CRITERIOS GENERALES DE LA GESTIÓN AMBIENTAL EN CUBA

RESUMEN

La investigación se realizó con el objetivo de analizar los principales criterios relacionados con la gestión ambiental en el mundo y su desarrollo en el contexto cubano. Para lograr este propósito fue preciso, realizar un análisis conceptual de acuerdo a la bibliografía más actualizada referida al tema. En la investigación se utilizaron métodos teóricos y empíricos que permitieron encausar la información brindada y determinar los problemas fundamentales que limitan el desempeño ambiental del sector empresarial, así como la necesidad contar con Sistemas de Gestión Ambiental más eficientes como herramienta para lograr una mejora continua de la gestión ambiental empresarial, con el propósito de equilibrar la relación desarrollo económico y desarrollo sostenible, así como los principales avances logrados en Cuba al respecto.

PALABRAS CLAVES: medio ambiente – problemas ambientales – gestión ambiental – Sistemas de Gestión Ambiental – desarrollo sostenible.

INTRODUCCIÓN

La preocupación medioambiental trasciende todo tipo de fronteras y obliga a los gobiernos a tomar decisiones importantes sobre el tema. Dentro de este marco, las organizaciones se están viendo forzadas a modificar sus prácticas productivas y utilizar métodos menos destructivos al medio ambiente, pues el deterioro y agotamiento de los recursos naturales, la contaminación de las aguas, el agotamiento de la capa de ozono, la desaparición de las especies, la degradación de los suelos,  el cambio climático y los crecientes desastres naturales que aquejan a la humanidad, han influido para que la sociedad actual comience a demandar de los poderes públicos y privados soluciones más urgentes, actuar con una mayor responsabilidad social en la conservación del medio ambiente y lograr la integración entre las formas de vida y el desarrollo material con los intereses ambientales, siendo uno de los retos más importantes a los que la humanidad ha comenzado a hacer frente. La necesidad de eliminar o mitigar, y más urgentemente de evitar los problemas ambientales, son asuntos a los que el mundo debe encontrar urgente solución para asegurar la existencia de las generaciones futuras y una mayor calidad de vida para las actuales.

Esto conlleva a las empresas a enfrentar un nuevo reto, producir con la calidad que demandan los clientes, y además satisfacer las expectativas de estos y de otras partes interesadas en lo que a medio ambiente se refiere, situando los parámetros calidad / medio ambiente en una de las primeras líneas e inquietudes de directivos y empresarios. Siendo necesario diseñar e instrumentar mecanismos que le permitan desenvolverse dentro de las nuevas trayectorias tecnológicas y de gestión, aminorar el consumo de energía e insumos que puede reportar ahorros significativos para toda la estructura productiva y de servicios, y propicie un incremento considerable en su capacidad competitiva.

En Cuba, la conservación del medio ambiente y la protección de los recursos naturales se realizan sobre bases científicas, se elaboran y aplican normas técnicas que contemplan la dimensión ambiental, se crean las bases para desarrollar los Sistemas de Gestión Ambiental Empresarial, diseñando procedimientos basados en las normas internacionales ISO 14000, se han desarrollado una serie de acciones para introducir y comprometer a las empresas en el concepto de Producción Más Limpia (PML), se ha capacitado a los gestores ambientales e incentivado a los empresarios a que incorporen el componente ambiental como un elemento de competitividad en sus actividades económicas. Todo esto ha contribuido a lograr avances en la instrumentación de políticas y acciones concretas en el cuidado ambiental, como la integración de la gestión ambiental a la gestión de calidad; el establecimiento en un Sistema Nacional de Reconocimiento Ambiental para estimular a aquellas entidades que logren un mejoramiento interno de su desempeño ambiental.

De lo anterior se deduce la necesidad de implementar procedimientos de gestión en esta área, que contribuyan a evitar o mitigar los impactos ambiéntales que causa al medio ambiente, facilite la medición de los avances en materia ambiental e implique a todo el personal para alcanzar objetivos y metas superiores

La gestión ambiental es un factor fundamental para que las empresas acometan con éxito los retos del siglo XXI; de ahí, la importancia que reviste la presente investigación y su aporte práctico, pues la implementación del procedimiento constituirá un paso de avance para mejorar la gestión ambiental del departamento, su generalización en el resto de las áreas y la mejora del desempeño ambiental y económico de la instalación. El procedimiento propuesto se ajusta a las necesidades del área e incorpora nuevos elementos que responden a las características específicas del sector, necesarios para definir la operatividad del mismo y contribuir a mejorar la actuación medioambiental de trabajadores y directivos, e incidir positivamente en el desarrollo socioeconómico de la instalación; constituye además, una herramienta que permite controlar sistemáticamente la calidad de los subprocesos y a renovar la competitividad e imagen corporativa del hotel.

La bibliografía consultada, incluyendo materiales obtenidos en Internet revelan que el tema del desarrollo sostenible y el uso de tecnologías ambientalmente aceptables, constituyen también preocupación de la esfera de los servicios por la orientación de la gestión hacia el uso racional de los recursos naturales, materias primas y energía, que contribuyan a su vez, al desarrollo socioeconómico y al mejoramiento de la calidad de vida de las personas.

