CARACTERIZACIÓN DEL PROCESO DE FORMACIÓN INVESTIGATIVA DEL ESTUDIANTE UNIVERSITARIO DE TECNOLOGÍA DE LA SALUD

RESUMEN

En el contexto cubano actual es una prioridad la consolidación del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, asignándosele a la educación superior la responsabilidad del desarrollo de la capacidad investigativa en toda la comunidad universitaria para dar solución a los problemas que hoy constituyen una prioridad y para potenciar los proceso productivos y el logro de una mayor soberanía e inclusión social.
El artículo que se presenta forma parte de la investigación que desarrollan los autores, cuyo resultado permitirá a las instituciones educativas, específicamente de la salud, a enfrentar el proceso formativo en un área en la que la formación de los profesionales ha manifestado limitaciones e insuficiencias: que es su preparación como investigadores desde la formación inicial y su consolidación a través de los componentes laborales, para hacerlos capaces de resolver problemas con pertinencia e impacto social.
El proceso de construcción del conocimiento científico en el estudiante universitario se ha visto afectado por la capacidad de búsqueda argumentativa que limita la potenciación y desarrollo de dicho conocimiento, de ahí la necesidad de caracterización del proceso de formación investigativa del estudiante universitario de tecnología de la salud, que nos permita contribuir a mejorar la formación de su cultura investigativa.
Para el logro de este propósito se realizaron encuestas y entrevistas a directivos, profesores y estudiantes de la facultad de tecnología de la salud de la Universidad Médica de Santiago de Cuba, cuyos resultados ofrecemos en este artículo.
Con la propuesta que se presenta, se ha de seguir aportando nuevos resultados que contribuyan a mejorar los modos de actuación a todos aquellos que intervienen en el proceso, especialmente los que se comprometen con la formación inicial del profesional en las condiciones de la nueva universidad cubana.

Palabras claves: capacidad investigativa – componente laboral – proceso de formación investigativa – cultura investigativa – conocimiento científico.

ABSTRAC

In the current Cuban context is a priority the consolidation of the National System of Science, Technology and Innovation, assigning higher education responsible for the development of research capacity in the entire university community to solve the problems today are a priority and to enhance the productive process and achieving greater sovereignty and social inclusion.
The present article is part of the research developed by authors, whose result will enable educational institutions, specifically health, to address the training process in an area in which the formation of professional limitations and inadequacies said: that is their preparation as researchers from the initial formation and consolidation through labor components, to enable them to solve problems with social relevance and impact.
The process of construction of scientific knowledge in the university student has been affected by the argumentative search capability that limits the empowerment and development of such knowledge, hence the need for characterization of the research training of college student health technology that allows us to help improve the training of its research culture.
To achieve this purpose, we conducted surveys and interviews with administrators, teachers and students of the College of Health Technology, Medical University of Santiago de Cuba, the results provided in this article.
With the proposal presented, it must continue to provide new results that help improve performance modes to all those involved in the process, especially those who are committed to providing initial training in the conditions of the new cuban university.

Key words: research capacity – labor component – investigative formation process – research culture – scientific knowledge

INTRODUCCION

La formación del técnico de la salud ha pasado por diferentes etapas y modalidades, en la provincia de Oriente esa se inicia en el año 1963. El primer curso conto con alumnos cuyo nivel de ingreso era 6to. grado y egresaban a los seis meses como Auxiliar Técnico de Farmacia, a partir del año 1968 comienza la formación a través de los cursos de Técnicos Medios en esta especialidad. Ya en la década de los 70 se incrementa la formación de los perfiles  técnicos y se extiende al resto  del país, se desarrolla la red de los cursos posbásicos lo que trae consigo la creación de la red de Politécnicos de la Salud y como elemento de contradicción aparece posteriormente la necesidad de la continuidad de estudios  de los técnicos ya formados.

Para dar solución a esta  disyuntiva y después de haber sido analizadas diferentes propuestas el Ministerio de Salud Pública aprueba la continuidad de estudios de los técnicos formados, surgiendo en 1989 en Ciudad de La Habana, de forma experimental, la carrera de Licenciatura en Tecnología de la Salud, inicialmente  con seis perfiles de salidas.

La formación del Tecnólogo de la Salud  se  asume en la provincia de Santiago de Cuba en el año 2000,  en primera instancia por el Instituto Superior de Ciencias Médicas  y a partir del año 2002 se convertiría el antiguo Politécnico de la Salud No. 2 en la actual Facultad de Tecnología de la Salud, por la necesidad del país de formar un profesional con una formación más integral, que fuese capaz de asumir los retos actuales en el campo de las ciencias de la salud y tuviera una relación directa con los cambios sociales, la incorporación de las nuevas tecnologías  al proceso de investigación y la marcada tendencia integradora.

