LA ORATORIA MARTIANA COMO EXPRESIÓN DE UNA DIALÉCTICA POLÍTICA HECHA DESDE EL SUR

Resumen: En este artículo, se analiza cómo la oratoria, recurso al que acude el Apóstol de la independencia cubana para lograr una mejor y más efectiva concreción de su actividad política; es portadora de ideas que expresan una dialéctica política, con enfoque sur.

Al valorar sus discursos defendemos el criterio de que ellos, inauguran una forma diferente de pensar y hacer la política desde las tribunas de América Latina. Nos detenemos en cómo su apasionada palabra, contribuye a la conformación de un ideario humanista, opuesto a las prácticas políticas deshumanizante que hoy son abiertamente rechazadas en América y Occidente.

Se persiguen como objetivos: profundizar en el deber ser de la oratoria como una de las más importantes vías de hacer eficaz lo político así como en la contribución que desde ella, se realiza al pensamiento político latinoamericano y universal.

Abstract

In this article is analized that oratory, wich is the resource used by the apostle of cuban Independence to aet a better ejecution of his political activity; is carrier of ideas that express a political dialectic with south focus.

We think his discourses begin a different way of think and do politics since latin american tribunes. We analize that this devoted word helps to make a humanist ideal, opposite to not humanist politics, wich are so refused in American and Occident nowadays.

The objectives are: to emphasize in oratory as one of the most important ways to make an efficient politics; and also on the contribution that is made from it, to the political, latin american and universal thinking.

PALABRAS CLAVES: oratoria, actividad política, José Martí

La obra del Apóstol tiene por esencia lo político. En ella Martí analiza, compara, define nexos, aporta conceptos y categorías nuevas, aborda las relaciones establecidas entre los hombres y sus esencias políticas, para de esta forma poder proyectar su actuar como sujetos transformadores de la realidad en que viven. De ahí, que su pensamiento político sea  de alto valor cogitativo y esté presente en la multiplicidad de formas y facetas de los que él se vale para objetivar la política.

Dentro de estos recursos, la oratoria en particular, se constituye como uno de los más importantes para la praxis política martiana. Al hacerle justicia como vía idónea para la concreción de sus objetivos expresa: “La palabra hablada, además, funde a los hombres mejor que la palabra escrita”.[i] Afirmación esta, que se corresponde con sus concepciones sobre la oratoria. En las que establece marcadas diferencias en relación a esta práctica  dentro de la oratoria española o  norteamericana de su tiempo.

Los estudios realizados por diferentes autores en este sentido, nos motivan a encontrar en su oratoria lecturas que contribuyan al estudio y desarrollo de las ciencias políticas en correspondencia con su visión. En ella se reflejan nuestras realidades, con enfoque sur. Por ello, asumimos las soflamas de Martí, como textos que aportan conceptos, categorías, definiciones, que les permiten a los revolucionarios, concretar el proyecto emancipador; y dar continuidad a su labor como “descolonizador verbal[ii] y creador de nuevos imaginarios simbólicos, acordes a su proyecto desalienador.

En este artículo, al valorar  sus consideraciones sobre la oratoria, hacemos énfasis en esta, como  recurso para la comunicación de lo político desde Nuestra América. Defendemos el criterio de que sus peroraciones inauguran una nueva dialéctica política de la modernidad, en las tribunas de América Latina. Nos detenemos en cómo contribuyen a la conformación de un ideario de profunda raigambre humanista.

Perseguimos como objetivo: contribuir al estudio de la oratoria martiana como ejemplo de actividad político comunicativa con enfoque sur. Valoramos cómo aporta a las ciencias políticas latinoamericanas; que sin llegar a constituirse en un cuerpo sistematizado es portadora de claves útiles a los cuestionamientos contemporáneos del carácter colonial y eurocéntrico de los saberes políticos-sociales en relación a nuestro continente.

Para ello tenemos en cuenta criterios de Martí sobre la oratoria en general, así como sobre la palabra, componente esencial de esta. De igual manera se valoran diferentes ascensiones a la tribuna, del héroe de Dos Ríos en las que se sintetizan periodos medulares de las luchas independentistas en América Latina, explicita estrategias revolucionarias y se anticipa a su tiempo, al marcar pautas para la construcción del futuro político no solo cubano y latinoamericano.

Las dificultades para formular alternativas teóricas y políticas que se avengan con el sur, en los diversos campos de las ciencias políticas; la búsqueda de opciones a la conformación profundamente excluyente y desigual del mundo moderno, hacen del estudio de Martí, y su proyecto político, (para el cual la oratoria es recurso especial de objetivación) una urgencia, en el enfrentamiento al neoliberalismo como discurso hegemónico del modelo civilizatorio occidental.[iii]

La exégesis en la oratoria martiana, no es tan copiosa como en otras facetas de su obra. Aún y cuando el propio Martí considera que “La palabra hablada, además, funde a los hombres mejor que la palabra escrita”[iv] esta, no siempre ha sido lo suficientemente valorada como recurso insoslayable de su actividad político-comunicativa y por ende, fuente de aportes relevantes al pensamiento  político, hecho desde el sur del continente Americano. Entre las razones más comunes que lo determinan está la relacionada con su conservación y la tendencia a considerar el discurso, una producción intelectual de circunstancias, incapaz de trascender, aportar a las ciencias  por su carácter pragmático y su fin esencialmente persuasivo.

