LOS DETERMINANTES DE LA INFLACIÓN: EL CASO DE PUERTO RICO

Resumen
En este trabajo se examinan las causas de la inflación en Puerto Rico. Para ese análisis se utilizaron dos bases de datos distintas y tres métodos econométricos. Se estimó un modelo GARCH(1,1) compuesto por las series mensuales de la inflación, proveniente del índice de precios del consumidor, el costo del petróleo y M2. En segundo lugar, se estimó un modelo SVAR que utilizó las tasas de crecimientos anuales del PNB real y su deflactor. Con los datos anuales también se utilizó un modelo que relaciona la inflación con el precio del petróleo, M2 y la brecha de la producción. Los resultados de los análisis revelaron que el precio del crudo afecta la inflación a corto plazo, pero en el largo plazo, las perturbaciones del lado de la demanda agregada parecen ser la fuente de ese fenómeno, por lo que el dinero juega un rol determinante.

Palabras Clave: inflación por el lado de los costes y la demanda agregada, modelos GARCH, modelos SVAR.

Abstract
The purpose of this paper was to analyze inflation in Puerto Rico using the cost-push and demand pull theoretical frameworks. We use three econometrics methods and two data sets to examine this issue. Garch, VAR, and linear regression models were estimated, using monthly and annual data. The variables included in the study were: CPI inflation rate, oil price, M2, GDP and its deflactor. The results of the estimation show that in the short run oil prices explains a large proportion of the variation in the island inflation rates, but in the long run inflation seem to be a monetary phenomenon.

Key Words: Cost-push and demand-pull inflation, GARCH models, SVAR models.

JEL Codes: E27, E31.

  1. Introducción 

Las alzas en el precio del petróleo que han ocurrido en los últimos años han renovado el interés en el estudio de los efectos de esa variable sobre la actividad económica. Un punto dentro de ese tema es el impacto que esas alzas tienen sobre el nivel general de precios y la inflación. Como es conocido existen dos teorías principales sobre la inflación: empujada por el lado de los costes y halada por el lado de la demanda. La primera plantea que la inflación surge por incrementos en los precios de los insumos de producción, como: aumentos en los salarios reales por encima de la productividad marginal de los trabajadores, alzas en los precios de las materias primas, además de subidas en los precios de las fuentes energéticas. En el caso de la inflación por el lado de la demanda se hace énfasis en políticas monetarias y fiscales expansionista como las causas principales de ese fenómeno.

Entre los macroeconomistas existe consenso de que en el largo plazo la inflación está determinada principalmente por la oferta monetaria.  Sin embargo, hay un debate sobre si su dinámica en el corto plazo depende de la oferta agregada. Este trabajo se añade a esa literatura examinado los determinantes de la inflación, comparando los efectos de los factores del lado de la oferta con los de la demanda agregada,  en una economía pequeña, abierta y dolarizada: Puerto Rico. Ese país tiene características que lo hacen ser un caso excelente para examinar dicho tema. En primer lugar, utiliza el petróleo como su fuente energética principal. Más del 70 por ciento de la electricidad que se genera en la isla usa ese insumo de producción. Además, la forma principal de transportación en Puerto Rico son los automóviles privados, contando con .75 vehículo por habitante.  Por otro lado, en el  2011 las importaciones a precios corrientes representaron el 94 por ciento del producto nacional bruto. Esa cifra revela la gran dependencia que tiene la isla del transporte marítimo para el movimiento de mercancías, cuyos costes se impactan por las alzas en el precio del crudo.

En segundo lugar, Puerto Rico usa el dólar estadounidense como su moneda desde principios del siglo veinte. Esa moneda, es emitida por la Reserva Federal de los Estados Unidos, utilizando la economía de  ese país como marco de referencia, por lo que no se esperaría, que se usará para compensar problemas inflacionarios o de estancamiento que experimente nuestra economía. Por tanto, no se anticipa que los efectos de las alzas en el precio del petróleo se confundan con alguna política monetaria compensatoria. Por lo que el análisis de la naturaleza de la inflación utilizando datos de Puerto puede arrojar luz sobre ese debate.  Además, pudiera resultar como punto de referencia para el examen de la inflación en otras economías abiertas del caribe.

Precedentes teóricos y empíricos

En esta sección se presenta en una forma concisa algunos fundamentos teóricos para el análisis empírico que se realizó para el artículo. Además, discutimos algunos de los trabajos que examinan las causas de la inflación  comparando la teoría del lado de los costes con la del lado de la demanda agregada. Por tanto, la presentación en esta sección es útil para ubicar nuestro escrito dentro de la literatura sobre ese tema. Sin embargo, no es una reseña exhaustiva de los trabajos  sobre la inflación. Algunos trabajos que cubren ese tema a profundidad son Kibritçioğlu (2002), y Laidler y Parkin (1975).

