ANÁLISIS COMPARATIVO AL TRATAMIENTO A LA MUJER DESDE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y LAS COMUNICACIONES EN AMÉRICA LATINA Y CUBA

Resumen
El presente trabajo aborda un análisis comparativo acerca del tratamiento que le da las nuevas tecnologías a la mujer en América Latina y Cuba. Hablar de mujeres y tecnologías, se coloca en uno de los vértices de discusión respecto a uno de los grandes temas que están influyendo decisivamente sobre el ser y el quehacer de las mujeres. El campo de las nuevas tecnologías y su interrelación con la mujer, pone sobre la plataforma de discusión cuestiones de género y de estructuras sociales, sobre las que hay que necesariamente reflexionar si se desea llegar a conclusiones más certeras así como a propuestas concretas. De ahí que la importancia de reflexionar sobre la relación de mujeres y nuevas tecnologías lleva a pensar, que los tiempos cambian, y con ellos, la oportunidad de aproximarnos con otros ojos a reflexiones que parecieran no tener relación con las estrategias de interacción de las que disponemos los seres humanos. Es hora ya de superar estereotipos culturales que alejan a las mujeres del manejo de las nuevas tecnologías y de apropiarse de estas nuevas herramientas para mejorar el modo de llegar e impactar a nuestra realidad.

Introducción

Hablar de mujeres y tecnologías se coloca en uno de los vértices de discusión respecto a uno de los grandes temas que están influyendo decisivamente sobre el ser y el quehacer de las mujeres. El campo de las nuevas tecnologías y su interrelación con la mujer, vuelve a poner sobre la plataforma de discusión cuestiones de género y de estructuras sociales, sobre las que hay que necesariamente reflexionar si se desea llegar a conclusiones más certeras así como a propuestas concretas.

Reflexionar sobre la relación de mujeres y nuevas tecnologías  lleva a pensar, que los tiempos cambian, y con ellos, la oportunidad de aproximarnos con otros ojos a reflexiones que parecieran no tener relación con las estrategias de interacción de las que disponemos los seres humanos. Es hora ya de superar estereotipos culturales que alejan a las mujeres del manejo de las nuevas tecnologías y de apropiarse de estas nuevas herramientas para mejorar el modo de llegar e impactar la realidad.

De ahí que el  trabajo presenta como  objetivo valorar el tratamiento de la mujer desde la influencia de las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones en la Internet  con un análisis comparativo en la región de América Latina, con énfasis en Cuba.

En el desarrollo del trabajo y para su mayor comprensión sería oportuno formularnos preguntas como éstas: ¿Puede decirse correctamente que las nuevas tecnologías vienen a cambiar la posición social de la mujer? ¿Significan un nuevo paso hacia la liberación y la emancipación de la mujer? ¿Ayudarán las nuevas tecnologías a una más justa y mayor igualdad entre los sexos? ¿Son las nuevas tecnologías de información un medio de comunicación al alcance de los países en desarrollo? ¿Podrán ser accesibles a la población de estos países algún día? A lo largo de esta investigación, se intenta trazar, si no las respuestas a estas interrogantes, sí algunas propuestas que nos lleven a considerar todo el entretejido social-tecnológico cultural económico en el que se encuentran insertas las relaciones de este binomio  : mujer y tecnología. 

Desarrollo

Se considera que las nuevas tecnologías se encuentran insertas en una cultura que los estudios de la mujer calificarían de “androcéntrica”, esto es, en la que las decisiones, la forma de relacionarse con los otros, la manera de entender la vida en una palabra, están dadas desde la perspectiva de dominación masculina. Este androcentrismo, que ha permeado desde sus inicios la historia occidental, lleva a comprender mejor por qué las mujeres están al margen del diseño de los enseres tecnológicos domésticos, por ejemplo, que son fabricados y diseñados por hombres que se ponen en el lugar de la mujer”, imaginando sus preferencias y necesidades, y creando por ende productos que responden a modelos estereotipados, muchas veces ajenos a las necesidades reales de las mujeres en el trabajo doméstico.

El surgimiento de las nuevas tecnologías cobró especial relevancia en la reflexión sobre el campo laboral de varones y mujeres. Sin embargo, pronto se vio que estos análisis centraban su atención en el trabajo realizado por varones. Se asumía de esta manera, que el impacto sería el mismo para “todos” los trabajadores, entendiendo entonces que se trataba de una totalidad masculina La diferencia de género entre varones y mujeres trabajadoras quedaba de lado, y conceptos como la “habilidad para el trabajo” no eran tomados en cuenta. Existía entonces, una gran ignorancia respecto a la trascendencia de incluir la reflexión sobre el género en el análisis de la relación nuevas tecnologías y trabajo.

Fue el discurso feminista el que rescatara esta hasta entonces indiferencia genérica, para proponer que cuestiones de género se encontraban precisamente al centro de la reflexión sobre tecnologías, proponiendo que resultaría falso e incluso ingenuo, el considerar que la implementación de nuevas tecnologías trae consigo los mismos efectos para varones que para mujeres; y que muy por el contrario, más bien pudiera pensarse que la tecnología ha venido a corroborar la división laboral de los sexos, y más aún, la comprensión de los roles de género, que determinan desde las relaciones familiares hasta las relaciones de trabajo.