El vínculo formación – investigación constituye el bloque transformador en nuestras universidades; a medida que se realiza la actividad investigativa se apoya la formación de profesionales hacia la búsqueda de una cultura investigativa y de esta forma se contribuye al progreso de la ciencia. Esta relación además conforma una unidad de reajuste y actualización de la docencia ya que los actores deben darle un carácter investigativo a sus actividades, y ser capaces de producir y ejecutar trabajos de investigación que les permita mejorar las competencias investigativas no solo investigativas, también de profesión.

En el contexto cubano los planes y programas de estudio plantean la necesidad de una formación integral en nuestros estudiantes universitarios, desde los  tres componentes: académico, investigativo y extracurricular, pero se ha constatado en la práctica que existen insuficiencias y que aunque no existen dudas de la  importancia de la formación investigativa dentro del proceso de formación del profesional universitario, este proceso no ha generado hasta el momento los cambios necesarios en el profesional universitario que se está formando.

El problema se evidencia en las insuficiencias en el proceso de construcción del conocimiento científico en el estudiante universitario en relación con la capacidad de búsqueda argumentativa que limitan la potenciación del conocimiento científico, lo que se manifiesta en la contradicción epistémica inicial entre sistematización del conocimiento de la profesión y la apropiación del conocimiento científico en estos profesionales.

A partir de lo anteriormente planteado se requiere de una valoración y análisis del Proceso de formación investigativa del estudiante universitario de Tecnología de la Salud. Bajo esta concepción, y teniendo en cuenta lo expresado hasta aquí sobre las situaciones que se van manifestando, nos proponemos realizar una caracterización del proceso de formación investigativa del estudiante universitario de tecnología de la salud, que nos permita establecer cuáles son las acciones para contribuir a  mejorar la formación de su cultura investigativa y su gestión.

MÉTODOS

Para desarrollar esta propuesta fue necesario la utilización de un conjunto de métodos y técnicas que permitieran partir de los elementos más esenciales que caracterizan el proceso de formación investigativa en la formación del profesional hasta llegar a las particularidades del proceso en la formación del tecnólogo de la salud en el contexto universitario cubano actual.

Entre los métodos teóricos utilizamos el análisis – síntesis, para caracterizar desde el punto de vista epistemológico el proceso de formación investigativa y la gestión formativa, el método hermenéutico dialéctico, para la comprensión, explicación e interpretación del objeto de la investigación.

Como métodos empíricos realizamos entrevista a profesores, encuesta a estudiantes y observación a diferentes actividades, para caracterizar el estado actual de la formación investigativa de la gestión formativa en los estudiantes de la Facultad Tecnología de la Salud.

Los métodos estadísticos, se utilizaron para  la valoración porcentual de los resultados de los instrumentos aplicados  y apoyar el procesamiento de datos cualitativos y cuantitativos obtenidos en el proceso de la investigación. 

RESULTADOS

En Cuba los planes y programas de estudios universitarios plantean la necesidad de una formación integral en nuestros estudiantes, desde los  tres componentes el académico, el investigativo y el extracurricular, pero se ha constatado en la práctica que existen insuficiencias y que aunque no hay dudas de la  importancia de la formación investigativa dentro del proceso de formación del profesional universitario, este proceso no ha generado hasta el momento los cambios necesarios en el profesional universitario que se está formando.

En correspondencia con los retos formativos a los cuales se deben enfrentar las Universidades actualmente y partiendo de la experiencia de los investigadores, se realizó un diagnóstico inicial, basado fundamentalmente en la observación del desempeño de los estudiantes y  las actividades áulicas que se  desarrollaban en la Facultad de Tecnología de la Salud, de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba, lo cual nos ha permitido reconocer los elementos que dificultan el proceso de formación de la cultura investigativa en estos estudiantes, estando enmarcados en: no existe correspondencia entre los objetivos y habilidades a lograr en los estudiantes y los resultados de los trabajos de investigación realizados por ellos en cada año académico; los resultados de los trabajos desarrollados con los estudiantes no dan respuesta a las necesidades de su ejercicio de profesión; existe falta de motivación y sistematización en los estudiantes para la participación en actividades investigativas relacionadas con su profesión;

En nuestra opinión las principales causas que dan lugar a esta situación son:

no existe un trabajo sistemático que permita la apropiación, por parte de los estudiantes, de las técnicas y herramientas de investigación que garanticen la presentación con calidad de los trabajos realizados; las investigaciones no se constituyen en eje integrador y dinamizador de la construcción del conocimiento científico por parte de los estudiantes; no se potencian los grupos científicos estudiantiles y el desarrollo de proyectos de investigación con la participación de estudiantes, la poca sistematización en el proceso formativo investigativo, que interrelacione los aspectos esenciales para una formación investigativa a través de los componentes organizacionales del plan de estudio.