Por ello consideramos necesario contribuir a profundizar en el estudio de los aportes hechos a las ciencias políticas desde la oratoria martiana,  sin los cuales, sería siempre anómala la compresión del pensador y por ende la sistematización de sus aportes a las ciencias políticas. La oratoria martiana, aunque no en toda su complejidad y alcance; fue advertida tempranamente. Las primeras consideraciones a tener en cuenta fueron hechas en el siglo XIX.

Hombres como Manuel Sanguily,  Enrique Trujillo, Gonzalo de Quesada Aróstegui, Manuel de la Cruz, Enrique José Varona y Rubén Darío, abrirán con sus referencias a la oratoria martiana los causes a los estudios que posteriormente se realizarán. En sus abordajes  hechos  en los finales del siglo XIX, esbozan ideas que serán objeto de atención científica  en el siglo XX. Entre las que se encuentran: la esencialidad de lo político en toda su obra,  el papel de la oratoria en ese fin, la presunción sobre la posible existencia de una lógica filosófica en sus discursos, la congruencia entre su vida y su palabra y la imposibilidad de lograr sus propósitos patrios, sin una compleja articulación de estos elementos en pos de su proyecto emancipador.

Pero no es hasta 1911, fecha en que Medardo Vitier publica su libro: “Martí, su obra política y literaria”; que las ideas donde se relacionan el pensamiento político y filosófico del Apóstol con su oratoria, aparecen en Cuba, con un mayor grado de sistematicidad. El autor al referirse a su oratoria expresa: Su discurso era un despeñadero cuya fuerza, cual en las cataratas, no provenía de la mole líquida que cae en la sima, sino del inmenso caudal oculto que empuja el agua en el río y la idea en el celebro… En todas resuena una “voz de época”.[v] Para Medardo, la fuerza de sus palabras no proviene del acto mismo del discurso sino, de su praxis político – revolucionaria.

Las décadas comprendidas entre 1920 y 1940 fueron ricas en abordajes sobre la  significación de la oratoria en la actividad política martiana, así como  en la valoración  de sus  aristas éticas, estéticas y humanistas. Entre los que abordan el tema se cuentan: escritores, luchadores sociales, literatos, poetas, ensayistas, pedagogos que fecundarían con su pensar las indagaciones de los  últimos años  de la República Neocolonial, destacamos los trabajos de: Miguel de Unamuno, Renée Méndez Capote, Julio Antonio Mella, Fernando de los Ríos, Jorge Mañach, Fernando Ortiz, Julio Le Riverend y Leonardo Griñán Peralta.

En 1954 Medardo Vitier en: “Lineamientos formales de los discursos de José Martí” identifica elementos caracterizadores de su oratoria en relación a lo político entre ellas: el hecho de que en sus discursos maneja valores que rebasan el ámbito de la guerra. Para el autor: su discurso político es genuino, toca lo entrañable a partir de su esencia humana. Y con ello el autor contribuye a develar la eticidad y humanismo de su praxis política.

Para Juan Marinello, Martí,  sale a…ganar los hombres por los caminos de la belleza[vi] Ello lo hace afirmar en relación a su oratoria: La lucha a brazo partido, a corazón partido, con la palabra, es responsable de los más altos logros literarios de Martí.[vii] Define así la praxis tribunicia martiana, como instrumento político en el cual, misión y oficio se presuponen.

 En 1969 Cintio Vitier, en su trabajo: “Los discursos de José Martí”, al señalar algunos puntos esenciales para comprender la actitud de Martí ante el fenómeno tribunicio; aborda producciones discursivas tales como La Lectura de Steck Hall. Sobre ella asegura: es el primer examen a fondo de las causas y objetivos de la guerra que se prepara. Por eso este discurso no es solo una prédica exaltada, sino también –y de aquí su carácter híbrido- una primera configuración política, y aún filosófica, del hecho revolucionario cubano.[viii] Esta afirmación hace evidente la importancia de la oratoria martiana para el estudio de las configuraciones políticas, del hecho revolucionario cubano y su aporte a las del resto del continente.

Las indagaciones en el partidismo filosófico del Apóstol y la búsqueda de similitudes con el marxismo que comienzan a ser comunes a partir de 1970 y como tendencia se manifiestan hasta 1989, están presentes en las inquisiciones e interpretaciones hechas sobre su oratoria. En una etapa en la cual, con determinada regularidad, lejos de emplear el método dialéctico-materialista para el análisis de las preguntas y respuestas de contenido político, que se hace y ofrece Martí, ante la praxis social de su tiempo; se intenta más que interpretar, legitimar desde supuestas posiciones marxistas la calidades científicas y revolucionarias de su pensamiento político.

Esta tendencia, no llega a ser predominante, los estudios sobre el contenido político de la oratoria martiana, realizados por Paul Estrade, en este mismo periodo, lo corroboran. En  conferencia pronunciada el 26 de enero de 1980 expone su visón sobre cómo Martí examina, las condiciones existentes dentro y fuera de Cuba, para luego organizar la guerra, como un “procedimiento político”[ix] en el cual la oratoria, es portadora de un pensamiento científico por lo que adquiere importancia estratégica. El autor no se aferra a clasificación alguna del pensamiento político contenido por su oratoria. Justiprecia como esta, le aporta a la actividad  política una perspectiva humanista  y desalienatoria.

Como bien expresa, Luís Álvarez Álvarez en su ensayo de 1996: “Estrofa, Imagen, Fundación: La Oratoria de José Martí” para el Apóstol el acto tribunicio, no es en su pensamiento un modo ancilar de la palabra, ni siquiera un ejercicio exclusivamente pragmático -arma política-, sino arte, literatura volcada hacia el servicio de lo humano esencial[x] en dialéctica relación con la realidad y en los cuales sus densos raptos de erupción volcánica no quiere decir que careciesen de sólido fundamento[xi] en los cuales indagar  desde lo político.

