CONSIDERACIONES TEÓRICAS PARA LA CONSECUCIÓN DE ESTRATEGIAS EDUCATIVAS DE DESARROLLO SOCIOCULTURAL PARA LA EDUCACIÓN POPULAR AMBIENTAL DE LA COMUNIDAD

Resumen
En nuestro país, hoy día se desarrollan innumerables prácticas de trabajo en las comunidades que pretenden dar solución a los múltiples problemas que las condiciones actuales imponen, tanto desde el punto de vista del desarrollo económico como político y social en función de un Desarrollo Comunitario Sostenible, sin embargo muchas de estas prácticas no están integradas y cohesionadas.
En este contexto se inserta la Educación Popular Ambiental como parte del estudio de las Ciencias de la Educación, constituyendo una base esencial para: fortalecer la educación ambiental de la comunidad, la integración de los distintos esfuerzos en la consecución de los objetivos estratégicos y elevar el protagonismo de los actores sociales en la gestión del conocimiento mediante las prácticas participativas y la construcción colectiva de saberes.
El diagnóstico del estado actual de la Educación Popular Ambiental de la comunidad San Juan y Martínez, Pinar del Río, evidenció la necesidad de una estrategia de desarrollo sociocultural para la Educación Popular Ambiental de la comunidad ya que esta limitación repercutía en los bajos niveles de comunicación, compromiso, participación e integración de sus miembros como contribución al desarrollo sostenible de la misma.
La presente investigación pone su acento en el diseño de una estrategia de desarrollo Sociocultural para la Educación Popular Ambiental de la comunidad que permita elevar los bajos niveles de comunicación, compromiso, participación e integración de sus miembros como contribución al desarrollo sostenible
La aplicación de la estrategia contribuye a fundamentar y proyectar acciones desde un enfoque crítico para lograr un mayor compromiso, comunicación, participación e integración para la transformación medio ambiental de la comunidad.
La presente investigación se valida mediante la experiencia realizada en los marcos de la comunidad, cuyo proceso corroboró la solución del problema, la veracidad de las ideas a defender, la pertinencia de la misma a través de los resultados obtenidos.

Palabras Clave: Estrategia, comunidad, educación ambiental, educación popular, desarrollo sostenible, comunicación, compromiso, participación e integración.

Desarrollo

 En el presente trabajo se realiza una constatación de la situación actual del problema, el cual consiste en la inexistencia de una estrategia con un enfoque Sociocultural para la Educación Popular Ambiental de la comunidad San Juan y Martínez, Pinar del Río que repercute en los bajos niveles de comunicación, compromiso, participación e integración de sus miembros como contribución al desarrollo sostenible de la misma.

Por otro lado se realiza un análisis teórico del estado actual del tema según las posiciones de diferentes autores nacionales e internacionales, así como la fundamentación e importancia del estudio y solución de este problema teniendo en cuenta las particularidades del contexto de la comunidad.

Estado actual de la temática en la comunidad.

Al acceder a la comunidad San Juan y Martínez, Pinar del Río, nos percatamos que pese a los problemas medio ambientales presentes en ella, existían en sus miembros otros de carácter educativo, que se manifestaban en insuficiencias en el proceso formativo, teórico y práctico a través de la participación e investigación de su realidad, y estos a su vez incidían en la falta de comunicación, compromiso, participación e integración, para proyectar acciones desde enfoques críticos para la transformación medio ambiental de la comunidad, por lo que fue necesario realizar un diagnóstico en este sentido.

En este caso el punto de partida inicial fue la siguiente interrogante:

¿Cuál es el estado actual de la Educación Popular Ambiental de la comunidad San Juan y Martínez, Pinar del Río?

Para responder a ella, como se planteó con anterioridad, se procedió a un diagnóstico de la situación real el cual estuvo precedido por un proceso de acercamiento a sus miembros mediante las influencias participativas de la Sede Universitaria Municipal (SUM), implicando a estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas, en especial de las carreras de Estudios Socioculturales, Comunicación Social, Sociología, Psicología, Derecho y profesores de la misma, como objeto y sujetos del proceso, ya que a su vez constituían actores directos de la propia  comunidad.

Una vez creado un clima de confianza mutua y de respeto, identificados los líderes de la comunidad, los coordinadores y facilitadores, se consideró que estaban dadas las condiciones para acceder a la realización del diagnóstico y se procedió mediante la aplicación trabajo en grupo y en otros casos de cuestionarios y conversatorios con los miembros y demás actores sociales de la comunidad local. Ver (Anexo 1.1).

El universo de estudio lo constituyen los miembros de la comunidad San Juan y Martínez, Pinar del Río. La muestra se seleccionó tomando en consideración criterios de composición y pertinencia y no de representativita.

A partir de los resultados de los cuestionarios, las conversaciones y el trabajo grupal, se detectaron una serie de problemas que se relacionan a continuación:

Problemas detectados en el diagnóstico

  1. Elevada presencia de problemas medio ambientales, en parte dados por las formas inadecuadas de actuación de los actores directos de la comunidad y el resto de los actores sociales. En este aspecto se pronunció el 75 % de los encuestados.

Cabe resaltar que les fue difícil identificar el medio ambiente con una visión multidimensional que involucra aspectos sociales, económicos, culturales y ambientales.

Se pudo constatar que existía una percepción muy limitada sobre el concepto medio ambiental, pues una gran parte de las opiniones hicieron referencia a la presencia de problemas, basados en los elementos de tipo social y económico fundamentalmente, teniendo una incidencia nula los culturales y ambientales ya que estos eran los más próximos a sus necesidades más sentidas.

