LOS JÓVENES MICHOACANOS Y EL BULLYING

Resumen

El estudio sobre el bullying inició a partir de los años 70 cuando los profesores reconocieron comportamientos agresivos de sus estudiantes en las instituciones. El maltrato es un comportamiento agresivo que daña a quienes los sufren; dicha acción pude llevarse a cabo física o psicológicamente dañando la integridad de la víctima, lo que provoca una baja autoestima.
Para que el bullying pueda ser manejado adecuadamente, se necesita la colaboración tanto de profesores como de padres de familia y de directivos de las instituciones.
Primero haremos un análisis estadístico del país y nos daremos cuenta de que México está situado en el primer lugar a nivel internacional en lo que se refiere a este problema. Posteriormente, determinaremos su incidencia en nuestro estado, el cual está entre los diez primeros lugares a nivel nacional. Finalmente, revisaremos las causas que llevan a los alumnos a realizar dichas acciones, como son: violencia en el hogar, desintegración familiar, entre otras. El objetivo de este trabajo es crear conciencia en los alumnos, docentes y padres de familia sobre este problema.

Palabras clave: bullying, Michoacán, jóvenes, adolescentes, padres y familia.

Introducción

 

En el presente trabajo pretendemos dar a conocer el fenómeno del bullying abordando algunas de las causas que lo detonan, la manera como podemos detectarlo y sus características principales, ya que es un problema que actualmente  aqueja a todas nuestras  generaciones jóvenes.  El acoso es una situación muy cruel que se está viviendo en las escuelas e instituciones, ya sean públicas o privadas. Es un “cáncer” que, al igual  que otros, no discrimina raza, género, clase, estatus, etc. México está  a la cabeza en Latinoamérica, por ser uno de los países donde  existen más casos de bullying.

Es demasiado complicado definir cuándo surge el bullying. Se tiene la opinión de que  siempre ha existido. Antes era como una práctica normal entre estudiantes pero, con el paso  del tiempo,  se ha agravado  y ahora  al ver  las situaciones  que acarrea, nos  hemos percatado de que es un problema social que nos incluye a todos, y de que debemos  tomar  conciencia  de las actitudes que tomamos  frente  a él, ya que si no lo tratamos de  la manera cuidadosa y adecuada, podría llegar a desarrollar situaciones tan graves como el suicidio de niños y jóvenes. Esta  es una de las razones más fuertes por las cuales debemos  tratar de cambiar  esa cultura. Sabemos de antemano que el hogar es uno de los lugares  donde  más  aprendemos. Pero quizá la familia no sea la única,  existen agentes externos que podrían causar algún tipo de conducta en los jóvenes.

 

Desarrollo

 

El bullying es una forma de acoso o intimidación. Se lleva a cabo  cuando una o más personas maltratan  tanto física como moral o psicológicamente  a otras, lo cual  toma el sentido de humillación  y burla de las víctimas. En este  caso buscan cualquier  pretexto para sojuzgar  y hablar con ironía de sus semejantes por su forma  de vestir, hablar, por el color de la piel, situación económica, preferencia sexual, entre otros.  En la actualidad, cualquier pretexto es necesario para que los agresores maltraten al agredido.

El maltrato es más frecuente  en las escuelas, porque es ahí en donde los niños y adolescentes pasan el mayor tiempo juntos. Dentro  de las escuelas  se forman grupos de alumnos en cuyo ambiente estos tratan de esconder problemas  o situaciones que enfrentan en casa, y en donde pueden desquitarse con las víctimas para así sentirse superiores y poder olvidar el sufrimiento o sacar la frustración que sienten.

México está situado en el primer  lugar internacional en lo que se refiere al problema de bullying en educación básica, ya que afecta a 18 millones  781 mil 875 alumnos de primaria y secundaria, tanto pública como privada, de acuerdo  con un estudio de la Organización para la Cooperación  y el Desarrollo Económico (OCDE). El análisis que realizó dicha organización en  2014   reporta los siguientes datos:

El 40.24% de los estudiantes declaró haber sido víctima de acoso; 25.35% comentó haber recibido insultos y amenazas; 17% ha sido golpeado y 44.47% dijo haber  atravesado por algún episodio de violencia, psicológica, física y ahora, que ya está muy de moda, de las redes sociales. El bullying en nuestro país es un problema de total importancia, que ocurre  cada vez con más frecuencia.