Dos esquemas analíticos

Las dos teorías de la inflación, por el lado de los costes y la demanda, se pueden examinar en forma sencilla con el modelo de oferta y demanda agregada que se presenta en los textos de macroeconomía intermedia. En ese modelo estático de la demanda agregada (YDA) y oferta agregada (YOA) dependen del nivel general de los precios (P).

La primera ecuación corresponde a la curva de oferta agregada, que está sujeta a cambios aleatorios que pudieran interpretarse como impulsos de tecnología o asociados a los costes de producción (). La ecuación (2) es una función general de la demanda agregada, cuyo intercepto depende de el acervo monetario y los instrumentos de política fiscal entre otros factores y exhibe la pendiente negativa regular de ese tipo de función. Esa ecuación está sujeta a cambios aleatorios que pudieran ser de naturaleza monetaria (provenientes de la curva LM) o cambios en medidas de política fiscal y otros parámetros de la curva IS.

La forma reducida del modelo implica que los precios y la producción agregada dependen de los impulsos de la demanda y la oferta agregada.

La importancia relativa de los cambios en la oferta y demanda agregada dependerá de las elasticidades de esas dos relaciones. Los Diagrama 1 y 2 presentan dos casos extremos. Si la demanda agregada fuera perfectamente elástica, los impulsos de la oferta agregada impactaría sólo el nivel de precios. Por otro lado, si la oferta agregada fuera vertical, cambios en la demanda agregada sólo alterarían el nivel de precios y dejarían el nivel de la producción fijo. Por tanto, el grado de elasticidad precio de esas relaciones pudieran explicar la formación de los precios agregados en la economía. En una de las estimaciones que se hicieron para este trabajo se identifican econométricamente esos dos tipos de impulsos.

El análisis anterior implica que la inflación puede ser explicada tanto por perturbaciones de la demanda como de la oferta agregada. Sin embargo, los monetaristas afirman que en el  largo plazo toda la inflación se debe al acervo monetario y descartan los costes de producción como fuente de ese fenómeno.

Donde, M es dinero, O y D identifican la Oferta y Demanda, la última medida en términos reales, Y es el nivel de producción agregada real y r es la tasa de interés.

La ecuación (6) implica que a largo plazo, cuando la demanda por dinero es estable, el nivel de precios es proporcional al acervo de dinero.

 2.2. Reseña bibliográfica

             Como mencionamos en la introducción no existe consenso sobre la validez de la teoría de la inflación empujada por los costes. En esta sección discutimos algunos de los artículos que han planteado esas desavenencias en una forma minuciosa. Además, reseñamos los principales trabajos empíricos que examinan la capacidad de cambios en la oferta monetaria y los costes de producción para generar inflación en distintas economías.

Batten (1981) en el articulo “Inflation: The Cost Push Myth” publicado en el Federal Reserve Bank of St. Louis Review, refuta, usando tanto argumentos empíricos como teóricos, que la inflación pueda ser el resultado de aumentos en los costes de producción. Ese autor argumenta que los aumentos en los costes de los insumos de producción sólo elevan los  precios relativos, pero no conducen al alza sostenida en el nivel de los precios que caracteriza los períodos inflacionarios. En este sentido plantea Batten que las perturbaciones en los precios de insumos importantes, como el de petróleo, provocan la “apariencia de inflación”, pero la misma es momentánea ya que da inicio a un periodo de ajustes en los demás precios relacionados (salarios, bienes complementarios, servicios, etc.) que cancelan el efecto inicial. Los shocks positivos en los costes de producción requieren un lapso de tiempo para ser digeridos por la estructura de la economía y reflejarse en los precios  relativos del sistema. Sin embargo, si las autoridades monetarias, ignoran esos periodos de ajustes y utilizan política monetaria para compensar las reducciones en la demanda agregada, inyectando liquidez a la economía, generarán aumentos en el nivel de precios. Así que, el  planteamiento de Batten es que la inflación observada luego de que sucede una  reducción en  la oferta agregada es consecuencia de la política monetaria expansionista que se utiliza para contrarrestar los efectos de ese tipo de impulso.

