Estados Unidos

83,2

Brasil

65,5

Argentina

41

China

13,5

India

11

Canadá

4,2

Paraguay

4

Otros

13,6

Total

236

 

Fuente: Elaboración del autor con datos de del United States Departament of Agriculture (2012b).

Aunque el principal productor de soja del mundo es Estados Unidos (35,2% del total mundial), en segundo y tercer lugar le siguen dos países latinoamericanos: Brasil y Argentina (27,8% y 17,4% respectivamente). Paraguay, con una producción también relevante, se encuentra mucho más lejos de los principales productores y ostenta solo el 1,7% del total. El potencial latinoamericano para la producción de soja, al igual que ocurre con otros alimentos, se ve reforzado por la enorme riqueza acuífera que posee la región[xx] y su capacidad para mantener una alta dinámica productiva (USDA, 2012b).

Tabla 10. Soja: Principales exportadores (2011/2012). En millones de toneladas métricas.

Países

Exportaciones

Brasil

36,7

Estados Unidos

36,5

Argentina

7,8

Paraguay

3,1

Canadá

2,8

Otros

3,4

Total

90,5

 

Fuente: Elaboración del autor con datos de del United States Departament of Agriculture (2012b).

En cuanto a las exportaciones mundiales de soja, en 2011 el peso latinoamericano se mantuvo cercano a su capacidad productiva, y ascendió al 51,3% del total. Se mantienen Brasil, Argentina y Paraguay como los principales exportadores, aunque la producción y comercialización de este cultivo también se extiende a otros países del área (Por ejemplo Bolivia y Uruguay).

Café. Luego del té, el café se considera la bebida más consumida del mundo. Para el período 2011/2012 se calcula que la producción de café fue de 137,6 millones de bolsas (de 60 Kg.) a la cual América Latina, con 74,9 millones de bolsas, aportó el 54,4% (USDA, 2012a).

Tabla 11. Café: Principales productores 2011/2012. En millones de bolsas de 60 Kg.

Países

Producción

Brasil

49,2

Vietnam

21,0

Indonesia

8,3

Colombia

7,5

Etiopía

6,3

India

5,3

Honduras

4,6

Perú

5,2

México

4,5

Guatemala

3,9

Otros

21,8

Total

137,6

Fuente: Elaboración del autor con datos del United States Departament of Agriculture (2012a).

En nuestra región, la producción cafetalera se encuentra liderada por Brasil (35,8% del total mundial) y otros países como Honduras, Colombia, Perú, México y Guatemala también destacan como productores, los cuales de forma conjunta producen el 18,6% restante (USDA 2012a).

Tabla 12. Café: Principales exportadores 2011/2012. En millones de bolsas de 60 Kg.

Países

Exportaciones

Brasil

27,3

Vietnam

19,0

Colombia

6,5

Indonesia

4,7

Perú

5,1

Honduras

4,1

India

4,1

Guatemala

3,6

Etiopía

3,4

Uganda

3,2

Otros

14,1

Total

95,1

Fuente: Elaboración del autor con datos del United States Departament of Agriculture (2012a). 

Del mismo modo que ocurre con la producción Brasil resulta el primer exportador mundial de café, con el 28,7% del total mundial, y el compañía del resto de los países latinoamericanos le dan al área el control del 49% del total exportado (USDA 2012a).

Azúcar. El mercado mundial del azúcar se encuentra claramente liderado por Brasil. En la campaña 2011/2012, de un total de 171 millones de toneladas métricas, ese país produjo 36,1 millones de toneladas, el 21,1%. Ello explica en gran parte posicionamiento latinoamericano, que resulta complementado con la producción mexicana, guatemalteca, colombiana y cubana (USDA, 2012c).

Tabla 13. Azúcar: Principales productores 2011/2012. Millones de toneladas métricas

Países

Producción

Brasil

36,1

India

28,8

UE-27

17,5

China

12,3

Tailandia

10,4

Estados Unidos

7,5

México

5,2

Rusia

5,5

Australia

3,9

Paquistán

4,3

Otros

39,3

Total

170,9

Fuente: Elaboración del autor con datos del United States Departament of Agriculture (2012c).