En el transcurso de la experiencia, esta actitud se fue modificando y la concepción fue haciéndose más amplia.

  1. Bajos niveles de participación de los miembros de la comunidad local en la solución de sus problemas medio ambientales. En cuanto a ello el 75 % se pronunció porque su participación era casi nula o muy baja. En este sentido es importante tener en cuenta los sentidos principales y las condiciones necesarias de la participación.
  2. Falta de integración para la solución de los problemas medio ambientales de la comunidad local. El 95 % de los miembros de la comunidad aseguraron que la integración era muy baja o nula.
  3. Insuficiencias en el proceso formativo teórico y práctico a través de la participación e investigación educativa para la transformación medio ambiental. En este sentido se corroboró que los niveles de conocimientos eran muy bajos, el 90 % de los encuestados así lo evidenció, atribuyéndole a ello la falta de motivación, desconocimiento de lo que a medio ambiente se refiere, escaso dominio del tema, entre otros.
  4. Inexistencia de una estrategia educativa de la comunidad en función de su transformación medio ambiental.
  5. Desconocimiento por parte de los miembros de la comunidad de métodos y  metodologías para la solución de los problemas medio ambientales.
  6. Bajos niveles de comunicación de los problemas medio ambientales que se manifiestan en la comunidad y de sus posibles soluciones. Al respecto se puede decir que el 100 % de los encuestados coinciden en que existe muy poca comunicación  ya sea interpersonal o masiva.
  7. Bajos niveles de compromiso y participación de los restantes actores sociales de la comunidad local.
  8. Ausencia de proyectos integrados y cohesionados como contribución al desarrollo sostenible de la comunidad local desde la perspectiva del desarrollo comunitario.

A partir de los anteriores problemas detectados se procedió a la conformación del árbol de problemas para relacionar los mismos por medio de la composición lógica de las relaciones causa-consecuencia, este procedimiento es de gran utilidad, ya que solucionando los problemas causas, por lógica se deben de solucionar las consecuencias, utilizando el método de F. Vester, ver (Anexo 1.2, tabla y figura 1), que supone la participación de las personas en la identificación de los problemas y sus niveles de causalidad.

De las relaciones de causalidad y efecto mostradas en el (Anexo 1.2, tabla y figura 1), se puede observar que:

Por un lado se denota la inexistencia de una estrategia educativa de la comunidad en función de su transformación medio ambiental y su desarrollo sostenible. Por otro, la inexistencia de un proceso formativo teórico y práctico a través de la participación e investigación educativa de los miembros de la comunidad que se manifiesta palpablemente en la falta de conocimientos en cuanto a las cuestiones medio ambientales.

Estos dos problemas antes mencionados que constituyen causas, repercuten con gran fuerza a su vez en los bajos niveles de  comunicación, ya sea masiva e interpersonal, compromiso e integración para la solución de los  problemas medio ambientales de la comunidad local.

Todos ellos a su vez inciden sobre los que se les ha dado en llamar problemas consecuencias o efecto, es decir, que todos los problemas mencionados con anterioridad condicionan que existan bajos niveles de participación de los miembros de la comunidad local en la solución de sus problemas medio ambientales y por consiguiente continué manifestándose una elevada presencia de estos dadas las prácticas inadecuadas de sus actores directos y el resto de los actores sociales.

Hasta este momento se demuestra que una correcta formulación del árbol de problemas puede facilitar en primer lugar una panorámica de los problemas existentes y sus niveles de causalidad, que le sirve de guía al investigador para no perderse a lo largo de la misma y en segundo lugar tomar una decisión acertada para resolverlos, de hecho de este análisis emerge el problema esencial de la presente investigación.

Consecuentemente el próximo paso es formular el árbol de objetivos el cual facilita la definición de estos, sus prioridades y alcances, en términos  de construcción de alternativas como forma de abordar la solución a los problemas diagnosticados, consultar (Anexo 1.2,  figura 2).

En esencia partiendo de la información que brinda el árbol de objetivos, de lo que se trata es de contribuir a disminuir la elevada presencia de problemas medio ambientales dadas las prácticas inadecuadas de los actores directos y el resto de los actores sociales, como contribución al desarrollo sostenible  de la comunidad San Juan y Martínez, mediante el aumento de los niveles de participación, comunicación, compromiso e integración.

Para ello es preciso no profundizar en el efecto, sino, ir a las causas, es decir, por un lado  llevar a cabo un proceso formativo teórico y práctico a través de la participación e investigación educativa para la transformación medio ambiental de la comunidad, cuestión abordada por otros autores que se sitúan como antecedentes de nuestra investigación, lo que quiere decir que nuestra atención no está dirigida hacia ese sentido.

Por otro lado diseñar una estrategia educativa de la comunidad en función de su transformación medio ambiental y su desarrollo sostenible. En el caso de la presente investigación el énfasis es en el diseño de una estrategia de desarrollo Sociocultural para la Educación Popular Ambiental de la comunidad San Juan y Martínez que permita elevar los bajos niveles de comunicación, compromiso, participación e integración de sus miembros como contribución al desarrollo sostenible de la  misma.

