PERTINENCIA DE LA PERSPECTIVA SOCIOLÓGICA HERMENÉUTICA EN LA INTERACCIÓN MÉDICO-INDIVIDUO-FAMILIA-COMUNIDAD

Resumen
Para una adecuada interacción médico-individuo-familia-comunidad es fundamental el papel de la perspectiva hermenéutica para interpretar, comprender, diagnosticar y solucionar un problema de salud. La misma es pertinente en la práctica médica si se le considera desde la mirada de la Sociología Cultural y la Sociología de la Salud, lo que implica la comprensión de la salud como proceso sociocultural, como producto y expresión cultural, mediada por influencias culturales de distinto origen, privilegiando el enfoque comunitario y no el individual para atender los problemas de la salud.
Palabras Clave: Salud-socialización-interpretar-texto-contexto.
PERTINENCE OF AN HERMENEUTIC SOCIOLOGY PERSPECTIVE IN THE INTERACTION PHISICIAN -INDIVIDUAL-FAMILY-COMMUNITY.
Abstract
For an adecuate interaction among thge phisician, the indiviual,the family and the community the role of an hermeneutic perspectiva is fundamental for the interpretation, comprensión, diagnosis and spolution of a health problem. It is pertinent in medical practise if it is considered from a Cultural Sociology and a Sociology of health viewpoint, it involves the comprehension of health as a sociocultural process, as a product and cultural expresion mediated by cultural influences of different origins giving privilege to a communitary approach an not an individual one to assist health problems.
Key words: Health-socialisation-interpretation-text-context.

En la comunidad médica actual existe “cierto consenso” en cuanto a la incidencia de factores sociales y culturales en los problemas relacionados con la salud y la enfermedad. Y digo “cierto consenso”  porque aunque desde la segunda mitad del siglo XX fue ganando espacio en el pensamiento médico y en cierto Sistema de Salud, la educación, promoción y prevención de carácter social, algunas prácticas médicas mantienen las limitaciones propias del pensamiento biologicista.

Ya quedó atrás la época en que las Ciencias Médicas reclamaban para sí el total protagonismo de las acciones de salud en la población, ni existe trabajo serio que, hoy día, obvie la interacción de lo social en las Ciencias de la Salud.

La salud es un proceso a desarrollar desde el inicio mismo de la socialización del individuo, encaminado a enfatizar en su rol activo respecto a las instituciones sanitarias, destinado a contraer un compromiso enfocado al mantenimiento de patrones de conducta saludables, tanto en el plano individual como colectivo, garantizando la concientización de la necesidad de la autorresponsabilidad, junto a las acciones del sistema social. Salud es un concepto de máxima generalidad que incluye, tanto el aspecto preventivo, como el de promoción y educación.

Por tanto, la salud se construye en los marcos de la socialización, en el entramado social y en su conservación o alteración convergen múltiples causas, las cuales transitan por lo cultural, lo social, lo económico y en ello intervienen diferentes actores e instituciones sociales cuyo protagonismo corresponde al médico y a la familia, aunque no podemos perder la perspectiva de que los problemas relacionados con la salud son interdependientes con los individuos sanos, los pacientes, la familia y la comunidad, así como con el mundo simbólico, el sistema de signos y significados que están mediados y legitimados por normas y patrones culturales.

Hoy es un imperativo para cualquier análisis relacionado con la salud, partir de la concepción general que la concibe como concepto social que nos facilita revelar las interioridades de la relación sociocultural equilibrada del individuo con el medio y los demás aspectos de la realidad objetiva, lo que le permite el disfrute de la vida. Es por ello que definimos la misma como las pautas, patrones y modos conductuales asimilados e incorporados por el hombre en el transcurso de la vida pre (trasmitidos al feto mediante la conducta de salud de la embarazada y de las condiciones sociales, psicológicas y medioambientales en que ese proceso se desarrolla) y post natal para garantizar un adecuado equilibrio metabólico y socio-psicológico con el medio natural y social.

“Abordar la esfera de la salud, independientemente de la esfera social, sería asumir un modelo abstracto y unilateral que nos daría una visión distorsionada de la realidad puesto que el hombre al que se quiere brindar salud es un ser vivo que piensa, siente, actúa y se desarrolla en sociedad.” (N. Rojo y R. García, 2000:1).