 

1. Gestión Ambiental

La preocupación por los problemas ambientales se hizo evidente a mediados del siglo XX, como consecuencia de la contaminación provocada por el acelerado desarrollo industrial. Comenzó entonces a difundirse una serie de ideas que cuestionaban el modelo de crecimiento económico imperante y sus implicaciones en la degradación del ambiente y la afectación de los recursos naturales. [1]

Los graves problemas generados por esta situación en las personas y los ecosistemas hicieron que en la década de los años 70 comenzaran a surgir estructuras institucionales encargadas de conservar, defender y mejorar el medio ambiente. Se crearon la Secretaría del Ambiente en Gran Bretaña en 1970, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) en los EEUU en 1971, el Ministerio de la Protección de la Naturaleza y del Ambiente, en Francia en 1971. En Polonia, Yugoslavia y Hungría se establecieron organismos interministeriales de coordinación, por sólo citar algunas de las instituciones más conocidas internacionalmente en el campo ambiental. Al comienzo de los años 70 existían 10 países con organismos nacionales para el cuidado del ambiente, para 1974 este número se había elevado a 60 y a fines de la década la cifra llegaba al centenar.[2]

En 1972 se realizó en Estocolmo, Suecia, la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre el Ambiente Humano, en la que se formuló una propuesta integral del concepto de ambiente y quedaron establecidas las bases conceptuales de la estructura administrativa que debía desarrollarse para satisfacer un tratamiento integrador del tema.

Diez años después de la Conferencia de Estocolmo, en 1982, la Comunidad Mundial de Estados se reunió en Nairobi, Kenya, donde expresó la inquietud por la situación ambiental del mundo, resaltó la promulgación de legislación ambiental en la mayoría de los países y destacó que en muchos de estos el tema adquirió carácter constitucional. Además, se ratificaron los principios de la Declaración de Estocolmo y se hicieron notorios tres problemas institucionales básicos que habían impedido el cumplimiento del plan de acción acordado: inadecuada previsión y comprensión de los beneficios de la protección ambiental, inadecuada coordinación de enfoques y esfuerzos, falta de disponibilidad de recursos y distribución desigual de éstos.[3]

En 1992 se realizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) en Río de Janeiro, Brasil. En esta conferencia también se firmó un convenio sobre la diversidad biológica que entró en vigor en diciembre 1993, cuyo objetivo fue cubrir el vacío existente a nivel internacional en el campo de la biodiversidad.

En diciembre 1997, tuvo lugar el Protocolo de Kioto, que formalizó un acuerdo internacional destinado a reducir la dependencia de la economía mundial del consumo de combustibles fósiles: petróleo, gas y carbón. El protocolo dividió el mundo en dos grupos, los países en desarrollo que no tienen límites de emisiones obligatorias, y los países industrializados, grupo formado por 39 países, que se comprometieron a reducir sus emisiones efectivas de CO2 (dióxido de carbono) y otros gases promotores del efecto invernadero.[4]

Entre el 26 agosto y el 4 septiembre 2002, tuvo lugar en Johannesburgo, la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible. El objetivo de esta reunión fue revisar los avances logrados desde la Cumbre de Río de 1992. Los principales temas analizados fueron: agua, sanidad, energía, pobreza, calentamiento global, comercio, recursos naturales y biodiversidad.

En Copenhague, Dinamarca en abril de 2010, se puso de manifiesto la falta de consenso y compromiso por parte de los países desarrollados responsables del calentamiento global y de los principales problemas ambientales que aquejan al planeta. Allí se presentó un proyecto de declaración repleto de vaguedades, confuso y ambiguo que era la negación del Protocolo de Kyoto, pues no contenía compromiso alguno con la reducción de emisiones de gas de efecto invernadero y no garantizó la adopción de medidas mínimas que permitan evitar la gravísima catástrofe para el planeta y la especie humana. [5]

Todas las acciones desarrolladas en materia de protección ambiental resultan insuficientes, siendo esta una de las mayores preocupaciones de las sociedades modernas,  producto del deterioro y agotamiento de los recursos naturales, el cambio climático y los crecientes desastres naturales que aquejan a la humanidad; problemas que evidencian la necesidad de buscar soluciones inmediatas a estos y diseñar estrategias que garanticen la equidad en el uso del medio ambiente y en la distribución de sus riquezas y en este entorno surgen mecanismos, herramientas, normas y procedimientos para garantizar una adecuada gestión ambiental.

La gestión del ambiente comprende acciones del hombre desde la sociedad y para la sociedad, con incidencia positiva en su protección y conservación, de forma tal que prevea, reduzca, controle y solucione los problemas ambientales. Por ello se requiere una adecuada gestión del ambiente que posibilite utilizar con eficiencia sus recursos en beneficio del desarrollo económico y social, de la calidad de vida.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) define la gestión ambiental como “el conjunto de políticas, objetivos y programas en materia de medio ambiente que se establezcan y pongan en práctica a fin de contemplar el cumplimiento de todos los requisitos normativos correspondientes al medio ambiente y a la mejora continua y razonable de su actuación en ese sentido”. [6]

La Ley No 81/97 de la República de Cuba en el Artículo 8 se refiere a la gestión ambiental, como el “conjunto de actividades, mecanismos, acciones e instrumentos, dirigidos a garantizar la  administración y uso racional de los recursos naturales mediante la conservación, mejoramiento, rehabilitación y monitoreo del medio ambiente y el control de la actividad del hombre en esta esfera. La gestión ambiental aplica la política ambiental establecida mediante un enfoque multidisciplinario, teniendo en cuenta el acervo cultural, la experiencia nacional acumulada y la participación ciudadana.” [7]