Esta era la situación que presentaba la comunidad San Juan y Martínez en cuanto a la Educación Popular Ambiental. El diagnóstico inicial arrojó una contradicción, por un lado la existencia de muchos problemas medio ambientales, sin ningún tipo de solución hasta el momento y por otro lado condiciones favorables en la población local: colaborativa y con deseos de participar, con gran sentido de pertenencia, solidaridad con grandes valores culturales y tradiciones, para aportarlos a su propio desarrollo, se constató la existencia de una gran voluntad política por parte del gobierno municipal, los delegados de las circunscripciones, el presidente del consejo popular, las instituciones científicas y otras presentes en la comunidad, para apoyar y colaborar en su auto desarrollo.

En este instante la interrogante que nos formulamos fue la siguiente: ¿Cómo es posible que con una población con esas características, con la disposición y voluntad del gobierno, existan en la comunidad tantos problemas medio ambientales acumulados?

La respuesta estaba en los sentidos y condiciones necesarias de la participación, no solo es necesario querer formar parte, tener parte y tomar parte, es decir, la motivación es un elemento indispensable, pero es necesario además un proceso de formación, es decir, saber participar y poder participar y esa era una de las debilidades fundamentales que presentaban los miembros de la comunidad, no sabían participar.

En tal sentido como el  proceso formativo, teórico y práctico a través de la participación e investigación educativa para fundamentar y proyectar acciones desde un enfoque crítico para la transformación medio ambiental de la comunidad había sido objeto de otros autores. Este se materializó mediante la consecución de la estrategia educativa de la comunidad en función de su transformación medio ambiental y su desarrollo sostenible.

 

Aproximaciones teóricas a la implementación y desarrollo de estrategias.

Muchos autores, dentro de los que podemos citar: (Chandler, 1962); (Andrews, 1977); (Ansoff, 1976); (Hofer, 1976); (Shendel, 1978)[2] han dado diversas definiciones de lo que entienden por estrategia; otros como (Alfonso, 2005); (Corbo, 2005); (González, 2003); (Ramírez 2003), las han aplicado en el campo de la Ciencias Pedagógicas y de la Educación, aunque comparten algunos elementos comunes, la diversidad de las respuestas y lo etéreo del tema nos hace pensar que el concepto de estrategia es difícil de definir, así como no existe un modelo específico para la consecución de la misma,  por lo tanto en el presente epígrafe se pretende realizar un estudio histórico y lógico del proceso de formulación, implementación y control de las estrategias lo suficientemente razonable para la formulación de una estrategia educativa de desarrollo sociocultural para la EPA de la comunidad  San Juan y Martínez.

“Las estrategias responden a la interrogante ¿Cómo alcanzamos los objetivos? Una vez que el planificador decide el ámbito, situación o problema que aspira modificar se traza un objetivo para conducir los procesos de cambio para luego, trazar la trayectoria de eventos necesarios en el tiempo para lograr tal propósito”.[3]

En nuestra opinión la estrategia en ocasiones se entiende como un cuerpo de fenómenos objetivos recurrentes que surgen del conflicto humano. La mayoría de las definiciones de estrategia son exclusivamente normativas, como si se asumiera que ese fenómeno objetivo no existiera o que es tan obvio que no vale la pena definirlo.

“Las estrategias son los métodos que utilizamos para hacer algo. Si tengo que, por ejemplo, tirar una pared, puedo utilizar distintos sistemas: darle golpes con la cabeza, o darle golpes con un martillo, o llamar a un albañil profesional, por mencionar unos pocos.

No se tarda lo mismo en tirar una pared a cabezazos que con un martillo neumático. Los resultados que obtenga, e incluso mi bienestar, dependerán en gran medida de que sepa elegir el método más eficaz para cada tarea. Un martillo neumático puede ser muy eficaz para tirar una pared, y un desastre si lo que quiero es hacer un agujero para colgar un cuadro”[4].

Cuando aprendemos algo también podemos elegir entre distintos métodos y sistemas de aprender. Dependiendo de lo que queramos aprender nos interesará utilizar unas estrategias y no otras.

No existen estrategias buenas y malas en sí mismas, pero sí estrategias adecuadas o inadecuadas para un contexto determinado. Los resultados que obtenemos, lo bien o rápido que aprendemos dependen en gran medida de saber elegir la estrategia adecuada para cada tarea.

 Surgimiento del término estrategia.

Según el Grupo de Estudios Prospectivos Sociedad Económica y Ambiente (GEPSEA): “El término estrategia proviene del griego strategia, de strategos, jefe del ejército. La primera definición del vocablo supuso un significado asociado a una combinación de conocimientos necesarios para el “comandante en jefe” (800 años A.C).

Esta acepción inicial del concepto de estrategia se hallaba vinculada a la idea de la más alta jerarquía militar. El comandante en jefe del ejército era llamado polemarca y la estrategia era parte de sus virtudes.

Desde el punto de vista militar, estrategia es el arte de utilizar las fuerzas para alcanzar objetivos fijados por la política. Al respecto, Beafre plantea, la estrategia “es el arte que utiliza la fuerza para alcanzar las metas de la política”. [5]

De la anterior afirmación se desprende que  la estrategia es un arte que facilita con independencia de toda técnica, dominar los problemas que se presentan en toda oposición de voluntades, para así utilizar todos los medios disponibles con la máxima eficiencia en el logro de los objetivos buscados.

En conclusión, en el ámbito militar, estrategia es el arte de razonar en forma metódica y oportuna, sobre la libre disposición de todas las fuerzas (medios y recursos), con miras a un objetivo lejano, que es precisamente una situación táctica.

