ESTUDIOS DE DERECHO EN CUBA HASTA 1959

Resumen: En Cuba se ha enseñado Derecho a lo largo de su historia. La Universidad de La Habana abrió sus puertas en 1728, situándose la carrera de Derecho como una de sus fundadoras; esta institución se secularizó en 1842; para principios del Siglo XX sus planes de estudio estuvieron influenciados por el positivismo. Se impartió Derecho Civil y Canónico en el Seminario de San Basilio (1722) fundado en Santiago de Cuba. De igual modo en el Seminario de San Carlos y San Ambrosio se ofrecieron asignaturas de porte jurídico y se estableció la Cátedra de Constitución (1820) por Félix Varela.
Padres agustinos procedentes de Estados Unidos crearon la Universidad Santo Tomás de Villanueva (1946), en las aulas de este centro educativo se graduaron profesionales del Derecho. Las universidades de Oriente (1946) y Las Villas (1947) contribuyeron al ingreso de nuevos estudiantes a la carrera consolidando así el desarrollo de la enseñanza del Derecho en el país.
Palabras claves: estudios en Ciencia Jurídica, Cuba, Derecho, universidad.

Introducción

La educación constituye un proceso social complejo con un profundo matiz histórico y clasista, gracias al cual tiene lugar la transmisión y la aprobación del acervo cultural acrisolado por el ser humano.

Las primeras referencias del desarrollo de la educación en Cuba durante la etapa colonial española se encuentran en las leyes reales del siglo XVI que ubicaron la enseñanza de la lengua española y la doctrina cristiana a los indios sobrevivientes en el país y  a los esclavos procedentes de África, labor que encomendaron, en lo fundamental, a los eclesiásticos y doctrineros.

A partir de la segunda mitad del siglo XVI se fundaron en Cuba los primeros centros de enseñanza. Las fuentes informativas disponibles permiten aseverar que hubo una intervención amplia de franciscanos y dominicos en esas actividades, y de cierto número de jesuitas. Se estima a Miguel Velásquez como el primer maestro cubano, pues conjugó sus funciones de sacerdote con las de enseñar entre los años 1540-1544.[1] Puede afirmarse que estas acciones fueron los exiguos resplandores que recibió la colonia de un ciclo de gran progreso cultural en España.

En la nación a lo largo de su historia se ha enseñado Derecho en los distintos centros educacionales de carácter universitario: Universidad de La Habana (1728), Seminario de San Basilio El Magno (1722), Seminario de San Carlos y San Ambrosio (1774), y las Universidades de Villanueva (1946), de Oriente (1947), de Las Villas (1948).

1.1 Universidad de La Habana

El antiguo catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares, el obispo Jerónimo Valdés, consiguió la autorización para fundar la Universidad de la Habana. Fue la bula del Papa Inocencio XIII[2], del 12 de septiembre de 1721, la que permitió la existencia del Centro de Altos Estudios en Cuba.[3]

Nace de esta manera, en el convento de San Juan de Letrán, el 23 de septiembre de 1728, la Real y Pontificia Universidad de San Jerónimo de la Habana[4], convirtiéndose en la décima universidad de la América Española, bajo la dirección de los dominicos. Hecho solicitado desde 1670 por fray Diego Romero, prior de la provincia de Santa Cruz de las Indias. Tuvo como su primer rector a fray Tomás Linares del Castillo.[5]

La Universidad ofrecía las cátedras habituales de Teología, Medicina, Derecho Canónico y otras disciplinas. Por lo se puede situar entre sus primeras carreras la de la licenciatura en Derecho, con un fuerte ingrediente de subsistencia del antes llamado Trivium y Cuatrivium.[6]

Sobre la misma el Dr. Humberto Piñera Llera[7] planteó que desde su etapa inicial se: “venía impartiendo una enseñanza de corte aristotélicotomista, aunque mejor sería decir que lo segundo más que lo primero. Aferrada a los principios y al método de la escolástica decadente, daba la espalda la Universidad a todo lo que pudiera significar, siquiera del modo más inocente, una adhesión a los principios de la nueva scienza.”[8]

