ANDROGINIA EN EL SENO DEL ANDROCENTRISMO. UNA TRANSMUTACIÓN NECESARIA

Resumen
Una base conceptual pensando diferente sobre la sexualidad y los géneros, es nadar contra corriente en un mundo acrítico, escéptico y estereotipado porque “siempre fue así”. No obstante, “un mundo mejor es posible”. De modo que en atención a los tiempos que corren, es muy conveniente desculpabilizar y asumir compromisos renovados toda vez, en la vida y para la vida. Gestar y promover formación, orientación y consejería para la sexualidad y los géneros con la responsabilidad de transmutación oportuna y necesaria de “persona viril femenil a ser humano andrógino”, en el seno del androcentrismo, para el logro de sensibilidades ligadas al bienestar y la calidad de vida, requiere no sólo de los compromisos renovados toda vez, en la vida y para la vida; sino además, de compromisos que sobre bases científicas impliquen a la persona como responsable de vivir su vida a plenitud, sin miedos, culpas, vergüenzas, discriminación y sufrimientos. Aprender a aprender y desprender, conlleva denodados esfuerzos en lo personal y lo social. Capaces unos y otras de la responsabilidad como valor asumido, e influir y ser influido en la configuración socio psicosexuada de base biopsicosocial, en reconocer, promover, respetar, proteger y defender los derechos humanos y sexuales, en favor de la consecución de la salud sexo género sensible cuidado salud.

Palabras clave
Androginia-Género Sensible-Sexualidad-Androcentrismo-Géneros Sociales Andróginos-Progénero

  1. 1.     TRÁNSITO DE PERSONA VIRIL FEMENIL A SER HUMANO ANDRÓGINO

 

1.1 Del sexismo dicotómico a los géneros sociales andróginos.

Dentro de los factores sociales que intervienen en el desarrollo de la personalidad sexuada de género, un lugar esencial lo ocupa la formación de los seres humanos de manera continua en los diferentes contextos de actuación, y para comprenderlo, se debe tener en cuenta el decursar del desarrollo histórico de la sexualidad y los géneros en las diferentes etapas de la ontogénesis de la sociedad humana. La que nos muestra, cómo en las sociedades patriarcales antiguas y contemporáneas se establecieron patrones reduccionistas, simplificadores, esquemáticos y sexistas, de poder y sumisión en la división evidente entre lo masculino y lo femenino y propiamente en cada hombre y en cada mujer, donde el sexo género deviene construcción sociocultural contextual androcéntrica, o dicho de otro modo, los sexos y los géneros psicológicos socialmente construidos a imagen  y semejanza de los estereotipos sexistas dicotómicos, prediseñados para hombre y para mujer.

 

Moldes androcéntricos etnocentristas preestablecidos que subyacen en el entramado social pensamiento-cultura XY vs. XX, donde se enfrentan sentimientos y razones en procederes permanentes y ajustados a los mandatos del sexo oficial heteronormativo en tanto condicionamientos con la complicidad para lo masculino en espacio abierto (social), mal visto y censurado en el ámbito de su rol prohibido, por su condición socio    picosexuada y de género fuerte, siempre asistido, en lo que sólo corresponde por mandato a lo asistencial, en ambos casos asignaciones y papeles preestablecidos por nacimiento y por lo general, severamente cuestionados si transgreden las cuotas de restricciones preestablecidas. Constituyéndose lo asistencial femenino destinado a espacio limitado (hogar), aún hoy siglo XXI, descolocadas y descalificadas, y con impedimentos para menesteres instrumentales, exclusivos para hombres.

 

Condiciones para el tránsito de persona en “comunión oportuna viril femenil” a ser humano andrógino. Transmutación necesaria para la vida pensando diferente, y aunque en la sociedad del conocimiento, en rancio androcentrismo patriarcal estereotipado y manipulado.

 

  • Primera condición: persona.

 

  • Segunda condición: persona sexuada.

 

  • Tercera condición: persona sexuada de género susceptible para el crecimiento humano en libertad.