De igual forma Batten asevera que poderes del mercado como el de los monopolios en el sector de productos o de las uniones laborales en el mercado de trabajo, pudieran cambiar los precios relativos, pero no conducirán a un incremento en el nivel general de precios. Ya que ante el aumento del precio del producto particular, propiciado por los poderes de mercado, los consumidores tendrían que dedicar una proporción mayor de su presupuesto al mismo, por lo que reducirían la demanda de otros bienes y servicios provocando mermas en sus precios y reduciendo así la demanda agregada y el nivel de inflación. Así que, el aumento inicial en los precios de algunos bienes pudiera verse contrarestado por las disminuciones subsiguientes en los precios de otras mercancías. Costes de ajustes asociados a cambiar los precios pudieran explicar un aumento en la inflación en el corto plazo, pero no un incremento permanente.

Ese autor  provee evidencia de que en Italia, Reino Unido, Francia, Alemania Occidental, Estados Unidos, Canadá, Japón, Holanda y Suecia, de 1975 a 1980 se aumentó considerablemente la base monetaria, probablemente para contrarrestar subidas en el pecio del petróleo. De estos países, el artículo resalta que en ocho de ellos (exceptuando a Alemania Occidental) los incrementos en la base monetaria coincidieron con alzas en el nivel general de precios.

Humprhey (1998) coincide con Batten  en que los aumentos sostenidos en los precios que caracterizan la inflación no pueden ser producto de cambios en alguno de los costes de producción.  Un argumento, adicional que se esgrime para sustentar esa aseveración es que si la economía está cerca de la producción de pleno empleo una reducción en los costes pudiera reducir la oferta agregada y aumentar los precios a bien corto plazo. Sin embargo, esa acción tiene efecto de mantener la producción por debajo de su potencial lo que implica una situación de exceso de capacidad de producción lo que obligaría a los productores a incrementar su producción para incrementar la eficiencia. Ese último efecto reduciría  el nivel de los precios, cancelando así el efecto inicial.

Por otro lado, Barth y Bannett (1975) evalúan empíricamente si el nivel general de precios depende de los costes de producción o de la oferta monetaria. Para eso utilizan datos trimestrales de Estados Unidos para el período de 1947:1 hasta 1970:4. La metodología utilizada fue la prueba de causalidad desarrollada por Sims (1972). En ese estudio los autores estiman 12 regresiones lineales, usando dos medidas de precios: el índice de precios a los mayoristas (WP), y el índice de precios al consumidor (IPC); y dos posibles fuentes de la inflación salarios (W) y M1 como medida de la oferta monetaria (M). El primer objetivo del estudio fue determinar si la dirección de la causalidad va del dinero (M) a los precios (CP o WP) o del salario (W) a los precios (CP o WP). O si es una causalidad invertida: de los precios al dinero o al coste del petróleo.

Aplicando la prueba mencionada se encontró evidencia de causalidad unidireccional de M  hacia los índices de precios (CP y WP). También se encontró que existía causalidad unidireccional desde los precios del consumidor (CP) hacia los salarios (W), y no al inverso como sugiere la teoría de inflación por el lado de los costes. Por tanto, se concluyó que la inflación en los Estados Unidos, durante la época de post-guerra, parece ser el resultado de la implantación de las medidas de política monetaria por parte de la Reserva Federal, su banco central. Por otro lado, McCandless y Weber (1995), también hallan evidencia empírica para el planteamiento de que la inflación es un fenómeno monetario. Esos autores realizan un análisis con una muestra de 110 países, y encuentran correlaciones entre las medidas de dinero (base monetaria, M1 y M2) y la inflación de más de .90.

Un país que ha experimentado períodos extensos de hiper-inflación ha sido Turkía, por lo que se han realizado un sinnúmero de estudios sobre ese tema utilizando datos de esa economía. Kibritçioğlu (2002) resume y discute más de 10 estudios realizados en ese país con datos para distintos sub-periodos dentro del recorrido de 1950 a 1988. Esos estudios han examinado, el rol de los costes, la oferta monetaria y las expectativas como propulsores del fenómeno inflacionario. Los resultados varían de estudio a estudio, pero  en cerca del  80% de los trabajos reseñados por el autor el dinero parece ser la fuente de la inflación.

Otros trabajos utilizan modelos de vectores autorregresivos estructurales (SVAR) para determinar la importancia relativa de los impulsos de la demanda y la oferta agregada explicando la dinámica de la inflación. Por ejemplo, Keating y Nye (1998) estiman un modelo de ese tipo compuesto por la tasa de inflación y la tasa de crecimiento de la producción para 10 países con datos para el período de 1869 a 1974. Los resultados de las estimaciones econométricas implican que los impulsos de la demanda explican al menos 80% de las variaciones en la inflación en el largo plazo en ocho de los diez países analizados. La excepción fueron Estados Unidos y el Reino Unido donde esas perturbaciones explican cerca de 50% y el 60% de las variaciones en los precios a largo plazo, respectivamente.