Anteriormente se manejaban porcentajes poco significativos de alumnos que sufrían este problema. En la actualidad, se consideran cifras por arriba del 50%, sin embargo, estos casos tienden  a aumentar sobre todo en el ámbito escolar. Esto nos lleva a reflexionar en que siempre ha existido este conflicto, pero ahora tiene mayores connotaciones y, sobre todo, mayor  intensidad.

Ahora este problema ha ido aumentando por infinidad de causas, entre las que podemos resaltar que los padres no pasan suficiente tiempo con los niños. Esto nos lleva a deducir que, por ende, los progenitores no saben qué hacen o dejan de hacer los niños. En muchos de los casos los padres tienen un concepto diferente de sus hijos. Ellos creen que sus hijos se portan bien, por eso no se ocupan de ellos, pero lo más alarmante es que no se preocupan por hablar con ellos y, en caso de detectar algo, no le prestan atención.

Otro de los factores que también desarrolla este problema es el uso de las nuevas tecnologías, porque cuando los jóvenes no están con sus padres ¿cuál sería su pasatiempo favorito aparte de estar con sus amigos? Justamente, el uso de las nuevas tecnologías como  el teléfono celular, la computadora  y las redes  sociales, además del televisor. Incluso, me atrevo a decir que ahora los jovencitos prefieren estar adheridos al televisor o computadora que salir a jugar con sus amigos.

En el pasado, después de ir a la escuela,  se solía salir a jugar al patio con los amigos; ahora ya no. Es mejor quedarse enganchado a las nuevas tecnologías. Esto provoca que el niño desarrolle una mentalidad diferente a la que en verdad tiene. De acuerdo con lo que ve, trata de imitarlo y lo toma como juego, pero después simplemente le gusta y lo sigue haciendo porque  estar molestando con acciones o palabras de humillación a sus compañeros lo hace sentirse bien.

“El maltrato escolar se ha convertido en un grave  problema, ya que, conforme a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el número de menores afectados aumentó el 10 por ciento en los últimos dos años, al grado de que siete de cada diez han sido víctimas de violencia llamada bullying”. (Valdez, 2014).

Ahora adentrémonos en los problemas que se han formado con el maltrato escolar en nuestro estado. Michoacán es uno de los estados con mayor incidencia en este problema, ya que está situado entre los diez primeros lugares a nivel nacional. Actualmente en Michoacán, 7 de cada 10 niños entre 5 y 14 años sufren bullying, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública.

En estos problemas son más vulnerables las niñas y las jóvenes, así como personas con discapacidad. Estas son las más propensas a ser víctimas de violencia intrafamiliar y se convierten en los principales objetivos de los agresores; lamentablemente, el fenómeno de la violencia escolar se está expandiendo y arraigando en nuestro país.

Alguno de los factores que ocasionan este problema es la opinión que el agredido  tiene de sí mismo, cómo se valora, si tiene una personalidad retraída o baja autoestima. En el caso  de las víctimas será  fácil poder recibir acciones violentas por parte del agresor y si este tiene un temperamento agresivo y alteraciones en la emoción y la conducta, seguramente querrá sacar toda su energía y desquitarse con otras personas.

En el caso de los agresores, el factor familiar es uno de los más importantes. Cabe mencionar que en muchos de los casos no son las víctimas quienes tienen baja autoestima sino más bien los agresores son quienes la tienen   por la inestabilidad en su estructura familiar, falta de vínculo afectivo o abandono, convivencia familiar pobre, contradicciones, imposición,, presencia de actos violentos, permisividad o pasividad.

Todos estos factores llevan al agresor a sentirse también con una autoestima baja dependiendo el problema por el que esté pasando, y es por lo que cuando en la escuela busca olvidarse de lo que está viviendo en el hogar y la mejor forma de hacerlo es intimidando a los demás  jóvenes con agresiones verbales que los hagan sentirse superiores además de profiriendo amenazas diciéndoles que los golpearán si les dicen a los maestros para, según ellos, hacerse respetar por toda la escuela y ser muy populares.

Otro de los factores también significativo es el fracaso escolar, ya que cuando los alumnos agresores tienen actitudes de falta de coordinación y  colaboración con el profesorado e inconsistencia en la prevención de conductas agresivas, es cuando el profesor corrige al alumno de algo le llama la atención, el  joven se siente ofendido y la vía más corta es desquitarse con sus compañeros.

