REVITALIZAR CIUDAD PARA EL DESARROLLO LOCAL: EL CASO DEL PUEBLO MINERO DE CERRO DE SAN PEDRO SAN LUIS POTOSÍ

RESUMEN
Los pueblos mineros suelen ser abandonados y muestran un claro ejemplo del ciclo de vida de un asentamiento humano que ha terminado. En ellos podemos observar: un sitio urbano que nace a razón de la riqueza de los recursos minerales del subsuelo y al ser agotados por su extracción, simplemente, los poblados son abandonados y convertidos en trazas urbanas de alto valor patrimonial pero momificados, olvidados y en algunas ocasiones en ruinas. Este es el caso del pueblo de Cerro San Pedro (CSP) en el estado de San Luis Potosí. En esta ponencia se describe el método empleado para el diseño de la revitalización del centro de población CSP el cual tienen como objetivo general el desarrollo local a través de potenciar las actividades económicas, culturales y sociales de la comunidad para regenerar la densidad poblacional fortalecer la dinámica institucional, mitigar el daño ambiental de la minería a cielo abierto, y conservar el paisaje urbano de alto valor patrimonial, cerrando con ello una herida socio ambiental de dos décadas de lucha ambientalista contra la transnacional canadiense y dignificando al pueblo de CSP el cual, fue pieza clave en la fundación de la capital del estado de SLP, como lo atestigua su escudo donde San Luis Rey de Francia, esta sobre el Cerro de San Pedro con cuatro barras, dos de oro y dos de plata.
Palabras Clave: Revitalizar, desarrollo local, ciclo de vida urbano.

Introducción

En el presente trabajo de investigación se describe el método de aproximación al diseño de revitalización de un pueblo minero ubicado en el municipio de Cerro de San Pedro en San Luis Potosí. Primero se presentara las principales discusiones sobre el tema de la revitalización de ciudad; segundo, se situá en el territorio la problemática del ambiental del pueblo fantasma de Cerro de San Pedro; tercero, se describe el método de aproximación al diseño utilizado en los talleres de integración de la carrera de Arquitectura y Diseño Urbano y del Paisaje de la Facultad del Hábitat de la UASLP como experiencia pedagógica hacia el desarrollo local de tan importante centro de población. Por ultimo concluiremos con una evaluación del método empleado y recomendaciones para posteriores ejercicios.

Cerro de San Pedro es un poblado de 119 habitantes con una tendencia marcada a despoblarse, irónicamente ha sido un punto de generación de riqueza por más de 400 años, donde oro y plata son extraídos por distintas empresas sin colaborar en su desarrollo local, a la par de la extracción de los recursos minerales, el deterioro ambiental se manifiesta en variar dimensiones: por un lado la física donde, a partir, del sistema actual de extracción a mina abierta desapareció la cubierta vegetal, el suelo y se ha sobreexplotado el manto friático, entre otras cosas más; en la dimensión cultural, el pueblo ha decrecido en las últimas décadas, perdiéndose la transmisión del conocimiento empírico en el seno de la comunidad, de esta forma, creencias, tradiciones, fiestas, etc., tienden a desaparecer por falta de continuidad demográfica; en la dimensión social, el pueblo se enfrenta a una inequidad social, característica del sistema minero neoliberal donde los recursos mineros no generan el desarrollo de las comunidades donde se extraen, pero si socializan las externalidades, sobretodo la contaminación; dimensión económica, en esta podemos observar , que los empleos generados no han permitido a la comunidad entrar a una dinámica de mejoramiento del nivel de bienestar, por el contrario, se refuerza el sistema de opresión económica , dependencia e insuficiencia; por último la dimensión institucional nos permite observar una inequidad de los actores en la toma de decisiones de su futuro como comunidad, al corromperse las frágiles instituciones de un municipio de apenas un centenar de habitantes contra el apartado neoliberal de un empresa trasnacional canadiense con todos los recursos económicos para hacer lo que le viene en gana. De estos cinco puntos nace la justificación del proyecto de revitalizar el poblado de Cerro de San Pedro CSP en el supuesto de una mina agotada y una herida social y ambiental abierta, como es el caso de estudio aquí presentado.