Para Roberto Fernández Retamar aunque Martí participó como orador ocasionalmente en debates de sesgo académico, el grueso de sus discursos tuvo urgentes finalidades políticas.[xii] De ellos se vale, como de ningún otro recurso, de los tantos empleados, para comunicar lo político en su labor de descolonizador verbal.

En “Filosofía Política en José Martí”[xiii] los doctores: Alberto Velázquez  y Ada Bertha Frómeta consideran, que sus discursos políticos constituyen lecciones de historia patria. Afirman que el pronunciado el 10 de octubre de 1890  es una clase de ciencias políticas por la manera en que tiene en cuenta todos los factores objetivos y subjetivos en la exposición de su programa de liberación.

En el año 2006 los investigadores, en su artículo: “Unidad entre ética y política en el discurso de 1887 en homenaje al 10 de octubre de 1868: un modelo de comunicación política”; valoran la unidad entre ética y política que se expresa en la referida peroración, como un modelo de comunicación política.

En nuestro trabajo, aunque preferimos usar en lugar del término: comunicación política, empleado por ellos, el de: actividad político-comunicativa; apreciamos sus valoraciones, en cuanto logran develar las relaciones que se establecen entre los ideales éticos. La precisión al plantear las tareas políticas que debían asumir los revolucionarios. Así como sus ideas, sobre la vigencia  que mantienen como instrumento metodológico para la comunicación de lo político.

 Pedro Pablo Rodríguez, crítico riguroso de las clasificaciones dogmáticas sobre las ideas políticas y filosóficas de Martí; defiende el criterio de que en su oratoria se aportan claves a la política cubana, que llegan a ser presupuestos para su labor  como dirigente. Lo ejemplifica a través de un análisis de La Lectura del Steck Hall, del 24 de enero de 1880. En esta pieza de oratoria, considera, que se manifiestan dos ideas sintetizadoras de esas claves: “Esta no es solo la revolución de la cólera. Es la revolución de la reflexión“; e, “Ignoran los déspotas que el pueblo, la masa adolorida, es el verdadero jefe de las revoluciones.”[xiv]

Elena Rivas Toll en su obra: “Pensamiento filosófico de José Martí. Un estudio desde las mediaciones político axiológicas”, al profundizar en la pieza oratoria antes citada, ahonda en las consideraciones ya referidas y plantea la posibilidad de encontrar en esta lectura, las claves de su quehacer político-filosófico. Para la autora, esta obra, puede ser considerada como plataforma política de la lucha por la independencia.[xv] En su opinión el principio historicista, concepción medular de su teoría político-filosófica, está perfectamente desplegado en esta pieza de oratoria.

Las afirmaciones expuestas, en nuestra síntesis sobre el abordaje de la exegesis martiana al pensamiento político contenido en su oratoria, enfatizan en la importancia del análisis de la misma, en aras de contribuir a develar claves esenciales de su pensamiento político e identificar la complejidad y riqueza expuestas por él, en las relaciones entre los hombres y la Patria que aspira a ser república. Para desde este posicionamiento defender, como más adelante pretenderemos hacer, el criterio de que su praxis tribunicia se constituye en un paradigma de la comunicación de la actividad política desde el sur. En un antecedente importante de lo que hoy denominamos: enfoque sur.

 Concepciones Martianas sobre la oratoria, como recurso para la comunicación de lo político desde  Nuestra América.

El camino hacia la construcción del con todos y por el bien de todos es esencialmente político, no se circunscribe a la guerra necesaria, ni tiene como único sentido a la Revolución Cubana, sino a la segunda y definitiva independencia de Nuestra América. Este proyecto continental, liberador y al cual le es imprescindible la libertad de Cuba y Puerto Rico; presupone la participación activa del hombre americano, en un mundo que Martí simboliza como un ala rota, en clara alusión a su capacidad natural de ascender, pero a la imposibilidad de hacerlo en las condiciones de coloniaje y explotación a que está expuesto el sujeto humano.

Este propósito  desalienante, tiene en la oratoria un recurso esencial por su capacidad de comunicación directa. Pero las praxis tribunicias de entonces, sesgadas por el pragmatismo de su fin y permeadas por corrientes de pensamiento político, contrarias al independentismo, no se avienen con las exigencias políticas de nuestra América, advertidas por la inteligencia martiana. Se impone entonces, desde la práctica política el ejercicio de una oratoria que no renuncie a su fin persuasivo, pero que tampoco se reduzca a él.

Para Martí: La vida americana no se desarrolla, brota. Los pueblos que habitan nuestro Continente… piensan de una manera que tiene más luz, sienten de una manera que tiene más amor, y han menester… no de copias serviles de naturalezas agotadas, sino de brotación original de tipos nuevos.[xvi] Por lo que la forma en que lo político se exprese desde la tribuna, debe tener un enfoque diferente, autóctono, que parta de las enardecidas exhortaciones hechas en lengua náhuatl por Cuauhtémoc. Que destierre los estilos escolásticos de la retórica política castelariana, sin negar la riqueza de nuestra lengua, que supere la racionalidad instrumental de corte pragmático y utilitarista, que tanto critica en los oradores de meeting  en Norteamérica.

