EL SISTEMA DE SALUD CUBANO: UN ANÁLISIS DESDE LA SOCIOLOGÍA DE LA SALUD CONTEMPORÁNEA

Resumen

La salud resulta uno de los elementos esenciales para la comprensión de la dinámica de cualquier sociedad. Al respecto, el caso cubano evidencia tal aseveración, pues esta pequeña isla tercermundista ha alcanzado desarrollar, a partir de 1959 un Sistema de Salud a la altura de cualquier nación desarrollada, sobre la base de un ininterrumpido impulso estatal. En este trabajo se brinda una panorámica de los antecedentes del Sistema Nacional de Salud antes del Triunfo Revolucionario de 1959, así como los rasgos y principales funciones del mismo a lo largo de la etapa revolucionaria. Atención universal y gratuita, prevención de enfermedades, campañas mediáticas para la promoción de salud, además un contundente avance en la rama biotecnológica, apoyo internacionalista, avalan la excelencia que ha hecho mundialmente reconocida a la isla. El éxito del Sistema Nacional de Salud cubano reside en que este está presente en todas las instancias de su sociedad: desde centros de estudio y trabajo hasta modernos hospitales especializados e instituciones dedicadas a la investigación.
Los indicadores alcanzados en materia de salud por la gestión cubana corroboran que es posible lograr la calidad en los servicios sanitarios aún con modestos recursos, pero con un capital humano de excelencia formado por la Revolución. Cuba es hoy un digno ejemplo de lo que la voluntad estatal puede lograr en aras de elevar la calidad de vida de un pueblo.
Palabras Claves: Cuba, sistema de salud, política de salud, Sociología.

Introducción

El Sistema de Salud cubano ha conquistado a lo largo de 53 años logros inimaginables para un país subdesarrollado. Luego de una desastrosa etapa neocolonial, donde se privilegiaban los intereses del capital en detrimento de los requerimientos sociales. El Triunfo de la Revolución Cubana el 1ro de enero de 1959 cambió el panorama sanitario de la isla, al poner al alcance de todos los ciudadanos el derecho al libre acceso a los servicios de salud. La creación del Ministerio de Salud Pública, la estructuración de un amplio Sistema de Salud por niveles de atención, ha priorizado servicios integrales y de calidad.
La Política de Salud en Cuba se basa en un férreo apoyo estatal, que se encarga de proveer de todos los suministros a esta actividad que para la población cubana es totalmente subsidiada por el ente estatal. El diseño de la Política de Salud Cubana abarca todos los grupos sociales, sin reparar en aspectos raciales, creencias religiosas, filiaciones políticas, etc. Dicha política realiza especial hincapié en los grupos de riesgos (niños, adultos mayores), y se despliega desde la familia, las comunidades, los centros de trabajo, pues está diseñada estratégicamente para que en cada instancia cuente con una representación para el tratamiento y prevención de afecciones. De este modo, los principales cuerpos legales de la República recogen en sus líneas los derechos y deberes que tanto individuos como instituciones deben cumplir en materia de salud, en busca de la equidad en el acceso de los ciudadanos sean trabajadores, estudiantes o jubilados.
Sin dudas, el despliegue sin precedentes de la Salud Pública en Cuba constituye una de las fortalezas de su sistema social.

Desarrollo.-

La situación sanitaria en la Cuba de los años cincuenta era dramática: mortalidad infantil muy elevada, servicios médicos insuficientes y mal distribuidos, altas tasas de muertes y enfermedades por causas prevenibles. Durante el período neocolonial (1902-1958) no existían servicios médicos que estuvieran al alcance de todos los cubanos. El gasto en Salud Pública durante la seudorrepública era como promedio anual de 20 millones de pesos, cifra absolutamente insuficiente (PCC: 1975, 136). De igual modo, la producción y distribución de medicamentos en ese contexto era un negocio controlado en un 70 por ciento por laboratorios foráneos, fundamentalmente estadounidenses. De los 6000 médicos que existían en Cuba, concentrados casi todos en la capital, 3000 abandonaron el país al triunfo revolucionario de enero de 1959, dejando un panorama desolador en el ámbito sanitario que debería ser revertido por el naciente proyecto social.
Desde que en 1953 Fidel Castro denunciara en su alegato “La historia me absolverá”, la necesidad de emprender políticas que dieran solución a los problemas esenciales del desarrollo en Cuba, estas pasaron a formar parte del programa de lucha que bajo su dirección se materializó en el primer cuerpo de leyes revolucionarias a partir de 1959. El Estado aplicó políticas sociales y económicas para asegurar el bienestar de los ciudadanos, garantizar el empleo y la protección social, la distribución equitativa de los resultados económicos y la cobertura de las necesidades básicas a través de una amplia red de servicios sociales (educación, salud, seguridad social y vivienda).
De este modo, en enero de 1960 se creó el Servicio Médico Rural y se dispuso que los médicos una vez graduados debían prestar sus servicios en las comunidades rurales por término de un año, posteriormente extendido a dos años. De hecho, el médico se convirtió en el primer agente de transformación social de la Revolución en las comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.