Si bien autores tales como: Padron (2001), Royero (2003 a y b), Alemán (2007), Albornoz (2001), Clemenza y colaboradores (2004), Polanco (2003), Aponte y Doria (2007), Quiñones y Vélez (2004), Ortíz y Chaparro (2006), Jiménez, J (2006), Jiménez, W (2006), entre otros; han estudiado este proceso en el contexto universitario; coinciden en que existe una escasa vinculación de los estudios universitarios con la creación de la capacidad investigativa en los estudiantes y el desarrollo tecnológico, con la inserción de estos en los sectores externos a la academia, por lo que podría decirse que estas instituciones no han sido capaces de formar en el estudiante una comprensión científica e investigativa de su profesión y del mundo.

Las universidades, debe proponerse procesos formativos  con altos niveles de compromiso y responsabilidad social, desarrollar el pensamiento crítico y  estimular el pleno desarrollo científico-tecnológico y la cultura de la propia institución con autonomía. Ellas deben centrarse, al decir de Fuentes G., H. (2009) en la prioridad de producir y transferir conocimientos como bien social, que mejore la calidad del proceso educativo y en el nuevo modelo de producción y transferencia de conocimientos y el desarrollo sostenible por lo que se hace necesario la construcción de una Universidad más humana, basada en consideraciones antropológicas y pedagógicas, que no excluyan las posiciones filosóficas y sociológicas a nivel epistemológico, en aras de revertir, desde la condición humana, las potencialidades de los sujetos en la formación, la autoformación y su autogestión investigativa, hacia y desde la sociedad, creando una universidad que se transforme y preserve en la diversidad,  desde una perspectiva humana como clave ética de su dinámica.

El análisis epistemológico de este objeto de investigación ha permitido revelar entonces, las inconsistencias teóricas y metodológicas que subsisten en el proceso de formación investigativa del estudiante universitario que no han permitido revelar aún una lógica integradora en su cultural investigativa desde la propia dinámica de la gestión de formación investigativa como eje integrador entre los procesos universitarios y cada uno de sus actores.

Para la corroboración de estas insuficiencias en el proceso de construcción del conocimiento científico en el estudiante de las carreras de tecnología de la salud, en relación con la capacidad de búsqueda argumentativa,  se realizó un diagnóstico fáctico en la Facultad de Tecnología de la Salud de la Universidad Médica de Santiago de Cuba, a través de la aplicación de métodos y técnicas de investigación científica que incluye: entrevista a 29 profesores y  seis directivos (Anexo 1), encuestas a 226 estudiantes comprendidos en los años de 2. á 5. de las carreras de Optometría y Óptica, Rehabilitación en Salud, Logofonoaudiología, Higiene y Epidemiología, Bioanálisis Clínico, en el curso 2011-2012.

Las entrevistas realizadas a profesores y directivos parten de la percepción que ellos tienen de cómo se desarrolla la formación investigativa en estos estudiantes, las insuficiencias en el programa de metodología de la investigación científica, contribución de las asignaturas de la profesión a la capacidad de búsqueda argumentativa, participación de los estudiantes en proyectos investigativos dentro de la facultad, principales aspectos que frenan el desarrollo de la capacidad investigativa de los estudiantes, aspectos que potenciarían la capacidad investigativa de los estudiantes.

Los resultados de estas entrevistas nos permitieron corroborar que: no existe integración entre el contenido de la asignatura metodología de la investigación y las que corresponden al currículo propio de la carrera, los proyectos de investigación no están estructurados para incentivar a los estudiantes a participar en actividades de investigación, la culminación de estudios se hace a partir de exámenes estatales y no desde la solución de problemas concretos de la profesión.

Los indicadores tenidos en cuenta para el desarrollo de este diagnóstico en los estudiantes fueron los siguientes: participación en eventos científicos; participación por tipos de eventos, carrera, año; valoración de los conocimientos de metodología de la investigación por los estudiantes; participación de los estudiantes en proyectos de investigación; motivación e interés  en las investigaciones científicas por parte de los estudiantes. De las 8 carreras de la Facultad se escogieron las cinco antes mencionadas, por considerarlas las más representativas y que contienen en total del segundo al quinto año una matrícula de 2260 estudiantes. Para la selección de la muestra se escogió al azar el 10% de los estudiantes de cada año,  distribuido de la siguiente manera, 22 estudiantes de Optometría y Óptica, 81 de Rehabilitación de Salud, nueve de Logofonoaudiología, 32 de Higiene y Epidemiología y 82 de Bioanálisis Clínico para un total de 226 estudiantes.

