INSTRUMENTO PARA LA MEDICIÓN DE LA CALIDAD DE VIDA PERCIBIDA A ESCALA LOCAL

RESUMEN
Se presentan los resultados de un procedimiento para la obtención de un instrumento para la medición de la calidad de vida percibida a escala local la que contribuye metodológicamente al intento de evaluar los impactos de las políticas económicas y sociales aplicadas, así como al diseño de las políticas locales de transformación social, al desarrollo de las investigaciones sociales y los estudios sociopolíticos y de opinión. El instrumento propuesto considera el carácter multidimensional y multidisciplinario de la calidad de vida e identifica a partir de la aplicación del análisis estadístico multivariado, las variables más influyentes y los ítems a considerar en una escala de medida que evalúa la opinión de los especialistas sobre doce dimensiones necesarias a considerar en los procesos de gestión y planificación del desarrollo a escala local.
Palabras claves: calidad de vida percibida. Medición.

SUMMARY
The results of a procedure are presented for the obtaining of an instrument for the mensuration of the quality of life perceived to local scale the one that contributes methodologically to the intent of evaluating the impacts of the applied economic and social politicians, as well as to the design of the local politicians of social transformation, to the development of the social investigations and the sociopolitical studies and of opinion. The proposed instrument considers the multidimensional and multidisciplinary character of the quality of life and it identifies starting from the application of the analysis statistical multivariado, the most influential variables and the articles to consider in a measure scale that evaluates the opinion of the specialists on twelve necessary dimensions to consider in the administration processes and planning from the development to local scale.
Keys Words: quality of perceived life. Mensuration.

Introducción

El logro de un socialismo prospero y sustentable como objetivo supremo de la actualización del modelo económico y social cubano implica la mejora de la calidad de vida dentro de los límites del contexto local, desde este punto de partida una definición que pueda ser asumida como base teórica que permita sustentar procedimientos, métodos y herramientas se convierte en un imperativo necesario para la elaboración de los planes estratégicos locales

Con este fin es importante recordar que finalizando el siglo XX se preveía que la creciente “subjetivización” e “intangibilización” del concepto de desarrollo y de su medición, exigía un verdadero cambio de paradigma (Boisier, S., 2000) y se afirmaba “(…) Necesitamos ahora un indicador del crecimiento cualitativo de las personas (…)”. ”(…) El mejor proceso de desarrollo será aquel que permita elevar más la calidad de vida de las personas (…)” (Max-Neef, Manfred; Elizalde, Antonio y Hoppenhayn, Martin, 1999)

Es la propia naturaleza del concepto de calidad de vida la que nos ocasiona dificultades a la hora de intentar definirla y medirla, por tratarse de un concepto vago, complejo, indirectamente medible, dinámico, multidisciplinar y heterogéneo.

Se le infiere un carácter vago, controvertido, elusivo y abstracto considerando que se le atribuye rasgos que no posee, se confunde con nivel de vida y estilo de vida; se considera sinónimo de bienestar y felicidad. Desde esta posición autoral se considera que la calidad de vida es un término mucho mas amplio y general que el de felicidad, bienestar y nivel de vida, púes incluye las condiciones materiales de vida, así como aspectos no materiales, que se expresan a través de las percepciones que tienen los individuos sobre como lograr la satisfacción de sus múltiples necesidades. La calidad de vida no puede prescindir del nivel de vida o del bienestar, tampoco puede prescindir de una identidad del sujeto, que éste asume en su modo de vida, y finalmente la calidad de vida no se puede alcanzar si no hay un marco de libertad de opciones que definan su estilo de vida. Los términos calidad de vida, bienestar y felicidad denotan significados diferentes, en ocasiones se utilizan de forma indistinta y en otras ocasiones denotan valores diferentes.

Su carácter complejo y sistémico esta relacionado con su muldimensionalidad: biológica, cultural, ambiental, la riqueza y la percepción de la realidad. Esta visión conjuga los diversos elementos que constituyen los sistemas (elementos sociales, culturales, biológicos, ambientales entre otros) y las interrelaciones y emergencias que surgen entre estos, que caracterizan a cada uno de los grupos humanos.