La Facultad de Leyes y Jurisprudencia constituyó, desde sus inicios, una de las más importantes Facultades, tanto por la calidad de sus maestros como por las de  su estudiantado. Bajo el reinado de Carlos III de Borbón,[9] en 1788, se adoptó el segundo plan de estudios de la Facultad que comprendía asignaturas de Derecho Civil, Mercantil, Criminal y Canónico. Es meritorio resaltar la labor de Justo Vélez[10] que desde 1818 allanó el camino hacia un enfoque más moderno de la enseñanza del Derecho.

La imprecisión, la inexistencia de regulación condujeron muchas veces a reducir el período de tiempo entre el Bachillerato y la Licenciatura, de lo que podía resultar que el Doctorado se otorgara pocos meses después del Bachillerato. Los estudios para el Bachillerato en Leyes se abreviaban y a los candidatos se les permitía someterse a examen antes de lo que había llegado a ser el tiempo normal.

Los estudiantes se presentaban ante el Claustro Pleno, compuesto por gran número de Doctores, en vez de presentarse ante tres examinadores, con el propósito de recibir gratificaciones del estudiante por habérsele permitido acortar al curso. Esta situación se convirtió casi en práctica general entre los diez y veinte años anteriores a la secularización de la Universidad.

Se habían otorgado, en 1830, cinco veces más Bachilleratos en Civil (35) que el Claustro sencillo (7). Estos jóvenes eran dotados, por supuesto, de un conocimiento teórico muy insuficiente. En La Habana de 1842 existían 322 abogados para una población relativamente pequeña, hecho que demuestra el interés de ejercer la profesión.[11]

En 1841 se recibe en el país una Orden Real que establecía la Primera Ley Escolar de Cuba. Ésta disponía la fundación de escuelas  de primera enseñanza que fuesen necesarias y la instrucción gratuita para los niños pobres, así como la nacionalización de la Universidad de La Habana. Pero esta legislación tuvo poca aplicación en la práctica.

La Universidad se secularizó en 1842, pasando a ser laica, llamándose Universidad Real y Literaria y la Facultad de Leyes y Jurisprudencia se convirtió en Facultad de Derecho Civil y Canónico.

Al respecto el Dr. Rigoberto Segreo Ricardo consideró: “La secularización de la Universidad se producía como parte de un proyecto colonialista más amplio, cuyo contenido principal era la subordinación de las instituciones educativas al Gobierno y su consiguiente neutralización política, si es que no era posible su parcializacion al lado del poder colonial.”[12]

En los inicios del siglo XX la Facultad de Derecho tuvo que aclimatar sus programas, planes de estudios y estructuras al sistema de justicia norteamericano, si bien siempre predominó el modo Romano – francés- germánico en el Derecho cubano, para 1940, se escriben nuevos estatutos quedando dividida la Facultad de Derecho en dos facultades: Facultad de Derecho, propiamente dicha y Facultad de Ciencias Sociales y Derecho Público, quedando establecido un plan de 5 años de estudios con fuerte influencia del positivismo italiano y alemán en algunas disciplinas.

Posterior al triunfo revolucionario se establece, el 10 de enero 1962, una Facultad de Humanidades y distintas escuelas bajo su denominación como la Escuela de Derecho, la de Ciencias Políticas, la de Filosofía. Tras la fundación del Ministerio de Educación Superior en 1976 las facultades recobran su nombre original y así inició la Facultad de Derecho sus actividades bajo su antigua denominación.