Estructura, funciones y programas priorizados del Sistema de Salud Cubano.

El 1ro de agosto de 1961 se crea el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), en sustitución del Ministerio de Salubridad y Asistencia Hospitalaria, existente en la etapa anterior. Este Ministerio es el organismo encargado de dirigir, ejecutar y controlar la aplicación de la política del Estado referente a la Salud Pública, amparado por lo establecido en la Constitución de la República de Cuba, que en su artículo 50 establece: “Todos tienen derecho a que se atiendan y proteja su Salud. El Estado garantiza este derecho”. (Constitución de la República de Cuba: 1976, 14)
El Ministerio de Salud Pública cuenta entre sus funciones la atención médica, asistencia a ancianos y minusválidos, control higiénico – epidemiológico en el territorio nacional, la formación de profesionales, así como la producción y distribución de fármacos e implementos sanitarios (prótesis auditivas, estomatológicas, ortopédicas, las lentes, sillones de ruedas, muletas, etc.) por medio de la red de Farmacias con la que cuenta son expendidos a precios que subsidia el estado cubano. El Sistema de Salud cubano es único, universal, gratuito y descentralizado, siendo dirigido por el Ministerio de Salud Pública y organizado a nivel regional en los Sistemas Locales de Salud (SILOS), que dependen técnicamente del Ministerio, pero presupuestariamente de los gobiernos regionales.
Otras de las funciones del Sistema de Salud cubano están vinculadas a la regulación, el control, la aprobación, ejecución y evaluación de las investigaciones biomédicas o de cualquier tipo que se realice directamente en seres humanos. Asimismo, norma y regula las condiciones higiénicas, del saneamiento del medio ambiente en aquellos aspectos que puedan resultar agresivos a la salud humana y controlar su cumplimiento a través de la inspección sanitaria estatal. Así como la continua formación, especialización y educación de profesionales y técnicos. El propio Sistema es el encargado de la producción, distribución y comercialización de medicamentos y equipos médicos.
Por su diseño, el Sistema de Salud cubano posee principios fundamentales, que lo distinguen de otros similares en el mundo; entre ellos, pueden destacarse: su carácter estatal y social, que permite el libre acceso de todos los ciudadanos a los niveles de atención, potenciado por la gratuidad de todos sus servicios. Este sistema enfatiza en una orientación profiláctica, encaminada en la prevención de enfermedades y la promoción de salud, en coordinación con otros organismos estatales (medios de difusión masiva, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, entre otros). Nuestro Sistema de Salud se caracteriza por la aplicación de las innovaciones científico-tecnológicas obtenidas en pro de la elevación de la calidad de vida de los cubanos y de la erradicación de diversas enfermedades. Además, los servicios primarios de salud, cuentan con un fuerte respaldo en las comunidades y de todos sus sectores en los Programas Priorizados por el MINSAP. Otro elemento destacable del Sistema Nacional de Salud cubano es su vocación internacionalista que ha brindado apoyo en materia de salud en más de 66 países de 4 continentes.
Para cubrir las principales necesidades de la población cubana, de acuerdo a sus características sociodemográficas el Sistema Nacional de Salud planifica su trabajo en Programas Priorizados, entre los que pueden destacarse el Programa Materno Infantil (PAMI), este constituye una tarea de primer orden para el Sistema de Salud en la isla. La obra de la Revolución en la Salud Pública cubana ha priorizado siempre a los grupos poblacionales de riesgo, así han sido destacadas las acciones sociales y de salud con relación a la mujer y los niños. Los principales logros obtenidos en los indicadores que reflejan el estado de salud materno infantil en Cuba están implícitos en la mayoría de las acciones sociales, culturales y de desarrollo económico, dentro de una voluntad política y de la no discriminación de mujeres y niños, quienes gozan de ventajas y programas de educación, cultura y otros dentro de la sociedad y que incrementan integralmente el estado materno infantil saludable.