En materia exportadora, una vez considerado el consumo interno y las reservas, América Latina durante 2011/2012 garantizó más del 49,7% de las exportaciones mundiales del dulce (millones de toneladas), de un total global de 57,8 millones de toneladas métricas (USDA, 2012c).

Tabla 14. Azúcar: Principales exportadores 2011/2012. Millones de toneladas métricas

Países

Exportaciones

Brasil

24,6

Tailandia

9,0

Australia

2,8

India

2,6

Emiratos Árabes Unidos

1,7

Guatemala

1,7

UE-27

2,5

México

0,9

Colombia

0,9

Cuba

0,7

Otros

10,3

Total

57,8

Fuente: Elaboración del autor con datos del United States Departament of Agriculture (2012).

  1. CONSIDERACIONES FINALES

En síntesis, es posible afirmar que América Latina, a partir de la unidad regional materializada a través de la integración de sus recursos naturales,  tiene la capacidad para influir en la conformación de los precios de diferentes productos básicos en los cuales posee una cuota importante del mercado.  Las commodities antes descritas, son un ejemplo representativo de cuanto pudiera hacerse y se desaprovecha, aunque esto no quiere decir que sean los únicos minerales o alimentos que deben ser considerados, ni siquiera que la integración de los recursos naturales tenga que centrarse en estas categorías obligatoriamente.

Lo anterior, sin embargo, apenas constituiría un primer paso en el tránsito hacia mayores niveles de progreso económico y social, pues una estrategia de desarrollo basada en la comercialización de los recursos naturales posee un carácter temporal, y por lo tanto, solo puede ser el componente de a una visión más abarcadora, en la cual los procesos extractivistas han de ir perdiendo importancia en la medida que transcurra el tiempo y se vayan obteniendo resultados en otras áreas.

Esa visión del cambio necesario en América Latina, la cual aparece refrendada en incontables ocasiones (por ejemplo, en el llamado cepalino hacia una “transformación estructural”) tiene entonces que considerar otras dimensiones que permitan armonizar el desarrollo latinoamericano. Una aproximación al proceso, recomendaría –mientras se trabaja en la obtención y consolidación de la plena soberanía sobre los recursos naturales- avanzar al menos en otras dos direcciones: una, donde se produzca el aprovechamiento de estos recursos en procesos industriales, incluyendo el desarrollo tecnológico que esto requiere y la otra, hacia la transformación fundamental, con el establecimiento de nuevas áreas productivas que complementen a las existentes y permitan un desarrollo armónico de la economía, donde pueda aprovecharse plenamente el potencial endógeno latinoamericano.

Un ejemplo de este potencial inexplotado, radica en los enormes recursos genéticos que posee la región, y que están a la merced de las empresas transnacionales y sus prácticas de biopiratería.

Es de notarse que cualquier proyecto que busque la plana soberanía de los recursos naturales, también tiene que estar también ligada a la tecnología, la ciencia, el conocimiento y la innovación. Desligar estos conceptos, equivale a continuar apostando por la subordinación y la dependencia. Para los países subdesarrollados, de nada vale poseer una mina si las maquinarias y herramientas para extraer sus riquezas deben ser compradas en los países del Norte. Quien posea la tecnología y los conocimientos para emplearla y desarrollarla, controlará la capacidad para el ejercicio de la plena soberanía sobre los recursos naturales. Algo similar ocurre con las fuentes de financiamiento, lo cual revela la necesidad de avanzar en el diseño e implementación de una nueva arquitectura financiera regional.

