EVOLUCIÓN DEL PENSAMIENTO ECONÓMICO EN LA PROBLEMÁTICA AMBIENTAL

RESUMEN

Durante el desarrollo del pensamiento económico universal se han notado en su revisión diferentes aspectos relacionados con el mundo natural y económico, especialmente estrecho vínculo entre la naturaleza y la sociedad, constituida esta última por el objeto social (hombre) y el natural (tierra).
Desde la época aristotélica hasta el desenlace de la economía neoclásica con el mundo natural y físico se han aportado varias ideas acerca del tratamiento de la temática económica – medio ambiental. Se refleja durante el siguiente artículo el desenlace que existe en el tratamiento de la Economía Política Clásica y la llamada Economía Vulgar, cuando el centro de la atención lo tiene el uso de los recursos naturales en el mercado, y su intercambio por su utilidad y no por su valor. El predominio del enfoque mecánico y causal redujo el campo de estudio de la economía solo a aquellos objetos que se consideraban directamente útiles para el hombre en sus actividades e industrias, no contaban para nada las relaciones sociales de producción.

Palabras claves: Pensamiento económico, medio ambiente.

Introducción.

Desde la década de los sesenta aparece un nuevo enfoque a la ciencia económica, la llamada economía ambiental, se produjo una alta disminución de los recursos naturales, lo que proporcionó un despertar en los análisis teóricos y prácticos  del tema ambientalista dentro de las propias investigaciones de la ciencia económica; surgiendo una nueva disciplina enmarcada en los estudios de los problemas ambientales. Esta ciencia mana de la necesidad de fijar precios a los recursos naturales, proponiendo atribuir valores monetarios a las llamadas externalidades medio ambientales y principalmente a los recursos no renovables, eran estos últimos los más dañados y constituía tarea larga su reposición.

El siguiente informe está estructurado por un único capítulo, y este a su vez por cinco epígrafes que abordan el tema a través de las escuelas de pensamiento. El epígrafe 1: Breve reseña del  pensamiento aristotélico,  trata de la concepción que poseía Aristóteles acerca de la economía: para este la riqueza estaba relacionada con los recursos que proporcionaba la naturaleza. El epígrafe 2: Aportes durante la decadencia mercantilista: William Petty (1623-1687), centralmente estudia los fenómenos económicos y políticos como un evidente naturalista y además su aporte para ser considerado fundador de la Economía Política Burguesa Clásica. Un tercer epígrafe: Tratamiento del pensamiento liberal en la etapa de la fisiocracia, que básicamente subraya como principal aporte la hegemonía del orden natural. El cuarto epígrafe: Enfoque científico de la Economía Clásica (1776) a la problemática ambiental, formada por figuras representativas como Adam Smith (1723 -1790), David Ricardo (1772 -1823), Stuart Mill (1806-1873) y Malthus (1766-1834). Los autores deciden abordar a Carlos  Marx 1818 -1883) y Federico Engels (1820 -1895) en un sub-epígrafe por la relevancia que tienen sus escritos en la historia del pensamiento económico y ambientalista, considerado Marx por desentrañar el modo de producción capitalista plasmado en su obra El Capital, entre otros aportes relacionados en este informe, se denomina el “genio del milenio.” El cuarto y último epígrafe: Paradigma actual de la economía ambiental: La escuela neoclásica, específicamente trabajamos su carácter apologético en cuanto sus categorías marginales, descriptivas y la definición del valor de los objetos a través de la escasez.

Nuestro objetivo es contribuir a la sistematización de  la economía ambiental en la evolución histórica del pensamiento económico universal. De esto existe un insuficiente nivel de sistematización del tratamiento propio de la evolución del pensamiento económico en la problemática ambiental.

Desarrollo.

Capítulo I: La evolución del pensamiento económico en la problemática ambiental. Una visión desde el pensamiento  aristotélico hasta la ruptura en la economía neoclásica. 

1.1 Breve reseña del  pensamiento aristotélico.

De todos los autores de la Antigüedad clásica, fue Aristóteles el que mayor impacto intelectual tuvo en la Edad Media, en consecuencia su teoría del conocimiento trata de descubrir las propiedades esenciales de los fenómenos.

Además advierte que la riqueza en ocasiones es la abundancia de dinero y que esta es muy diferente a la crematística concebida por él como la actividad de fabricación o comercio, ubicando la verdadera riqueza en aquellas cosas cuya provisión es indispensable para vivir en comunidad.

Reconoce que la economía, se ocuparía de la administración de la casa y siendo la naturaleza la que suministra los recursos, le tocaría al administrador (economista) aprovecharlos. Podemos agregar, que este considera a la riqueza como parte de los recursos que la naturaleza proporciona, después de enmarcarnos en su visión económica de administrar la casa con estos propios recursos y define muy bien tres conceptos fundamentales que son: economía, sociedad y naturaleza.