Como se observa estos conceptos han sido tomados específicamente del arte militar, no obstante existen etapas sucesivas en el desarrollo de la humanidad en la que fueron tomando relevancia en el ámbito de la realidad económica.

 Las estrategias en el ámbito económico.

Al revisar en la literatura administrativa y empresarial, los diferentes enfoques y definiciones, encontramos que en el área administrativa los aportes más importantes en relación con la estrategia fueron realizados por Chandler (1962), Andrews (1977), Ansoff (1976), Hofer (19-76) y Hofer y Shendel (1978).

Uno de los primeros autores que estudió la evolución de las grandes empresas en los Estados Unidos fue Chandler,[6] como conclusión del análisis de las estrategias empleadas expresó su conocida frase “la estructura sigue a la estrategia”, definiendo la estrategia como la determinación de metas y objetivos básicos de largo plazo de la empresa, la adopción de cursos de acción y la asignación de recursos para alcanzarlos.

Andrews[7] combinó los conceptos de Drucker y Chandler y definió la estrategia como el patrón de objetivos y metas de la empresa y de las políticas y planes esenciales para lograrlos, definiendo en que clase de negocios está o quiere estar la empresa y que clase de empresa es o quiere ser.

En el libro “La Estrategia de la Empresa” Ansoff, plantea que la estrategia es el lazo común entre las actividades de la organización y las relaciones producto-mercado, que define la naturaleza esencial de los negocios en que actúa la organización y los negocios que prevé para el futuro[8].

De las teorías de estos autores se desprende el hecho de que la estrategia se refiere al patrón de aplicación de recursos organizacionales a los efectos de alcanzar los objetivos.

En su formulación se debe tener presente que la estrategia es la fuerza conductora de la organización y que deben considerarse tres aspectos: la relación producto-mercado, las capacidades y los resultados.

En la teoría de la organización y asumiendo correspondencia con los aportes de las artes militares, la estrategia es el arte de razonar concisa y metódicamente, y por medio del subsistema político asigna y maneja recursos para alcanzar los objetivos fijados.

Se destaca que el sistema político de la organización es aquel donde se desarrollan las coaliciones que negocian y fijan objetivos y metas que de alguna manera condicionan a toda la estructura organizacional.

La estrategia es un modelo coherente, unificador e integrador de decisiones que determina y revela el propósito de la organización en términos de objetivos a largo plazo, programas de acción, y prioridades en la asignación de recursos, tratando de lograr una ventaja sostenible a largo plazo y respondiendo adecuadamente a las oportunidades y amenazas surgidas en el medio externo, teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades.

El término “estrategia” es una de esas palabras que comúnmente la gente define de un modo y a menudo se emplea de otro distinto. En el mundo se utiliza con diversas acepciones por muchos autores y directivos de empresas. Ello se debe a que el término explica tanto acciones pasadas (patrones) como comportamientos intencionales (planes) para el futuro.

Como no se trata de limitar perspectivas sino de ampliarlas, sugerimos algunos conceptos cuyos significados hacen referencia a la palabra “Estrategia”: objetivos, metas, políticas, programas, plan, patrón, secuencia de acciones; “arte del general”, tácticas, asignación de recursos, maniobras, logística, sincronización de fuerzas, enfoques de operaciones, selección de posiciones, pautas, modelos, fuerza motriz, actitud, proceso que asegura decisiones óptimas, propósito, visión, etc.

Sea cual fuere la definición lo cierto es que cualquier acepción amplia del término que tomemos nos conduce a afirmar que muchas cosas  pueden ser formuladas en términos de estrategia, ya sea explícita (deliberada, formal) o implícita (espontánea, emergente).

 Las estrategias educativas.

El concepto de estrategia en el ámbito de la enseñanza presenta una diversidad de enfoques y definiciones según el aspecto específico al que se oriente. No obstante, a los efectos de reflejar en alguna medida el concepto que aquí se asume y lograr un lenguaje común en los educadores se puede considerar como estrategia educativa el sistema de influencias constituido por un conjunto de principios, objetivos, actividades, acciones, métodos y técnicas que logran el desarrollo.

Las estrategias de aprendizaje son procesos mentales y, por lo tanto, no son directamente observables, sin embargo, si son detectables.

Otras definiciones encontradas son las siguientes:

Las estrategias educativas son conductas o pensamientos que facilitan el aprendizaje. Estas estrategias van desde las simples habilidades de estudio, como el subrayado de la idea principal, hasta los procesos de pensamiento complejo como el usar las analogías para relacionar el conocimiento previo con la nueva información (Weistein, Ridley, Dahl y Weber, 1988-1989)[9].
Una primera aproximación a las estrategias educativas nos remite a la diferenciación entre estrategias impuestas e inducidas, principalmente referidas al estudio de textos.

Las primeras son impuestas por el profesor o programador de textos al realizar modificaciones o manipulaciones en el contenido o estructura del material de aprendizaje.

Las estrategias inducidas se vinculan con el entrenamiento de los sujetos para manejar directamente y por sí mismos procedimientos que les permitan aprender con éxito. Es decir, las estrategias impuestas son elementos didácticos que se intercalan en el texto, como resúmenes, preguntas de reflexión, ejercicios, autoevaluaciones, etc., mientras que las estrategias inducidas son aportaciones, como el auto-interrogatorio, la elaboración, la repetición, creación y la imaginación, las cuales son desarrolladas por el estudiante y constituyen sus propias estrategias educativas. Estas son de gran valor para la Educación Popular Ambiental, que se desarrollan en el seno de la comunidad.
De acuerdo con Rigney (1978), las estrategias cognoscitivas, dentro de las estrategias educativas son “las operaciones y los procedimientos que el estudiante utiliza para adquirir, retener y recuperar diferentes tipos de conocimiento y ejecución” (p. 165, citado por Retamal G.)[10].