Dentro de esa literatura un trabajo importante es Shapiro y Watson (1988), quienes analizan un sistema VAR compuesto por las siguientes cuatro variables: horas trabajadas, producción, el precio real del petróleo, la inflación y la tasa de interés. Los resultados de la estimación sugieren que los impulsos de la demanda son los principales determinantes de la variabilidad en precios en todos los horizontes de predicción. Ese tipo de impulso explica entre 90 y 94 por ciento de las variaciones en la inflación, mientras que el precio de petróleo se le puede atribuir hasta 6.2% de las mismas.

Ahmed y Park (1992) contribuyen a esa controversia distinguiendo entre impulsos externos e internos, además de examinar la importancia relativa de cambios inesperados en la demanda y la oferta agregada. La investigación de esos autores se basa en datos de siete economías abiertas entre los países que componen la OECD, para el período de 1960 a 1987. En el análisis se utilizan datos trimestrales para el índice de precios del consumidor, el producto interno bruto real, las exportaciones para cada una de las siete economías y la producción (PNB real) de los Estados Unidos. La economía de este último país se usa como una variable proxy para el resto del mundo. Esos autores encuentran que la importancia de las perturbaciones de la oferta (internas y externas) para explicar los cambios en el nivel de precios varía de acuerdo al horizonte de predicción y el país.  A bien corto plazo, al cabo de un periodo, los impulsos de la oferta explican el 77 y 74 por ciento de la variación en los precios en Austria y Canadá, respectivamente, pero esos porcentajes bajan a 40 y 67 por ciento al cabo de 20 trimestres. Para otros países, como Austria, Finlandia e Italia esas cifras se reducen de 32%, 55% y 52% a 16%, 36% y 16%, respectivamente. Lo que indica que, aunque el efecto de los choques de la oferta sobre los precios parece depender de la estructura económica e instituciones de cada país, parecen ser menos importantes que los shocks de la demanda para explicar la inflación a largo plazo.

Por su parte, Mio (2002) utiliza la descomposición de Blanchard-Quah en un modelo compuesto por las primeras diferencias de la PNB y su deflactor para identificar los impulsos de la demanda y oferta agregada. Ese autor estima el modelo para Japón usando datos trimestrales para el período 1970:1 a 1999:1. Los resultados de su análisis evidencian que las perturbaciones de la demanda (DA) son importantes para explicar las fluctuaciones en los precios. La descomposición de la variancia del error de predicción revelan  que a los shocks de DA se le puede atribuir hasta 98% de las variaciones en los precios.

Para el caso de Puerto Rico no se encontraron trabajos que abordaran directamente el tema de este artículo. Sin embargo, dos trabajos relacionados al mismo son: Toledo (2002) y Rodríguez (2004).  Esos dos trabajos encuentran que algunas medidas del acervo monetario de Estados Unidos están cointegradas con los índices de precios de Puerto Rico. Sin embargo, no comparan la importancia relativa de esa fuente de la inflación con otras posibles causas.

  3. Apuntes metodológicos

Para examinar empíricamente los determinantes de la inflación en Puerto Rico se utilizaron tres modelos y dos conjuntos de datos distintos.

Donde: pIPC es la inflación medida como la tasa de crecimiento del índice de precios del consumidor urbano, según es estimada por el Departamento de Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico: t  es el índice de tiempo; Pcrudo es el precio del petróleo medido como el West Texas Intermediate (WTI); M2 es el agregado monetario de Estados Unidos; h es la variancia condicional de la regresión; ε es el elemento estocástico del modelo y las restantes letras griegas representan los parámetros del modelo.

Para las variables del precio del petróleo y M2 se utilizan las primeras diferencias del logaritmo para aproximar las tasas de crecimiento; esos datos provienen del Banco de la Reserva Federal de la región de St. Louis en E.E.U.U. Se estimó un modelo GARCH porque se encontró que la variancia condicional de los errores no era constante. Ese modelo se estimó con datos mensuales de 1984:1 al 2012:1. A las series se le removió el elemento estacionario utilizando un proceso de promedio móvil.

Además, se estimó el siguiente modelo de vectores autorregresivos como el utilizado por Keating y Nye (1998), para identificar econométricamente los impulsos de la demanda y oferta agregada y comparar sus efectos sobre la inflación.