Como consecuencia, se  perjudican ambos lados. Tanto en víctimas como agresores surge una baja en el rendimiento escolar, un desinterés por lo académico.  Por parte de la víctima existe un desinterés y desagrado por asistir a la escuela, ya no tiene ganas de regresar porque tiene miedo de ser molestada por el agresor.

El agresor, al tener éxito con conductas intimidatorias frente a los compañeros, puede elevar las probabilidades hacia una conducta delictiva en un futuro al ver en este comportamiento una nueva forma para conseguir sus objetivos. En este caso, las consecuencias van más allá del ambiente escolar. Como aprende a comportarse de este modo para conseguir lo que quiere, el provocador puede llegar a extender esas formas de dominio del otro a la convivencia doméstica.

“Desafortunadamente, Michoacán es uno de los estados que más problema tiene de estos casos y, por si fuera poco, han ido aumentando cada vez más. Esto ya no es solo escolar,  lo cual es un grave inconveniente social que debería ser atendido lo antes posible y con mucha delicadeza puesto que es una complicación seria. Es indispensable que se salvaguarde la integridad física y psicológica de los adolescentes con el fin de prevenir y erradicar la violencia escolar en los diferentes niveles educativos y Michoacán deje de ser de los primeros lugares con mayor número  de casos de violencia escolar en el país”. (Martínez, 2013). Es muy preocupante ver estos resultados en nuestro estado.

González (2013), señaló que es urgente que la Secretaría de Educación Pública informe sobre los programas, acciones emprendidas, así como los logros obtenidos sobre el combate de los elevados índices de violencia en las  escuelas, considerando que es necesario introducir programas y planes de estudio que incluyan una cultura de respeto, tolerancia y medición.

Ante todo esto se han estado realizando campañas sobre el bullying en las que se han  establecido programas de prevención, así como acciones de difusión en diferentes municipios del estado como Zacapu, Zamora, Pátzcuaro, Ciudad Hidalgo, entre otros, con el objetivo de fomentar la participación  de los padres de familia, maestros y directivos de los planteles educativos para que cada uno asuma su responsabilidad y tome conciencia sobre este problema. También se presentaron obras teatrales con este tema.

Es muy importante hacer énfasis en la unión entre profesores, padres de familia e instituciones educativas, y que no solo se deje como único responsable al docente, para poder atacar este problema que está de moda hoy en día.

 

Reflexiones finales

ü  El bullying es un problema para resolver y debe analizarse con cautela, por parte de psicólogos y pedagogos especialistas en esa área. En el ámbito escolar, sin embargo, creemos que cualquier persona puede ayudar a prevenir acciones y colaborar a que estas agresiones puedan disminuir.

ü  En nuestra opinión, un castigo al agresor no ayudará, al contrario, creemos que perjudicará más porque una sanción provocaría que el agresor se volviera más violento.

 

ü  Este tema nos compromete en gran parte a todos los docentes. Debemos tenerlo presente puesto que somos nosotros quienes tendremos la capacidad para resolver los conflictos entre nuestros alumnos y para fomentar el bienestar en el aula o ser cómplices, ser simples espectadores ante los conflictos que ocurran entre nuestros alumnos.

 

ü  A los docentes nos corresponde implementar actividades en las que los estudiantes aprendan y apliquen valores como respeto, tolerancia y solidaridad. Con nuestro ejemplo también debemos promoverlos con el buen trato a nuestros compañeros docentes, administrativos, empleados y estudiantes.

 

BIBLIOGRAFÍA

v  Valdez, B. (2014) México es el primer lugar de bullying a escala internacional. Obtenida el 20 de junio del 2014 en http//www.milenio.com/político/México-primer –bullying-escala internacional.

v  Villavicencio, Z (2013). El bullying en Michoacán, fenómeno  que “lastimosamente” va en aumento. Obtenido el 20 de junio del 2014 en:

v  http://www.lajornadamichoacan.com.mx/2013/23/el bullying-en-michoacan-fenomeno-que-lastimosamente-va-en -aumento/.

v  N. d. (2013) Víctimas de bullying, 7 de cada 10 adolescentes en Michoacán. Obtenida el 20 de junio del 2014 en: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/nota196778.

v  Valero, S (2010) Causas y consecuencias del acoso escolar o bullying. Obtenida el 20 de junio del 2013 en: http://www.actualpsico.com/causa-y-consecuencias-del -acoso-escolar-o.bullying.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Sesento García, Leticia: "Los jóvenes michoacanos y el Bullying" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, noviembre 2014, en http://caribeña.eumed.net/michoacanos-bullying/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.