En lo que concierne al sector salud la estrategia fundamentalmente estará encaminada a mejorar la calidad de la salud reproductiva de la mujer o la pareja, trabajar en la disminución de enfermedades asociadas al embarazo, bajo peso al nacer, afecciones perinatales, infecciones respiratorias agudas, accidentes, lactancia materna, y diagnóstico precoz del cáncer cérvico-uterino. Vale destacar que Cuba en los 53 años de proceso revolucionario pasó de tener una mortalidad infantil de 60 por cada mil nacidos vivos a en 2011 tener una tasa de mortalidad infantil de 4.9 por cada mil nacidos vivos, además de una mortalidad materna de 40.6 por cada 100000 nacidos vivos (Anuario Estadístico de Salud, 2011: 58, 90), Sin dudas, son estos indicadores que se ajustan a condiciones de países de desarrollados y que en la isla han sido posibles gracias al esfuerzo estatal.
Otro de los Programas que prioriza el Sistema de Salud cubano es el de la prevención y tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles, pues el perfil epidemiológico nacional se caracteriza por el predominio de la mortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles. Las enfermedades del corazón, los tumores malignos, las enfermedades cerebrovasculares y los accidentes, representan casi las dos terceras partes de todas las defunciones que se producen en el país. Además merecen mencionarse por su morbilidad la diabetes mellitus, la cirrosis hepáticas, el asma y la hipertensión arterial. Estas enfermedades se encuentran relacionadas con los hábitos y estilos de vida, donde se resaltan riesgos como: obesidad, sedentarismo, hábito de fumar, dieta inadecuada y otros componentes. La estrategia para el abordaje de estos problemas de salud es aumentar las acciones intersectoriales, en las que participan los principales grupos de especialistas e instituciones. Se trabajará con mayor énfasis en la prevención y control de enfermedades del corazón, enfermedades cerebrovasculares, asma bronquial, diabetes mellitus, neuropatía epidémica, alcoholismo y accidentes.
Otros Programas Priorizados de Salud están relacionados con la prevención y tratamiento de enfermedades transmisibles y la atención integral al adulto mayor, todo ello organizado en todos los niveles de atención en que se estructura el Sistema de Salud.
El Sistema de Salud en Cuba se estructura en tres niveles fundamentales: la atención primaria, secundaria y terciaria. Los servicios de la atención primaria de la salud son complementados por los servicios de los niveles siguientes. De tal modo, en el Sistema de Salud cubano, los hospitales municipales, provinciales y los institutos de investigación conforman una estructura regionalizada que crea una interrelación entre ellas garantizando los recursos de todo el sistema en forma óptima y racional. Cabe señalar que como parte de la estrategia de desarrollo de la Salud Pública, se da atención priorizada a objetivos vitales del sistema como son los vinculados a los servicios de óptica, estomatología, farmacias, entre otros.
El país cuenta además con un Programa Integral de Salud, que desde finales de los noventa se puso a disposición de la comunidad internacional y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y forma parte de la ayuda que el país brinda con el envío de profesionales de la salud a diferentes países del mundo para ofrecer una atención médica integral a la población más desfavorecida.