Desde opinión del autor la calidad de vida local constituye una medida social del grado en que se satisfacen en una sociedad o localidad las necesidades, tanto en su expresión cuantitativa y cualitativa, posee carácter de proceso dinámico, progresivo y multidimensional, y el logro de su óptimo es meta y motivación para el desarrollo integral y pleno de la sociedad. De lo anterior se deriva que:

  • La calidad de vida es un concepto multidisciplinario, sistémico que tiene numerosas aristas, pero aplicable a diferentes áreas de acción humana y en diferentes espacios, dependiente del nivel de desarrollo alcanzado.
  • La calidad de vida tiene un carácter dialéctico, siempre en movimiento, es un proceso y un producto, en la misma medida que se satisfacen unas necesidades se generan otras que deben resolverse en el proceso de desarrollo.
  •  El cumplimiento de las metas establecidas en las diferentes etapas de maduración de la sociedad significan a la vez un nivel óptimo de calidad de vida, pero en el camino de ese fin tropieza con la influencia de factores internos y externos que pueden retardar o agilizar su cumplimiento.

La calidad de vida no debe ser evaluada solamente tomando en consideración la perspectiva de los individuos, sino también que hay que considerar la perspectiva social, coincidiendo con Slottje (1991). “(…)La noción de calidad de vida está constituida por un conjunto de atributos medibles que pueden ser ponderados por medio de alguna métrica, la calidad de vida puede ser medida través de individuos, localidades y países y a través del tiempo (…)””

Las evidencias en la medición de la calidad de vida comienzan a generarse a partir de los años 60 hasta la actualidad, cabe destacar que los trabajos iniciales parten de dos elementos para el análisis, primero considerar la evaluación a partir de un sistema de indicadores o a partir de un índice sintético y segundo la incorporación de los elementos objetivos y subjetivos en su medición. A nivel internacional se han desarrollado en las últimas décadas diversos índices[1] que buscan medir la calidad de vida, lo que es una importante referencia sobre la forma en que distintos países e investigadores han abordado su medición.

La incorporación de las percepciones de los especialistas, expertos o pobladores en la conceptualizaciòn y operativización de la calidad de vida es considerado un enfoque valido en si mismo, las percepciones influyen en las políticas que se adoptan por parte de los gobiernos a través del papel de los electores en la toma de decisiones y el control sobre las instituciones pública; las percepciones juegan un gran papel en la efectividad de la política pública, púes puede afectar las expectativas de los individuos, su confianza en las instituciones y su cooperación, y por último estas valoraciones  constituyen una importante fuente de información en el debate público sobre los objetivos sociales.

La satisfacción con los diferentes aspectos de la calidad de vida a escala local transita necesariamente por una evaluación de los servicios sociales evaluados estos a partir del comportamiento de la gestión social “La historia de los Servicios Sociales es la historia del reconocimiento de las necesidades y de la organización de la sociedad para satisfacerla (Bradshaw, 1983)[2] y por lo tanto uno de los principales objetivos del sistema social es atender a las diversas áreas que constituyen la calidad de vida local.

Materiales y métodos

Obtención del instrumento de medida

Se pueden utilizar varios instrumentos o técnicas para el logro de este propósito como son: entrevistas, cuestionarios, encuestas, pero la mayoría de los autores recomiendan  el uso de la encuesta, aprovechando sus facilidades de aplicación (Heyes, 1995).

Crear la escala de medida.

Para crear la escala se debe tener en cuenta las recomendaciones que ofrece este autor. Se debe realizar una correcta especificación del dominio dejando claro que la calidad de vida percibida que estamos evaluando no es la referente a la percepción individual  de su calidad de vida, sino su percepción sobre la calidad de vida social o local es por ello que se parte de la identificación de las necesidades normativas por parte de un grupo de especialistas, profesionales o científicos sociales que con su experiencia y conocimiento, señalan qué niveles de servicios son necesarios para alcanzarlos.

El listado de dimensiones que se tienen en cuenta para la mediciónd de la calidad de vida local son las definidas a partir del análisis factorial  de componentes principales.

El proceso de generación de ítems tiene como premisa el análisis documental, entrevistas semiestructuradas, así como las experiencias emanadas de la revisión de la literatura nacional e internacional; los sistemas de encuestas aplicados en el mundo, así como en la realización de un estudio exploratorio previo mediante un conjunto de entrevistas en profundidad a personas relacionadas con la calidad de vida.