1.2 Seminarios de San Basilio El Magno y de San Carlos y San Ambrosio

El Obispo Cabezas[13] creó el Seminario de San Basilio el Magno en Santiago de Cuba en 1607. Este se mantuvo inactivo por muchos años hasta que se instituye formalmente en 1722 en la misma ciudad. Perseguía una educación que sirviera a los empleos eclesiásticos. Los estudios del Seminario comprendían los de Gramática y Canto Llano, posteriormente se establecieron tres cursos de Filosofía.

Más tarde, el Obispo Agustín Morell de Santa Cruz[14] consigue una venia real para crear una Universidad en este Seminario que no llegó a materializarse, quedando la obra ajustada a las cátedras de Teología Moral, Filosofía y Cánones. En sus aulas se impartieron  otras disciplinas como Derecho Canónico, Derecho Civil, Griego, Latín, Retórica, Historia, Matemáticas y Ciencias, hecho que la sitúo como un centro universitario, alcanzando a tener valor oficial a los efectos de la obtención de títulos  en la Universidad de la Habana.

El evidente provecho concedido a la carrera viene dado porque “El Derecho Civil y Canónico era de preferencia de la juventud, pues los padres aspiraban a tener hijos que los socorrieran en los numerosos litigios que les causaban enormes estragos económicos…” La impartición del Derecho Civil se producía a prima, de ocho a nueve de la mañana,  el Canónico en vísperas, es decir, de  cuatro a las cinco de la tarde. [15]

San Basilio “Cumplió su razón esencial de ser: con lo mejor de la enseñanza superior, educar en y para su tierra al patriciado criollo, además de formar sacerdotes nativos para su diócesis.” [16]

El Real Colegio Seminario Conciliar de San Carlos y San Ambrosio[17] fue creado en 1774 para los jóvenes de la aristocracia. Las ideas más avanzadas de reforma a la educación superior cubana no se originaron de la Universidad de La Habana, que se mantenía aferrada en su escolasticismo, sino de este centro de estudios. Esto se debió, fundamentalmente, a su claustro quienes “hacía años (…) habían roto con los textos clásicos y redactados sus propios textos. Por eso fue tan fecunda la enseñanza de ese centro  y contribuyó mucho más que la Universidad  al adelanto del pensamiento y la ciencia en Cuba.”[18]

Para su tiempo representó un considerable eslabón dentro del proceso de formación de generaciones y abrigó a eminentes figuras de la Isla. De ahí que “La proyección pedagógica del Seminario de San Carlos y San Ambrosio fue demasiado revolucionaria para la época en Cuba, y hasta en relación con España (…)”[19]

Félix Varela[20] renovó en la Cuba del siglo XIX los métodos pedagógicos y los criterios de la enseñanza filosófica, jurídica, científica y teológica. Armonizó las antiguas concepciones de la escolástica con las más modernas ideas filosóficas, llegando a desarrollar su propio sistema de “filosofía ecléctica”. Labor que lo llevó a plantearse una misión que se refleja cuando expresó: “Empecé a barrer, dispuesto a no dejar el más mínimo polvo de escolasticismo ni de inutilismo como yo pudiera percibirlo.”[21]

Con la instauración de la Constitución española de 1812, se creó en San Carlos y San Ambrosio la Cátedra de Constitución en 1820. A petición del Obispo Espada[22], Varela, se presentó a las oposiciones para cubrirla y la ganó. Respecto a esta Cátedra expresó: “Yo llamaría a ésta la cátedra de la libertad, de los derechos del hombre, de las garantías nacionales, de la regeneración de la ilustre España, la fuente de las virtudes cívicas…la que por primera vez ha conciliado las leyes con la filosofía, que es decir, las ha hecho leyes, la que contiene al fanático  al déspota (…)”[23]

Publicó su obra Observaciones sobre la Constitución Política de la Monarquía Española, que se convirtió en el primer texto de Derecho Constitucional en toda Latinoamérica. Desde esa posición quebró lanzas contra la marcada influencia de la perspectiva filosófica y académica del escolasticismo en los estudios de Derecho.