Donde ΔY es la primera diferencia del logaritmo de  la serie de producción agregada real de Puerto Rico (PNB real) y p DPNB es la inflación, medida como la primera diferencia del logaritmo del deflactor del PNB de ese país; los aij (L) son  polinomios en el operador de rezagos L; εOA y εDA son elementos estocásticos asociados a la oferta y demanda agregada respectivamente.

Donde ahora la matriz β(L) contiene los polinomios en el operador de rezagos. Evaluando esa función en L=1, se obtiene la matriz de multiplicadores de largo plazo (la suma de todos los coeficientes para cada elemento de la matriz).

De acuerdo a este esquema de identificación los impulsos de la demanda tienen efectos permanentes sobre la inflación, pero no sobre la producción, mientras que los impulsos del la OA tienen impactos permanentes en las dos variables del modelo. El sistema se estimó utilizando datos anuales para Puerto Rico para el período de 1950 hasta 2012. Esos datos provienen de la Junta de Planificación de Puerto Rico, agencia que tiene a cargo la estimación de las cuentas nacionales en ese país.

Donde; yGAP es la brecha entre el producto nacional bruto y su nivel potencial medida en términos porcentuales, los j’s son parámetros y los demás símbolos ya han sido identificados. El producto nacional bruto potencial se estimó por medio del filtro de Hodrick-Prescott. El método de estimación  fueron los estimadores mínimos cuadrados generalizados (GMM) para tomar en cuenta la simultaneidad en el modelo.

La ecuación (3) permite que tanto factores del lado de la oferta como de la demanda agregada impacten la tasa de inflación, al igual que los otros dos modelos. La diferencia es que en ese modelo se distingue entre los efectos de la política monetaria y otros posibles cambios en la demanda agregada como fuente de alza en los niveles de precios. El efecto de otros componentes del gasto agregado sobre la inflación se recoge por el coeficiente de la brecha de la producción.

4. Análisis preliminares

Antes de estimar los dos modelos especificados en la sección anterior de este artículo es necesario realizar algunos análisis preliminares. En primer lugar se efectuaron pruebas de estacionariedad para las cinco variables incluidas en los análisis y se encontró que las primeras diferencias de las mismas son I(0). Por tanto, la especificación de  los modelos en las primeras diferencias es correcta.

El modelo (1) se estimó preliminarmente por el método de mínimos cuadrados ordinarios y se sometió a la prueba de la hipótesis de que la variancia condicional del término estocástico era homocedástica. El rechazo de tal hipótesis nos llevó a estimar el modelo GARCH descrito arriba.

Para el caso del modelo 2 se utilizó el criterio de información de Akaike para determinar que uno era el orden óptimo de los rezagos. Además, como el modelo se estimó para un periodo largo de tiempo se utilizó la prueba de Andrews-Quantd para determinar si hubo cambios estructurales en el sistema. La hipótesis de que los parámetros estimados son estables no se pudo rechazar.

 5. Resultados de la estimación

             Esta sección se utiliza para informar los resultados de la estimación de los modelos. El apartado 5.1 se dedica a la discusión de la estimación del modelo GARCH mientras que el 5.2 a la del modelo SVAR y la estimación de la ecuación (3). En el apartado A, también, se reportan los resultados de una prueba de causalidad de Granger entre las variables que componen el modelo uni-ecuacional descrito en (1).

5.1   Modelo GARCH 

Para explorar las relaciones entre las variables bajo análisis, previo a la estimación, se utilizó la prueba de causalidad de Granger. De manera simplificada se dice que una variable Z no causa otra variable Y si una vez se toma en consideración los rezagos de Y, las realizaciones pasadas de Z no aportan a la explicación de Y. Esta prueba se realiza en las dos direcciones de Z a Y y de Y a Z.  Para determinar que Z Granger-Causa Y, es necesario rechazar la hipótesis de que Y causa a Z. Cuando la causalidad existe en las dos direcciones se dice que existe retroalimentación entre las variables, lo que puede ser el producto de una tercera variable afectando las dos. Para someter a prueba esa hipótesis de esas pruebas se utilizan los estadísticos F o Ji Cuadrado.

Los resultados estadísticos concernientes a las pruebas de causalidad tipo Granger para las variables del sistema están contenidos en el Cuadro 1. Las pruebas se realizaron con órdenes de rezagos de tres, que se seleccionaron de forma que los residuos fueran aleatorios. Como es evidente en ese cuadro tanto el precio del crudo como M2 afectan la dinámica de la inflación en Puerto Rico. Las hipótesis nulas de no-causalidad de esas variables con respecto a la inflación en la isla se pueden rechazar a cualquier nivel de significancia estadística. Por otro lado, no se encontró, causalidad de la inflación de Puerto Rico hacia esas dos variables mencionadas, como se podía anticipar. Esos resultados revelan que tanto las presiones de la demanda agregada como de los costes de producción parecen influenciar la tasa de crecimiento del nivel de precios en Puerto Rico. Por tanto, es relevante examinar la importancia relativa de cada uno de esos factores en ese fenómeno.