La reducción de la escala seguirá un procedimiento en dos etapas. En primer lugar se siguió la metodología Delphi para hacer una primera eliminación de ítems. En segundo lugar se aplicó un cuestionario previo con el objetivo de comprobar el buen funcionamiento de la escala. A partir de las respuestas recibidas del panel de expertos, se procedió a la eliminación de los ítems con un menor grado de acuerdo y a la aplicación de las sugerencias recibidas.

Evaluación de la escala de medida obtenida.

La escala de medida debe ponerse a prueba para corregir posibles errores en su elaboración y dejarla lista para aplicar, lo que incluye la verificación de su fiabilidad y validez. La fiabilidad (Heyes, 1995) es el grado en que las mediciones están libres de la desviación producida por los errores casuales; puede analizarse a partir de tres métodos: Coeficiente Alpha de Cronbach, análisis de varianza (Método Hoyt ) y el método Text–Retext.

La validez (Heyes, 1995) es el grado en que la escala mide lo que estaba diseñada para medir, según este autor existen tres tipos de variantes: la relacionada con el contenido, la relacionada con los criterios (correlación item –total) y la relacionada con la estructura (validez convergente y discriminatoria).

El objetivo del análisis de fiabilidad es determinar que un conjunto de ítems de una escala puedan conducir a resultados que estén altamente correlacionados con los resultados que se llegarían a obtener si se aplicara otra prueba que mida lo mismo. Dicho en otras palabras, consiste en lograr una escala que conduzca a resultados similares cuando diferentes expertos son consultados (Grajalves, 1996; Fernández, 2000).

Resultado

Para la obtención de un instrumento de medición de la calidad de vida percibida, es imprescindible seguir la metodología para la creación de medidas habituales en las ciencias sociales marcada por Churchill (1979), con una serie de adaptaciones para ajustarla a las características del presente trabajo y al contexto social cubano. Entre los pasos que considera el autor y otras aportaciones que aparecen en la literatura nacional e internacional se deben considerar las siguientes fases.

Fase 1: Especificación del dominio. La especificación del dominio se realizó a partir de la revisión de la literatura existente. La calidad de vida local percibida que estamos evaluando parte de la identificación de las necesidades normativas por parte de un grupo de especialistas que con su experiencia y conocimiento señalan la situación  de cada una de las dimensiones.

Fase 2: Identificación de las dimensiones.

En el proceso de  identificación de las dimensiones se procedió al estudio de varios  modelos, seleccionándose para su análisis 46 autores, resultando un total de 16 variables de interés para el estudio de la calidad de vida local: salud, educación, empleo, vivienda, alimentación-nutrición, ingreso, tiempo libre-recreación, medio ambiente, transporte–comunicaciones, participación política, religión, relaciones sociales y familiares, situación económica, justicia – ley y población.

Se considero los aportes del proyecto “Transformaciones de la gestión social en Cuba” (Pérez, Ferriol, Quintana, Atienza, Ramos, Rosales, 1997-2003) en una definición de dimensiones prácticas para la evaluación de la gestión social en Cuba donde consideraron sectores (educación, salud pública y vivienda); esferas (alimentación, el empleo y los salarios, la seguridad y la asistencia social) y servicios (agua, comunales y medio ambiente).

Un enfoque que desde los indicadores sociales propone un conjunto de dimensiones a partir de las tres precondiciones: equidad, seguridad y sostenibilidad aparece en (Castiñeiras, García, 2004).  Se considero además los aportes del Programa Nacional de Salud y Calidad de Vida donde aparece una propuesta de 10 áreas fundamentales de intervención (tabaquismo, alcoholismo, sedentarismo, alimentación no saludable, accidentes, calidad atmosférica, Ambiente laboral, calidad el agua, residuos líquidos y residuos sólidos.)

El proceso de selección de las dimensiones tuvo en cuenta además la consultas a expertos utilizando diferentes técnicas, la elaboración de amplias listas de necesidades locales que pudieran operacionalizar el contructo, entrevistas no estructuradas con la población, los estudios de las bases de datos sociales existentes y los procedimientos para el flujo de la información del sistema nacional de estadística y de los diferentes ministerios e instituciones y por ultimo el contenido de la literatura nacional e internacional sobe el tema.