Por ello, para nuestro héroe parlador: La oratoria es la forma exaltada y convincente del pensamiento y sentimiento,[xvii] un recurso insoslayable de ese complejo  y delicado arte que es la política; mediante el cual se hace posible atañer a lo racional, lo emotivo en el mensaje político, sin que se riñan. Puesto que… a todo acto público, sobre todo en… época de creación, ha de llevarse el tacto y la sabiduría  de la academia política, – porque el sentimiento es también un elemento de la ciencia.[xviii]

La negación que Martí realiza de las praxis tribunicias en que se expresa la política en su tiempo desde los enfoques europeos y norteamericanos, no desestima los elementos positivos de contenido y de forma que estas poseen; sino que por ajustarse a la cultura de la región para la cual se realiza; inaugura una nueva manera de hacer política. Esta, como bien señala Rigoberto Pupo, defiende una racionalidad, que sin menospreciar el conocimiento, la ciencia, la técnica, como medidas de desarrollo cultural humano, sabe que a la raíz del hombre, ante todo, se llega revelando esas fibras, ocultas a veces, de su subjetividad.

El empleo en ocasiones de un materialismo vulgar en el  análisis de las ideas martianas sobre la oratoria y de ella misma, ha influido en la parca comprensión de las posibilidades gnoseológicas de su lenguaje metafórico. Limita advertir, la presencia de un pensamiento portador de formas científicas de comunicar lo político, hechas desde el  sur. Cuando el Apóstol, afirma que la oratoria es alma inflamada que tiene como única regla la inmortalidad; no la idealiza, hace referencia, a su capacidad de perdurar en correspondencia a cómo se haya objetivado. Sus discursos, no se ciñen a la retórica clásica ni a la moderna, en ella, de manera general, ve Martí una hermana fría de la escolástica.

La científicicidad, de esta forma de comunicar lo político, se expresa entre otros elementos por él valorados, en que parte de una caracterización de la naturaleza humana, en particular de las naturalezas americanas. Por ello defiende la idea de que para llegar hasta ellas, no solo con eficacia sino también cordialmente; la peroración necesita cumplir determinadas condiciones, primero: que lo que se presente a su razón tenga algún carácter imaginativo; segundo: gustan de una locución vivaz y accidentada. Y finalmente: han menester que cierta forma brillante envuelva lo que es en su esencia árido y grave,[xix] como es el caso de los conceptos políticos.

Como el propio Apóstol dijera: No es que las inteligencias americanas rechacen la profundidad; es que necesitan ir por un camino brillante hacia ellas[xx] de  ahí que en su oratoria sus densos raptos de erupción volcánica no signifiquen ausencia de sólidos fundamentos racionales. Muy al contrario de cómo Miguel de Unamuno lo percibe desde su racionalidad occidental: “Martí era más sentidor que razonador”[xxi] nuestro orador, asume como principio esencial, el hecho de que: Los conocimientos se fijan más, en tanto se les da una forma más amena [xxii] y en consecuencia llega con sus ideas hasta los hombres más distantes; en el espacio y  en el tiempo. Hasta las sensibilidades más diversas. Asegura con ello, que sus palabras e ideales lo trasciendan. El rumor de la palma anda mucho más lejos que la palma[xxiii] afirmó en notas sobre la oratoria.

 Llegar a conocer profundamente al hombre y en especial al hombre americano; le imprime a sus discursos matices nuevos dentro de un género político, prostituido y en decadencia. Le permite lograr adentrarse  por medio de una prédica política, dialogante y emotivo-racional hasta donde antes, nadie pudo llegar. Manuel de la Cruz al respecto afirma: pocos oradores han dado a su palabra el tono, el calor y la fuerza que imprimía Martí a sus discursos… haciendo del afiliado un sectario, un fanático político, un creyente… que ni vacila ante el sacrificio  ni se amedrenta ante el holocausto… La oratoria, con sus recursos habituales  no realiza estos milagros.[xxiv]

Por ello, toda consideración entorno a la praxis tribunicia martiana, no puede obviar su compenetración con las sensibilidades americanas, con la exuberancia de estos pueblos vírgenes y como ello, se manifiesta poderosamente en todas las formas…[xxv] lo cual no excluye a la oratoria. Particularidad esta, cardinal a la hora de interpretar criterios como el de Medardo Vitier para quien, su discurso es un despeñadero. También para replicar consideraciones como las de la Mistral en relación a que en la oratoria martiana más importa el  modo de decir que el decir mismo.[xxvi] Ni a sus contemporáneos ni a muchos de los que lo preceden se les hizo evidentes el hecho de que para Martí la palabra sobre materia conocida debe ser, sin duda alguna, a la par que sólida e instructiva, galana y fácil.[xxvii]

 Mañach, en relación a su palabra señala: “había estrenado en Cuba un modo de oratoria distinto del usual: una elocuencia nerviosa, brillante, difícil y embriagadora”[xxviii]  pero que en ningún caso significa lirismo empírico. Partía de juicios ya definidos desde junio de 1875, respecto a cómo hacer más efectivas las clases orales. Estas ideas a la postre, brillan en su oratoria. Allí, es fácil advertir cómo se transforman, en principios para la comunicación de lo político: Necesita a veces la atención cansada un recurso accidental que la sacuda y la reanime. Grábanse mejor en la inteligencia los conceptos que se expresan en la forma  diaria y natural, que los que se presentan envueltos en la forma diluida, siempre severa y naturalmente detallada, de las peroraciones escritas.[xxix]

 Lograr una  plena identificación del que explica con los que le oyen… es principio de la ética política martiana y por ello en sus discursos se explicita como un  mutuo afecto…, una íntima comunicación…, una identificación fructífera entre la inteligencia cultivada y las que se abren a la esperanza…una -unión bella de afectos[xxx] que lleva a Marinello a encontrar en él, una rara integración entre el político y el artista.