Desde los tiempos de Varela, aprecia el Dr. Armando Hart Dávalos: “El ejercicio de la docencia ha sido siempre en Cuba fuente de ideas y enseñanzas para encontrar caminos, no solo en función de obtener conocimientos sino, también, de ayudar a la formación ética ciudadana  y a la más elevada creación intelectual: la práctica revolucionaria.”[24]

En sus valoraciones el Dr. Rigoberto Segreo Ricardo estima que:

El devenir del Colegio Seminario de San Carlos es un modelo del desmontaje cultural e ideológico que la nueva política colonial de la burguesía española venía realizando en Cuba. Esta institución había desempeñado un protagonismo intelectual de gran alcance para la cultura cubana durante las tres primeras décadas del siglo. Veinte años después, el San Carlos se había convertido en un Seminario Conciliar destinado en exclusivo a la carrera eclesiástica. Las cátedras de Economía Política, de Constitución, de Derecho, de Filosofía, de Física Experimental de Matemática, que habían sido la atracción de la juventud cubana, ya no existían o fueron sensiblemente mutiladas. En 1880, cuando los padres paúles asumieron su regencia, hacía mucho tiempo que el San Carlos había perdido su vigoroso espíritu innovador y…ya no era una institución controlada por cubanos.[25] 

No sería exagerado afirmar que el ritmo científico y los avances en los estudios jurídicos se desplazaron, en importante medida, de la vieja universidad de San Jerónimo al Seminario de San Carlos.

1.3 Los estudios de Derecho durante la República Mediatizada

Puede decirse que la educación en Cuba hasta finales del siglo XVIII estuvo matizada por la carencia de planes de estudios fundamentados y científicos, una enseñanza escolástica, intelectualista, formalista y memorística, acompañada de una disciplina rígida y exclusivismo en la enseñanza superior.

Enrique José Varona[26] al referirse sobre el estado de la educación superior cubana de fines del siglo XIX planteaba:

La  instrucción superior era por demás muy deficiente. La Universidad estaba muy concurrida. Su matrícula  general, en los años que precedieron a la última guerra, no bajó nunca de mil alumnos. Pero estos se limitaban  a estudiar teóricamente derecho, medicina y farmacia. Es decir, que la Universidad tenía el mismo círculo de actividades que al finalizar el siglo dieciocho. No contribuía sino a entretener la misma plétora de médicos, abogados y farmacéuticos, que llamaba la atención de los viajeros que por aquellos tiempos recorrían la isla. La enseñanza práctica y experimental era virtualmente desconocida en sus aulas. Difícil sería dar idea de lo que allí se conocía con el pomposo nombre de museos y laboratorios.[27]

Al frustrarse el esfuerzo libertador con la intervención de los Estados Unidos, primero en nuestra Guerra de Independencia y, como consecuencia de ello, en los destinos políticos, económicos y sociales de nuestro país, la presencia norteamericana se dejó sentir en la vida académica, pero ciertamente se limitó a introducir su visión pragmática en  algunas zonas del estudio y la ciencia del Derecho.

Gracias a la incidencia de Enrique José Varona, en 1900, se:

 (…) logra implantar una significativa reforma universitaria, que intentaba eliminar parte de la burocracia universitaria y en particular profesores ineptos y corruptos que devengaban salarios prácticamente sin trabajar en la docencia  así como promovía los estudios técnicos y profesionales a partir del criterio de la urgencia de formar ingenieros para promover el desarrollo agroindustrial del país y limitar la formación de letrados inútiles que no contribuían al impulso de despegue que necesitaría a naciente república.[28]

En los años de la República Mediatizada, los estudios de Derecho fluctuaron entre su adscripción a un pensamiento iusnaturalista casi pietista, absolutamente idealista y políticamente liberal burgués o un pensamiento positivista, francamente normativista desde la década de los años cuarenta del siglo XX en que fue casi literalmente indetenible la influencia de Hans Kelsen[29].