Las relaciones de género y tecnología, llevan consigo la producción y reproducción de una jerarquía entre varones y mujeres, entre lo femenino y lo masculino Esto significa que las tecnologías, diseñadas por el varón, están basadas en las relaciones que éste establece sobre la naturaleza y paralelamente, sobre la mujer.

De hecho, la evidencia sugiere que la introducción de nuevas tecnologías al campo laboral, no debilita las divisiones sexuales del trabajo de forma substancial, las labores determinadas a desempeñarse por varones y por mujeres respectivamente, o la construcción social de la habilidad. Por el contrario, la aparición de nuevas tecnologías de trabajo reproduce la división del trabajo por sexos.

Lo anteriormente expuesto implica que no se puede comprender el papel de las nuevas tecnologías en una sociedad en la que las diferencias de género siguen siendo el modelo bajo el cual se llevan a cabo las relaciones sociales; si vemos día con día que, a pesar de que es posible constatar algunos cambios en este sentido, el género sigue siendo un factor decisivo en el momento de señalar la condición actual de la mujer, háblese de países del primero o del tercer mundo.

Más arriba señalábamos las divisiones sexuales en el campo laboral, pero incluso en el trabajo propio del hogar, el incremento del uso de tecnologías ha traído consigo la reducción del tiempo dedicado al trabajo doméstico, pero de ninguna manera ha tenido efecto respecto a la alternatividad de géneros en el desempeño de éste. La escasa participación masculina en el trabajo doméstico, está menos conectada ciertamente a las opciones tecnológicas que a la identidad de género.

Todo lo anterior  lleva a pensar que, mientras la adquisición e implementación de nuevas tecnologías no vaya acompañada de un cambio radical en las relaciones sociales entre los géneros, cualquier preparación que realice la mujer aún en el campo académico será poco menos que inútil.

La gran lección que la reflexión feminista ha dado a este respecto, se refiere precisamente a que las relaciones laborales que establecen las mujeres cotidianadamente, y el papel que juega en todas ellas la aparición de la tecnología, no pueden entenderse separadamente, sin comprender al mismo tiempo otros componentes de la vida social ; esto es, si la comprensión y análisis de estos elementos no conduce a la sociedad en su conjunto a alterar las relaciones de género y sustituirlas por otras más justas y equitativas.

La temática de las nuevas tecnologías y su interrelación con las mujeres, fue de hecho motivo de una profunda reflexión en la  IV Conferencia Cumbre de la Mujer, celebrada en Beijing en septiembre de 1995. Ello corrobora el hecho de la trascendencia que han cobrado las nuevas tecnologías en la cotidianeidad de la vida de las mujeres del mundo entero.

El acceso equitativo de las mujeres a los espacios de decisión en los medios y todos los sistemas de comunicación, como elemento indispensable para garantizar la igualdad entre los géneros, fue uno de los principales desafíos que se plantearon en la IV Conferencia Mundial de la Mujer. Se subrayó la importancia de ubicar el papel estratégico de la comunicación en la presente era y de reivindicar prácticas democráticas y participativas en los medios y sistemas de comunicación. Se habló también respecto al derecho de las mujeres a acceder a una información plural y a expresarse libremente en los medios.

La posibilidad de acceder a Internet en el mundo es muy limitado eso lo confirma los datos que se exponen a continuación marcando la gran brecha digital que existe:

  • El 90 por ciento de la población mundial no tiene acceso a Internet
  • Más del 70 por ciento de los conectados viven en los países desarrollados.
  • En África, menos del uno por ciento de la población tiene acceso a Internet.
  • El 90% de la población mundial no tiene acceso a Internet.

De ahí que la adquicion de las nuevas tecnologías marque una brecha de género

donde las mujeres son una minoría en el campo del uso de Internet, tanto en los países subdesarrollados, como en los países desarrollados. Sólo el 38 % de los internautas de América Latina son mujeres, el 25 % en la Unión Europea, 19 % en Rusia, 18,5 en Japón y el 4 %  en el Oriente Medio.

Con respecto al tratamiento de la mujer en Internet encontramos los siguientes aspectos:

  • Insuficiente perspectiva de género en los contenidos.
  • Muchos sitios reflejan imágenes no representativas de la diversidad de papeles que las mujeres cumplen en la sociedad.
  • Predominan los estereotipos de género
  • Las mujeres aparecen fundamentalmente como consumistas, preocupadas por la belleza, la cocina, los hijos, la pareja y el horóscopo.
  • Fuera de estos aspectos aparecen como feministas o pacifistas.
  • Los contenidos refuerzan la  marginación y exclusión.
  • No abundan las páginas para  empresarias, informáticas, profesionales o simplemente  mujeres de Latinoamérica.
  • Los estudios indican que en contenido, las páginas más frecuentadas por mujeres son las que hacen referencia a los viajes, educación, salud y belleza. El 90 por  educación, salud y belleza.
  •  El 90 por ciento de los usuarios de la Internet  buscan en primer lugar entretenimiento, facilidades  de compra y acceso al correo electrónico.
  • Después, solo un grupo, elige también informarse.