La gestión ambiental en las organizaciones debe enfocarse, según Rodríguez (2001), “como la exigencia que adquiere mayor relevancia para la supervivencia de las empresas. Estas deben concentrarse en una planificación que involucre el establecimiento de normas, medidas preventivas, indicadores que puedan medir el control, siendo estas herramientas para que la gerencia pueda reducir la carga contaminante y obtener beneficios en la medida que trate de minimizar el impacto ambiental de sus actividades”.[8]

La gestión ambiental es un proceso que está orientado a resolver, mitigar y/o prevenir los problemas de carácter ambiental, con el propósito de lograr un desarrollo sostenible, entendido éste como “aquel que le permite al hombre el desenvolvimiento de sus potencialidades, su patrimonio biofísico, cultural y garantiza su permanencia en el tiempo y en el espacio“. .[9]

El objetivo fundamental de la gestión ambiental es lograr sostenibilidad en el desarrollo, proteger la base de los recursos y la calidad ambiental, evitar la degradación del medio ambiente y mejorar la calidad de vida. Al integrarse a los objetivos económicos persigue la utilización eficiente de los recursos, la disminución de los costos, incrementar la rentabilidad, la competitividad, así como la identificación de oportunidades económicas, técnicas y organizativas para prevenir y reducir la contaminación y lo riesgos. [10]

Varios autores favorecen una concepción amplia de la gestión ambiental pues todas las actividades de la organización están implicadas y abordan el enfoque estratégico a la hora de enfrentar la problemática ambiental.  Otros autores, por el contrario, se refieren a este concepto como Política Ambiental y dejan reservado el término gestión ambiental para el ámbito empresarial. La autora asume estos criterios y define la gestión ambiental como el mecanismo para lograr un mejor desempeño ambiental y económico, mediante la aplicación de un conjunto de acciones, normativas e instrumentos de gestión, encaminados a lograr la máxima eficiencia en el uso de los recursos, la conservación, la protección y la mejora del medio ambiente; que contribuyan a obtener determinado grado de sustentabilidad ambiental y beneficio social.

1.1. La Gestión Ambiental en Cuba

Cuba está expuesta como cualquier otro país, a los problemas ambientales globales, cuyos efectos adquieren una expresión singular al interrelacionarse con la problemática nacional, la que está condicionada por las especificidades derivadas de su carácter insular, su clima tropical, su posición geográfica, el déficit de recursos naturales esenciales y elementos de carácter sociocultural. Además de la difícil situación económica que atraviesa como consecuencia del bloqueo económico y las amenazas a la seguridad y soberanía de que es objeto desde 1959 por el estado más poderoso del mundo. La gestión ambiental en Cuba se enmarca en el proceso histórico, económico y social por el que se ha transitado y por su vinculación y efectos producidos sobre el medio ambiente en los 52 años de Revolución. Durante el período colonial y bajo la condición impuesta de República Mediatizada, el desarrollo económico que se logra alcanzar se sustentó principalmente en la producción agrícola extensiva, con el uso y manejo inadecuado de los suelos, una intensa destrucción de las áreas boscosas y una crítica situación social. De esta forma, la Revolución Cubana hereda una estructura económica deformada, de base agropecuaria atrasada, con un escaso desarrollo industrial, concentrado principalmente en la industria azucarera y un medio ambiente negativamente impactado. A partir de 1959 se superan y mejoran muchos problemas, algunos de ellos inherentes a los países del  tercer mundo, no obstante, subsisten algunas causas que han generado diferentes  consecuencias ambientales; por ejemplo: el  crecimiento continuo de la población, las deficiencias en la eliminación de los desechos y la contaminación industrial o agropecuaria.

Las profundas transformaciones económicas y sociales logradas por el proceso revolucionario, condujeron a cambios favorables en las condiciones de vida de la población y consecuentemente un incremento de las acciones en la protección y conservación de los recursos naturales, que se consideran como patrimonio de todo el pueblo, definido así desde sus inicios la política ambiental cubana, sustentada en los principios de desarrollo económico y social equitativo para todos; cuya aplicación desde los primeros momentos del triunfo de la Revolución se caracterizó por el desarrollo de acciones en función de la preservación y cuidado del medio ambiente.

La Estrategia Ambiental Nacional (EAN) de Cuba parte de una incuestionable ventaja: el socialismo como sistema, con el papel decisivo del Estado y una economía planificada. Tiene la capacidad de planificar, de forma armónica y a largo plazo, el uso sostenible de los recursos y actuar de forma decisiva y coordinada para proteger el medioambiente. Al erradicar la pobreza extrema, se crea la condición esencial para la sostenibilidad ambiental, pues la pobreza y el medioambiente sano son incompatibles.

En el período comprendido entre los años 1981 y 1997 se realizaron importantes eventos a nivel internacional relacionados con el medio ambiente, de lo cuales Cuba formó parte e hicieron recomendable la derogación de la Ley 33, ya que no reflejaba debidamente la realidad del país en las nuevas condiciones. Además se aprueban otras acciones, que directa o indirectamente tienen que ver con la gestión ambiental como son:

ü La aprobación del Programa Nacional de Medio Ambiente  y Desarrollo. Adecuación Cubana a la Agenda 21 de la Comisión de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD).