El artículo 54, la Carta Magna de 1940, reconocía: “Podrán crearse Universidades oficiales o privadas y cualesquiera otras instituciones y centros de altos estudios.[30] De ahí la creación de comisiones organizadoras para promover la fundación de universidades en el país. Los centros educacionales privados eran dirigidos por un Patronato que tenía funciones de controlar los fondos económicos y organizar la impartición de docencia.

Es necesario acotar que la política educacional gubernamental estuvo dirigida al fomento de Escuelas Técnicas. La idea no era crear universidades, sino mantener las ya existente y fundar politécnicos para adecuar sus graduados a los menesteres de la época.

La apertura democrática facilitó la entrada de intelectuales extranjeros que matizaron la educación superior cubana, fundamentalmente españoles. Sin  embargo “la enseñanza superior permanecía insertada dentro de las peores tradiciones de la nación semifeudalizada, estancada y dependiente, sujeta en todos los terrenos a los intereses más reaccionarios dentro del país y al dominio extranjero, en especial del imperialismo norteamericano.[31]

La Universidad Católica de Santo Tomás  de Villanueva[32] fue creada el 15 de agosto de 1946 y debe su fundación a los padres agustinos de los Estados Unidos, quienes reprodujeron el esquema y los planes de estudio de las universidades de ese país. En la década del 50 contaba con varios departamentos entre ellos los de Derecho Civil, Derecho Diplomático y Filosofía y Letras.

Para ingresar a esta no existían impedimentos por motivos relacionados con el origen y/o posición social de los estudiantes. A pesar de ser una Universidad Católica admitía a estudiantes no católicos, siempre y cuando observaran determinadas normas  morales y disciplinarias.

La “Universidad Santo Tomás de Villanueva, profundamente elitista, conservadora y excluyente, lo que no demerita las excelentes condiciones que ofrecía para el estudio y la formación científica y tecnológica[33] cerró sus puertas en mayo de 1961 mediante la Ley de Nacionalización de la Enseñanza.

Por otro lado, el 10 de octubre de 1947, con la presencia de la campana de La Demajagua, se inauguró  oficialmente en Santiago de Cuba, la Universidad de Oriente. Su Consejo Directivo aprobó inicialmente la creación de tres facultades: Escuela de Ingeniería, Escuela de Derecho y Ciencias Comerciales y Escuela de Filosofía y Educación. El primer Decano de esta escuela fue el Dr. Francisco Martínez Anaya y en la fecha fundacional solamente estaban en el aula matriculados 10 alumnos en la Carrera.

La fundación de la Universidad Central de Las Villas data del 10 de octubre de 1948. Fue oficializada mediante la Ley 16 del 22 de noviembre de 1949 y se estableció el inicio de sus actividades docentes en 1952. Se convirtió en la tercera universidad creada en el país durante el período pre-revolucionario.

La entrega del título de Doctor Honoris Causa en Derecho, en 1956, a Don Fernando Ortiz Fernández[34] evidencia el reconocimiento a una figura trascendental del panorama cubano del siglo XX.  En septiembre de 1976 se crea el Departamento de Derecho y la carrera se independizó como Facultad el 9 de octubre del 2002. Cuenta en estos momentos con alrededor de 2000 estudiantes optando por la Licenciatura.

A raíz de la suspensión de clases en la Universidad de la Habana, en noviembre de 1956,[35] se crea la Universidad Nacional Masónica “José Martí”.[36] Con anterioridad en 1953 aprovechando la ley de creación de las nuevas universidades oficiales había sido creada en Pinar del Río la Universidad del Occidente “Rafael Morales González” y la Universidad del Norte de Oriente[37] en Holguín. Otros intentos también de creación de universidades  privadas se produjeron en otras ciudades como Cienfuegos.