Luego con vista a evaluar la representatividad de dichas dimensiones se procedió a construir una matriz binaria que consideró la presencia o no de las mismas en los diferentes modelos, luego con el uso del programa Statistic Program for Social Sciences (SPSS) para Windows Versión 15.0, se empleó el análisis de clasificación de grupos o conglomerados Cluster, utilizándose como método de agregación el método Ward (método jerárquico o aglomerativo ) y como medida de la proximidad entre las variables dicotómicas una escala combinada de distancia, luego para la reducción de las dimensiones se aplico el análisis factorial por componentes principales.

Teniendo en cuenta los resultados que se muestran en la tabla No.2 se consideró que la técnica utilizada es válida para explicar el comportamiento de las dimensiones incluidas en el análisis

Tabla No 2 Medida de adecuación maestral

 

Kaiser-Meyer-Olkin ,724
Prueba de esfericidad de Bartlett Chi-cuadrada proximado 104,914
gl 66
Sig. ,002

 

 

 

 

Salida SPSS 15.0

Se seleccionaron cincos componentes que logran explicar el 78.5% de la varianza total, aspecto considerado por varios autores de altamente positivo, por lo que la estructura que asume el conjunto de datos sobre cada una de las dimensiones, son capaces de explicar el fenómeno en un alto grado, según se muestra en la (tabla No. 3).

Tabla No 3 Varianza total explicada

Componente Sumas de las saturaciones al cuadrado de la extracción
Total % de lavarianza %acumulado
1 3,853 32,106 32,106
2 1,872 15,597 47,703
3 1,457 12,145 59,849
4 1,172 9,767 69,616
5 1,075 8,956 78,572

 

Como se observa en la (tabla No 4), el primer componente incluye a las dimensiones (educación, salud, vivienda, alimentación nutrición y recreación y tiempo libre, el segundo comprende las dimensiones (Seguridad y protección y transporte y comunicaciones, el tercer (participación política y medio ambiente, el cuarto compuesto por una sola dimensión (Empleo y trabajo y el factor  cinco representado (situación económica y los ingresos)

Al comprobar si las dimensiones seleccionadas, describen adecuadamente la calidad de vida, se procedió al calculo del coeficiente Alpha de Cronbach para cada una de las dimensiones obteniéndose valores por encima de 0.70, por lo que se concluye que la calidad de vida puede ser evaluada a partir de 12 dimensiones fundamentales extraídas del análisis factorial confirmatorio.

Teniendo como base las dimensiones definidas se realizó una revisión de la literatura nacional e internacional sobre calidad de vida percibida; los sistemas de encuestas aplicados en el mundo, así como en la realización de un estudio exploratorio previo mediante un conjunto de entrevistas en profundidad a personas relacionadas con la calidad de vida. El resultado de este proceso fue una amplia relación de 49 ítems distribuidas en las doce dimensiones identificadas, que dada su extensión, fue necesario someter a una reducción.

Fase 4: La reducción  de la escala.

Para la reducción se estableció un procedimiento en dos etapas. En primer lugar se siguió la metodología Delphi para hacer una primera eliminación de ítems. En segundo lugar se aplicó un cuestionario previo con el objetivo de comprobar el buen funcionamiento de la escala. A partir de las respuestas recibidas del panel de expertos, se procedió a la eliminación de los ítems con un menor grado de acuerdo y a la aplicación de las sugerencias recibidas. Con esta primera reducción a través del método Delphi, la escala de medida quedó formada por 38 ítems recogidos.

Fase 5, 6 y 7: Realización del test-retest, obtención de datos y determinación el tipo de operativización.

Una vez obtenida la batería de ítems inicial se realizó una prueba piloto a una muestra de 44 individuos, con los objetivos de evaluar la escala, la aplicación del método test- retest que consiste en la aplicación del test al mismo grupo de sujetos en dos ocasiones distintas, dejando transcurrir un intervalo de tiempo y se cálcula la correlación entre las dos series de puntuaciones. En el presente estudio se determinó la fiabilidad de la elección de los ítems, de los estilos y también de la adaptabilidad o efectividad con el fin de comprobar los resultados en la población objetivo (grado de dificultad, extensión del cuestionario, redacción de las declaraciones, tasa de respuesta obtenida, etc.). Se uso de escalas tipo Likert con un rango de respuestas de 1 a 5 para la evaluación de cada declaración.