ü La entrada en vigor de la Ley No. 73 del 9 de septiembre de 1994, del sistema tributario que establece los impuestos por el uso y explotación de los recursos naturales.

ü Creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), 1994.

ü El impulso del turismo como sector de mayor dinamismo y capacidad de generar divisas.

ü La promulgación y entrada en vigor de la Ley No. 77 de la Inversión Extranjera del 5 de septiembre de 1995, la cual en su Capítulo XVI trata de la protección del medio ambiente.

ü La promulgación y entrada en vigor de la Ley 81 de 1997 de Medio Ambiente.

ü Decreto No.281, del 16 de Agosto de 2007. “Reglamento para la Implantación y Consolidación del Sistema de Dirección y Gestión Empresarial Estatal”.

Entre otros logros alcanzados se pueden citar: el incremento de la superficie boscosa nacional, la declaración de un conjunto de áreas protegidas y la propuesta de integración en un sistema nacional, el trabajo sistemático de ordenamiento territorial y de evaluación ambiental de las inversiones priorizadas, el uso de las capacidades científicas en el diagnóstico y el desarrollo de tecnologías para la solución de muchos problemas del medio ambiente, el proceso de introducción paulatina de la dimensión ambiental en el sistema nacional de educación y el fortalecimiento creciente de la gestión ambiental nacional.

La sostenida recuperación económica que experimenta Cuba, unido a los cambios institucionales que tienen lugar, proporcionan una base sólida que permite avanzar con optimismo en el establecimiento de una Estrategia Ambiental Nacional, cuyas pautas conduzcan a un estadio superior en la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales con los limitados recursos financieros y materiales que dispone el país, lo que impone como alternativa más viable su materialización gradual siguiendo las prioridades del país y en estrecha vinculación con los programas de desarrollo socio-económico.

La EAN 2006-2010 ha definido como los principales problemas ambientales del país: degradación de los suelos, afectaciones a la cobertura forestal, contaminación, pérdida de la diversidad biológica y carencia de agua. Entre las causas de la contaminación se destacan la concentración de instalaciones industriales en zonas urbanas, que vierten residuales crudos o mal tratados a corrientes de agua superficiales; el deficiente estado de las redes de alcantarillado, la pobre cobertura de tratamiento de residuales y el deteriorado estado técnico de los sistemas de tratamiento existentes, así como el mal manejo de los residuos sólidos, su disposición y aprovechamiento. En el deterioro de la calidad y la poca disponibilidad del recurso agua para todos sus usos influyen elementos naturales y antrópicos, entre ellos el escaso rehúso y reciclaje del agua.

La EAN también propugna la aplicación integral del concepto de Producción más limpia» en la Gestión Ambiental Empresarial, «para elevar la eficiencia y productividad, minimizar la generación de residuos y emisiones, el adecuado manejo de residuales incluyendo su aprovechamiento económico, propiciar el ahorro de recursos hídricos y energéticos, así como un adecuado saneamiento ambiental».

Son objetivos de la Estrategia Ambiental Nacional indicar las vías idóneas para preservar y desarrollar los logros ambientales alcanzados por la Revolución Cubana, superar los errores e insuficiencias detectadas, e identificar los principales problemas del medio ambiente en Cuba que requieren de una mayor atención en las condiciones actuales, sentando las bases de un trabajo más efectivo para alcanzar las metas del desarrollo económico y social sostenible.

Para el logro de una gestión ambiental eficaz en Cuba hay que partir del reconocimiento de las condiciones concretas del país, de su modelo de desarrollo, sus logros en materia económica, social y ambiental y de los problemas ambientales existentes. Por lo que el profundo carácter social del Estado Cubano hace que la gestión ambiental tenga una marcada representación popular, con la más amplia participación de todos, ya sea como parte de órganos u organismos del gobierno, organizaciones políticas y de masas, asociaciones y otras instituciones reconocidas por la ley, hasta la actuación individual o colectiva de los ciudadanos.

El logro de una cultura ambiental en la población cubana constituye una premisa indispensable no sólo para el desarrollo sostenible sino para el perfeccionamiento de la Revolución Socialista. La educación ambiental de la población es un instrumento fundamental de la Estrategia Ambiental Nacional, y aún con su avance, es necesario mantener la orientación de la educación ambiental hacia el desarrollo sostenible en consonancia con las metas económicas, sociales y políticas de la construcción del socialismo en Cuba, en el marco de una compleja situación del mundo contemporáneo.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente(CITMA), en su condición de Organismo de la Administración Central del Estado rector de la política ambiental, es el encargado de desarrollar la estrategia y concertar las acciones encaminadas a mantener los logros ambientales alcanzados por el proceso revolucionario y contribuir a superar las insuficiencias existentes, con la garantía de que los aspectos ambientales se tienen en cuenta en las políticas, programas y planes de desarrollo a todos los niveles.