 

  • Cuarta condición: persona sexuada género sensible, susceptible para el crecimiento humano en libertad, que debe ser respetada con responsabilidad de los que le anteceden en el estricto cumplimiento de los derechos humanos y sexuales, porque somos inconclusos, vulnerables e inmanentes en el desarrollo de lo humano.  “Un mundo mejor es posible”.

 

  • Quinta condición: Proyecto Educativo Progénero: Intervención con ciencia y cultura espiritual para la formación Género Sensible Cuidado Salud en Proceso de Enriquecimiento Mutuo Intergenérico (PEMI)[1] en virtud del desarrollo de la Personalidad Sexuada de Género Sensible – Cuidado Salud en la vida y para la vida, visión ideal y emergente.

 

  • Sexta condición: liderazgo progénero, desarrollo interior y relacional de persona en “comunión oportuna de los elementos viriles y femeniles del espíritu” a ser humano andrógino en contante perfeccionamiento, transmutación necesaria para la especie humana que se ha de gestar en el seno del androcentrismo. El líder progénero en mí, para el constante desarrollo y despliegue de cualidades y potencialidades andróginas que implican bienestar, calidad de vida y salud total socio psicosexuada, física, cognitivo-afectiva y espiritual como punto de encuentro en el crecimiento ascendente de lo humano.

 

Los géneros sociales andróginos han de concebir como ejercicio permanente de vida, a los miembros de la especie humana en tanto personas sexuadas de género, singulares, únicas e irrepetibles en su devenir, susceptibles para el crecimiento humano en libertad y sensibilidad de género, que deben ser respetadas con responsabilidad por quienes anteceden, en el estricto cumplimiento de los derechos humanos y sexuales, por el hecho de ser inconclusos, vulnerables e inmanentes en el desarrollo de la humanización dada de la dependencia a la independencia, necesitados unos y otras de intervención para la formación género sensible cuidado salud, en proyecto educativo progénero, brecha con visión emergente de liderazgo progénero, crecimiento interior y relacional de persona en comunión oportuna viril femenil a ser humano andrógino para el constante perfeccionamiento en la interindependencia. Transmutación necesaria para la especie humana que se ha de gestar en el seno del androcentrismo. El líder progénero en mí, en despliegue  y desarrollo de cualidades y potencialidades género sensible para el bienestar, la calidad de vida, la salud total socio psicosexuada, física, cognitivo-afectiva y espiritual como punto de encuentro en el crecimiento ascendente de lo humano.

 

Resultará trascendental, evitar la involución que otorga la hiperbolización de raíz biologicista sexual, el sexismo saturado, patrón antisocial en la figura y condición de hombre y mujer sexuados sexistas, so pretexto del completamiento de lo humano a imagen y semejanza de los diseños preestablecidos para hombre y para mujer, ideología sexista impuesta que pasa por alto la condición de persona sexuada de género, susceptible para el crecimiento humano en libertad personal [2], espiritual [3] y  política [4]. Y en su defecto, procurar la evolución de lo humano sin temor al asexismo, lo no explorado, el patrón prosocial  en la figura y condición de persona sexuada género sensible, ese, el de persona en comunión oportuna viril femenil a ser humano andrógino para la vida en paridad de género [5] e intergenérica [6], sobre todo desde una plataforma académica alternativa, que geste un plan de igualdad en relaciones androcéntricas  de poder, pero que evite la confrontación irreconciliable que constituye caldo de cultivo del orden jerárquico establecido por la fuerza, fuerza marcada en el recorrido de la supervivencia a la dominación con la conquista. Androcentrismo patriarcal, cuya esencia es la oposición acrítica en tanto grandes conveniencias. Una,  poder y acomodo en el poder. Otra, transmisión por añadidura. La confusión, el hecho de ser personas  sexuadas. El modo, manipulación y domesticación a la medida de la usanza, en atención a los tiempos y las preferencias, toda vez, para el desencuentro interior y relacional, en lo relacional.