Asimismo, indica que las estrategias cognoscitivas involucran capacidades representacionales (como la lectura, la imaginación, la comunicación dialogada, la escritura y otras formas de comunicación no dialogadas como el dibujo, etc.), selectivas (como la atención y la intención) y autodireccionales (como la autoprogramación y el automonitoreo), y se componen de dos partes:

a) una tarea cognoscitiva orientadora, y

b) una o más capacidades representacionales, selectivas o autodireccionales.
De igual manera, Gagné (1987) propone que las estrategias cognoscitivas son capacidades internamente organizadas de las cuales hace uso el estudiante para guiar su propia atención, aprendizaje, recuerdo y pensamiento. El estudiante utiliza una estrategia cognoscitiva cuando presta atención a varias características de lo que está leyendo, para seleccionar y emplear una clave sobre lo que aprende, y otra estrategia para recuperarlo. Lo más importante es que emplea estrategias cognoscitivas para pensar acerca de lo que ha aprendido y para la solución de problemas.

Por otro lado encontramos distintas clasificaciones de estrategias educativas:

Una de ellas es la que proponen Weinstein y Mayer (1985)[11]. Para estos investigadores, las estrategias cognoscitivas de aprendizaje se pueden clasificar en siete categorías generales: seis de ellas dependen de la complejidad de la tarea, además de las estrategias metacognoscitivas y las denominadas estrategias afectivas.

  1. Estrategias de ensayo para tareas básicas de aprendizaje:
    Estas se basan en un conjunto de tareas simples que ocurren particularmente en un nivel educacional menor o en cursos introductorias u otros tipos de cursos (téngase en cuenta talleres de formación en la comunidad). Una diferencia importante entre expertos (quienes utilizan la información de manera efectiva) y novatos (quienes aún no dominan las estrategias efectivas para recuperar y utilizar la información), parece estar relacionada con la base de conocimientos que poseen, aunque no con el nivel jerárquico del conocimiento.

2. Estrategias de ensayo para tareas complejas de aprendizaje:
Las estrategias educativas en esta categoría son más complejas y tienden a involucrar el conocimiento que se extiende más allá del aprendizaje superficial. Estas actividades parecen ser particularmente efectivas cuando se ejercitan conjuntamente con otras estrategias que conducen a un procesamiento significativo de la información, tales como el uso de la elaboración, la organización o el monitoreo de la comprensión que suelen ocurrir en los talleres de educación popular comunitaria.
3. Estrategias de elaboración para tareas básicas de aprendizaje:
La elaboración involucra el aumento de algún tipo de construcción simbólica a lo que uno está tratando de aprender, de manera que sea más significativo. Esto se puede lograr utilizando construcciones verbales o imaginables. Por ejemplo, el uso de la imaginación mental puede ayudar a recordar las secuencias de acción descritas en una obra, y el uso de oraciones para relacionar un país y sus mayores productos industriales. La creación de elaboraciones efectivas requiere que el educando esté involucrado activamente en el procesamiento de la información a ser aprendida. Numerosos estudios han demostrado que esto es un prerrequisito importante para el aprendizaje significativo versus la codificación superficial para el recuerdo.

4. Estrategias de elaboración para tareas complejas de aprendizaje:
Las actividades de esta categoría incluyen la creación de analogías, parafraseo, la utilización de conocimientos previos, experiencias, actitudes y creencias, que ayudan a hacer la nueva información más significativa. Una vez más, la meta principal de cada una de estas actividades es hacer que el educando esté activamente involucrado en la construcción de puentes entre lo que ya conoce y lo que está tratando de aprender. Las diferentes maneras de elaborar incluyen el tratar de aplicar un principio a la experiencia cotidiana, relacionar el contenido de un curso al contenido de otro, relacionar lo que se presentó anteriormente en una lectura a la discusión actual, tratar de utilizar una estrategia de solución de problemas a una situación nueva y resumir un argumento.

5. Estrategias organizacionales para tareas básicas de aprendizaje:
Las estrategias en esta categoría se enfocan a métodos utilizados para traducir información en otra forma que la hará más fácil de entender. En este tipo de estrategias, un esquema existente o creado se usa para imponer organización en un conjunto desordenado de elementos. Nótese que las estrategias organizacionales, como las de elaboración, requieren un rol más activo por parte del educando, muy apropiado para el trabajo de la comunidad local.

6. Estrategias organizacionales para tareas complejas de aprendizaje:
Las estrategias organizacionales pueden ser también muy útiles para tareas más complejas. Ejemplos comunes del uso de este método con tareas complejas incluyen el esbozo de un capítulo de un libro de texto, la creación de un diagrama conceptual de interrelaciones causa-efecto, y la creación de una jerarquía de recursos para ser usados al escribir un trabajo final. Parecen contribuir a la efectividad de este método tanto el proceso como el producto.

7. Estrategias de monitoreo de comprensión:

La metacognición se refiere tanto al conocimiento del individuo acerca de sus propios procesos cognoscitivos, como también a sus habilidades para controlar estos procesos mediante su organización, monitoreo y modificación, como una función de los resultados del aprendizaje y la realimentación.