El declive urbano de los pueblos mineros

Debido a la crisis del modelo de extracción, pueblos mineros como CSP se ven confrontados con una serie de problemas, como son la falta de empleo y de alternativas económicas a la industria que sustentaba su economía; la escasa capacidad innovadora y de emprendimiento de los empresarios y trabajadores locales; la necesidad de impulsar las cuestiones ligadas a la potenciación del sistema local de redes socio-institucionales y de gobernanza; o la mejora de la calidad de vida y del medioambiente urbano en espacios degradados como consecuencia de la extracción. (Prada, J.  2011)

De acuerdo con Prada, J, (2011) los estudios que existen hoy sobre el declive y la revitalización urbana son numerosos, por lo que el enfoque que estos pueden adoptar no imposibilita la posibilidad de aplicar otros alternativos.

Este trabajo enfoca el declive como consecuencia de los cambios de ciclo socioeconómico y la inadaptación de determinadas ciudades a los mismos.

Para ello, este estudio toma como referencia un marco general o “macro” que acepta la sucesión de fases expansivas y de contracción en la economía capitalista como consecuencia de la creación y agotamiento de nuevas formas de crecimiento. De esta forma, se combina la aplicación de nuevos modos de producción y de “acuerdos sociales” que permiten un equilibrio temporal entre producción y consumo, y la acumulación de beneficios.

Siguiendo a Prada, J. (2011) estos ciclos, van generando una serie de contradicciones internas que terminan por desembocar en una gran crisis y en la aparición de un nuevo modo de producción, tras un período de inestabilidad. Estos períodos se identifican en el estudio con la fase del fordismo (crecimiento) y la crisis de la década de los setenta del siglo xx (incertidumbre), tras la que comienza a consolidarse un modelo que algunos autores han venido a llamar “posfordista”.

Las ciudades en declive y la revitalización urbana

Esta investigación se basa en el supuesto a partir de un análisis de los ámbitos locales desde el punto de vista de las redes que tejen los actores económicos, sociales y políticos y de las “coaliciones de poder” que generan determinadas iniciativas sobre la base de una ideología más o menos difusa. Estas relaciones, capaces de poner en valor recursos específicos, crear redes sociales o económicas internas y externas o promover nuevas formas de gobernanza, resultan esenciales para explicar la desigual evolución de unos espacios y otros. De esta forma, la orientación de una ciudad hacia un modelo de desarrollo más social y colectivo, o hacia una lógica más competitiva, variará en función de las políticas desarrolladas.

El crecimiento y el declive son parte inherente al proceso de urbanización. A lo largo de la historia, las ciudades han pasado por fases de expansión y contracción, bien fuese por causas naturales (terremotos, inundaciones, enfermedades) o humanas (guerras, políticas de colonización o segregación). Sin embargo, en las sociedades occidentales, la principal causa de declive urbano en la actualidad puede considerarse la inadaptación de las ciudades a contextos económicos cambiantes. (Prada 2011:11)

En este sentido, las fases de crecimiento y crisis del capitalismo señaladas en el punto anterior suponen nuevos contextos ante los que las ciudades deben adaptar sus condiciones económicas, sociales y políticas. Aquellas que lo logran se convierten en áreas dinámicas, mientras que aquellas incapaces de reaccionar ante este nuevo panorama sufren contracciones económicas y demográficas.

El nuevo contexto supuso la necesidad de generar estrategias alternativas e innovadoras, puesto que tenían que adaptarse con gran rapidez al mismo. En este sentido, aunque el proceso de ajuste al sistema económico internacional ha resultado general para todos los espacios, el mayor reto ha sido posiblemente para las ciudades y regiones de antigua industrialización, que presentan importantes dificultades para amoldarse a él.