La urgencia de contribuir a superar la colonialidad de los saberes políticos imperante, desde una perspectiva martiana, como antecedente y propuesta del enfoque sur en la actividad política, hace inaplazable profundizar en el sentido humano de su oratoria. Ella es recurso en el que se concreta…la esencia de la obra política, y lo que hace de la política indeclinable deber,… el respeto pleno y el amor sincero al decoro del hombre.[xxxi] Sin ello, señala Rigoberto Pupo resulta estéril, ineficaz e ilusorio todo nuevo proyecto. La ciencia, la política, el derecho, el arte; sin motivaciones humanas, no realizan el ser esencial del hombre. No se encarnan en el cuerpo de la cultura como medida de progreso y desarrollo. Por eso, su oratoria que sí lo hace, no sólo es arte mayor, sino fuente de aportes a la política científica, de profunda hondura y de alto vuelo social y humano.

 Una nueva dialéctica política de la modernidad, en las tribunas de América Latina.

La oratoria martiana es portadora de una nueva dialéctica de la modernidad. Se expresa en la manera que representa los rasgos más genuinos de las culturas americanas; en cómo lleva el amor a lo útil.[xxxii] En nuestro criterio, en ella, no se encabalgan dos épocas, la romántica que muere y la moderna que mata. No asumimos que Martí en sus discursos políticos, trate de armonizar las asperezas del mundo que nace con lo que amaba del mundo que fenecía, como asegura Ángel Rama[xxxiii] sino, que parte de nuestras raíces, y se plantea superar, desde todo cuanto ha sido culturalmente representativo del sur: color, sentimiento, amor, humanismo; la alienación, de una modernidad impuesta. En un mundo plagado de concepciones utilitarista que determinan la ética política, Martí creé en la utilidad sí; en la utilidad de la virtud.

Solo un pensamiento político con estas especificidades pudo tener como pináculo en la práctica, la creación del primer partido político, verdaderamente revolucionario de la modernidad. En su accionar como institución política, generadora de legitimidad y consenso; la oratoria, tendría objetivos supremos a lograr, dentro del conjunto de formas contempladas en la estrategia martiana. Las Conferencias Políticas,[xxxiv] las Conversaciones Políticas,[xxxv] las veladas o fiestas revolucionarias[xxxvi], serían algunos de los espacios en los que la oratoria ejercería su doble función persuasiva – formativa.

Las nuevas concepciones políticas que irrumpen en la escena americana tienen en la oratoria uno de sus principales recursos de objetivación. No el único, puesto que Martí emplea varios, pero al significar: …estamos en  tiempos de diálogo[xxxvii] no solo connota su importancia, sino que especifica la novedad de sus ideas sobre la política. Esta se hace con todos, es producto de la participación revolucionaria, no excluye amalgama, y ello exige…llevar adelante con  todos a la vez, la obra de mantenerse al habla, de cambiar juicios, de dilucidar puntos dudosos de nuestra historia, de fomentar las relaciones afectuosas entre los que tienen que trabajar con la opinión…[xxxviii]

 El carácter dialogante y por ende objetivamente democrático, de la activada política martiana, se hace patente en el empleo de la oratoria como recurso esencial en sus debates y conversaciones políticas. Allí, es vía idónea para… acallar una duda, para entender una institución política, para conocer el alcance de un programa social: y todo con el objeto de encender el patriotismo en la razón y de salvar la tierra de los errores del entusiasmo ciego, del interés frío, de las sectas egoístas, de los peligros de la ignorancia.[xxxix]

Muy pocos recursos o vías de objetivación de la actividad política, podrían reivindicar para si como la oratoria, el papel inclusivo que esta tiene; dentro de una propuesta que transforma en sujetos del poder a los que hasta entonces, fueron sus objetos. Aún y cuando solo se conservan muy pocas de aquellas piezas de oratoria pronunciadas por Martí y los revolucionarios que le secundan en la construcción de un proyecto político genuinamente latinoamericano; en la mayoría de las que llegaron a nuestros días, en ocasiones, fragmentos o borradores, es posible advertir la intención marcada de contribuir con ellas a:

1-… emprender unidos la campaña, que el enemigo puede sofocar…si la emprendemos sueltos.[xl]

2-…atacar virilmente los problemas que  nos van al corazón…[xli]

3-…estudiar  nuestras culpas políticas… para ver por donde caímos antes a fin de no caer ahora en lo mismo…[xlii]

4-…decirnos como hombres, de ceja a ceja,[xliii] las dudas francas que podamos tener sobre los fines de nuestra política o sobre sus métodos…[xliv]

5-… evitar los peligros…a fin de que todos nos ocupemos, juntos siempre, en conocer  lo que tratamos de mejorar todos juntos.[xlv]

En ningún caso los espacios públicos, abiertos a la opinión  por la estrategia política martiana para la concreción de su proyecto social, se constituyen para agrupar una cohorte de palmeadores en torno a un bailarín de la palabra.[xlvi]  

 La oratoria martiana no se adscribe a las reglas que dicta la actividad política moderna para su ejercicio. Disiente de ellas y las supera. Proponen a nuestro tiempo desde el sur, formas, (no fórmulas) novedosas por su humanismo, de ejercitar la política. En ellas, ethos y pathos tribunicio con inédito equilibrio armonizan y dan a luz, una palabra capaz de ser simultáneamente: piedra de cimiento, fusil, obstáculo menos, respuesta grave y decisiva, lazo amoroso y anatema contra los que osasen por rencillas de hormigadetener, en la hora que no admite dilación ni error, el alzamiento unánime y activo, de cuanto nos quede de previsión y honor.[xlvii]