Con relación a los ítems, se analizó su grado de dispersión y las correlaciones con los resultados de la escala, así como el grado de comprensión de los mismos. Este análisis permitió la confirmación de la misma, como resultado la escala quedó formada por 30 ítems, con un coeficiente de Alfa de Conbrach total de 0.770.

Fase 8: Diseño de los cuestionarios definitivo.

El proceso de depuración, testación y determinación de la manera de operativizar la escala nos permitió conformar un modelo de medición que considera los siguientes ítems.

Fase 9: Obtención de datos.

Una vez elaborado el cuestionario definitivo, la siguiente fase de investigación nos lleva a la obtención de los datos, aplicando la encuesta directamente a los expertos lo que nos lleva a definir, en primer lugar, a la unidad muestral objeto de nuestra investigación.

Fase 10: Evaluación de la escala.

Un análisis comparativo de la aplicación a expertos de la encuesta nos muestra una mayor fiabilidad y validez en el test, en donde se define que la calidad de vida puede ser evaluada a partir de 30 ítem repartidos en 12 dimensiones. (Ver tabla No 9)

 

Tabla No 9  Estadísticos de fiabilidad

Método Total de ítems obtenidos Alfa de Cronbach KMO % varianzatotal

acumulada

Prueba  esfericidadBartlett Sig
Pretest 30 0.935 0.808 73.396% 2090.478 0.00
Test 30 0.923 0.796 70.869% 1808.968 0.00

 

Las dos escalas utilizadas superaron los niveles recomendados de 0,7 puntos en Alpha de Cronbach (Nunnally, 1978) y de 0,3 en la correlación ítem-total (Nurosis, 1993). Así, las escalas de las dimensiones de educación alcanzaban valores de (0,679); salud, (0,803); vivienda, (0,714); alimentación-nutrición (0.788); la de transporte comunicaciones, (0,687); recreación y tiempo libre, (0,867); medio ambiente, (0.779); seguridad y protección, (0.810); participación política, (0.807); empleo trabajo, (0.885); ingreso salario, (0.811) y las dimensiones de situación económica (0,885). El valor mínimo de la correlación ítem-total se encontraba en todos los supuestos muy por encima del mínimo recomendado.

 

Seguidamente, se analizó la unidimensionalidad de las escalas propuestas mediante la realización de análisis factoriales confirmatorios de componentes principales y en su caso, con rotación varimax (McDonald, 1981; Hair, Anderson, Tatham y Black, 1999). En todos los casos los resultados obtenidos fueron claramente satisfactorios. De esta forma, el número de factores extraídos mediante el criterio del autovalor fue 1, la varianza resultó siempre elevada, educación (61.345%), salud (83.529%), vivienda (64.373), alimentación nutrición (70.258%); la de transporte comunicaciones, (76.142%);  recreación y tiempo libre,(88.279%); medio ambiente,(81.913%); seguridad y protección,(84.023%); participación política, (72.148%); empleo trabajo, (81.401%); ingreso salario, (72.904%) y la dimensión de situación económica (90.797%) y las cargas factoriales superiores a los 0,5 puntos recomendados por Hair et al. (1999).

La tabla 7 muestra las saturaciones de los ocho factores que hemos retenido. Consideramos como significativas aquellas ponderaciones cuyo valor sea superior a 0; 40 (Aznar, 1974) .No solo puede ser interpretada como las ponderaciones de cada variable en cada uno de los ocho factores, sino como el grado de representatividad de cada una de las variables en cada factor.