Evolución y avances por décadas del Sistema Nacional de Salud

La batalla emprendida para mejorar las condiciones de salud de la población, tanto en las ciudades como en el campo, dio resultados medibles ya en las décadas de 1960 y 1970: se erradicó la poliomielitis en 1963, el paludismo en
1968, la difteria en 1971. La gastroenteritis se redujo enormemente, así como otras enfermedades infectocontagiosas, trece de las cuales fueron erradicadas en los años ´90. Se logró que la casi totalidad de los nacimientos se produjeran en los hospitales de maternidad. La mortalidad infantil se redujo de 60 por mil nacidos vivos a menos de 10 por mil nacidos vivos en los años ’90. La expectativa de vida que era de menos de 55 años, se elevó a casi 76. Ya desde los años ’70 los índices de salud de Cuba se comparaban a los de países desarrollados (Castro, 1975, 137).
En 1984 se modificó sustancialmente el sistema de atención primaria con la creación del Programa del Médico de Familia, que estableció unidades compuestas por un médico, una enfermera, un psicólogo y una brigadista sanitaria de la Federación de Mujeres Cubanas, para la asistencia preventiva y general de un número reducido de familias (de 120 a 160)-500 o 600 personas- con una función curativa pero, sobretodo, preventiva. Este sistema compensó la reducción presupuestaria que tuvo lugar con la crisis de la segunda mitad de los ochenta. Debido a la crisis económica, a partir de 1989 se llevó a cabo una reforma del sector, por los efectos restrictivos en la disponibilidad de recursos por la desaparición del bloque soviético, su principal suministrador; al promulgarse la Ley Torricelli numerosas firmas que tradicionalmente habían vendido equipos médicos o sus componentes a Cuba suspendieron sus operaciones por denegar el Departamento del Tesoro de los EE. UU.las licencias de exportación, por ser subsidiarias de alguna transnacional norteamericana o por contar los equipos con componentes de fabricación de dicho país. .
Desde el principio de los noventa, en el sistema de salud se identifican entre las líneas estratégicas fundamentales la relacionada con la reorientación del Sistema de Salud hacia la atención primaria y su pilar fundamental lo constituyen el médico y la enfermera de la familia, lo que ha permitido la descentralización de la atención médica y la atención personalizada en las comunidades a las personas con mayores riesgos, así como la implementación de acciones preventivas a partir de la interrelación entre el médico y los pacientes.
Durante el período 2000 – 2005, se instaura el programa relacionado con la creación de los policlínicos integrales, los que constituyen uno de los elementos más importantes de transformación en el sistema de salud cubano, a partir de las nuevas funciones asumidas por esa instancia se descentraliza más la atención de salud del nivel secundario hacia el nivel primario.
En los policlínicos se incluyen procederes y servicios, que con anterioridad no se desarrollaban, en función de continuar acercando los servicios de especialidades a la población, se trata de dotar al policlínico de los medios necesarios para ampliar su función en las nuevas condiciones de la Salud Pública cubana. Los policlínicos cumplen con las funciones de atención médica integral de excelencia a personas, familias, grupos y la comunidad, con enfoque biopsicosocial, desarrollando procesos de formación y perfeccionamiento de recursos humanos y de investigación, para la contribución al mejoramiento continuo del estado de salud de la población a través de una prestación de servicios de mayor calidad con los recursos disponibles, aplicando las tecnologías de avanzada.