 A manera de conclusiones: Ni de Rousseau ni de Washington

Contribuir al estudio de la oratoria martiana, como ejemplo de un enfoque desde el sur de actividad político comunicativa, que aporta a las ciencias políticas latinoamericanas, exige estudiar minuciosamente toda su producción discursiva. Pretender encontrar, solo en algunas de sus soflamas, las claves que enuncien el advenimiento de un enfoque político, afín a los problemas del sur; sería erróneo. Desde su concepción de integración como futuro viable, todo cuanto contribuya a la independencia de Cuba y Puerto Rico es parte de la emancipación de América y viceversa. Cada ascenso a la tribuna, es síntesis de periodos medulares en nuestras luchas. Aporta conceptos, categorías, definiciones, que permiten a los revolucionarios, orientar sus proyectos políticos.

Igualmente erraríamos, si no reconociéramos el énfasis que hace Martí en: la situación y deberes de América Latina, para consigo misma, en peroraciones tales como: el discurso ofrecido en el Club de Comercio, en Caracas, Venezuela el 21 de marzo de 1881. Nueve años más tarde, el 19 de diciembre de 1889, su discurso conocido como Madre América. También sus intervenciones en las veladas en honor de Centroamérica de la Sociedad  Literaria Hispanoamericana, en junio de 1891, así como en honor de México en 1891 y de Venezuela, en 1892; igualmente organizadas por la ya referida Sociedad. Finalmente, no podríamos obviar el prominente discurso en honor a Simón Bolívar, el 28 de octubre  de 1893.[xlviii]

Una segunda aproximación a este tema con objetivos más específicos al que nos hemos propuestos en esta ponencia, podría intentar determinar las relaciones internas que existen entre estas soflamas. Las ideas más recurrentes, su clasificación en propuestas o críticas, la identificación de conceptos y categorías políticas esenciales, su intertextualidad, o capacidad de sintetizar y relacionar otras ideas cardinales en relación al tema, contenidas en otras facetas de su obra como la poética, la ensayística o el periodismo.

Hasta tanto, y como resultado del estudio de estos discursos, hecho en relación al resto de su obra, partimos de asumir como hilo conductor de sus ideas, en el conjunto de estas peroraciones, su afirmación… ¡ni de Rousseau ni de Washington viene nuestra América, sino de sí misma![xlix] Para Martí, es cardinal argumentar desde la tribuna, la originalidad, naturalidad que es menester en las cosas de América, para que como resultado de si misma, sus procesos políticos fructifiquen, sin entrar en contradicciones insalvables con el conjunto de sus factores originarios.

De ahí que en sus soflamas, analice los orígenes, no solo de Nuestra América, sino  también de quienes la han poseído y quienes la amenazan poseer. Evalúa como funesto, el desconocimiento en que vivimos respecto a nuestros pueblos. Considera a la América, una tierra que no es libre todavía. Cuestiona los métodos educativos que se emplean en la formación del hombre americano, al respecto afirma: “Quimeras despreciables” les enseñan en los colegios de entes y categoría.[l] Martí advierte, que el carácter nocivo de estos factores, serán causa futura de estados de sometimientos aún mayores al insuperado colonialismo español. Por ello, se pregunta: ¿Adónde va la América, y quién la junta y guía? Para acto seguido responderse: Sola y como un solo pueblo se levanta. Sola pelea. Vencerá sola.[li] 

 La historia americana, falla a favor de esta afirmación, sus sólidos fundamentos le vienen de la fuerza de doctrina, de esa definición de sistema, de esa hondeza de pensamiento, de esa seguridad del asunto hablado[lii] que caracteriza la oratoria martiana y es misterio y resorte del éxito e influencia verdadera de estos discursos en que proclama… para todos los que del lado azul del Atlántico nacimos, hay obra común  y magnífica que hacer…[liii] Lograrlo, implica entre otras tantas acciones a ejecutar en los diferentes órdenes de la vida americana, tener en cuenta, esta suerte de: Decálogo martiano para la política revolucionaria, enunciado en su discurso de fecha 21 de marzo de 1881. 

1-   Hay que abrir ancho cause a la vida continental…

2-…hay que dar alas a todos estos gemidos…

3-…hay que dar empleo a nuestro genio desocupado…

4…hay que sembrar de pobladores… esas selvas fragantes…esas selvas dormidas…

5…hay que devolver al concierto humano interrumpido la voz americana…

6…hay que deshelar, con el calor de amor, montañas de hombres…

7…hay que detener…colosales codicias…

8…hay que extirpar…corruptas raíces…

9…hay que armar los pacíficos ejércitos…

10…hay que trocar en  himno gigantesco…esta cohorte gentil de estrofas lánguidas, desmayadas y sueltas, y todas desmembradas…    

 Nuestra América vive momentos supremos de creación política. A los cuales, la oratoria de José Martí continúa siéndoles útil. Desde ella, se compele a no desconocer…los recelos y personas locales… o dar por nulas o menores, estas fuerzas de realidad que reaparecerían después del triunfo[liv] en perjuicio de los proyectos integracionistas. Previene sobre los riesgos de buscar en la sujeción, odiosa al hombre, el equilibrio político, solo constante cuando se fía a la expansión, infalible en un régimen de justicia…[lv] alerta sobre como la unidad de espíritu, indispensable a la salvación  y dicha de nuestros pueblos americanos,  no es posible, si la unión es sobre formas teóricas y artificiales que no se acomodan sobre el seguro de la realidad.