 

Cuadro 1

Resultados de pruebas de causalidad tipo Granger

 

Hipótesis Nulas.  Tres rezagos
Estadístico-F Valor-P
Inflación en P.R.   Tasa de crecimiento de Pcrudo

 1.512

0.211

 Tasa de crecimiento de Pcrudo  Inflación en P.R

 44.137

0.000

 Inflación en P.R  Tasa de crecimiento de M2

 1.931

0.125

Tasa de crecimiento de M2   Inflación en P.R

 39.836

0.0001

Léase: “No Granger-Causa”Fuente: Estimaciones hechas por los  autores.

El Cuadro 2 presenta algunos resultados de la estimación del modelo GARCH. La ecuación estimada, para la media de la inflación, explica cerca de 33% de las variaciones observadas en la tasa de inflación de Puerto Rico. El análisis de los residuos utilizando el estadístico-Q muestra que no existe autocorrelación hasta de orden 4. Además, los coeficientes de las dos variables explicativas son altamente significativos. En la ecuación de la variancia los dos parámetros estimados son estadísticamente distintos de cero y su suma es inferior a la unidad. Esos resultados evidencian la adecuación del modelo estimado.

De acuerdo a la estimación del modelo GARCH, el precio del petróleo parece ser más importante para la dinámica intermensual de la tasa de inflación de Puerto Rico que el agregado monetario. Un incremento en el precio del petróleo de una unidad provoca un aumento de 0.02 en la inflación. Por otra parte, la elasticidad de la inflación con respecto al acervo monetario es .011. Lo que indica que el precio del petróleo parece ser el doble de importante para explicar las variaciones mensuales de la tasa de inflación en ese país que el acervo monetario. La gran dependencia que tiene la isla de esa fuente energética para producir electricidad y la gran cantidad de automóviles privados per cápita que transitan en dicho país pudieran explicar ese hallazgo.

Cuadro 2

Resultados de la Estimación del Modelo Garch(1,1)

 

Variable dependiente: Tasa de inflación de Puerto Rico.

Período de estimación: 1984:1 a  2012:1

Variables independientes Coeficiente Estadístico-Z Valor-P.
Intercepto 0.001 7.092 0.000
Un rezago del precio del Crudo* 0.020 2.822 0.005
Un rezago de M2 * 0.011 1.969 0.049

Ecuación de la variancia

  C 5.44E-07    1.559 0.119
(-1) 0.098    3.204 0.001
  h(-1) 0.878 20.606 0.000
R2=0.334      Estadístico-F=24.12     Valor-P de F=0.000Estadístico Q(4)=4.11     Valor-P de Q=0.25

*En las tasas de crecimiento. El modelo se corrigió por autocorrelación.

Fuente: Estimaciones hechas por los  autores.

Al examinar la ecuación de la variancia se observa que la suma de los coeficientes es casi .98, lo que evidencia una gran persistencia en la volatilidad. Impulsos que afectan esa medida de dispersión tienden a tener impactos duraderos sobre la misma. Ese es un hallazgo preocupante, ya que en los estudios sobre los efectos adversos de la inflación se ha encontrado que su variabilidad es más perjudicial que el nivel: mientras mayor sea la variancia de esa variable más difícil es la realización de predicciones precisas de la misma, por lo que los agentes económicos pudieren realizar decisiones erróneas sobre sus planes de consumo e inversión.

Un punto que se ha planteado en los estudios sobre el tema de la inflación es que altos niveles de la inflación están asociados con mayor volatilidad[v]. Para explorar ese punto se estimó un Modelo GARCH ampliado, añadiendo los niveles de la inflación a la ecuación de la variancia del modelo estimado (véase Tabla A.1 en el apéndice). Para esa variable se estimó un coeficiente positivo y altamente significativo. Eso es indicativo de que altas tasas de la inflación están relacionadas con un nivel mayor de incertidumbre acerca de sus valores futuros. Por tanto, aún en una economía totalmente indexada por la inflación es deseable mantener un nivel bajo de la inflación, para evitar disloques en la toma de decisiones de los agentes económicos.