Principales logros e indicadores de salud en Cuba, cierre 2011

La población cubana, al cierre de 2011, se compone por 11 244 543 habitantes distribuidos en 15 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud, con un 75.2 % de urbanización y un 17.9% con edades de 60 años o más. Persiste el acelerado ritmo de envejecimiento de la población, que se expresa en una pirámide poblacional donde el mayor ensanchamiento se visualiza entre los 40 y los 50 años de edad, mientras su base se reduce como expresión de la baja fecundidad. La esperanza de vida al nacer es de 77.97 años, según las últimas estimaciones publicadas, con una sobrevida femenina de 4.02 años. Al cierre del 2011, la mortalidad general desciende en poco más de 4000 defunciones respecto al 2010, con una tasa de mortalidad general menor en un 5.2%, de tal manera, se observa una reducción del nivel de mortalidad en todas las causas, a excepción de la muerte por influenza y neumonía y por enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, así, y de acuerdo a lo anterior, disminuye el número y la tasa de años de vida potenciales perdidos.
Se mantiene muy baja mortalidad por enfermedades infecciosas y elevada la frecuencia de enfermedad y muerte por las crónicas no trasmisibles. La tasa de mortalidad materna disminuyó en un 6% a expensas de las causas indirectas, las muertes maternas por causas directas se incrementan fundamentalmente por causas relacionadas con complicaciones del puerperio tales como la embolia obstétrica y la infección puerperal. La mortalidad infantil se presenta en niveles muy bajos, inferiores a cinco por cada mil nacidos vivos, durante cinco años consecutivos.
Los niveles de reproducción de la población son bajos. En el año 2011 aumentan los nacimientos en 5 321 con respecto al año 2010 para una tasa de natalidad de 11.8 nacimientos por mil habitantes, más elevada en las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo; la tasa de fecundidad general es de 45.3 nacimientos por cada mil mujeres en edad reproductiva, la más alta del último sexenio y un promedio de hijos por mujer de 1.77. Persiste la elevada fecundidad en las adolescentes, que asciende sistemáticamente en los últimos cinco años y por otra parte se eleva en las edades más avanzadas del período fértil. (Anuario Estadístico de Salud 2011, 2012:2)
Las cinco primeras causas de muerte son las enfermedades del corazón, los tumores malignos, la enfermedad cerebrovascular, la influenza y neumonía y los accidentes; ellas concentran el 72% del total de las defunciones del 2011.
El descenso más importante de la mortalidad y de los años potenciales de vida perdidos se produce en las enfermedades del corazón y los tumores malignos, estos últimos aportan la mayor pérdida de años de vida de los cubanos.
La enfermedad isquémica y la insuficiencia cardiaca explican el 80% de las muertes por afecciones cardíacas, la última citada, eleva su tasa en un 3.8%, desplazando a la enfermedad hipertensiva de la segunda a la tercera posición, con respecto al año anterior. La mortalidad por tumores malignos, disminuye en un 2.5%, siendo los tumores con mayor tasa de mortalidad, los de tráquea, bronquios y pulmón, el de próstata en el hombre y el de mama en la mujer, estos tres concentran el 41.4% de las muertes por cáncer.
La tasa de mortalidad por enfermedad cerebrovascular decrece en un 13.3%, la tasa de mortalidad por accidentes se redujo en un 3.6% y el riesgo de morir por enfermedades de las vías respiratorias inferiores aumentó en un 5.8%; en este grupo, la mortalidad por asma bronquial disminuyó en un 7.5%.
Están eliminadas 15 enfermedades infecciosas y otras ocho no constituyen problemas de salud; la leptospirosis, la lepra y la brucelosis mantienen baja incidencia. Se redujo en un 3% la tasa de incidencia de tuberculosis pulmonar, se han realizado más de 2 millones 300 mil pruebas diagnósticas de VIH/Sida y se ha detectado el 58.4% de los casos a través de la búsqueda activa de la enfermedad. La hipertensión arterial, la diabetes mellitus y el asma bronquial presentan alta prevalencia en la población, las dos primeras, en la población adulta y adulta mayor, con desventaja para la mujer.
Las tasas de incidencia de cáncer más elevadas en los hombres, corresponden a bronquios y pulmón, piel y próstata y en las mujeres, mama, piel y bronquios y pulmón. En los menores de quince años, las tasas de incidencia de cáncer más altas, correspondieron a las leucemias seguidas de los linfomas.4 Se elevó el porcentaje diagnóstico en etapa cero del cáncer cérvico uterino.
En la morbilidad hospitalaria, las enfermedades del sistema respiratorio ocasionaron el mayor porcentaje de ingresos, seguidas de las enfermedades del sistema circulatorio y del embarazo, parto y puerperio.
Se cuenta con 5.1 camas por cada mil habitantes, 4.1 de asistencia médica y 1.1 de asistencia social, así como de 126 salas de terapia intensiva. Ingresan en promedio 10 personas por cada 100 habitantes y desciende el promedio de hospitalaria en un 2.4%. (Balance MINSAP, 2012: 23)
Se ofrecieron 9.0 consultas por habitante, 7.2 consultas médicas y 1.8 estomatológicas. Se dieron tres veces más consultas externas que de urgencia, ocho veces más consultas externas en policlínicos que en hospitales y dos veces más consultas de urgencias, para igual relación de unidades. Se incrementa la actividad quirúrgica, mostrándose en el documento los veinte principales tipos de operaciones mayores que se realizan en el país.
Las mujeres son el 69.8% del total de los trabajadores de la salud. El número de médicos se eleva a 78 622 y el de estomatólogos a 12 793 para una razón de 143 habitantes por médico y 878 habitantes por estomatólogo.
El país cuenta con trece Universidades de Ciencias Médicas y un número importante de facultades y filiales universitarias. En La Habana se ubica la Escuela Nacional de Salud Pública, la Escuela Latinoamericana de Medicina y el Centro de Perfeccionamiento Técnico y Profesional de la Salud.
Cuba presta colaboración internacional en materia de salud, en 66 países de diferentes regiones del planeta, según datos al cierre del año 2011. (ONEI, 2012: 67)

Impacto de Industria Biotecnológica en el Sistema Nacional Salud.