Con la publicación de la Ley No.11 de 1959,[38] dictada por el Gobierno revolucionario, en su artículo 2 se declaraban extinguidas todas las universidades “oficiales y oficializadas” creadas por la dictadura batistiana y se ratificaban las Universidades de La Habana, de Las Villas y de Oriente, como las únicas oficiales en el país. Al respecto Dr. Armando Hart Dávalos, en aquel entonces Ministro de Educación, expresó que:

El Ministerio considera que ha habido una proliferación  de centros de estudios superiores durante los últimos años, lo cual lejos de elevar el nivel intelectual y cultural de la Universidad, lo que hace es rebajarlo porque es imposible sostener, como se debe, a tantas Universidades. Preferimos concentrar todas nuestras fuerzas en atender las tres Universidades autónomas, las de La Habana, Las Villas y Oriente, para hacerlo de manera diferente.[39]

La Ley No. 350, vino a modificar a la Ley No. 11/1959, al sustituir la inhabilitación por la suspensión, durante dos años, del derecho a ejercer a aquellos que poseían títulos en virtud de exámenes realizados con anterioridad al 30 de noviembre de 1956.

Conclusiones

Mediante la presente investigación se ha pretendido irrumpirse en la historia de la enseñanza del Derecho en Cuba. El empleo de disímiles fuentes bibliográficas fue vital para el desarrollo de este artículo: aportando indicios, estableciendo puntos comunes, análisis objetivos; de ahí que consideremos acertado plantear las siguientes conclusiones:

La enseñanza del Derecho en Cuba estuvo influenciada, en sus inicios, por la metrópoli española que trajo al país sus instituciones académicas y jurídicas, estas últimas heredadas de un complejo proceso de absorción; el establecimiento de la Universidad de La Habana, así como de los Seminarios de San Basilio y de San Carlos y San Ambrosio, contribuyeron a la gestación de un sistema de enseñanza del Derecho con características peculiares.

Durante el período de República mediatizada, la fundación de nuevas facultades de Derecho en las universidades de Villanueva, Oriente  y Las Villas, permitió que la enseñanza del Derecho se nutriera de las corrientes de la época. Lo expresado anteriormente vino a sustentar el Sistema Romano-Francés de Derecho imperante en la nación.

 

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[1]Trujillo Lemes, Maximiliano Francisco, El pensamiento social católico en Cuba en la década de los 60, Editorial Oriente, Santiago de Cuba,  2011, p 30.

[2]Papa nº 244 de la Iglesia Católica entre 1721 y 1724.

[3]Bianchi Ross, Ciro, Paseo en la Colina, Diario Juventud Rebelde Dominical, Año 47, No. 32, La Habana, 2011, p11.

[4] “La universidad cubana, establecida en 1728, nació en una era de general decadencia intelectual en que las universidades de otras partes del mundo se hallaban en su más bajo nivel (…)”.Vid. Simpson, Renates, La Educación Superior en Cuba bajo colonialismo español, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1984, p 3

[5] La Universidad de La Habana cumple 284 años, Publicación católica dominical: Vida cristiana, No. 2459, La Habana, 2012, p 3.

[6] La actividad académica medieval se dividía en el elemental trivium y el más avanzado cuatrivium o quadrivium. El trivium comprendía Gramática, Retórica (que también cubría el estudio del Derecho) y Lógica o dialéctica. Completar el trivium daba al estudiante el grado de Diplomado. El quadrivium comprendía Aritmética, Geometría (que englobaba Geografía e Historia Natural), Astronomía (a la que se solía añadir Astrología) y Música, principalmente la referida a la eclesiástica. Una vez terminado el quadrivium, el estudiante era recompensado con el título de Licenciado.

[7] Humberto Piñera Llera (1911-1986) fue profesor de la Cátedra de Filosofía de la Universidad de La Habana.

[8] Varela y Morales, Félix, Cartas a Elpidio, sobre la impiedad, la superstición y el fanatismo en sus relaciones con la sociedad, Tomo I, Editorial de la Universidad de la Habana, La Habana, 1944, p XIV.