 

1.2 El tercer género,  el de persona en “comunión oportuna viril femenil” a ser humano andrógino.

En consecuencia, se establecieron normas rígidas para los roles sexo género masculinos y femeninos, en lo relacionado a las relaciones afectivas, a los sentimientos, a la comunicación, a las formas de interacción, sustentadas en relaciones hegemónicas del hombre sobre la mujer, en función de intereses puramente socio-económicos de base androcéntrica biologicista que impiden sobrepasar los límites prefijados por cada sociedad sobre lo masculino y lo femenino, y por ende,  muy lejos para que las relaciones entre personas por su condición sexo género; “diferentes”, se convirtieran a la paridad, equitativas y enriquecedoras, con vínculos intergenéricos no discriminatorios para el disfrute de  los afectos y la ternura como  fuentes inagotables de placer humano,  no sólo de placer y goce erótico sin estigmas, ni culpas, sino también de desarrollo personal en  lo tocante a comprender y disfrutar la sexualidad y los géneros en toda su  magnitud y plenitud, sin limitaciones menesterosas.

 

Como parte de la personalidad, la sexualidad y los géneros se ven influidos por las condiciones internas y externas que desde el propio origen y  desarrollo de la mujer y el hombre  a lo largo de la historia  de la sociedades patriarcales, marcaron rígidos modelos sexistas que aunque distorsionados han ido variado su forma de expresión en tanto han  variado también conceptos, valores, actitudes en relación con las dimensiones de la sexualidad personalizada de género, en tanto personas, pares, pareja, familia y  sociedad.

 

Aún hoy, falta mucho camino por recorrer, en la medida que se vislumbre una formación que tenga en cuenta íntegramente a la mujer y al hombre como personas diversas, complementarias y autónomas capaces de visualizar un ideal y alcanzar plenitud y calidad en el ámbito humano de la sexualidad de género, sobre bases de equidad en la participación y socialización contextual, experiencias enriquecedoras y novedosas de vida que contribuyan al crecimiento mutuo superando las relaciones de poder y discriminación imperantes durante milenios.

 

Es muy frecuente al concebir procesos formativos, no  considerar  la condición intransferible de personas individuales en constante interacción social intra e intersubjetiva, obviando lo tocante a la unidad indisoluble entre lo motivacional afectivo y lo cognitivo instrumental, unidad que constituye el sostenimiento, el estímulo y la orientación del comportamiento de la personalidad sexuada de género, ya que no pueden existir por separado en la persona, una presupone a la otra y no deben contraponerse arbitrariamente.

 

Los procesos afectivos, no han de quedar rezagados ante el conocimiento, sino deben tenerse en consideración las experiencias y los intereses, las motivaciones y las necesidades de modo que constituya en cada persona fuente de alegría y placer, en atención a sus expectativas para el desarrollo de una autoimagen positiva, apoyada por la seguridad y la confianza que  debe emanar de la dirección de la facilitación, de la guía, de la orientación oportuna y certera para la toma de decisiones sin prejuicios y estigmatizaciones  encerrados en  modelos  sociales rígidos y discriminatorios.

 

Ciertamente, ésta visión impone la necesidad de asumir cambios y transformaciones en las prácticas formativas y pedagógicas  actuales, que sólo han creado las condiciones  para  que  afloren  conductas   acríticas y  restrictivas en el ámbito de lo humano y su propio desarrollo,  obviamente obligando a reproducir  modelos, sometidos a esquematismos, estereotipos y discriminación a favor de minorías privilegiadas, en detrimento de la mayoría excluida del poder exterior y expuesta al rigor de la opresión y la represión por marcadas condiciones de distinto tipo  que  hacen de muchas personas seres inferiores, mutilando su desarrollo, obstruyendo así el poder interior (la libertad),  por ser consideradas diferentes y no diversas, atendiendo a discriminaciones raciales, culturales, económicas, religiosas y por la condición sexo-género, aspecto que nos ocupa.