5.2.  Modelo SVAR  y ecuación estimada por GMM

Como se mencionó los modelos de VAR compuesto por la tasa de crecimiento de la producción real agregada y la inflación en Puerto Rico fue estimado con una longitud de rezago igual a uno. Los coeficientes de determinación de ese sistema implican que el modelo explica cerca de 55% de las variaciones el PNB real y cerca de 22% de las de la tasa de inflación anual. Todas las raíces del polinomio característico del modelo tienen módulos menores a la unidad, por lo que el sistema estimado es estable. Las pruebas de autocorrelación no revelaron la existencia de ese problema econométrico.

Una característica atractiva de los modelos VAR es que permiten al investigador simular cambios inesperados (shocks) en las variables económicas y examinar los efectos de dichos cambios sobre el sistema. Dos herramientas analíticas pueden ser utilizadas para este propósito: las funciones de impulso-respuesta (IP); y la descomposición de la variancia del error de predicción (DVEP). La representación de promedio móvil del VAR (VMA) es la base para estos  análisis.

En las funciones de impulso-respuesta se simulan shocks en las variables del modelo y se observa la respuesta dinámica del sistema. Ese procedimiento permite observar la dirección y magnitud de la respuesta de cada variable a cambios inesperados en otras variables del modelo. Los impulsos cuyo efecto son observados son definidos operacionalmente como residuos positivos de una desviación estándar de magnitud. Por ejemplo, los residuos de la ecuación del precio del petróleo representan la parte de esta variable que no se puede predecir o innovaciones en la misma.

En la DVEP se estima el porcentaje de variancia del error de predicción de una variable explicado por las innovaciones de cada una de las variables del sistema. Si se interpreta la predicción de cada variable como su senda de equilibrio de largo plazo, entonces el error de predicción sería la desviación de cada indicador de su tendencia de crecimiento o el componente cíclico. Por lo que ese análisis permite determinar la importancia de las perturbaciones de cada una de las variables generando oscilaciones en las otras variables del modelo.

Como discutimos arriba, ambos análisis (IP y DVEP) utilizan los residuos de cada variable para construir los impulsos.  Estos residuos (innovaciones), sin embargo, pueden estar correlacionados entre las ecuaciones del sistema, ya que se omiten los valores corrientes de las variables. Así que, cualquier correlación contemporánea entre las variables aparecerá en los residuos. En cuyo caso es imposible determinar el efecto de un impulso específico sobre las variables que describen el sistema, los efectos estarían confundidos. En este trabajo, como se mencionó en la metodología, se utilizaron restricciones de largo plazo para identificar los impulsos.

El Cuadro 3 presenta los multiplicadores de corto y largo plazo provenientes de las funciones de impulso respuesta. Como se observa impulsos de la oferta agregada aumentan el nivel de producción y reducen la tasa inflacionaria, como sucede en el modelo discutido en la sección 2 de este escrito. Por otro lado, incrementos en la demanda agregada aumentan la inflación a corto y largo plazo, mientras que la producción también aumenta en el corto, ante ese tipo de perturbación, pero por la restricción impuesta el efecto en el largo plazo es nulo. Esos resultados nos indican que las restricciones impuestas identificaron bien los dos tipos de perturbaciones. Además, notamos que la inflación responde más a los impulsos de la demanda que los de la oferta, y en la caso de la producción sucede lo contrario.

 

Cuadro 3

Multiplicadores Estimados

( Provenientes de las funciones de Impulso Respuesta)

Corto Plazo*,  Impulsos de: Largo Plazo**, Impulsos de:
Oferta Demanda Oferta Demanda
Respuesta de:
La inflación -0.008

     0.014

-0.012  0.025
La producción real  0.018          0.007  0.043 0
Todos los coeficientes estimados son significativos a un nivel de 0.001.* Respuesta luego de un período en que sucede la perturbación.**Respuesta acumulada.

Fuente: Estimaciones hechas por los  autores.

 

Para evaluar la importancia relativa de los tipos de perturbaciones  explicando la inflación se utiliza la descomposición de la variancia del error de proyección, la cual se presenta en el Cuadro 4. Como se muestra en ese cuadro, los impulsos de la demanda agregada explican cerca del 75% de las desviaciones de la tasa inflacionaria de su trayectoria de largo plazo, mientras que el restante 25% se le atribuye a los impulsos de la oferta agregada (como aumentos en el  coste del trabajo, los insumos energéticos y la materia prima). Ese resultado se puede interpretar como que a largo plazo los impulsos de la demanda agregada, como aumentos en el acervo monetario, determinan la dinámica de la inflación.