[9] Carlos III (1716- 1788) monarca español desde 1759 hasta el término de su vida. Cedió a Gran Bretaña la Florida y los territorios del Golfo de México a cambio de La Habana y Manila.

[10] Presbítero, catedrático, impartió cursos de leyes. Fue junto con Félix Varela y José Agustín Caballero de los que introdujeron las reformas dentro del Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio que fueron apoyadas por el Obispo Espada. Escribió junto a Varela “Máximas morales y sociales” con el claro propósito de influir en la vida social de la nación; esta obra es considerada como la primera formulación de una moral práctica en la sociedad cubana. Vid. http://www.ecured.cu/index.php/Felipe_Poey y http://www.ecured.cu/index.php/Félix_Varela

[11] Simpson, Renates, op. cit., pp. 136 y 137.

[12] Segreo Ricardo, Rigoberto, Iglesia y nación en Cuba, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2010, p 39.

 

[13] Juan de las Cabezas Altamirano, perteneció a la Orden de Santo Domingo o dominicos, Obispo de Cuba durante el período de 1602 a 1610. Vid. http://www.ecured.cu/index.php/Juan_de_las_Cabezas

 

[14] Pedro Agustín Morell de Santa Cruz (1694- 1768), Obispo de Cuba. Promovió el mejoramiento de la educación, contribuyendo a fundar y a dotar escuelas en Santiago de Cuba.

Vid. http://www.ecured.cu/index.php/Pedro_Agustín_Morell_de_Santa_Cruz_y_de_Lora

[15] Portuondo Zúñiga, Olga y Rovira, Yoan, El Colegio Seminario San Basilio Magno, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2000, p 58.

[16] Portuondo Zúñiga, Olga y Rovira, Yoan, op. cit., p 51.

[17] Inmueble situado en la calle San Ignacio No. 5, entre las calles Empedrado y Chacón, Municipio Habana Vieja.

[18] Pichardo, Hortensia, La actitud estudiantil en Cuba durante el siglo XIX,  Editorial Ciencias Sociales, La Habana,  1983, p 40.

[19] Trujillo Lemes, Maximiliano Francisco, op. cit., p 30.

[20] Félix Varela y Morales (1788-1853), fue ordenado sacerdote con 23 años. Publicó Apuntes Filosóficos (1818) y Miscelánea Filosófica (1819). Ha sido llamado “el Sócrates hispanoamericano” y “el regenerador del pensamiento cubano”. Estuvo entre los Diputados de Cuba a las Cortes Españolas en 1821. En 1829 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Nueva York.

Vid. http://www.ecured.cu/index.php/Félix_Varela

[21] Pérez, Emma, Historia de la pedagogía en Cuba desde los orígenes hasta la guerra de Independencia, Editorial Cultural S. A, La Habana, 1945, p 81.

[22] Juan José Díaz de Espada y Fernández  de Landa (1756-1832), Obispo de La Habana durante el período de 1800 a 1832.

Vid. http://www.ecured.cu/index.php/Juan_José_Díaz_de_Espada_y_Fernández_de_Landa

[23] El Observador Habanero, No.11, La Habana, 15 de noviembre de 1820, extraído de Pérez, Emma, ob. cit.

[24] Hart Dávalos, Armando, Homenaje al 10 de Octubre, Diario Juventud Rebelde, Año 47, No. 302, 2012, p 4.

[25] Segreo Ricardo, Rigoberto, op. cit., p 49.

[26] Enrique José Varona (1849- 1933) En 1900 tomó posesión de la cátedra de Lógica, Psicología, Ética y Sociología en la Universidad de La Habana, donde la martiana ciencia del espíritu, como parte del llamado Plan Varona (vigente desde 1900 hasta 1939), se impartía en las facultades de Educación, Filosofía y Letras y Derecho, así como en las Escuelas Normales para Maestros y en los institutos de segunda enseñanza del país. Vid. http://www.ecured.cu/index.php/Enrique_José_Varona

[27] Varona, Enrique José, La instrucción pública en Cuba. Su pasado. Su presente, Imprenta de Rambla y Bouza, La Habana, 1901, p 12.