Nuestro héroe, lega, una actividad político-comunicativa, que tiene entre sus recursos esenciales de objetivación a su oratoria y esta a su vez; como clave esencial de interpretación al hombre americano. Su fin político, no limita su  altura artística, ni ética. Relaciona lo político con lo educativo, supera el pragmatismo que lo caracteriza en el  momento histórico en que vive.

Contribuye el Apóstol desde su oratoria en formas, aún no suficientemente abordadas, al desarrollo de un pensamiento  político que tiene en cuenta… la fuerza moderadora del alma popularla pelea de todos en abierta lid, que salva, sin más ley que la libertad verdadera, a las repúblicas…[lvi] premisa insoslayable para el pensamiento político hecho desde el sur; no tenemos que heredar acá en la América libre los odios ni los términos de las monarquías europeas…[lvii] Martí, el que hablaba sin odios una lengua de pelea;[lviii] advierte en los albores del siglo XX americano que: ¡La política  es ante  todo una acción en  vista del crecimiento de la vida humana de la comunidad, del pueblo, de la humanidad![lix]

 

 BIBLIOGRAFÍA

ÁLVAREZ ÁLVAREZ, LUÍS. En: Estrofa,  Imagen, Fundación: La Oratoria de José Martí. Ediciones Colombia 1995.

Anuario del Centro de Estudios  Martianos No. 3 de 1980

____ No. 10 de 1987

____ No. 13 de 1990.

____ No. 14 de 1991

Anuario Puerto Príncipe 2008.  Editorial Ácana. Camagüey. 2008

BALLESTER,  ANA CAIRO. En: Valoración Múltiple. José Martí. Tomo II. Pág. 31-35. Fondo editorial Casa de las Américas 2007.

____ En: Letras Cultura en Cuba. Tomo I. José Martí. Editorial Pueblo y Educación.

BORON ATILIO A. compilador. Teoría y filosofía Política. La tradición clásica y la nueva frontera.

DUSSEL, ENRIQUE. 20 Tesis de Política. Pág. 75. CREFAL 2006.

ESTRADE, PAUL. En: Colección de Estudios Martianos. José Martí: Una estrategia de Unión Patriótica y Democrática. José Martí, militante y estratega. Editorial Ciencias Sociales, La Habana 1983.

ESTERMANN, JOSEF. Filosofía Andina estudio intercultural de la sabiduría autóctona andina. Abya-Yala Editing. Quito Ecuador 1998.

FRÓMETA  FERNÁNDEZ, ADA BERTHA  y ALBERTO VELÁSQUEZ LÓPEZ. En: Filosofía de la  educación E. José Martí. Pág. 97. Editorial Sanlope. Las Tunas. 2004

GUADARRAMA. GONZÁLEZ, PABLO. En: Filosofía en América Latina. Humanismo práctico y desalineación en José Martí. Colectivo de autores. Editora Félix Varela 1998.

LANDER EDUARDO. Compilador. La colonialidad del saber: Eurocentrismo  y Ciencias Sociales. Editorial de ciencias sociales. La Habana, 2005.

MARTÍ Y PÉREZ, JOSÉ. En: Obras Completas. T. 1. pp. 440. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975.

___ En: Obras Completas. T. 2. pp. 16 – 126. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975.

___ En: Obras Completas. T. 4 pp. 250 – 336. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975.

___ En: Obras Completas. T. 6 pp. 200 – 236. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975.

___ En: Obras Completas. T. 7. pág. 305-310. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975.

___ En: Obras Completas. T.8. pág. 244 – 246. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975.

___ En: Obras Completas. T. 11. pp. 263. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975.

___ En: Obras Completas. T. 19 pp. 22 – 450. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975.

MARTÍNEZ BELLO, ANTONIO. Ideas filosóficas de José Martí. Pág. 66.  Ediciones Políticas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana 1989.

MARINELLO, JUAN. En: 18 ensayos martianos. Pág.69. Ediciones Unión. Centro de Estudios Martianos. 1998.

MEDARDO, VITIER. En: Martí, su obra política y literaria. 1911

MONTEMAYOR, CARLOS. Diccionario del Náhuatl en el Español de México.  Secretaría de Educación. México 2007.

RAMÍREZ PÉREZ, LEDUAN. La oratoria martiana como arma ideológica en la preparación de la Guerra Necesaria. www.eumed.net/rev/cccss/14/ Consultado el 1ro de septiembre de 2012.

RIVAS TOLL, ELENA. En: Pensamiento Filosófico de José Martí. Un estudio desde las mediaciones político-axiológicas.

RODRÍGUEZ, PEDRO PABLO. José Martí el orador. Tomado de: http://www.fenix.co.cu/marti/josem.htm. Consultado: el 5 de septiembre de 2012.

SARFATI SALOMÓN, SUSI. En: Esquema de Contenido Oratoria.

TOLEDO SANDE, LUÍS. En: Valoración Múltiple. José Martí. Tomo I. Fondo editorial Casa de las Américas 2007.

VELÁSQUEZ LÓPEZ, ALBERTO Y ADA BERTHA FRÓMETA. En: Filosofía Política en José Martí. Editorial Sanlope. Las Tunas. 2004.

VITIER, CINTIO. Revista Bohemia No 2 de 1995. Los discursos de  José Martí. pág. 77. Editora política. La Habana.



[i] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 11. pág. 263. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975, se hace alusión en la ponencia solo a esta edición.