Estos espacios, en una definición clásica, pueden entenderse como aquellos que “en el pasado han constituido los centros neurálgicos motores del desarrollo industrial de sus respectivos países y, sin embargo, en la actualidad, atraviesan una etapa de falta de dinamismo económico que se manifiesta en un relativo estancamiento o descenso de las principales variables macroeconómicas con respecto a su correspondiente media nacional y/o comunitaria y, muy especialmente, en una incapacidad patente de reabsorber sus elevados excedentes laborales en el corto y medio plazo a través del incremento de capacidad de las actividades productivas existentes o la creación de otras nuevas alternativas” (Landabaso y Díez, 1989:45). En consecuencia, buena parte de ellas viven hoy un proceso de decadencia cuyos vértices son el deterioro económico progresivo, la disminución y envejecimiento de la población, y la escasez de iniciativas innovadoras, como resultado de la atonía del empresariado local y la escasa capacidad para atraer inversiones.

Modelo de desarrollo comunitario para la revitalización de los pueblos mineros

Los pueblos fantasmas de origen minero como es el caso de CSP han demostrado ser centros de población insustentables, ya que consumieron en el pasado los recursos que podrían haber suplido las necesidades de la presente generación. A razón de esta reflexión se hace necesario utilizar un modelo de desarrollo comunitario que permita utilizar los recursos para suplir las necesidades de la presente generación sin poner en riesgo los recursos que lo harán posible en las generaciones venideras.

El modelo propuesto por Darcy Tetrautl (2004) tiene una postura latinoamericana y se sustenta en las siguientes premisas:

  • La participación de grandes empresas capitalistas y uso de tecnología inapropiada, es causa principal de la pobreza y la degradación ambiental
  • El activismo social/ambiental, la organización horizontal (vinculando los varios segmentos progresistas de la sociedad civil), y/o procesos fomentan la autosuficiencia y la autonomía en el nivel comunitario.
  • El control efectivo de las comunidades sobre los recursos naturales locales, satisfacen las necesidades básicas de la población local y dan un alto grado de autonomía.
  • La auto-dependencia y autonomía, permiten que la comunidad sea capaz de resolver sus propios problemas y controlar su destino.
  • Es importante conservar y recuperar la cultura tradicional. Esto puede “empoderar” (empower) a la gente marginada, satisfaciendo su necesidad de tener una identidad. La diversidad (productiva, cultural, biológico, genética, etcétera)
  • La sustentabilidad ecológica es una característica intrínseca de la racionalidad campesina; debería ser fortalecida o recuperada donde se ha sido debilitada o perdida por las fuerzas de la modernidad.
  • La participación comunitaria la cual debe venir de abajo y de adentro. En este contexto, la participación incluye no solamente la participación en el diseño e implementación del desarrollo, sino también en el compartimiento de sus beneficios.

 

Por su parte Victor Toledo 2000, menciona principios para proponer un desarrollo endógeno, que promueva la sostenibilidad:

  • La toma de control de su territorio. Ello implica el deslinde de la superficie que le corresponde, el establecimiento de sus límites, el reconocimiento de su territorio por parte del Estado y de las comunidades o propietarios vecinos, etc.
  • El uso adecuado o no destructivo de los recursos naturales (flora, fauna, suelos, recursos hidráulicos, etc.) que forman parte de su territorio. Ello se logra a través del diseño y puesta en práctica de un plan de manejo de los recursos naturales, capaz de normar y regular las actividades turísticas, agrícolas, pecuarias, forestales y pesqueras que la comunidad realiza. Dicho plan de manejo implica la elaboración de un diagnóstico, un inventario, y de ser posible, la elaboración de un Sistema de Información Geográfica, por medio del cual se logre evaluar la oferta ecológica de los recursos del territorio de la comunidad.
  • El control cultural. Ello implica que la comunidad tome decisiones que salvaguarden sus propios valores culturales, incluyendo la lengua, vestimentas, costumbres, conocimientos, creencias, hábitos, etc. Para ello la comunidad deberá crear mecanismos que garanticen el rescate cultural y la toma de conciencia por parte de los habitantes de la existencia de su propia cultura (orgullo étnico).
  • La toma de control social, medible en el incremento de la calidad de vida de los miembros de la comunidad. Esto incluye aspectos tales como la alimentación, salud, educación, vivienda, sanidad, esparcimiento e información.
  • El control económico. Lo que involucra la regulación de los intercambios económicos que la comunidad y sus miembros realizan con el resto de la sociedad y con los mercados locales, regionales, nacionales e internacionales. Ello implica el enfrentar de manera comunitaria los fenómenos económicos externos que afectan la vida productiva de la misma, tales como las políticas de fijación de precios (por el mercado o por el Estado), las políticas macroeconómicas, los subsidios, impuestos, préstamos, etc. Ello supone atenuar los mecanismos que afectan, inhiben e incluso castigan la esfera productiva de la comunidad.
  • El control político. Ello supone una capacidad de la comunidad para crear su propia organización (socio/productiva), así como para promulgar o ratificar las normas, reglas y principios que rigen la vida política de la comunidad. Esta dimensión debe asegurar la participación de los miembros, la democracia comunitaria, la autonomía política y la ejecución del derecho consuetudinario.

Los principios expuestos por los anteriores autores formaron parte de las premisas de diseño para la revitalización del pueblo minero CSP comunicadas a través de un seminario previo al a etapa de diseño.

 

Cerro de San Pedro: territorio, sociedad y medio ambiente.

El municipio de Cerro de San Pedro se encuentra localizado en la microrregión centro del  estado de San Luis Potosí (SEDESORE, 1998). Sus límites municipales son: al norte y al  oeste con Soledad de Graciano Sánchez; al este con Armadillo de los Infante; y al sur con  el municipio de San Luis Potosí. El distrito minero de Cerro de San  Pedro (CSP), se ubica en el municipio del mismo nombre. De acuerdo con el Sistema Integral de Información Geográfica y Estadística del INEGI, al año 2000, la superficie total del municipio de CSP es de 127.48 Km2 y representa 0.21 por ciento del territorio estatal.

El universo geográfico donde se localiza CSP, corresponde propiamente al sector oriente de la Zona Metropolitana San Luis Potosí – Soledad de Graciano Sánchez, S.L.P.  que se encuentra a 20 kilómetros de distancia al noreste de la Ciudad de San Luis Potosí (la ZMSLP cuenta con más de 1,200,000 habitantes), en el Estado de mismo nombre.

La cabecera municipal de Cerro de San Pedro tiene las siguientes coordenadas: 100º48’  de longitud oeste y 22º13’ de latitud norte, con una altura de 2,040 metros sobre el nivel  del mar. Está localizada a escasos 20 kilómetros de la capital del estado y a 8 kilómetros  de los límites de la mancha urbana de la Zona Metropolitana de San Luis Potosí-Soledad  de Graciano Sánchez (ZMSLP), su clima predominante es BSokw, que es un clima árido, templado, con una temperatura media anual entre  12 y 18 C, con una temperatura en el mes más frío entre –3 y 18°C, presenta  lluvias en verano y un porcentaje de lluvia invernal del 5 al 10.2 % del total anual.