[28] Guadarrama González, Pablo, Etapas principales de la educación superior en Cuba, Revistas de Historia de la Educación Latinoamericana, No. 3, Tunja, 2005, pp. 49-72.

Disponible en http://www.biblioteca.filosofia.cu/php/export.php?format=htm&id=2485&view=1

[29] Hans Kelsen (1881-1973), jurista austriaco nacionalizado estadounidense. Obtuvo una cátedra de Derecho en Viena y colaboró en la redacción de la Constitución austriaca que sería adoptada en 1920. Kelsen aplicó las doctrinas de la filosofía clásica a la jurisprudencia de forma más rigurosa que ningún otro filósofo del Derecho. Su proyecto puede resumirse en el título de una de sus principales obras, Teoría pura del Derecho (1935). Vid. http://www.biografiasyvidas.com/biografia/k/kelsen.htm

[30] Constitución de la República, Editorial Minerva, La Habana, 1947.

[31] Hart Dávalos, Armando, A los 50 años de la Reforma Universitaria, Universidad y Sociedad, Diario Granma, Año 48, No. 6, La Habana, 2012, p 3.

[32] Se encontraba ubicada en la Avenida de Las Américas, hoy 5ta. Avenida, esquina a 17, Reparto Siboney, Municipio Playa.

[33] Trujillo Lemes, Maximiliano Francisco, op. cit., p 41.

[34]Don Fernando Ortiz (1881-1969), es considerado como una de las figuras científicas de mayor trascendencia de Cuba y de América Latina. Fue historiador, etnólogo, sociólogo, lingüista, musicólogo, jurista y crítico. Su aporte a la cultura cubana e iberoamericana constituyó un imperecedero legado para el patrimonio de nuestro continente. Es catalogado como Tercer Descubridor de Cuba.

Vid. http://www.ecured.cu/index.php/Fernando_Ortiz

[35]Esta fecha está en duda según la prensa de la época. Aunque el prestigioso investigador Pablo Guadarrama aporta este dato, en el Diario Norte, Año 4, No. 177, Holguín, 1955, p 6, se lee que el Centro Universitario de Holguín se funda bajo el auspicio de esta Universidad, por lo cual no pudo haberse fundado en 1956.

[36]Funcionó en el inmueble perteneciente a la Gran Logia de la Isla de Cuba, situada en la Avenida Carlos III (hoy Salvador Allende) y Belascoaín. Es considerada como una de las primeras universidades privadas creadas en el país.

[37]Vega Infante, Lianne, El proyecto de la Universidad del Norte de Oriente 1955-1959, Universidad de Holguín, Departamento de Historia, 2010, passím

Naranjo Saavedra, Orlando William y Silva Zaldivar, Ricardo, Evolución histórica de los estudios de Derecho en Holguín, disponible en http://www.monografias.com/trabajos94/evolucion-historica-estudios-derecho-holguin.shtml

[38] Gaceta Oficial de la República de Cuba, 14 de enero de 1959, p 34. El cuerpo legal constaba de 10 artículos, establecía las razones de utilidad social que motivaban la puesta en vigor de la Ley, esgrimiendo la idea de romper con las diferencias entre aquellos que podían sufragar los gastos de los estudios y los que no podían graduarse por estar las universidades cerradas, carecer de recursos económicos o estar involucrados en la lucha revolucionaria.

[39] Hart Dávalos, Armando, Política educacional en Humanismo, La Habana, Enero-Abril de 1959, p 361.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Naranjo Saavedra, Orlando y Silva Zaldívar, Ricardo: "Estudios de Derecho en Cuba hasta 1959" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, febrero 2013, en http://caribeña.eumed.net/estudios-derecho-cuba/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.