 

La cultura sostiene en el pensamiento social, el arraigo deliberado y a la vez resistente a los nuevos saberes sexo género, de este modo, demanda con prerrogativas al rutinario acontecer y se enfrenta a la transformación necesaria, arrastrando insensiblemente por la fuerza de la costumbre, sin sopesar el costo de lo humano, para unos y otras,  en materia de estigmas, prejuicios y sometimiento en muchos casos impensados y en otros, sin el grado de criticidad convenientes,  cuando al menos son  advertidos.

 

En cualquiera de los casos representados en la figura 4, respecto a los modelos androcéntricos sexistas de hombre y de mujer, se hace valer en la búsqueda la confusión para lo “perpetuo”, por el círculo vicioso superior a dos milenios en el interjuego domesticador del desequilibrio social femenino y masculino. No obstante “perpetuo” no compite contra “comunión oportuna de los elementos viriles y femeniles del espíritu”. De cualquier modo, frente a los cambios irremisiblemente necesarios e impostergables en el seno del androcentrismo. Obsérvese la figura 5. Cabe la utopía, siempre que se visualice a la persona en torno al desarrollo, únicamente, como aún tiene lugar, en vez de la persona en el centro del desarrollo y en tono a este, como debe tener lugar.   Ante lo cual se presenta la voz del poeta para reafirmar una vez más que depende de unos y otras. Fuerza natural percibida en la realidad, elaborada con objetividad y presentada como sólo Benedetti  sabe y puede hacerlo de vuelta a la realidad, una vez más creando y recreando con el arte de la palabra, al sentenciar para la ciencia de la vida en la Tierra. Utopías. En Poesía. Casa de las Américas, La Habana, p. 349.

“Cómo voy a creer / dijo el fulano

que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer

que la esperanza es un olvido

que el planeta una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano

que el universo es una ruina …

que la muerte es el silencio …

cómo voy a creer

que el horizonte es la frontera …”

Perfilar un desarrollo viable en la sexualidad como manifestación vital de la personalidad sexuada de género, a partir de una reconceptualización formativa género sensible, que trascienda los sistemas pedagógicos actuales y alcance nuevas dimensiones en los saberes, con principios y valores andróginos [7] y su puesta en práctica, en esta difícil área del ser humano, resulta imprescindible. La adquisición de un proceder creativo y renovador que con más aciertos que desaciertos, promueva el progreso humano. Desarrollo que se desencadene en potencializar al hombre y la mujer como persona viril femenil, superando las relaciones de poder y discriminación, donde la satisfacción de necesidades humanas básicas se conjuguen con compromiso y participación de ambos por igual, con juicios críticos, éticos, equitativos y flexibles.

 

Para nada es despreciable la intervención  formativa género sensible en diversos contextos socio culturales, atendiendo las particularidades individuales y sociales del ser humano, con independencia de estigmas y prediseños en busca de bienestar y calidad de vida, desde la incursión aprendizaje desaprendizaje para resolver problemas como seres proactivos en toda la  plenitud de la sexualidad humana, a tenor de impedir mediante relaciones comunicativas intergenéricas afectivas, plenas, responsables, empáticas y equitativas, que se sacrifique aún más el futuro de la humanidad y de impedir a tiempo todos los peligros que ya asechan la existencia  humana, por la deficiente comunicación emanada de pensamiento androcéntrico, traducido en conquista, fuerza y poder, así como el imperante “analfabetismo afectivo”   y  la despersonalización,  que se hacen cada vez más evidentes.

 

Ante los retos y desafíos que impone la postmodernidad que se desarrolla a pasos agigantados, compete asumir nuevas estrategias y alternativas, que evidencien una concepción renovadora en procesos formativos para la paridad de género e intergenérica, dejando por sentado que sean procesos dialécticos, planificados, dirigidos, sistémicos, y en ellos se flexibilicen saberes y actitudes con carácter individual, grupal, contextual, y en interacción multilateral se produzcan transformaciones en la unidad cognitivo-afectiva, que promuevan cambios graduales hacia niveles superiores de desarrollo de lo humano, cuyo fin es la formación integral plena de la personalidad sexuada de género, de manera  que devenga en un ser humano capaz de transformar  su realidad, para el incremento de la calidad de vida, el bienestar y la salud sexo género.