Operacionalmente, el monitoreo de la comprensión involucra el establecimiento de metas de aprendizaje, la medición del grado en que las metas se alcanzan y, si es necesario, la modificación de las estrategias utilizadas para facilitar el logro de las metas. El monitoreo de la comprensión requiere de varios tipos de conocimiento por parte de los educandos. Por ejemplo, ¿cuáles son sus estilos preferidos de aprendizaje?, ¿cuáles son los elementos más fáciles o más difíciles de entender en el proceso de educación ambiental de la comunidad?, ¿cuáles son los mejores y los peores tiempos del día? Este tipo de conocimiento ayuda a los individuos a saber cómo programar sus horarios de actividades de participación y los tipos de recursos o asistencia que necesitarán para una ejecución más eficiente y efectiva.

También se necesita tener algo del conocimiento acerca de la naturaleza de la tarea que se va a ejecutar, así como de los resultados anticipados o deseados. Por tal razón al tratarse de la Educación Popular Ambiental  las actividades a ejecutar en este contexto no pueden ser convocadas sin tener en cuenta las necesidades de los miembros de la comunidad, estos deben seleccionar las tareas que se van a ejecutar sobre la base de los conocimientos para llegar a los resultados deseados.

Siguiendo las pautas anteriores nos es fácil comprender que el concepto de estrategia en la actualidad se aplica a las múltiples esferas de la vida social, incluido el proceso de enseñanza aprendizaje formal e informal, en tal sentido nos parcializamos con la definición de (Koontz)[12] que plantea que (…) “las estrategias son programas generales de acciones que llevan consigo compromiso de énfasis y recursos para poner en práctica una misión básica”.

De lo antes planteado podemos encontrar características comunes tales como:

• Sistema de acciones conscientes (donde queda implícito el compromiso de cumplirlas por los comprometidos en ellas).

•   Se dirige a un propósito, a alcanzar un objetivo teniendo en cuenta los recursos con que contamos.

De estas consideraciones podemos definir lo que entendemos por una estrategia para la Educación Popular Ambiental de la comunidad: es un marco de referencia donde se inscriben todas las acciones estratégicas a desarrollar por parte de la comunidad para llevar a cabo un proceso formativo, teórico y práctico a través de la participación e investigación educativa para fundamentar y proyectar acciones desde un enfoque crítico como contribución a la transformación ambiental de la comunidad.

Los conceptos y tipos de comunidad local. Su relación con la implementación de las estrategias educativas.

 Comunidad:

“Grupo de personas que habitan en un mismo territorio, que les posibilita tener vida en común, costumbres, creencias, tradiciones, necesidades, entrando todas ellas en distintas relaciones. Estas generan un sentido de pertenencia y dinámica interna y externa según los diferentes problemas que deben enfrentar y de acuerdo a los recursos que requieren para darles solución. En ella se tienen en cuenta todos los aspectos del crecimiento, desde el punto de vista organizativo se basa en un proceso de animación para que la comunidad local participe en su propio desarrollo”[13].

Pese al carácter abarcador que suele dar esta definición consideramos que mucho han evolucionado los conceptos de comunidad a través de los años, estos adoptan características particulares de acuerdo con el enfoque teórico con que se mire.

Ofrecen una variedad de significados que deben conocerse para alcanzar una visión ampliada que permita acceder objetivamente a esa realidad, así podemos distinguir:

El concepto literal expresa que: la comunidad significa congregación, corporación, asociación y relación.

El concepto sociológico concibe la comunidad como un sistema social en el cual los individuos que la componen cuentan con un territorio o área geográfica determinada y unas relaciones recíprocas para tratar de lograr fines comunes.

Para el efecto del trabajo comunitariola UNESCO, en el glosario español define así la comunidad y el desarrollo comunitario:

“Es el conjunto de actividades y principios dirigidos al mejoramiento material y el bienestar social de una comunidad. Esta última se define como el conjunto de habitantes de una localidad limitada, de carácter urbano o rural en la que se comparten sentimientos de identidad de grupos y un conjunto de intereses comunes, o bien ocurrir que estos intereses no estén realizados y constituyan un potencial cuya realización es objeto de desarrollo de la comunidad”.

Prevost, P. (1999)[14], define la comunidad como:

“Un grupo de personas organizadas en un territorio conformado en forma natural o histórica, se compone de valores, personas, instituciones, empresas, actividades, recursos y coherencia económica y social”.

La forma particular de vivir y actuar de cada comunidad, así como el territorio donde habitan son los elementos que configuran los tipos de comunidades.

Estas características las diferencian unas de las otras y a su vez sirven para su identificación. Se puede hablar de tres tipos de comunidades que no constituyen realidades opuestas sino que se relacionan a través de la producción, el intercambio, el transporte, las vías y medios de comunicación, etc. Estas son:

Las comunidades rurales.

Están determinadas en la mayoría de los casos por la vinculación estrecha de las personas con la tierra, esta relación fija los comportamientos, el sentido de pertenencia y el arraigo a una fuerte tradición familiar y cultural.

Generalmente la comunidad rural es más pequeña y las relaciones son más personales e intensas, así el control social entre los miembros es más fuerte que el que se produce o se puede dar en la comunidad urbana donde las relaciones personales son más distantes.

 Las comunidades urbanas.

Desaparece la relación hombre tierra y aparecen unas relaciones de producción y reproducción distintas, donde la fuerza de trabajo es un elemento determinante de composición de la comunidad. Esta se ocupa de la industria, manufactura de prestación de servicios, etc.