La autora considera que la actividad ambiental desarrollada por la Revolución es alentadora para un país subdesarrollado, con las limitaciones financieras que posee Cuba, en el que se evidencian las mejoras de las condiciones ambientales, de la calidad de vida de la población cubana, y se gestiona la protección ambiental fundamentalmente sobre la base de innovaciones e investigaciones científicas. Aunque falta mucho por hacer en cuanto a educación ambiental, formación de conciencia y modificación de actitudes negativas de la población. En el ámbito empresarial incrementar las exigencias en el desempeño ambiental, lograr un mayor compromiso por parte de los directivos, generalizar los resultados de las innovaciones dirigidas a resolver esta problemática, e incorporar la dimensión ambiental a los planes, estrategias y actuar de cada trabajador.

1.2 La Gestión Ambiental Empresarial

El desarrollo económico requerido, pensando en las generaciones futuras, debe estar acompañado de avances en lo social con un mínimo de afectación a la naturaleza, es decir el desarrollo debe ser sostenible. Las empresas juegan un papel esencial en tales exigencias, ya no se trata solo de producir bienes y servicios en cantidad y calidad necesaria, generar empleos y ganancias. La prioridad debe mantenerse en tales aspectos, pero contextualizados en un entorno que requiere de protección y cuidado, pues en ello nos va la vida como especie.

La protección y proyección al medio ambiente es una exigencia que adquiere mayor relevancia para las empresas. Estas deben concentrarse en la aplicación de medidas preventivas que les permitan estar en conformidad con las disposiciones vigentes en normativas ambientales y mejorar su gestión ambiental, termino que puede definirse como aquellos aspectos de la gestión global de una organización, incluyendo la planificación, la que debe desarrollar, implantar, alcanzar y mantener una política y objetivos ambientales.

Las empresas se han caracterizado por la generación excesiva de residuos y por la contaminación del aire, el agua y el suelo. A ello se suma la demanda elevada de recursos naturales, altos consumos de energía y de insumos, de los cuales muchos son tóxicos,  dañinos al medio ambiente y a la salud humana, así como la creación de escenarios de riesgos de accidentes y desastres.

Todo lo anterior hace que la actividad empresarial sea la que más impactos negativos causa al medio ambiente, debido fundamentalmente a procesos de producción y servicios ineficientes, por las tecnologías y materias primas empleadas y los gastos de energía requeridos, lo que afecta la productividad, eficiencia y competitividad de las mismas.

Las empresas como eslabón fundamental de la actividad económica, comenzaron a realizar gestión ambiental empresarial, mediante el control y tratamiento de los residuales, basada fundamentalmente en un enfoque normativo y regulatorio. Sin embargo, dado que ese enfoque no conduce a actuar sobre las causas y a la solución de los problemas, en la actualidad se enfatiza en que la gestión ambiental tiene que estar dirigida a prevenir la contaminación, para evitar y disminuir los impactos ambientales negativos y mitigar aquellos que aún no se puedan evitar.

La gestión ambiental empresarial tiene como objetivo la prevención de la contaminación, el uso más eficiente de las materias primas, insumos y energía, incrementar la eficiencia económica y la formación de una cultura ambiental. Además constituye una herramienta para reducir los riesgos operacionales.

Para cumplimentar su objetivo, la gestión ambiental tiene que estar integrada y formar  parte de la gestión empresarial, la que a través de su mejoramiento continuo permita impedir o reducir la formación de contaminantes, residuos peligrosos y no peligrosos, disminuir los consumos de agua, energía y lograr un aprovechamiento eficiente y sostenible de todos los recursos utilizados.

La ejecución de la gestión ambiental requiere la utilización de mecanismos, realización de acciones, aplicación de instrumentos y técnicas, las que se realizan a través de las mismas formas organizativas de la empresa para su gestión económica y comercial; y se integra y conjuga con otros instrumentos dirigidos a otros fines por lo que demanda de la participación activa de todos los actores de la organización. De ahí que entre las principales estrategias propuestas a nivel mundial para enfrentar los problemas ambientales se encuentren los sistemas de gestión ambiental, concebidos como vías para identificar y manejar sistemáticamente los aspectos e impactos ambientales por parte de las empresas (Cascio, 1996) .[11]

Según (Poveda ,1997) con el objetivo de promover la mejora continua de los resultados de las actividades industriales en relación con el medio ambiente, surgen los Sistemas de Gestión Ambiental y auditorías ambientales reguladas en las normas internacionales ISO 14000, elaboradas en el seno de la Asociación Internacional de Normalización con la pretensión de aplicarse en todo el mundo. [12]

Según la Norma ISO 14000 el Sistema de Gestión Ambiental es: “la parte del sistema de gestión general que incluye la estructura organizativa, las actividades de planificación, las responsabilidades, las prácticas, los procedimientos, los procesos y los recursos para desarrollar, implantar, realizar, revisar y mantener la política ambiental.” En correspondencia con lo anterior plantea además que: “Es una parte integral del sistema de gestión global de una organización. El diseño de este sistema, es un proceso continuo e interactivo. Estructuras, responsabilidades, prácticas, procedimientos, procesos y recursos para implementar políticas, objetivos y metas ambientales que deben ser coordinados con los esfuerzos que se realicen en otras áreas”. [13]

Estudios recientes indican que de las 100 empresas más productivas del mundo más del 74% poseen algún tipo de Sistema de Gestión Ambiental, y más del 58% lo implementaron bajo las normas ISO 14001. Al reducir el estudio a las 10 empresas que aparecen de primeras en la lista, es decir, las empresas más productivas del planeta, estos porcentajes aumentaron: más del 80% poseen estos sistemas y cerca del 66% lo implementaron bajo las ISO 14001. Lo que muestra una tendencia a considerar la utilización de un Sistema de Gestión Ambiental como elemento obligatorio de la estrategia competitiva. [14]

En materia de gestión ambiental las entidades españolas mantienen el primer puesto europeo y el tercero de la clasificación mundial. España encabeza la lista junto a Japón y China primero y segundo respectivamente, y está por delante de países europeos como Italia, Reino Unido, Alemania, Suecia o Francia.