El profesor Francisco Rojas Ochoa también apunta: “…los sistemas de salud deben ser considerados simultáneamente sistemas sociales y culturales… No sólo sistemas de atención médica curativa… en ningún sitio se encuentra la enfermedad humana como mera naturaleza, pues siempre está condicionada y modificada por la actividad social y por el ambiente cultural que crea tal actividad”. (F. Rojas, 2004:1)

“El siglo XXI será el siglo de la aplicación de las ciencias sociales a la solución de los problemas de salud”. “La ciencia médica, en su núcleo más interno y esencial, es una ciencia social”.

Con estas ideas queda claro que salud y enfermedad son algo más que condiciones o estados del individuo, reconocidos y valorados por la cultura y la estructura social, por lo que la salud pasa a ser un asunto de responsabilidad social e individual, visto desde una perspectiva de roles.

La práctica médica tiene su fundamento en un trípode:

  1. El médico, como agente activo en el proceso sanitario;
  2. El enfermo o paciente;
  3. La entidad o enfermedad que es el vehículo y nexo de la interacción médico-paciente.

Estos tres elementos conforman un proceso, una unidad dialéctica en la que se establece una interacción, no una relación. El término relación conduce a la idea acerca de una relación causal, en la que cualesquiera de tales elementos pudiera ser la causa de los otros y en determinadas circunstancias efecto, por tanto, entre ellos se produce una comunicación muy insuficiente, en tanto que tiene un carácter unidireccional. Sin embargo, consideramos la interacción como sistema dialéctico de influencias llevadas a cabo como resultado de la acción social entre el médico, el paciente, la familia, los individuos y los grupos sociales aparentemente sanos que conforman la comunidad.

Es a partir de estos presupuestos que en el presente artículo asumimos la interacción médico-paciente-familia-comunidad, de acuerdo con Max Weber y con la teoría del interaccionismo simbólico de la Escuela de Chicago, como el enlace de los sentidos subjetivos que constituyen el punto de partida de la acción social, hechos sociales que son creados y construidos intersubjetivamente a partir de la interacción entre los actores sociales que intervienen en los problemas relacionados con la salud y la enfermedad, dotados de la capacidad de interpretar significados (lenguaje, símbolos, sentimientos, pensamientos, sentido que las acciones tienen para quienes las realizan) y conductas, lo que viene a conformar el núcleo de dicha interacción.

Pero la interacción médico-paciente no puede darse al margen de la hermenéutica como herramienta de trabajo para el médico.

 

¿QUÉ ES LA HERMENÉUTICA Y QUÉ VÍNCULOS TIENE CON LA INTERACCIÓN MÉDICO-PACIENTE?

El concepto de hermenéutica proviene de la expresión griega hermeneúcin, que significa el arte de interpretar, en su sentido más amplio. La idea de la hermenéutica es la sustentación de una “ciencia o método universal” cuya finalidad es la tríada explicación, interpretación y comprensión, léase el entendimiento crítico y objetivo del sentido de las cosas en su generalidad. Esto significa que la hermenéutica intenta establecer un proceso por medio del cual se haga, inicialmente, una interpretación en torno al sentido de cualquier fenómeno, y en una segunda instancia, se realice la comprensión del mismo.

Los métodos científicos clínico y epidemiológico, propios de las Ciencias Médicas pueden ser complementados con la hermenéutica como herramienta de trabajo del médico para descubrir los significados de las cosas, interpretar lo mejor posible las palabras, los escritos, los textos y los gestos, los movimientos, explicaciones, las expresiones, las historias de vida, el comportamiento en general, las formas no verbales de conducta, los sistemas culturales, las organizaciones sociales y los sistemas conceptuales científicos, religiosos o filosóficos, así como cualquier acto u obra que pueda tener algún significado, pero conservando su singularidad en el contexto del que forma parte.

Una actividad fundamental del médico es la valorativa. Esta habilidad presupone la capacidad de observar e interpretar. Lo anterior significa que el médico tiene que poseer una determinada competencia hermenéutica, o sea, estar en condiciones de conocer y aplicar inexorablemente en su práctica el arte de interpretar textos sociales1 y contextos2 que le faciliten el camino hacia el diagnóstico de la situación o los problemas de salud.

La hermenéutica se constituye en una herramienta metodológica útil para el análisis de los problemas de salud. De manera que al aplicarla el médico está en condiciones de desarrollar un sistema metodológico, una investigación científica que junto a los métodos clínico y epidemiológico, le permitiría no solo explicar, interpretar, sino la comprensión de estructuras, de funcionamiento, descubrir los sistemas dinámicos que se dan en los seres humanos o en la organización y dinámica de grupos de personas, étnicos o sociales y que explican el origen, las dimensiones, la construcción social, cultural, la multicausalidad y la evolución de los problemas de salud observados.