 

Constituirán acciones generalizadoras prioritarias las siguientes:

 

1-     Promoción,  respeto y cumplimiento de los derechos humanos y sexuales.

2-     Fomentar los principios y valores andróginos.

3-     Priorizar la libertad personal intra e intergenérica.

4-     Prohibida la manipulación.

5-     Desculpabilizar.

6-     Fomentar la internalización (insight) [8].

7-     Tendencia a lo proactivo, no reactivo, (defender sin confrontación).

8-     Implicar en proceso consciente el cumplimiento de la finalidad de internalización  progénero [9].

9-     Promulgar ideología progénero[10].

 

Para ello se precisa de profundos y novedosos saberes progénero, motivaciones, actitudes y modos de comportamientos en correspondencia con el conocimiento de las realidades individuales, grupales y contextuales en las que se interactúa, para la búsqueda de nuevos fundamentos que permitan renovar cada vez el accionar formativo  de forma mucho más eficaz  a favor de un desarrollo progénero progresivo para  todas y todos.

 

De modo que este desarrollo priorice las personas, para que el incremento del bienestar y de la calidad de vida dependa de la priorización y potencialización de lo humano, teniendo en cuenta las necesidades humanas fundamentales[11]: participación, entendimiento, protección, afectos, creación, identidad, libertad, esparcimiento y subsistencia (Lorenzo García, 2008: 113), sin jerarquizarlas, para la satisfacción en cada persona sin distinción, en aras de promover un desarrollo sustentable a escala verdaderamente humana.

 

Esta concepción, no es  para el transmisor tradicional convencional y verticalista, sino para el que guíe, facilite, oriente y forme las relaciones  e   interacciones comunicativas intergenéricas entre unos y otras en la práctica crítica, de manera que se puedan poner de  manifiesto y desarrollar todas las posibilidades, potencialidades y probabilidades. Lo que  supone de reestructuración para novedosa configuración de la dinámica, en los procesos de internalización, mediante el empleo  práctico de situaciones problémicas, técnicas y otras vías que exijan de toda la experiencia y cooperación en la interacción, y que resulten interesantes  y  significativas.

 

Mediante  esta concepción,  se  deben desarrollar cualidades y recursos de carácter personológico, tales como aprender a escucharse mutuamente, comprenderse, respetar al interlocutor, debatir las  ideas y no a las personas; en fin, cualidades y recursos que promuevan las relaciones comunicativas intergenéricas afectivas. Se trata de meta cognición, donde se incentive la conversación con un carácter dialógico, participativo, horizontal y equitativo,  se  promueva  la  multilateralidad en las relaciones de aprendizaje desaprendizaje, donde la actividad formativa permita a cada cual visualizar para desarrollar sus propios  proyectos de vida en función de promover  relaciones intergenéricas género sensible.

Formación género sensible, que se ha de concebir como un proceso permanente, en el que  la persona  va  descubriendo, elaborando y haciendo  suyo no sólo el  conocimiento, sino también las emociones, los sentimientos y valores que se van conformando y asumiendo,  desde  su realidad y a través de la práctica social individual en beneficio de lo humano.

 

Se pretende la  estimulación en  proceso de construcción de los nuevos saberes,  propiciando  el cambio de actitudes del ser humano acrítico en  crítico, desde  la pasividad y el conformismo hasta la voluntad de  asumir su   destino,   desde  el   predominio   de   tendencias individualistas al de valores compartidos, en proceso libre, abierto y equitativo en  el que mujeres y hombres deben alcanzar cada vez mayor autonomía como personas únicas e irrepetibles.

 

Esta concepción propone  una  formación problematizadora,  cuestionadora  de  la realidad, en  aprendizaje desaprendizaje, sobre la base del  principio de que sólo hay verdadero aprendizaje cuando hay un proceso participativo  activo, cuando hay autogestión por parte de unos y otras.