Actualmente se crean las bases para implementar los Sistemas de Gestión Ambiental y se establecen procedimientos basados en las normas internacionales ISO 14000, adaptados a las condiciones cubanas. Se trabaja en la integración de la gestión ambiental a la gestión de calidad, se estable el Sistema Nacional de Reconocimiento Ambiental creado en el año 2000 con el fin de estimular a aquellas entidades que logren un mejoramiento interno en su desempeño ambiental, se aplican normas técnicas que contemplan la dimensión ambiental y se trabaja en la incorporación de la gestión ambiental a todos los sectores productivos y de servicios a partir del proceso de perfeccionamiento empresarial y en consecuencia la aplicación del Decreto No 281 “ Reglamento para la Implantación y Consolidación del Sistema de Dirección y Gestión Empresarial Estatal”, que tiene como propósito elevar integralmente el desempeño de las empresas y para ello promueve la gestión ambiental que de garantía al sistema de gestión empresarial en su conjunto y en plena correspondencia con el entorno y el país.

Además se desarrollan acciones para introducir y comprometer  a las empresas cubanas con en el concepto de producción más limpia (PML), como requisito para la obtención del Reconocimiento Ambiental. Diecisiete empresas del país, entre las que sobresalen siete del sector turístico ostentan hoy este reconocimiento que entrega el CITMA a las entidades con resultados satisfactorios en el diseño, aplicación y mejora continua de una política conservacionista, acorde con las legislaciones vigentes. En ese grupo se encuentran seis estaciones de Prácticos del Puerto de la República de Cuba; tres industrias, entre ellas: las fábricas de Ron Delicia y Sevilla y la Unidad de Generación Eléctrica de Cayo Coco-Cayo Guillermo. Se destaca el Hotel Meliá Varadero como la primera entidad en obtener el Reconocimiento Ambiental Nacional, ratificado entre los hoteles que ostentan el premio internacional Planeta Verde otorgado por la prestigiosa Agencia Suiza KUONI.

En la provincia de Las Tunas se realizan acciones para encaminar a las empresas hacia un buen desempeño ambiental y que ostenten de una certificación ambiental, que implementen tanto un Sistema de Gestión Ambiental, como que se inserten en el Sistema Nacional de Reconocimiento Ambiental. Se encuentran en proceso de reconocimiento ambiental 19 empresas en diferentes etapas; en todos los casos se implementan los sistemas de gestión ambiental, de ellas el 70 % por las normas de la serie  ISO 14 000. Además se cuenta con las dos primeras industrias en el país en alcanzar algunas de las categorías del Reconocimiento Ambiental Nacional.

La autora considera que la gestión ambiental permite mejorar la actuación integral de las organizaciones, ya que se enfoca en la búsqueda de un desarrollo sustentable sobre la base de un mejor desempeño económico, en el que se cumplan los objetivos empresariales bajo un estricto control y mejora constante como factor clave para aumentar la rentabilidad y competitividad de las empresas.

2. Sistema de Gestión Ambiental (SGA)

Actualmente las organizaciones tienen el reto de enfrentar una serie de desafíos relacionados con los cambios en los estilos de gestión, la satisfacción de los clientes, la preservación del medio ambiente y el uso correcto de los recursos naturales. De ahí que entre las principales estrategias propuestas a nivel mundial para enfrentar los problemas ambientales se encuentren los sistemas de gestión ambiental, concebidos como vías para identificar y manejar sistemáticamente los aspectos e impactos ambientales por parte de las empresas (Cascio, 1996) .[15]

El concepto de sistemas de gestión ambiental aparece en los años 1970, pero es 1986 cuando la Cámara Internacional de Comercio publica la versión definitiva de un documento denominado “Environmental Guidelines for World Industry”, que hace un llamado para la creación de un comité encargado de establecer requerimientos medioambientales para las empresas industriales contaminantes, y se definen las bases y protocolos necesarios para la creación de sistemas de gestión que consideren el entorno natural y el medio ambiente. A partir de este documento, la misma organización publica en el año 1991 un documento titulado “Guide to Effective Environmental Auditing”, donde se desarrolla la necesidad de sistemas de control y comprobación de los sistemas de gestión anteriores. [16]

Planea (Poveda ,1997) que con el objetivo de promover la mejora continua de los resultados de las actividades industriales en relación con el medio ambiente, surgen los Sistemas de Gestión Ambiental y auditorías ambientales reguladas en las normas internacionales ISO 14000, elaboradas en el seno de la Asociación Internacional de Normalización con la pretensión de aplicarse en todo el mundo. [17]