Los resultados de la encuesta aplicada a los estudiantes permitió obtener los siguientes resultados:  al indagar si participaban en investigaciones científicas 91 estudiantes de los 226 respondieron que si para un 41,5% de participación (Anexo 2), cuando profundizamos en esta participación nos percatamos que esta participación es a nivel de carreras y se limita a la jornada científico estudiantil, de estos solo 27 participa en eventos científicos a nivel de facultad para el 11,9% (Anexo 3)  y a nivel de universidad esta cifra es nula pues de los estudiantes encuestados ninguno había participado en este periodo en eventos a este nivel, mucho menos a nivel nacional o internacional.

Al preguntar como valoraban ellos sus conocimientos solo el 32,3%  respondió que eran buenos o muy buenos  acerca de  metodología de investigación y resto valoró sus conocimientos como regular el 25,2%, malo el 19.9% y el otro 22,5%  lo valoró de muy malo (Anexo 4).

La motivación e interés por las investigaciones científicas se comportó de la siguiente manera, un 41,5% se manifestó motivado y el otro 58,5% se manifestó poco motivado (Anexo 5). En cuanto a la participación de los estudiantes en proyectos de investigación, es de  solo de un 4,42% (Anexo 6).

DISCUSIÓN

La universidad tiene en su centro la formación de profesionales preparados para el desarrollo de investigaciones, como depositarios y promotores de su cultura investigativa. Esa formación debe iniciarse en el pregrado y fortalecerse en los estudios de postgrado, desarrollándose de manera consciente y sustentado en lo académico, lo investigativo y lo laboral.

Para corroborar la validez de los resultados obtenidos en este diagnóstico se realizó una constatación con otros trabajos de investigación realizados en el área de la salud como es el caso de la tesis doctoral desarrollada por Lahera (2009), quien la desarrolla para los estudiantes de ciclo básico de la carrera de Medicina.

Al comparar el estado del proceso de formación científica de los estudiantes reconoce que solo el 26,11% refiere que su  instrucción en metodología de la investigación es suficiente, en el caso de este estudio el 32,3% de los estudiantes encuestados de las carreras de tecnología de la salud valoró sus conocimientos entre bueno y muy bueno y aunque es cuantitativamente superior todavía se queda muy por debajo de  los resultados que deben obtenerse en la formación investigativas de nuestros estudiantes y desde el punto de vista cualitativo no alcanza revertir las necesidades no resueltas en este proceso formativo.

Al analizar la participación en actividades científicas investigativas Lahera plantea en su estudio que es poca, esto se corrobora con los resultados del estudio que se desarrolla, demostrándose que sigue siendo muy escasa la participación de nuestros estudiantes en eventos de esa naturaleza, solo el 11,9 % de la muestra seleccionada  participa en eventos a nivel de facultad.

En cuanto a la motivación e interés por las investigaciones científicas aunque el 41,5% se dice interesados o motivados, la práctica demuestra que esa motivación no parte de las necesidades indagativas y argumentativas de los estudiantes en su formación, por lo que no se ha logrado concretar en la práctica, Lahera por su parte argumenta que  los estudiantes de 1. y 2. años de medicina ven la participación en investigaciones como un mito en el que solo pueden estar los más aventajados.

CONCLUSIONES

La investigación universitaria es un elemento clave de la sociedad del conocimiento y una garantía de competitividad, constituye un cauce institucionalizado de preservación y desarrollo de la cultura científica

Al valorar los principales referentes que caracterizan el proceso de formación investigativa del estudiante universitario de tecnología de la salud se asumen posturas epistemológicas y praxiológica de este proceso que nos permiten argumentar las necesidades de desarrollar la capacidad investigativa de los tecnólogos de la salud.

La caracterización actual del proceso de investigación científica en la Facultad Tecnología  de la Salud nos permitió realizar una valoración crítica de las insuficiencias diagnosticadas y su corroboración con otros trabajos dentro de la rama de la salud.

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Piña Fonseca, Regis y León Robaina, Rosario: "Caracterización del proceso de formación investigativa del estudiante universitario de tecnología de la salud" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, noviembre 2013, en http://caribeña.eumed.net/formacion-investigativa/

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