El camino hacia la ruptura de la subordinación, pasa también por concebir la industrialización de los recursos naturales, y en el esfuerzo por desarrollar plenamente su potencial, ir fomentando la creación de bienes y servicios con un creciente valor agregado, donde aprovechen las nuevas oportunidades en precios que pudieran generar las alianzas de productores, además de los suministros y recursos financieros que brindaría la integración de los recursos naturales. Tampoco puede pasarse por alto que en ese proceso industrializador, América Latina requiere el desarrollo tanto de la producción de bienes de consumo como de la producción de medios de producción.

La transformación productiva, pensada a partir del de la necesidad de un desarrollo armónico, exige asimismo avanzar en el terreno de los servicios, donde en muchos casos la dotación de recursos naturales resulta un componente de menor importancia, y dentro del sector terciario aquello que han mantenido un mayor dinamismo, dirigidos al productor o clasificados como “servicios modernos”, (informática y comunicaciones, regalías y derechos de licencia, asesoría empresarial, etc.) en oposición a los “ servicios tradicionales” (como el turismo) los que en muchos casos han sido reservados como única opción para los países del Sur. Sin una adecuada red de servicios, resulta imposible el desarrollo de la producción industrial, al menos con la fortaleza que el proyecto emancipador latinoamericano demanda.

Finalmente el proceso de cambios en América Latina, además se hace acompañar por la necesidad de hacer transformaciones en la sociedad que impliquen –para la base económica- cambios tanto en las relaciones de propiedad y por ende en las relaciones de producción, como en la superestructura social, donde la conciencia de los pueblos reviste una singular importancia. Estas transformaciones no podrán darse sin la confrontación de intereses, entre los que históricamente se han beneficiado del orden imperante y los que han resultado perjudicados. En palabras de los clásicos del marxismo, esto sería visto como “lucha de clases”, aunque bajo las actuales condiciones latinoamericanas se le otorgue un significado diferente, basado en la necesidad de disminuir la desigualdad en el continente más inequitativo del planeta.

 Bibliografía

Agencia Bolivariana de Noticias (2010): Informe presidencial: Reservas de Coltán en Venezuela podrían valer 100 mil millones de dólares. Disponible en: http://www.aporrea.org/poderpopular/n148879.html. Consultado en 20/12/2012 a las 10:40.

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Bruckmann, M. (2012): Recursos Naturales y la Geopolítica de la Integración Sudamericana. Insituto Perumundo y Fondo Editorial J.C. Mariátegui. Lima.

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The Silver Institute (2012). World Silver Survey 2012. Disponible en: http://www.gfms.co.uk/. Consultado en 18/12/2012 a las 14:00.

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United States Geological Survey (2002): The Mineral Industries of Latin America and Canada in 2000. Disponible en: www.usgs.gov. Consultado en 3/8/2012 a las 14:30.

United States Geological Survey (USGS) (2012a): “2010 Minerals Yearbook”. Disponible en: http://www.usgs.gov.  Consultado en 22/12/2012 a las 11:30.

United States Geological Survey (USGS) (2012b): “Mineral Commodity Summaries 2012”. Disponible en: http://www.usgs.gov. Consultado en 23/12/2012 a las 14:45.

United States Geological Survey (USGS) (2012c): The Mineral Industries of Latin America and Canada in 2010. Disponible en: www.usgs.gov. Consultado en 3/8/2012 a las 11:00.

 



[i] También denominados “commodities” o productos primarios.

[ii] Véase el trabajo de Mansilla (2011). Integración energética y recursos naturales en América Latina. Disponible en: www.centrocultural.coop

[iii] La Resolución 3281, fue aprobada en el XXIX Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

[iv] ONU (1974). Carta de deberes y derechos económicos de los estados. Disponible en: www.un.org

[v] Organización Internacional del Café, Organización Internacional del Cacao, Organización Internacional de Cereales, Consejo Oleícola Internacional, Organización Internacional del Azúcar, Organización Internacional de las Maderas Tropicales, etc.