Frente a la difícil situación de la mujer en el Tercer Mundo, reflexionar sobre las

Nuevas Tecnologías de Información  conducen a la compleja posición en la que se entrelazan elementos de injusticia, de pobreza y marginación, junto con situaciones educativas y de género.

En América Latina,  las mujeres presentan en grandes proporciones niveles de escolaridad muy bajos, o condiciones de extrema pobreza, en donde el acceso a la tecnología no constituye ni siquiera un pensamiento en la frontera de lo probable, frente a esta problemática, podamos decir con certeza que el elemento principal no está constituido solamente por la marginación de género que sufren las mujeres frente a las nuevas tecnologías, sino por la marginación de clase. Ya lo señalaron así las feministas socialistas, quienes nos recordaron que las relaciones de producción son construidas tanto por divisiones de género como por

divisiones de clase. En este sentido, se ve la exclusión de las mujeres de las tecnologías como una consecuencia de la división del trabajo por géneros y de las habilidades masculinas que se han desarrollado bajo el sistema capitalista.

Los problemas que plantean las mujeres en América Latina para acceder a las nuevas tecnologías están relacionados con los siguientes aspectos:

  • Alfabetización
  • Falta de conocimiento sobre las Tics.
  • Costos de acceso por la conexión.
  • Idioma. El 70 % de los portales    están en idioma inglés.
  • Disponibilidad de tiempo.

En Cuba estos problemas que plantea la mujeres en América Latina no resultan de gran trascendencia ya que las mujeres  han participado en condiciones de igualdad en el desarrollo del país y se han incorporado a diversas actividades en todos los sectores, no obstante aún existe  una brecha entre mujeres y hombres que es necesario superar.

En las sociedades altamente industrializadas, donde las mujeres tienen de uno a dos hijos o ninguno, y cuentan con mayor acceso a tecnologías para disminuir el trabajo doméstico, así como otras facilidades como guarderías y leyes que las favorecen, no necesitan invertir mucho tiempo en el trabajo reproductivo, por lo que pueden más fácilmente incorporarse al mercado laboral, a pesar de que todavía no se ha logrado su plena participación en todas las esferas públicas y políticas en igualdad de condiciones.

En la vida de las cubanas sucedió después del triunfo de la revolución, lo que en un inicio se dio en llamar “una revolución dentro de otra revolución”, una nueva condición social para ellas, le dio otra dimensión a sus existencias. Salieron de sus casas, se hicieron universitarias, inundaron las calles y los empleos, se hicieron notar y valer por sus propios medios. Dejaron de hacer papeles secundarios para tornarse protagonistas. Estudiaron, crecieron y también se hicieron dueñas de sus cuerpos y el rumbo de sus vidas.

Lo que evidencia que las mujeres cubanas están preparadas técnico y profesionalmente esto se revalida que en Cuba las mujeres ocupan el 42 por ciento de la fuerza laboral. Son además el 65 por ciento de los universitarios, el 47 por ciento de los miembros del tribunal supremo y el 49 por ciento de los que poseen cargos de dirección en el ámbito jurídico.

En la medicina, son el 53 por ciento de los médicos y constituyen el 43 por ciento de los profesionales dedicados al quehacer científico.  En la Universidad de La Habana, por solo citar un centro de estudios, el 61 por ciento del claustro es femenino, así como el 43 por ciento de los docentes Titulares y el 50 por ciento de los directivos.

La falta de conocimiento sobre las Tics tampoco es un problema que ocupa a la mujer cubana en la actualidad ya que la introducción de tecnologías de información y comunicación en el sistema educacional es un hecho, que nadie cuestiona la necesidad de que estas tecnologías sean utilizadas para el proceso de enseñanza aprendizaje en las escuelas sin distinción de género y sexo.

En Cuba  a pesar de los costos de acceso por la conexión los cubanos contamos con 270 mil computadoras, 65% conectadas en red, 750 sitios en Internet., 480 mil cuentas de correo electrónico, 128 medios de prensa. Toda la prensa  nacional y local en Internet y varias estaciones de radio y segmentos de nuestra televisión en la Red. 

Conclusiones

En el siguiente trabajo se ha llegado a las conclusiones siguientes:

  • A pesar de los grandes avances en las nuevas  tecnologías de la informática y las comunicaciones y la Internet aún existe una brecha de género, basado en relaciones y fuerza.
  • Estas diferencias de género y discriminación que se instalan en la sociedad como una característica estructural requiere de nuevas transformaciones y profundas reconstrucciones sociales.

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Noblet Gaspar, Irina Luisa y Del Rey Ramírez, Yilian: "Análisis comparativo al tratamiento a la mujer desde las nuevas tecnologías y las comunicaciones en América Latina y Cuba" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, enero 2014, en http://caribeña.eumed.net/mujer-tecnologia-comunicaciones/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.