La presencia de valores culturales, familiares de arraigo y pertenencia se diluyen, entre otras causas por la movilización de los integrantes de la comunidad originada en el proceso socioeconómico en que ellas se presentan.

La interacción aparece con menos intensidad, dado su carácter heterogéneo. Se presentan problemas socioeconómicos más profundos, reflejo de las diferencias estructurales y las desigualdades sociales que representen en el nivel de vida de la población.

 La comunidad metropolitana.

Es un conjunto de municipios reunidos alrededor de una ciudad central, refleja todo los modernos y avanzados medios de comunicación, transporte, salud, educación, recreación y crece constantemente el número de habitantes y concentración de servicios.

En sus zonas periféricas con frecuencia se concentra la población con menos oportunidades y recursos lo que se ha dado por llamar cinturones de miseria.

En la comunidad se encuentran las diversas clases sociales que se diferencian entre sí por los niveles de ingreso y de consumo, de profesión, etc. La comunidad es heterogénea con conflictos y fenómenos enmarcados en la estructura social que genera cambios estructurales económicos, políticos e ideológicos.

La heterogeneidad y multifuncionalidad marcan otro de los componentes básicos de la dinámica en que se desenvuelven.

Por estas razones es indispensable que al iniciar cualquier trabajo con la comunidad se reconozcan las particularidades, no sólo de cada grupo, sino de cada comunidad.

Los elementos de la comunidad local

Una rápida mirada a las anteriores definiciones de comunidad muestra que todas coinciden en elementos significativos los cuales se pueden resumir en:

El geográfico.

El demográfico.

El socioeducativo.

El físico.

El socioeconómico.

El histórico cultural

Los problemas.

Los recursos.

 El geográfico: Guarda relación con la extensión, topografía, clima, límites, ubicación, etc., que determina comportamientos y actitudes, constituyendo el punto de más identidad de la comunidad. Determina el acceso a las vías y medios de comunicación y al escenario de los aspectos históricos culturales de la identidad de cada pueblo.

El demográfico: Este elemento está relacionado con la composición y el crecimiento poblacional, la cantidad de habitantes, raza, sexo, flujo migratorio, lo que condiciona la estructura demográfica de la localidad.

El socioeducativo: Hace referencia a las prácticas educativas, hábitos de crianza y procesos de formación que se viven en un sector determinado. Este es uno de los aspectos importantes al que se le debe dedicar una esmerada  atención a la hora de la formulación e implementación de la estrategia.

El físico: Guarda relación con el entorno para el sano desarrollo de las familias e incide en la salud, nutrición, ambiente, la vivienda, el saneamiento y todas las obras de infraestructura. Esta relacionado con los demás elementos.

El socioeconómico: Está determinado por las clases sociales, los recursos económicos y demás factores. Aquí se tienen en cuenta las normas prácticas de producción y generación de ingresos.

Histórico cultural: Lo constituyen las tradiciones, las creencias, hábitos costumbres y valores que permiten la identificación de una persona con el grupo así como la diferenciación de una comunidad con relación a otra.

Los problemas de la comunidad: Surgen cuando hay discrepancia entre lo que existe y lo que se necesita para el bienestar de los individuos. Toda comunidad presenta sus propios problemas que a su vez son influenciados por las condiciones socioeconómicas del contexto municipal, regional, nacional y global. El conocimiento de los problemas de la comunidad permite buscar las soluciones y los medios de satisfacer estas necesidades.

Recursos: Toda comunidad tiene potencialidades representadas en recursos internos y externos, ya sean económicos, naturales, técnicos, humanos. Al trabajar cualquier problema de la comunidad local es necesario conocer cuáles son las empresas y organismos que desarrollan actividades dentro de su entorno y que resultados han obtenido. De esta forma se facilita la coordinación, mecanismo indispensable para lograr proyectos más efectivos, sobre la base de la autogestión comunitaria.

Una eficiente coordinación y control, evita la inadecuada utilización de los recursos humanos, económicos etc., disponibles, así como la duplicidad de funciones y en general esfuerzos que aumentan los costos de los planes de acción comunitaria autogestionaria de cada comunidad.

 

Las estrategias educativas y su relación con la comunidad.

Más que la definición misma su importancia radica en el significado de las preguntas que suelen hacerse y sobre todo si se formulan para una organización social tan compleja como es la comunidad local:

 

  • ¿Qué deseo hacer?
  • ¿Qué puedo hacer?
  • ¿Cómo evolucionará mi comunidad?
  • ¿Qué acciones realizarán otras comunidades que intervengan como amenazas?
  • ¿Cuáles serán mis puntos fuertes y débiles?
  • ¿Y las amenazas u oportunidades?
  • ¿Cómo me afectarán los cambios de la política gubernamental?
  • ¿El denominado cambio tecnológico influirá en mi comunidad?, ¿Cómo?

Pues bien, todas estas cuestiones son de índole estratégica. Muchas veces están formuladas correctamente. Pero, y las respuestas ¿se formulan correctamente? En hacernos las buenas preguntas y en formular las respuestas adecuadas a esas preguntas es dónde queremos situar una de nuestras reflexiones sobre la estrategia.

Habrá quienes todavía no se han dado cuenta de que las comunidades  son cada día más abiertas y dinámicas, los entornos cambiantes, la inestabilidad permanente, el reto por la permanencia más difícil. O habiéndose percatado de ello continúen en actitud de “esperar y ver”. A unos y a otros se les advierte de la peligrosidad de su postura y se les invita a que aprendan a pensar estratégicamente.