 

 

  1. 2.     RECONCEPTUALIZACIÓN PARA LA INTERVENCIÓN EN LA FORMACIÓN GÉNERO SENSIBLE CUIDADO SALUD.

 

2.1 Rasgos, características y propiedades esenciales sobre los  géneros, que promuevan cambios, modificaciones y transformaciones.

 

-       En los procesos de adaptación e inadaptación sociocultural y contextual mediante el cual tiene lugar la construcción y deconstrucción influida por la experiencia íntima y el papel sexo – género en interacción social, así como, el autoconcepto  de sexo,  género, sexualidad, diversidad y desenvolvimiento social.

 

-       Formulaciones prediseñadas para la sexualidad humana que se resisten al cambio por falta de razonamientos críticos, para abordar con eficacia las exigencias y desafíos de la vida cotidiana de forma activa y con mayor control sobre las acciones  y operaciones para hacerles  frente.

 

-       Colaboración y movilización de recursos del pensar, en “conocer, hacer,  convivir y ser” desde una relación más estrecha entre las metas y los modos de alcanzarlas (métodos) en correspondencia con  esfuerzos, contextos  y resultados.

 

-       Asimismo, influir en el medio social susceptibles de influir y ser influidos para ejercer control sobre la vida personal y social en paridad de género e intergenérica; toda vez, con posibilidades a constantes transformaciones personales y sociales.

 

Influencia político espiritual para una sexualidad saludable

 

Reconocer, promover, respetar, proteger y defender con responsabilidad los derechos humanos y sexuales.

Educación de la sexualidad y los géneros  para la vida.

Aceptación y respeto a la diversidad, desde la diversidad singular.

Respeto y responsabilidad a la libertad propia y ajena.

Autonomía de la persona en la toma de decisiones.

Elección de proyectos de vida para bienestar, calidad y plenitud.

Flexibilidad y sensibilidad en las relaciones intra e intergenéricas.

Jerarquización de poderes interiores y relacionales desde la libertad espiritual a la libertad política.

Salud sexo género exenta de miedos, culpas, vergüenzas y sufrimientos, lo cual precisa de  formación y orientación sensible y responsable de la sexualidad y los géneros, en atención a la edad, el contexto y renovados saberes en relación con el siglo que apertura el milenio.

 

CONCLUSIONES

- El tercer género, el de persona viril femenil a ser humano andrógino, impone la necesidad de asumir cambios y transformaciones en las prácticas formativas y pedagógicas  para la vida.

- Nuevas alternativas y estrategias han de evidenciar concepción renovadora en procesos formativos y orientadores para la paridad de género e intergenérica, dejando por sentado que sean procesos dialécticos, planificados, dirigidos, sistémicos, y en ellos se flexibilicen saberes y actitudes con carácter individual, grupal y contextual.

- Se promoverá  la  multilateralidad en las relaciones comunicativas  de aprendizaje desaprendizaje, donde la actividad formativa permita se desarrollen  proyectos de vida propios,  en función de promover  relaciones intergenéricas género sensible cuidado salud.  

Bibliografía 

-Hurtado Murillo, F. y otros/as (2011): “Educación para la sexualidad con bases científicas”. Documentos de consenso de Madrid. Recomendaciones de un grupo internacional de expertos, Madrid. Disponible  en http://www.espiralesci.es/wp-content/uploads/Educacion_sexualidad.pdf

-Lorenzo García, R. (2008): “Talento, éxito y liderazgo”. Editorial Científico -Técnica, La Habana.

-OMS. Oficina Regional de la OMS para Europa y BZgA (2010): “Estándares de Educación Sexual para Europa”. Centro Federal de Educación para la Salud, BZgA , Colonia. Disponible  en https://es.scribd.com/doc/176870998/Standars-de-calidad-de-la-educacion-sexual-en-europa-traducido-pdf

-OPS, OMS Y WAS (2000): “Promoción de la salud sexual. Recomendaciones para la acción”. Acta de Reunión de Consulta convocada por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud. En colaboración con la Asociación Mundial de Sexología, Antigua Guatemala.