A principios del siglo XX se menciona que existían solamente 4 minas en operación,  en las que trabajaban cerca de 700 hombres. Después de la guerra de revolución, las  minas de Cerro de San Pedro fueron trabajadas por la Compañía Metalúrgica Mexicana  hasta 1948, cuando un conflicto laboral e incendios provocaron el cierre de las  operaciones. Desde entonces hasta finales del siglo XX sólo habían realizado extracción a  pequeña escala los gambusinos de la región. En una etapa más reciente se realizaron  varias campañas de exploración. De 1969 a 1973 Minera Las Cuevas, S.A. de C.V. llevó a  cabo un programa de geofísica y de barrenación a diamante. En 1976 el Consejo de  Recursos Minerales efectuó un muestreo geoquímico regional de sedimentos de arroyos  en las Sierras de San Pedro y Álvarez, habiendo localizado algunas anomalías  geoquímicas de interés. Entre 1988 y 1991, Compañía Fresnillo, S.A. de C.V. realizó una  campaña de geoquímica y de barrenación con circulación inversa. En 1995 la empresa  canadiense Minera San Xavier (MSX) inició estudios de cartografía geológica y exploración  con barrenación a diamante y circulación inversa, con resultados positivos, con el objeto  de continuar con la operación minero-metalúrgica y la explotación de oro y plata, basado  en el potencial de explotación minera de los yacimientos del CSP; el 5 de mayo de 2000,

El centro de población Cerro de San Pedro cabecera del municipio con mismo nombre, cuenta con apenas 119 habitantes, la mayoría ancianos y mujeres, la falta de oportunidades ha fortalecido el fenómeno de la migración, los pocos que habitan el poblado trabajan para la minera, o para el municipio. El poblado cuenta con una tienda de abarrotes y una fonda, existe una incipiente actividad turística por el aumento de visitantes pese a la nula infraestructura. La minera San Javier tiene un museo de la mina con dos salas de 4×4 metros como parte de su promoción. En la última década de lucha ambientalista de los opositores a la minera, se han presentado diversas manifestaciones de rechazo a la empresa trasnacional, algunos de ellos con festivales de música y arte. Lo anterior ha permitido la consolidación de una comunidad de defensores del medio ambiente, no originarios de Cerro de San Pedro, pero sí, idealistas que se identifican en su lucha con el centro de población.

Lo anterior ha marcado una herida profunda en dos dimensiones fundamentales del poblado, la primera ambiental, por la sobreexplotación del agua para su uso en la mina, la desertificación por movimiento de suelo, la erosión del mismo y el riesgo y vulnerabilidad de una montaña de cianuro utilizado para la extracción del metal; la segunda social, por el trato desigual entre una trasnacional con todo lo que esta implica a nivel de poder económico y de recursos contra una poblado de 119 habitantes e instituciones frágiles.

            …Este proceso lo realiza en patios de lixiviación que tienen una extensión de 100         hectáreas. Según afirman los opositores y algunos de sus ex trabajadores, el           cianuro se derrama y contamina letalmente los mantos freáticos de los que viven     más de un millón 200 mil pobladores de la ciudad de SLP. A pesar de ello, la      minera sigue utilizando cuando menos 32 millones diarios de litros de agua potable             de los mantos freáticos del valle de San Luis. (La Jornada marzo 2014)

Con lo anterior, damos el marco de referencia donde se dio inicio el proceso de diseño, el concepto principal: “revitalizar ciudad”; el marco de referencia conceptual: desarrollo sustentable y principios para el desarrollo local; el territorio, sociedad y medio ambiente.

A partir de aquí se expondrá el proceso de diseño y resultados.

Método de diseño para revitalizar ciudad: el caso del pueblo minero Cerro de San Pedro

Es prescindible para el diseño, que se tenga la perspectiva general de la problemática a resolver, para ello se utilizó como primer paso las herramientas de la Educación Ambiental Caride y Meira (2002) donde los autores sugieren que el medio ambiente es el entorno vital humano, el sistema constituido por los elementos físicos, biológicos, sociales, económicos, culturales y estéticos que  interactúan entre sí, con el individuo y con la sociedad en que vive,  estableciéndose la forma, el carácter, el comportamiento y la supervivencia de ambos (Agudelo. E, 2008:34). La gestión ambiental requiere una aproximación más operativa del concepto de medio ambiente y para ello es necesario el establecimiento de un conjunto de variables (de estado y de flujo) susceptibles de ser inventariadas, cartografiadas, medidas, valoradas y tratadas mediante los diferentes instrumentos disponibles, para afrontar los problemas y objetivos derivados de la problemática ambiental. Tales variables se denominan factores ambientales, el medio ambiente puede considerarse como el sistema constituido por los elementos y procesos identificados por tales factores como por ejemplo: El ser humano, la fauna y la flora; El suelo, el agua, el aire, el clima y el paisaje; Los bienes materiales y el patrimonio cultural; Las interacciones entre los anteriores factores.