[vi] Para una aproximación más detallada a otras variables que influirían en la integración regional de los recursos naturales véase Andrés (2012) Integración y recursos naturales en América Latina. Disponible en la edición especial de la revista Temas de Economía Mundial dedicada al IV Evento de Jóvenes Investigadores sobre Economía Mundial, en www.ciem.cu

[vii] Los datos suministrados por el USGS para 2011 se corresponden con estimaciones.

[viii] En el estudio del USGS aparecen 3 millones de TM, presentando el dato de forma aproximada.

[ix] Véase de Agencia Bolivariana de Noticias  (ABN) Informe presidencial: Reservas de Coltán en Venezuela podrían valer 100 mil millones de dólares. Disponible en: http://www.aporrea.org/poderpopular/n148879.html

[x] Además de los países que aparecen en la tabla, también reportan extracción de plata de cierta consideración: Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

[xi] En su estudio Mónica Bruckmann (2012), informa que en Bolivia “las reservas comprobadas ascienden a, aproximadamente, 100 millones de toneladas” por lo que “las reservas mundiales se multiplican por diez veces y Bolivia se convierte en la mayor reserva del mundo. Esto significa que casi todas las reservas de litio del planeta se encuentran en el continente sudamericano”. (página 91).

 

[xii] Un trabajo publicado en El País (2010) el 14 de junio informaba que “geólogos estadounidenses y oficiales del Pentágono han anunciado el descubrimiento Afganistán de un yacimiento mineral sin explotar valorado en un billón de dólares (más de 820.000 millones de euros). De confirmarse la riqueza de la veta, informa el New York Times, Afganistán podría convertirse en una de las grandes potencias mineras del mundo. El yacimiento contiene oro, cobre, cobalto, hierro y metales estratégicos para el desarrollo tecnológico. Por ejemplo, el litio, que se utiliza en la facturación de baterías para ordenadores y blackberrys”. Más adelante, en la nota se agrega que “Afganistán podría ser “la Arabia Saudí del litio”, según un informe interno del Pentágono. La cantidad de litio que se cree se descansa en un yacimiento de la provincia meridional de Ghazni es mayor que la de todo Bolivia, el país del mundo que hasta hoy posee las mayores reservas de este material”. Al respecto véase: El descubrimiento de un inmenso yacimiento mineral en Afganistán cambia el plan de guerra. Disponible en: http://internacional.elpais.com/internacional/2010/06/14/actualidad/1 276466404_850215.html

[xiii] Véase http://www.lenntech.es/periodica/elementos/re.htm

[xiv] Extraído de las minas, aunque también del metal refinado.

[xv] Las producciones de los países latinoamericanos que no aparecen en la tabla son las siguientes: Argentina, 140 mil TM; Bolivia, 2 mil TM; Brasil, 212 mil TM; Colombia, 4 mil TM;  República Dominicana 9 mil TM y Honduras 2 mil TM.

[xvi] La producción de Estados Unidos no aparece disponible en ninguno de los informes consultados, aunque su dependencia de las importaciones es del 76%.

[xvii] No puede pasarse por alto la existencia dentro del “agronegocio” latinoamericano de algunos sectores ampliamente comprometidos con el mercado internacional y por lo tanto desconectados de la demanda interna de alimentos

[xviii] Véase http://www.oleaginosas.org/cat_57.shtml

[xix] Se contabiliza la producción de Brasil, Argentina y Paraguay.

[xx] Al respecto puede verse el análisis de Bruckmann (2012); de Elsa M. Bruzzone (2003) El agua potable: nuevo recurso estratégico del siglo XXI, Disponible en http://www.visionesalternativas.com/militarizacion/articulos/agua/4.htm, de Renee Isabel Mengo Latinoamérica y el agua potable: poder en el presente, dominio en el futuro. El caso del Acuífero Guaraní. Disponible en: http://fci.uib.es/digitalAssets/177/177959_2.pdf, entre otros.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Andrés Alpízar, Guillermo L.: "América Latina: oportunidades para influir en los mercados internacionales de productos básicos" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, mayo 2013, en http://caribeña.eumed.net/america-latina-mercados-internacionales/

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