Según la Norma ISO 14000 el Sistema de Gestión Ambiental es: “la parte del sistema de gestión general que incluye la estructura organizativa, las actividades de planificación, las responsabilidades, las prácticas, los procedimientos, los procesos y los recursos para desarrollar, implantar, realizar, revisar y mantener la política ambiental.” En correspondencia con lo anterior plantea además que: “Es una parte integral del sistema de gestión global de una organización. El diseño de este sistema, es un proceso continuo e interactivo. Estructuras, responsabilidades, prácticas, procedimientos, procesos y recursos para implementar políticas, objetivos y metas ambientales que deben ser coordinados con los esfuerzos que se realicen en otras áreas”. [18]

El Sistema de Gestión Ambiental está estrechamente relacionado con los sistemas de gestión de la calidad, son mecanismos que proporcionan un proceso sistemático y cíclico de mejora continua. En este sentido, es aquel que permite a la empresa controlar los procesos susceptibles de generar daños al ambiente, minimizando los impactos ambientales de sus operaciones y mejorando el rendimiento de sus procesos. Así mismo, identifica políticas, procedimientos y recursos para cumplir y mantener una gestión ambiental efectiva en una empresa u organización (Clements, 1997). [19]

Otros autores coinciden en que son eficaces mecanismos de ayuda para que las empresas conozcan y cumplan los requisitos medioambientales mediante un proceso sistemático y cíclico de mejora continua. Son de naturaleza voluntaria y lo definen como: “una parte del sistema total de gestión de la empresa; un Sistema de Gestión Ambiental aislado y no integrado con el resto de la organización no desarrollaría un papel con eficacia. Este puede ser descrito cómo el complejo de acciones gestionales programadas y coordenadas, procedimientos operativos implementados”. [20]

En una empresa, la implementación de un Sistema de Gestión Ambiental responde a su propia estructura organizativa, parte de la definición de la política ambiental y el compromiso de la alta dirección de su implantación y cumplimiento. Es esencial que exista voluntad desde todos los niveles, pero en especial de la alta dirección. Por ello, las responsabilidades ambientales no se verán como si estuviesen confinadas en la función ambiental, sino que pueden también incluir otras áreas de la organización, tales como la gestión operativa u otras funciones del personal distintas a las ambientales.

En general, el Sistema de Gestión Ambiental debe disponer de un mecanismo para propiciar la mejora continua, cuyo ritmo será determinado por la empresa de acuerdo con las circunstancias económicas. Su introducción y puesta en práctica no supone necesariamente, por sí sola, una inmediata reducción del efecto ambiental negativo, aunque sí se puede esperar cierta mejora en la actuación ambiental de la empresa, teniendo en cuenta que es un instrumento que sirve para que la organización alcance el nivel de actuación ambiental que se propone y permite la diferenciación y competir en otros mercados. Competitividad que es concebida mediante el triángulo calidad-precio-servicio, incorporando a estos tres la protección del medio ambiente.

Uno de los factores que conspira contra estos sistemas, es la preocupación de las organizaciones y empresas por los costos que esta decisión implica, los cuales dependen de factores como los tipos de actividades y servicios, los impactos ambientales negativos que generan y la existencia o no de algún sistema de gestión, así como su grado de desarrollo. Sin embargo, una vez implementado, reporta importantes beneficios, pues además de enfocarse integral y activamente los aspectos ambientales, garantiza una visión homogénea del problema en todas las áreas de la instalación, permite el establecimiento de metas y objetivos ambientales concretos y crea las premisas para el mejoramiento continuo del desempeño ambiental, garantizando una mayor competitividad, una mejor imagen ante la comunidad y los clientes; elementos que conducirán a lograr importantes beneficios económicos.

Diferentes autores coinciden al definirlo como: un proceso cíclico de planificación, implantación, revisión y mejora de los procedimientos y acciones que lleva a cabo una organización para realizar su actividad garantizando el cumplimiento de sus objetivos ambientales. La autora asume estos criterios y lo define como el proceso de planificar e implementar medidas y procedimientos específicos para la protección del medio ambiente, permitiendo a la organización trazar objetivos, metas y evaluar su desempeño ambiental mediante un proceso de mejora continua en el que se valoren los impactos que causan las actividades de la entidad sobre el entorno, con el propósito de preservar el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de la población.

2.1 Sistema de Gestión Ambiental en Cuba

El Sistema de Gestión Ambiental de Cuba tiene como soporte las mismas formas de organización y asociación que adopta el país para los diferentes fines: económicos, sociales, culturales y científicos. Corresponde al Estado Cubano el ejercicio de los derechos soberanos sobre el medio ambiente y los recursos naturales del país y a través de los órganos del gobierno, el estado proyecta la política y la gestión ambiental. [21]

La política ambiental cubana está encaminada a elevar la calidad de vida de la población, que se expresa en el mejoramiento de la calidad ambiental y la garantía de los servicios básicos de salud, educación, alimentación, servicio de agua, saneamiento y energía entre otros. Esta se ejecuta mediante una adecuada gestión que utiliza los siguientes instrumentos: la Estrategia Ambiental Nacional; el Programa Nacional de Medio Ambiente y Desarrollo; el  ordenamiento ambiental; la legislación ambiental; la Ley de Medio Ambiente, su legislación complementaria y demás regulaciones legales destinadas a proteger el medio ambiente, incluidas las normas técnicas ambientales; la evaluación de impacto ambiental; la licencia ambiental; el sistema de inspección ambiental estatal; la educación y divulgación ambiental; los instrumentos de regulación económica; el fondo nacional del medio ambiente; la investigación científica y la innovación tecnológica; el sistema de información ambiental; los regímenes de responsabilidad administrativa, civil y penal; la política ambiental internacional.