El impacto, en el Sistema de Salud Pública cubano, del desarrollo, producción y aplicación de los resultados de la investigación en la esfera de la biotecnología y de la ingeniería genética puede resumirse en los siguientes aspectos fundamentales:
Disponibilidad de vacunas. Se producen en Cuba vacunas a partir de procesos recombinantes, que aseguran la plena cobertura de toda la población. Otras vacunas se importan, para completar el esquema de vacunación contra trece enfermedades.
Programas de diagnósticos prenatales y neonatales, que incluyen la detección temprana de defectos del tubo neural, síndrome de Down y enfermedades heredo-metabólicas.
Disponibilidad de nuevos medicamentos, entre los cuales se destacan: el Interferón, utilizado en el control de enfermedades virales; la Estreptoquinasa, aplicado en hospitales, que permite sobrevivir al infarto cardíaco; los anticuerpos monoclonales, en particular el MoAb-T3, utilizado en el programa de transplante de órganos; el PPG o ateromixol, un producto natural derivado de la caña de azúcar que reduce el nivel de colesterol en la sangre, además de ser un antiagregante plaquetario y tener múltiples otros efectos beneficiosos sobre el organismo, sobre todo en la población de tercera edad; derivados de la sangre; y productos de la medicina nuclear. (Majoli, 1999:78)
Se han registrado en Cuba más de 20 biofármacos, entre ellos interferones, anticuerpos monoclonales, derivados de la sangre, vacunas y otros importantes productos.
En un breve período, Cuba ha desarrollado más de 50 productos biotecnológicos de uso humano que representan un potencial económico por su alto valor agregado además de cubrir necesidades nacionales en diagnósticos, análisis, determinadas vacunas y algunos productos de alta tecnología. La actividad comercial de esta rama ha ido en ascenso y se ha diversificado, con aplicaciones especializadas en el campo de la salud y exportaciones a varios continentes. En conjunto, sin contar los resultados en moneda nacional, las producciones y los servicios de salud relacionados con la biotecnología aportan al país unos 100 millones de dólares anuales; esta cifra puede aumentar notablemente en la medida en que se completen y consoliden las de recursos y los fuertes obstáculos impuestos por el gobierno de Estados
Unidos a toda gestión que pueda favorecer el desarrollo de la economía cubana.

Características y organización de la rama biotecnológica en Cuba

Una característica de la rama biotecnológica en Cuba es la existencia, dentro de ella, de un numeroso grupo de instituciones con perfiles y objetivos de trabajo diferentes entre sí. La dependencia institucional de los centros es diversa: unos forman parte de la estructura general de servicios de salud del país, otros, de la industria farmacéutica nacional, otros, de instituciones científicas y de ministerios como el de la agricultura, las industrias azucarera, alimentaria y otras.
Estos centros se interrelacionan y se potencian en el ámbito de “Polos” científico-productivos, según la concepción expresada por Fidel Castro en 1990, quien indicó que debían convertirse en “instrumentos de cooperación y apoyo mutuo”, puesto que sus concepciones organizativas y sus acciones están encaminadas a obtener no una simple suma sino un efecto multiplicador en el empleo del potencial científico y tecnológico. El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente sugiere la siguiente definición: “…los Polos son el conjunto organizado de instituciones y entidades que, asumiendo enfoques muy actuales de la eficiencia en la dirección científica y tecnológica, se integran y trabajan de modo cooperado en la solución de problemáticas, vinculadas con los programas de desarrollo económico y social más importantes del país y los territorios.” (CITMA: 1997, 3)
En resumen, las instituciones del Polo son generalmente centros de ciencia y producción; se diferencian de las clásicas instituciones de investigación dedicadas esencialmente a ampliar las fronteras del conocimiento al margen de las necesidades reales; se dedican a la investigación-desarrollo con la cooperación de instituciones académicas del país y, eventualmente, mediante acuerdos con instituciones o empresas extranjeras; reciben un fuerte apoyo del
Estado y funcionan con un mínimo de burocracia, alta dedicación y agilidad en las decisiones. Su capacidad de producción es flexible y se ajusta a los contratos firmados.