A quienes ya sepan, se les estimula para que lleven a cabo el aprendizaje estratégico de forma conjunta con los miembros de su comunidad: gestionar la complejidad y la incertidumbre lo requiere.

Es importante tener en cuenta que la eficacia de las estrategias para lograr un cambio conceptual, metodológico y axiológico, contempla no solamente la visión de la estrategia como tal, sino la característica de un enfoque coherente.

Dentro del campo de la Educación Ambiental, hay experiencias relevantes que muestran este camino como trascendental en el conocimiento ambiental y la repercusión positiva en el individuo para unas disposiciones y actuaciones favorables en su contexto cotidiano.

Según el aspecto específico al que va dirigida la estrategia se concretan cada uno de sus elementos, pero esto no significa que pueda fraccionarse en etapas separadas una de otras, sino que se conciben de forma integral hacia el aspecto específico de que se trata.

En este sentido, es bueno aclarar que respetando las exigencias de cada estrategia, las puede combinar y lograr actuar sobre cada uno de los aspectos deseados con una misma acción bien diseñada o combinando acciones.

Para su instrumentación requieren tener clara representación del aspecto al que está dirigida y proceder en correspondencia con los principios y exigencias del mismo.

Una vez contempladas las cuestiones anteriores arribamos a las siguientes conclusiones.

  1. El estado actual de la EPA de la comunidad manifestó la inexistencia de una estrategia con un enfoque Sociocultural para la Educación Popular Ambiental de la comunidad San Juan y Martínez que repercute en los bajos niveles de comunicación, compromiso, participación e integración de sus miembros como contribución al desarrollo sostenible de la  misma.
  1. Las estrategias han evolucionado a lo largo del tiempo, comenzaron desde épocas remotas, se emplearon en el ámbito militar, luego pasaron a formar parte del acervo económico como “lucha contra el adversario en las relaciones de venta”. Posteriormente pasaron a emplearse en el ámbito de la educación y hoy en día se emplean en todas las facetas de la vida social.
  1. La consecución de una estrategia como parte de la Educación Popular Ambiental de la comunidad debe ser un modelo coherente, unificador e integrador de decisiones que determina y revela el propósito de la organización en términos de objetivos a largo plazo, programas de acción, y prioridades en la asignación de recursos, tratando de lograr una ventaja sostenible a largo plazo y respondiendo adecuadamente a las oportunidades y amenazas surgidas en el medio externo, teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades.

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[1] En este caso no se trata de un diagnóstico de los principales problemas ambientales que se manifiestan en la comunidad, más bien se refiere a problemas que presenta la EPA y a limitaciones formativas de los actores directos y el resto de los actores sociales de la comunidad, las que inciden en la profundización de los primeros.

[2] Estos autores han incursionado en el campo de la empresa como organización, sin embargo, sus trabajos han servido de base para la elaboración e implementación de estrategias en otros campos. Para un análisis más completo de sus obras se recomienda remitirse a :  Grupo de Estudios Prospectivos Sociedad Economía y Ambiente (GEPSEA). Estrategias en la planificación- Venezuela – (Puede consultarse en: personales.com/venezuela/merida/gepsea/estrategias.htm.) fecha de consulta: 15 de noviembre de 2007.

 

[3] (GEPSEA, 2007).  Estrategias en Planificación. De la revisión de estos autores destaca el hecho que la estrategia se refiere al patrón de aplicación de recursos organizacionales a los efectos de planificación estratégica. Tomamos en consideración el criterio de que la comunidad es una organización social, por lo tanto es perfectamente aplicable el proceso de planificación estratégica adaptado a las condiciones educativas de la comunidad, aspectos tratados en la presente investigación. Disponible en http://www.com/venezuela/merida/gepsea/estrategias.htm,  fecha de consulta: 26 de diciembre de 2007.

[4]  Grupo HispaVista. Anuncios Publicidad y Estrategias: Disponible en http://www.galeon.hispavista.com/aprenderaaprender/estrategias/estrategias.htm, fecha de consulta: 15 de diciembre de 2007.

[5] Citado en http://www.com/venezuela/merida/gepsea/estrategias.htm,  fecha de consulta: 26 de diciembre de 2007.

[6] Citado en http://www.com/venezuela/merida/gepsea/estrategias.htm,  fecha de consulta: 26 de diciembre de 2007.

[7] Idem.

[8] Ibidem.

[9] Los puntos de vista de estos autores aparecen recopilados por: CL Gonzalo Retamal Moya, Club de Leones Santiago – Los Guindos, Chile. http://www.leonismoargentino.com.ar/INST229.htm fecha de consulta: 11 de noviembre de 2007.

[10] Idem

[11] Ibidem

[12] Citado en: (González, 2003). Tesis presentada en opción al titulo de Master en Ciencias de la Educación. CECES. Pinar del Río, 2003.

[13](Conde, 2000).Tesis presentada en opción al título de Master en Administración de Empresas. Universidad de Pinar del Río. CEDECOM.

[14] Citado en: Conde, 2000.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Conde Lorenzo, Eddy y Labrador Orraca, Lyen: "Consideraciones teóricas para la consecución de estrategias educativas de desarrollo sociocultural para la Educación Popular Ambiental de la comunidad" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, febrero 2013, en http://caribeña.eumed.net/educacion-popular-ambiental/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.