[ii] Fernández Retamar, Roberto. En: Valoración Múltiple. José Martí. Tomo II. Naturalidad y novedad en la literatura martiana. Pág. 240. Fondo editorial Casa de las Américas 2007

[iii] Lander Edgardo. En: Ciencias Sociales: saberes coloniales y eurocéntricos. pág. 4. La Colonialidad del saber. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 2005.  La política en la oratoria de  José Martí. Breve síntesis de su exégesis

[iv] Martí y Pérez,  José. En: Obras Completas. T. 11. pág. 263. Editora de Ciencias Sociales. La Habana 1975.

[v] Vitier, Medardo. En: Martí, su obra política y literaria. 1911. pág.

[vi] Marinello, Juan. En: 18 ensayos martianos. Pág.69. Ediciones Unión. Centro de Estudios Martianos. 1998

[vii] Ídem.

[viii] Revista Bohemia. No.2 de 2003. Pág.76. Edición especial por aniversario 150 del natalicio de José Martí

[ix] Estrade, Paul. En: Colección de estudios martianos. José Martí militante y estratega. pág. 59. Editorial de Ciencias

[x] Álvarez Álvarez, Luís. En: Estrofa,  Imagen, Fundación: La Oratoria de José Martí. Pág. 18.

[xi] Ídem. Pág. 181

[xii] Fernández Retamar, Roberto. En: Valoración Múltiple. José Martí. Tomo II. Naturalidad y novedad en la literatura martiana. pág. 428. Fondo editorial Casa de las Américas 2007

[xiii] Velásquez López, Alberto y Ada Bertha Frómeta. En: Filosofía Política en José Martí. Editorial Sanlope. Las Tunas. 2004.

[xiv] Tomado de: http://www.fenix.co.cu/marti/josem.htm. Consultado el 5 de septiembre de 2012

[xv] Pensamiento  filosófico de José Martí. Un estudio desde las mediaciones político axiológicas. Elena R. Toll. pág. 104. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana 2008

[xvi] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 6 pág. 200.

[xvii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.19.pág. 449

[xviii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 4 pág. 250

[xix] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 6 pág. 235

[xx] Ídem.

[xxi] de Unamuno, Miguel. En: Letras Cultura en Cuba. Tomo I José Martí. Sobre el estilo de Martí. Pág. 219. Editorial Pueblo y Educación.

[xxii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 6 pág. 235

[xxiii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.19 pág.  449.

[xxiv]  de la Cruz, Manuel. En: Letras Cultura en Cuba. Tomo I.  Editorial Pueblo y Educación. pág. 35.

[xxv] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 6.  pág. 236.

[xxvi] Mistral, Gabriela. En: Letras Cultura en Cuba. Tomo I. La lengua de Martí. pág. 227. Editorial Pueblo y Educación

[xxvii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 6.  pág. 236.

[xxviii] En: Revista Bohemia. No.2 de 2003. Pág.76. Edición especial por aniversario 150 del natalicio de José Martí.

[xxix] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 6. pág. 235

[xxx] Ídem. pág. 236.

[xxxi] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 1. pág. 440

[xxxii]  En: Filosofía Andina de Josef Estermann. pág. 114. En el Tawantinsuyu, la tierra es elemento de utilidad esencial, es junto al hombre una de las más significativas chakana, se nombra pachamama, se  considera madre y es así como se le ama y respeta.

[xxxiii] Anuarios del Centro de Estudios Martianos. Número: 19, 1996. pág.  127

[xxxiv] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 2. pág. 16

[xxxv] Ídem.

[xxxvi] Ibídem. pág. 126

[xxxvii] Ibídem. pág. 16

[xxxviii] Ibídem. pág. 16

[xxxix] Ibídem. pág. 17

[xl] Ibídem. pág. 29

[xli] Ibídem. pág. 29

[xlii] Ibídem. pág. 29

[xliii] Esta expresión no solo hace alusión al diálogo   porque exige estar cara a cara. También lo hace porque exige estar a niveles iguales, ceja a ceja, a la misma altura

[xliv] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.2. Pág. 29

[xlv] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.2. Pág.17.  En los análisis realizados sobre el derrumbe del campo socialista es común hacer referencia a los errores cometidos por las direcciones partidista de los países que lo integraban. Un breve análisis de estos objetivos, que la oratoria martiana contribuye a alcanzar, nos advierte sobre qué factores le son esencial a la actividad  político comunicativa partidista para mantenerse, cordial y eficazmente al habla con las masas.

[xlvi] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.2. Pág. 29

[xlvii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.4. pág.336.

[xlviii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 7. pág. 305-310. Se conservan también fragmentos de un borrador que se corresponden con un elogio a Santo Domingo. Se desconoce si llegó a ser  pronunciado.

[xlix] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.8. pág. 244.

[l] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.6. pág. 131

[li] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.6. pág.138

[lii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.19.pág.450

[liii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 7. pág. 285. Discurso en el club de Comercio  de Caracas marzo de 1881.

[liv] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.8. pág.246

[lv] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 8. pág.246

[lvi] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T.8. pág.246

[lvii] Martí y Pérez, José. En: Obras Completas. T. 2. pág.17

[lviii] Mañach, Jorge. En: Letras Cultura en Cuba. Tomo I. José Martí. Perfil de Martí. pág. 89. Editorial Pueblo y Educación.

[lix] Dussel Enrique. 20 Tesis de Política. pág. 75. CREFAL 2006

 

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Suarez Arcos, Carlos y Ojeda Bello, Zahira: "La oratoria martiana como expresión de una dialéctica política hecha desde el sur" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, febrero 2013, en http://caribeña.eumed.net/oratoria-martiana-expresion-dialectica-politica/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.