Desde el punto de vista del desarrollo de las actividades humanas, el medio  ambiente puede entenderse como: Fuente de recursos naturales, soporte de  actividades, receptor de desechos y residuos no deseados.

De lo anterior se desprende como primer paso, identificar la problemática ambiental de la comunidad objeto de estudio en este caso de CSP.  Para introducir a los alumnos al tema se impartió un seminario de 12 horas con la los temas: sustentabilidad y el marco conceptual de revitalizar ciudad. De esta forma, estudiantes de Arquitectura, así como, de la carrera de Diseño Urbano y del Paisaje interactúan en la generación de supuestos y objetivos.

Como producto del análisis multidimensional, se integran los resultados de manera sintética en 150 palabras por contexto, graficando los contenidos con imágenes y diagramas. En esta etapa los alumnos de ambas carreras diseñan una paleta de color, texturas, vanos, formas geométricas, arborización, alturas, esta información gráfica permite, disponer los elementos necesarios para manipular y usar en su proyecto.

El siguiente paso consistió en un árbol de problemas. El análisis del árbol de problemas, llamado también análisis situacional o simplemente análisis de problemas, ayuda a encontrar soluciones a través del mapeo del problema. Identifica en la vertiente superior, las causas o determinantes y en la vertiente inferior las consecuencias o efectos.

Este método tiene las siguientes ventajas:

Está relacionado e identifica problemas reales y presentes más que problemas aparentes, futuros o pasados; El problema se puede desglosar en proporciones más manejables y definibles. Esto permite, priorizar más claramente en relación a que problema o tema es más importante y esto a su vez, permite enfocar los objetivos haciendo más efectiva su influencia; Hay un mayor entendimiento del problema y por lo general, nos interconecta con las causas más contradictorias; Identifica los argumentos constitutivos y ayuda a establecer quienes son los actores políticos y procesos en cada etapa; Ayuda a establecer que información adicional, evidencia o recurso se necesita para fundamentar el caso o construir un propuesta de solución convincente; Este proceso de análisis frecuentemente ayuda a construir un sentimiento compartido de comprensión, propósito y acción; Los problemas de desarrollo identificados en el árbol de problemas se convierten, como soluciones, en objetivos como parte de la etapa inicial de diseñar una respuesta; y Los objetivos identificados como componentes o productos se convierten en los medios para encarar el problema de desarrollo identificado y proporcionar un instrumento para determinar su impacto de desarrollo.

El siguiente paso consiste en plantear premisas diseño, de forma individual se definen los puntos que sustentan la propuesta de diseño, esta etapa es la abstracción racional del discurso que se traducirá en una hipótesis maquetada. Las premisas se ordenarán en funcionales, técnicas, estéticas, simbólicas, ambientales, urbanas, arquitectónicas.

En esta etapa los alumnos tomaran de acurdo a su afinidad e impartía, un proyecto que aporte al desarrollo local y cubra las necesidades de sus usuarios.

Siguiendo el proceso, el siguiente paso es encontrar casos análogos, en tema, tamaño, escala, rasgos culturales y temporales. En este análisis se describe y compara el programa arquitectónico, conceptos y formas geométricas.

Pasando a la etapa de materialización, se abstraen las ideas principales de forma gráfica y volumétricas en cuatro conceptos: espacial, técnico, funcional, y simbólico. Ordenados en el campo visual respetando las premisas antes propuestas.