El tema referente a las normas técnicas vinculadas con el medio ambiente es una de las prioridades de la gestión ambiental nacional. El 9 de julio de 1996 se constituyó el Comité Técnico Nacional de Normalización sobre Gestión Ambiental, con el mandato de revisar, actualizar y completar todo el sistema de normas técnicas nacionales sobre medio ambiente. Por otra parte y atendiendo a las necesidades reales de los distintos sectores nacionales ha elaborado 25 nuevas normas, que han sido propuestas por el CITMA a los diferentes organismos representados en el comité, con carácter voluntario u obligatorio. Como resultado del trabajo también han adecuado y adoptado como normas cubanas 11 de los estándares internacionales de la familia ISO 14000.

Actualmente se crean las bases para implementar los Sistemas de Gestión Ambiental y se establecen procedimientos basados en las normas internacionales ISO 14000, adaptados a las condiciones cubanas. Se trabaja en la integración de la gestión ambiental a la gestión de calidad, se estable el Sistema Nacional de Reconocimiento Ambiental creado en el año 2000 con el fin de estimular a aquellas entidades que logren un mejoramiento interno en su desempeño ambiental, se aplican normas técnicas que contemplan la dimensión ambiental y se trabaja en la incorporación de la gestión ambiental a todos los sectores productivos y de servicios a partir del proceso de perfeccionamiento empresarial y en consecuencia la aplicación del Decreto No 281 “ Reglamento para la Implantación y Consolidación del Sistema de Dirección y Gestión Empresarial Estatal”, que tiene como propósito elevar integralmente el desempeño de las empresas y para ello promueve la gestión ambiental que de garantía al sistema de gestión empresarial en su conjunto y en plena correspondencia con el entorno y el país.

Además se desarrollan acciones para introducir y comprometer  a las empresas cubanas con en el concepto de producción más limpia (PML), como requisito para la obtención del Reconocimiento Ambiental. Diecisiete empresas del país, entre las que sobresalen siete del sector turístico ostentan hoy este reconocimiento que entrega el CITMA a las entidades con resultados satisfactorios en el diseño, aplicación y mejora continua de una política conservacionista, acorde con las legislaciones vigentes. En ese grupo se encuentran seis estaciones de Prácticos del Puerto de la República de Cuba; tres industrias, entre ellas: las fábricas de Ron Delicia y Sevilla y la Unidad de Generación Eléctrica de Cayo Coco-Cayo Guillermo. Se destaca el Hotel Meliá Varadero como la primera entidad en obtener el Reconocimiento Ambiental Nacional, ratificado entre los hoteles que ostentan el premio internacional Planeta Verde otorgado por la prestigiosa Agencia Suiza KUONI.

En la provincia de Las Tunas se realizan acciones para encaminar a las empresas hacia un buen desempeño ambiental y que ostenten de una certificación ambiental, que implementen tanto un Sistema de Gestión Ambiental, como que se inserten en el Sistema Nacional de Reconocimiento Ambiental. Se encuentran en proceso de reconocimiento ambiental 19 empresas en diferentes etapas; en todos los casos se implementan los sistemas de gestión ambiental, de ellas el 70 % por las normas de la serie  ISO 14 000. Además se cuenta con  las dos primeras industrias en el país en alcanzar algunas de las categorías del Reconocimiento Ambiental Nacional.

La autora coincide en la necesidad de implementación de los Sistemas de Gestión Ambiental en las entidades cubanas a partir de las ventajas y razones de tipos ambientales, sociales, legales, económicas y comerciales que estos ofrecen; así como la necesidad de ganar en exigencia y control por parte de las instituciones implicadas en velar por el cumplimiento de la legislación ambiental vigente y aplicar rigurosamente los instrumentos de regulación  económica establecidos.

Lo analizado hasta aquí permite reconocer la necesidad de establecer mecanismos que tengan como base la sustentabilidad ambiental. Esto significa que la problemática ambiental debe ser un objetivo tanto para el gobierno de un país como para todos los agentes económicos. Por lo que se deben realizar grandes esfuerzos para evitar o corregir el deterioro ambiental tanto a nivel macro como microeconómico.

En este sentido el medio ambiente ha pasado a ser un elemento diferenciador de las empresas, pues la sociedad, los clientes, los inversores y otras entidades demandan un comportamiento medioambiental correcto, así como el desarrollo de productos y servicios que contribuyan a la protección del medio ambiente o que al menos no incidan en su deterioro. De ahí, la necesidad de contar con Sistemas de Gestión Ambiental más eficientes como herramienta para lograr una mejora continua de la gestión ambiental empresarial, con el propósito de equilibrar la relación desarrollo económico y desarrollo sostenible, a través de la combinación más eficaz de los recursos naturales, humanos, técnicos y financieros, sin que ello excluya el cumplimiento del objetivo económico- social que la entidad tiene asignado.

 

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Paz Ramírez, Yusneidys,Sao Rodríguez, María y Bauzá Rodriguez, Iliana: "Criterios generales de la gestión ambiental en Cuba" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, febrero 2013, en http://caribeña.eumed.net/gestion-ambiental-cuba/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.