 

Cuadro 4

Descomposición de la Variancia del Error de Proyección

de la Inflación de Puerto Rico

Porcentaje de la variancia explicada

 por impulsos de:

Oferta

Demanda

 1

 28.30

 71.70

 2

 26.50

 73.50

 3

 25.84

 74.16

 4

 25.69

 74.31

 9

 25.67

 74.33

 10

 25.67

 74.33

Fuente: Estimaciones hechas por los  autores.

 

Este análisis sugiere que los estímulos del lado de la demanda agregada son más importantes que los de la oferta para la dinámica de la tasa de inflación. Para explorar ese punto en una forma más directa se estimó el modelo (3), que relaciona la tasa de inflación anual con cambios en: el precio del petróleo, la oferta monetaria, y la brecha entre el PNB y su nivel potencial. Un resumen de los resultados de esa estimación se encuentra en el Cuadro 5. Como se mencionó, estimamos la ecuación por el método de mínimos cuadrados generalizados. El estadístico-J revela que los instrumentos utilizados identifican el modelo adecuadamente. Todas las variables son significativas a un nivel de al menos 5% y lo signos son los esperados. No hay evidencia de autocorrelación en el modelo. Por tanto, se puede concluir que el modelo ajustó bien los datos de la inflación en Puerto Rico.

A juzgar por la magnitud de los coeficientes estimados, la inflación parece depender más de los cambios en la demanda agregada que de los costes del petróleo. Un aumento de un punto porcentual en la oferta monetaria incrementa la tasa de inflación por casi 25%, mientras que un alza en el precio del crudo de la misma magnitud se refleja como un aumento de tres por ciento en el crecimiento del deflactor del PNB. Además, la brecha de la producción, que se interpreta como presiones por el lado de la demanda agregada, resultó ser más importante que los costes energéticos propiciando el fenómeno inflacionario. Así que, con datos anuales, se encuentra que la inflación en Puerto Rico parece ser halada por el lado de la demanda, aunque el precio del crudo parece regir la trayectoria intermensual de ese indicador económico como se discutió en la sección 5.1.

 

Cuadro 5

Resultados de la estimación del modelo (3)

Variable Dependiente: inflación(tasa de crecimiento del deflactor del PNB)
Período de estimación: 1963 a 2011(datos anuales)Método de estimación: GMM
Variables independientes Coeficiente Estadístico-t Valor-P
Intercepto 0.025 3.122 0.003
M2 rezagado* 0.247 2.093 0.042
Precio del crudo rezagado* 0.033 3.314 0.002
yGAP rezagado** 0.291 3.292 0.002
R2= 0.484Estadístico-J = 0.070; Valor-P=.999Q(4)=5.225; Valor P=.156

 

*En las tasas de crecimiento. ** En términos porcentuales. Se corrigió por autocorrelación.Fuente: Estimaciones hechas por los autores.

 

 6. Comentarios finales 

En este trabajo se examinó la naturaleza de la inflación usando datos de  Puerto Rico. El objetivo fue determinar la importancia relativa de factores asociados a la demanda y oferta agregada propiciando ese fenómeno. La selección de ese país para examinar ese asunto se basa en dos datos principales: i. hace uso intensivo del petróleo, tanto para generar electricidad como para el transporte publico y privado; ii. y, por utilizar el dólar estadounidense como moneda no cuenta con las herramientas de  política monetaria para manejar la inflación. Por tanto, es un caso excelente para  comparar la importancia relativa de esas dos fuentes de la inflación, ya que no se esperaría  que los efectos de los costes de producción sobre el nivel de precios estén muy confundidos con los de la oferta monetaria. Por lo que se anticiparía que la identificación de los tipos de perturbaciones sea más diáfana que en otras economías donde se usan  políticas monetarias activas.

El tema se examinó con tres técnicas econométricas y dos bases de datos distintas. Los resultados de esos análisis implican que los movimientos de la inflación a corto plazo dependen significativamente del costo del petróleo. Sin embargo, a largo plazo las variaciones de los precios se explican principalmente por cambios en la demanda agregada. Esos resultados implican que al utilizar la política monetaria para estimular la actividad económica, tal vez ante una reducción provocada por aumentos en los precios del crudo, hay que tomar en cuenta que a largo plazo pudiera implicar un aumento sostenido en el nivel de precios.

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Quiñones Cruz, Carla,Reyes Medina, René y Toledo, Wilfredo: "Los determinantes de la inflación: El caso de Puerto Rico" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, febrero 2013, en http://caribeña.eumed.net/determinantes-inflacion-puerto-rico/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.