-Rodríguez Galera, J.R.: “Comunión oportuna viril femenil una brecha al etnocentrismo”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Julio 2013a, www.eumed.net/rev/cccss/25/etnocentrismo.html

-Rodríguez Galera, J.R.: “Liderazgo progénero para la acción social”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Agosto 2013b, www.eumed.net/rev/cccss/25/sexualidad.html

-Rodríguez Galera, J.R.: “Principios y valores andróginos una opción de vida”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Septiembre 2013c, www.eumed.net/rev/cccss/25/androginia.html

-Rodríguez Galera, J.R.: “Comunicación, sexualidad y formación género sensible”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Octubre 2013d, www.eumed.net/rev/cccss/26/genero-sensible.html

-Rodríguez Galera, J.R.: “Plan de igualdad para paliar el orden jerárquico sexista. Una plataforma académica alternativa”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Agosto 2014,

www.eumed.net/rev/cccss/29/orden-sexista.html

-Rodríguez Galera, J.R.: “Sexistas entre la biología y la sociedad”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Septiembre 2014, www.eumed.net/rev/cccss/29/sexistas.html



[1] Proceso de Enriquecimiento Mutuo Intergenérico (PEMI): Rodríguez Galera, J.R.: “Comunión oportuna viril femenil una brecha al etnocentrismo”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Julio 2013ª, p.13, www.eumed.net/rev/cccss/25/etnocentrismo.html 

[2] Libertad personal: Rodríguez Galera, J.R.: “Comunicación, sexualidad y formación género sensible”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Octubre 2013d, p.6, www.eumed.net/rev/cccss/26/genero-sensible.html

[3] Libertad espiritual: Rodríguez Galera, J.R.: “Comunicación, sexualidad y formación género sensible”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Octubre 2013d, p.11,  www.eumed.net/rev/cccss/26/genero-sensible.html

[4] Libertad política: Rodríguez Galera, J.R.: “Comunicación, sexualidad y formación género sensible”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Octubre 2013d, p.10, www.eumed.net/rev/cccss/26/genero-sensible.html

[5] Paridad de género: Rodríguez Galera, J.R.: “Comunión oportuna viril femenil una brecha al etnocentrismo”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Julio 2013a, p.5, www.eumed.net/rev/cccss/25/etnocentrismo.html

[6] Paridad intergenérica: Rodríguez Galera, J.R.: “Comunión oportuna viril femenil una brecha al etnocentrismo”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Julio 2013a, p.5, www.eumed.net/rev/cccss/25/etnocentrismo.html

[7] Principios y valores andróginos: Rodríguez Galera, J.R.: ” Principios y valores andróginos una opción de vida”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Septiembre 2013, www.eumed.net/rev/cccss/25/androginia.html

[8] Internalización (insight): Rodríguez Galera, J.R.: “Liderazgo progénero para la acción social”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Agosto 2013b, p. 10, www.eumed.net/rev/cccss/25/sexualidad.html

[9] Finalidad de internalización progénero: Rodríguez Galera, J.R.: “Liderazgo progénero para la acción social”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Agosto 2013b, p. 12, www.eumed.net/rev/cccss/25/sexualidad.html

[10] Ideología progénero: Rodríguez Galera, J.R.: “Comunión oportuna viril femenil una brecha al etnocentrismo”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Julio 2013a, p. 8, www.eumed.net/rev/cccss/25/etnocentrismo.html 

[11] Necesidades humanas fundamentales: Observar relación establecida entre valores universales, necesidades humanas fundamentales y valores andróginos en Rodríguez Galera, J.R.: “Principios y valores andróginos una opción de vida”, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, Septiembre 2013c, p18, www.eumed.net/rev/cccss/25/androginia.html

 

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Rodríguez Galera, José: "Androginia en el seno del androcentrismo. Una transmutación necesaria" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, enero 2015, en http://caribeña.eumed.net/androcentrismo/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.