Algunas consideraciones acerca de la Salud de los Trabajadores en Cuba.

Como se ha mencionado anteriormente, la política de salud prevé entre sus lineamientos la asistencia a los trabajadores, atendiendo a sus categorías ocupacionales y los requerimientos de estos según las características de los ambientes laborales. Existe en cada uno de los Organismos de la Administración del Estado (ministerios, grupos empresariales, entre otros) reglamentos que los comprometen con la atención adecuada a las condiciones de trabajo de cada institución, la misma incluye desde las proporciones de alimentos que deben ser ingeridos por los trabajadores, así como las condiciones físicas que requiere cada actividad (iluminación, ruidos, ventilación, etc). Como muestra de la voluntad estatal por el cuidado de la salud de los trabajadores del país se creó el Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores (INSAT), constituido de forma oficial en diciembre de 1977 a instancias del Consejo de Ministros de la República de Cuba. Es el centro nacional de referencia de salud de los trabajadores y tiene como objetivo fundamental garantizar que la atención médica integral al trabajador cubano se sustente en una política rigurosamente científica y coherente, en correspondencia con el nivel actual de desarrollo de la ciencia contemporánea, con las concepciones éticas y morales de la sociedad, y con las posibilidades y recursos de que dispone el país en cada momento de su desarrollo. El Instituto obtuvo y mantiene su condición de Centro Colaborador para la Salud Ocupacional de las Organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud en el Área de América Latina y el Caribe.
Esta institución posee como principal misión garantizar, a través de la investigación científica y la innovación tecnológica, el desarrollo de actividades de promoción, prevención, asistencia, control y rehabilitación en la atención a la salud de los trabajadores, con un enfoque clínico, epidemiológico y social que pondera y valora el manejo de los riesgos laborales, utilizando los elementos científicos, técnicos y metodológicos establecidos para la investigación, la docencia y los demás servicios que rigen en el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y en el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), e interactuando con otros organismos, organizaciones e instituciones nacionales y foráneas.
Es necesario destacar que en el caso cubano las organizaciones sindicales realizan una encomiable labor en el mantenimiento de la salud de sus trabajadores, pues se encarga de conciliar chequeos médicos rutinarios a los trabajadores, además de facilitar el acceso a servicios relacionados con el tratamiento de las “enfermedades profesionales”, dígase servicios oftalmológicos, de rehabilitación, ortopedia, etc. De cualquier modo aún quedan acciones que pudieran hacer más eficaz la atención a los trabajadores.

Conclusiones.-

El Sistema Nacional de Salud en Cuba a pesar de sus limitaciones materiales ha logrado elevar los principales indicadores de salud del país a niveles reconocidos mundialmente. La realidad cubana indica que si existe un apoyo estatal comprometido con el bienestar del pueblo, pueden impulsarse programas que cubran realmente las necesidades sanitarias del país. El trabajo en coordinación con otras instituciones ha permitido otorgarle integralidad a la labor que lidera el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) en la prevención, investigación y tratamiento de enfermedades. La estructura del Sistema de Salud permite el acceso de todos los ciudadanos, enfatizado en la labor preventiva, desde la familia , la comunidad, los centros de trabajo y estudio, Hogares Maternos y de Ancianos, entre otros. El Sistema de Salud cubano al colocar al hombre en el centro de su gestión y razón de ser ha humanizado una actividad que en muchos países constituye una mercancía más para el capital. Es esta una razón para el orgullo de los cubanos, que nacen con el derecho a una atención médica de excelencia y libre de costo.

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
López Saavedra, Lisbet: "El Sistema de Salud cubano: un análisis desde la Sociología de la Salud contemporánea" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, noviembre 2012, en http://caribeña.eumed.net/el-sistema-de-salud-cubano-un-analisis-desde-la-sociologia-de-la-salud-contemporanea/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.