Este enfoque es necesario en el ámbito médico para poder explicar con rigor los procesos de:

  • Establecimiento de significados en el interior del individuo que participa de una interacción intersubjetiva con el médico.
  • Interpretación de las conductas de otras personas.
  • Autointerpretación.

El enfoque hermenéutico dentro de la actividad médica, conduce a entender el proceso interpretativo que se lleva a cabo por los médicos, los pacientes y lo acumulado por sus experiencias. Esta aproximación, lejos de contradecir al conocimiento médico lo enriquece. Es indispensable abrir el pensamiento todo lo necesario para explicarnos el fenómeno de la subjetividad, es muy importante en el plano de las investigaciones antropológico- culturales, pero es apremiante su utilización en el ambiente cotidiano de la práctica médica.

La perspectiva metodológica hermenéutica es la que abarca la complejidad de la interacción médico-paciente, porque implica participar desde el interior de la interacción intersubjetiva, sin desconectar para conocer y sin reducirse para tomar decisiones conjuntas, a ninguno de los roles. Médico-paciente forman parte de la comunicación, ambos buscando información, esperando llegar a un consenso de su jerarquía de valores (previo conocimiento y respeto mutuos), para de conjunto realizar acciones encaminadas a restablecer, preservar o promover la salud. La circularidad hermenéutica permite que el médico se ponga en el papel del otro.

Dicha perspectiva requiere que el médico para explicar, interpretar, comprender, diagnosticar y solucionar un problema de salud, utilice la hermenéutica como herramienta para que satisfaga las exigencias metodológicas del proceso dialéctico del conocimiento contenidas en la lógica y la cientificidad propia de los métodos clínico y epidemiológico.

 

Bibliografía:

  1. Donati, Pierpaolo.1994 Manual de Sociología de la Salud. Ediciones Díaz de Santo, SA. España.
  2. Donati, Pierpaolo. 2006 Paradigma médico y paradigma sociológico: las bases teóricas de la sociología sanitaria, en Sociología y Política de Salud. Selección de Lecturas Editorial Félix Varela, La Habana.
  3. Durán, María Ángeles. 2006 “Las perspectivas sociológicas en el estudio de la salud y la enfermedad. Problemas metodológicos” en Sociología y Política de Salud. Selección de Lecturas Editorial Félix Varela, La Habana.
  4. García, Juan César. 2006 Sociología y Medicina: Bases sociológicas de las relaciones médico-pacientes, en Sociología y Política de Salud. Selección de Lecturas Editorial Félix Varela, La Habana.
  5. Macias LLanes, María Elena, Aguirre del Busto, Rosa. 2001 “Hermenéutica y valoración: alternativas de la Bioética contemporánea” Rev. Humanidades Médicas.
  6. Rojas Ochoa, Francisco. 2004 El componente social de la salud pública en el siglo XXI. Revista Cubana de Salud Pública versión On-line ISSN 0864-3466 Rev. Cubana Salud Pública v.30 n.3 Ciudad de La Habana jul.-sep.
  7. Rojo Pérez, Nereida y García González, Rosario. 2000 Sociología y Salud. Reflexiones para la Acción. Revista Cubana de Salud Pública. Versión On-line ISSN 0864-3466. Rev Cubana Salud        Pública v.26 n.2 Ciudad de La Habana.
  8. Weber, Max.1971 Economía y Sociedad. Editorial Ciencias Sociales, 2  tomos, La Habana.


1 El discurrir por medio de la actividad del discurso; cualquier forma cultural en la que se socializa un discurso; los códigos que se mueven como lenguaje y signos; los significados; manuscritos; los símbolos que motivan la acción del individuo.

2 Entramado o tejido de significados provenientes del medioambiente o entorno, que impresionan el intelecto o campo de conocimientos de un grupo humano, como parte integrante de su cultura y su visión del mundo o cosmovisión. Es todo aquello que forma parte del medioambiente o entorno y resulta significativo en la formación y desarrollo de un grupo humano específico.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Villarreal Valera, José Alfredo: "Pertinencia de la perspectiva sociológica hermenéutica en la interacción médico-individuo-familia-comunidad" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, abril 2014, en http://caribeña.eumed.net/medico-individuo-familia/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.