Teniendo presente los conceptos se vierten en una zonificación que permita situar los supuestos idealizados sobre el terreno estudiado. Cada alumno en esta etapa, ha identificado un proyecto, un terreno, un usuario y una necesidad. En este punto se analiza la normatividad utilizando todos los niveles de planeación.

Con los antecedentes sistematizados e integrados se plantea una primera hipótesis.  Con la primera hipótesis expresada en planos y maquetas se desarrollará un FODA estratégico, tomando la fortaleza, oportunidades, debilidades y amenazas del proyecto sobre el contexto de necesidades del usuario.

La siguiente etapa solo puede aplicarse cuando el profesor y los alumnos están interactuando con una comunidad, la etapa es de instrumentación participativa, en ella los proyectos bosquejados se presentan a la comunidad para ser manipulados y transformados por la comunidad, de quien pueden presentarse dos tres o más hipótesis, para ello se utilizan herramientas participativas (Gelfius:1998), creación de imaginarios (Narváez: 2000).

La siguiente etapa es la creación de escenarios, técnica científica que opera con las tendencias de hechos que marcan un futuro sin intervención y uno con la intervención por parte del grupo facilitador del desarrollo. En esta misma etapa, se registran los principales actores contemplando los que están a favor y aquellos que se podrían oponer, pasando por académicos, ong´s, instituciones, empresarios, comuneros etc,.

En la etapa de gestión se identifica las instituciones fondeadoras de proyectos comunitarios y las organizaciones solidarias al proyecto identificando las posibles fuentes de financiamiento y los requisitos para ser candidatos de dichos apoyos. Para ello, se necesita un presupuesto, tiempos, costos y especificación de acuerdo al nivel y objetivo del semestre.

Por último se trabaja en la integración de todos los proyectos en un solo plan maestro tomando los principios de accesibilidad, movilidad, legibilidad, e integración de conjunto arquitectónico. Como producto final, se sintetiza todo lo anterior en un trabajo de divulgación de resultados, presentándolos por escrito, en láminas, maquetas y una presentación audiovisual.

  • Parque temático de cactáceas 60 ha.
  • Rally Autos todo terreno-moto cross-bicicletas
  • Extensión Feria del Globo
  • Monstertrucks
  • Facultad de Artes
  • Villa estudiantil
  • Villa de retiro (3ra edad)
  • Centro de permacultura
  • Eco villa
  • Parque lineal sobre el rio
  • Foros de expresión artística
  • Infraestructura de alojamiento diversa
  • Villa campestre
  • Centro de convenciones

Con los anteriores proyectos se atenderán los siguientes objetivos planteados:

  • Detonar el desarrollo de nuevas actividades económicas
  • Conservar el patrimonio cultural
  • Mitigar la erosión del suelo  (mina cielo abierto)
  • Facilitar el proceso de gobernanza
  • Promover la participación comunitaria
  • Mejorar la calidad de vida
  • Dignificar y revalorar el patrimonio cultural  del centro de población CSP.

Conclusiones

El método empírico aquí presentado, pretende tener todos lo elemento que permitirían en un proyecto comunitario, facilitar el desarrollo local, promover la interdisciplinar y atender necesidades específicas de una comunidad respondiendo al análisis de una problemática ambiental. Incrementando la responsabilidad social del quehacer del diseñador, tanto al arquitecto como al diseñador urbano y del paisaje.

Los alumnos pudieron tener más elementos para conceptualizar y materializar en una hipótesis formal sus idea y reflexiones acerca del desarrollo y su papel transformador en la sociedad.

Bibliografía

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Lárraga Lara, Rigoberto: "Revitalizar ciudad para el desarrollo local: el caso del pueblo minero de Cerro de San Pedro San Luis Potosí" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, diciembre 2014, en http://caribeña.eumed.net/cerro-san-pedro/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.