CONCLUSIONES

La necesidad la consideración del papel de las percepciones sobre la calidad de vida en la toma de las decisiones y en la evaluación de la política pública constituye uno de los grandes retos dentro de la actualización del modelo cubano, púes la evaluación de los impactos de la aplicación de las políticas macroeconómicas en años recientes, así como el conocimiento de los estado de opinión de la población son el punto de partida para una adecuada gestión del desarrollo local en el contexto cubano, es por ello que la propuesta de instrumento para su medición es de vital importancia.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Cronbach l. (1951). “Coefficient Alpha and the Internal Structure of Tests”.Psycometrika, 16, (Septiembre), pp. 297-334.
  2. González Pérez, Ubaldo. El concepto calidad de vida y la evolución de los paradigmas de las Ciencias de la salud. Revista Cubana Salud Pública, jul – dic. 2002, vol 28.
  3. Castro, Raúl (2011): “Informe Central al VI Congreso del PCC”. En http://www.cubadebate.cu/, consultada el 9 de julio de 2011.
  4. Castro, Raúl (2011-a): “Discurso de clausura del Séptimo Período Ordinario de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional”. Granma, 2 de agosto de 2011.
  5. Fernández-Mayorales Fernández, g. y Rojo Pérez, f. (2005).  “Calidad de Vida y Salud: Planteamientos Conceptuales y Métodos de Investigación”. Territorios (Monográfico sobre Geografía de la Salud), nº 5, p. 117-13
  6. Gómez-Vela, María; Sabeh, Eliana en. Calidad de vida. evolución del concepto y su influencia en la investigación y la práctica Instituto Universitario de Integración en la Comunidad, Facultad de Psicología, Universidad de Salamanca
  7. García Quiñones, Rolando. Necesidades Humanas, Nivel de Vida, Calidad y Modo de Vida. Ciudad de La Habana, 1985.
  8. .Díaz Corral, I. B. (2001): ” La calidad de Vida. Reto y Necesidad en el Mundo Contemporáneo Actual”, Rev. Santiago No. 94, 3 (2001). Ediciones Universidad de Oriente. Pág.51-67.
  9. Pinilla Pallejà, Rafael Editorial: Hacia una medida válida, objetiva y comparable del desarrollo humano: el potencial de calidad de vida (qlp) Fundación General de la Universidad Autónoma de Madrid Fecha de publicación: 2009

10. Partido Comunista  de  Cuba  (2011):  “Lineamientos  de  la  Política Económica  y  Social  del Partido  y  la  Revolución”. VI Congreso del PCC, 18 de Abril de 2011

11. Revista Santiago 2003): “Fundamentos filosóficos para la definición de la categoría calidad de vida desde la ciencia psicológica con un enfoque materialista dialéctico” Rev. Santiago, Edición Especial No.-101 (2003), Pág. 480 – 490. ISSN 0048 9115.

12. Setién, María Luisa. Indicadores Sociales de Calidad de Vida. Un Sistema de Medición Aplicado al País Vasco, 1993.



[1] Index of Social Health ,American Demographics Index , Genuine Progress Index, Index of Economic Welfare  Philippines’ Weather Station (Social W eather Station, Development Academy of the Philippines) Reality Check Survey (South Africa) ,Veenhoven’s Happy Life Expectancy Scale ,Cummins’ Comprehensive QOL Scale, Oregon Benchmark Study ,Virginia QOL Annual Survey ,Netherlands’ Living Conditions Index (Social and Cultural Planning Office) ,Sweden’s ULF Survey (Statistics Sweden) Germany’s Social Indicator System  (Center for Survey Research and Methodology) ,Global Index of Social Progress (Denmark) ,Living Conditions in the Arctic, Greenland (Statist ics Greenland))

[2] señaló cuatro grandes perspectivas diferentes para considerar las necesidades sociales que daban origen a una tipología que permitía dividir las necesidades, según las expectativas sobre las que se fundamentan los juicios de valor, en normativas, experimentadas, expresadas y comparativas: Necesidades normativas se basan en el establecimiento, por parte de un experto o grupo de expertos, profesionales o científicos sociales, de unos niveles teóricamente deseables de satisfacción de cada necesitado. Necesidades expresadas con la tradicionalmente denominada demanda. Es la necesidad manifestada en algún servicio hacia el que se puedan canalizar solicitudes de ayuda. Necesidades percibidas o experimentadas: Son las basadas en la percepción de cada persona o grupo de personas sobre determinada carencia. Es, por tanto, una apreciación subjetiva, condicionada por factores psicológicos y psicosociales particulares. Necesidades comparativas: Las expectativas en este caso se centran en la comparación entre los datos de la población objetivo y los de otro grupo invalidan la comparación.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Aguilera Molina, Jorge Luis,Perón Delgado, Eva y Hormía Cruz, Lisbeth: "Instrumento para la medición de la calidad de vida percibida a escala local" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, abril 2014, en http://caribeña.eumed.net/calidad-vida/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.