Aquí vemos claramente el concepto que proporciona de economía, pues plantea a grandes rasgos, que la misma se preocupa de la dependencia que tiene el hombre de la naturaleza y sus semejantes para poder sobrevivir, es decir, considera el intercambio que existe entre el medio natural y el social para en la medida proporcionarle medios para la satisfacción de las necesidades materiales.

El cristianismo también contribuyó a desterrar la teoría cíclica de la evolución del mundo formulada por los antiguos griegos, sustituyéndola por la idea de una evolución única e irreversible Al romperse la integración armónica del hombre en la naturaleza, se despojaron de todo sentido moral sus relaciones con el entorno físico natural propiciándose así, el proceso de degradación ecológica.

Descartes, con su teoría mecánica del Mundo y su doctrina de la inmutabilidad de la ley natural, aportaría los instrumentos necesarios para ello. Por otra parte, se construiría sobre el franco reconocimiento del valor de la vida terrenal propiciado durante el Renacimiento, que desembocaría más tarde en los temas utilitarios.

1.2 Aportes durante la decadencia mercantilista: William Petty (1623-1687). 

Petty es considerado la base fundamental para la posterior investigación de Marx. Su pensamiento se desarrolla en la plena decadencia del mercantilismo. Sus ideas  constituyeron un gran aporte a la teoría marxista del valor-trabajo, esto lo intentó realizar mediante el establecimiento de una relación de igualdad y de comparación entre la tierra y el trabajo*, para expresar el valor de las mercancías mediante cualquiera de esos factores; no fue precisamente mediante un análisis netamente teórico que lo hizo sino a través de las matemáticas y las estadísticas aplicadas al análisis económico. Introdujo en la Economía Política el método empleado en las ciencias naturales, llamó a su método de investigación “aritmética política” (antecesora de la econometría), y en él trató de expresar la idea básica de que la introducción de métodos cuantitativos a la economía produciría un análisis más riguroso de los fenómenos sociales.

En relación con la agricultura trata de investigar sobre la renta y el precio de la tierra. Para llegar a la conclusión de que el trabajo era la fuente de valor de los productos se dirige a  la agricultura: A Petty no le cabía la menor duda de que era el trabajo el que daba valor a los productos. Este hecho lo confirmaba la práctica agraria. (…). Compara incluso el trabajo necesario para producir el trigo y la plata.[1]

Define como renta agraria la parte del producto de la agricultura, o de dinero que queda, una vez descontado del producto o del dinero total, el costo de producción. El costo de producción estaba integrado para él por los gastos en simiente y en obreros. Sobre  él Marx expresa: “Wiliam Petty es el fundador de la moderna economía política. Su genio y su originalidad son incontestables.”[2]

Se reconoce como fundador de la Economía Política Clásica Burguesa. Su frase:”El trabajo es el padre de la riqueza y la tierra la madre”, lo convierten en un pensador que supo integrar al objeto social con el objeto natural. A pesar de que Marx le hiciera una crítica a esta frase posteriormente en El Capital, es tomado para los pensadores contemporáneos como un teórico integrador de lo social con la naturaleza, además que realiza su análisis a partir de los productos que brinda la  tierra.

1.3 Tratamiento del pensamiento liberal en la etapa de la fisiocracia.

Esta doctrina económica estuvo en boga en Francia durante la segunda mitad del siglo XVIII y surgió como una reacción ante las políticas restrictivas del mercantilismo. El origen del término fisiocracia quiere decir “gobierno de la naturaleza”, al considerar los fisiócratas que las leyes humanas debían estar en armonía con las leyes de la naturaleza, o sea que en las actividades agrícolas la naturaleza posibilita que el producto obtenido sea mayor que los insumos utilizados en la producción surgiendo así un excedente económico. El fundador de dicha doctrina fue François Quesnay y su principal teoría  es que toda la riqueza era generada por la agricultura (como antes se mencionaba); gracias al comercio (Actividad denominada estéril ya que la producción solo sería suficiente para reponer los insumos utilizados.), esta riqueza pasaba de los agricultores al resto de la sociedad.

Señala Naredo en su análisis a la teoría de Quesnay con respecto a lo que entendía sobre la producción y el término crecimiento: Producir, para este autor, no era simplemente “revender con beneficio”, sino contribuir al aumento de esas riquezas renacientes (o renovables, diríamos hoy) dando lugar a un Producto neto físico (por ejemplo, se plantaba un grano de trigo y se obtenía una espiga con muchos granos) expresable también en términos monetarios. La idea de crecimiento resultaba entonces coherente con la visión organicista del mundo físico en crecimiento antes mencionada, que alcanzaba también al “reino mineral”: no en vano Quesnay incluía a la minería entre las actividades productivas (es decir, que trabajaban con riquezas renacientes) recogidas en la cabecera de su famoso Tableau économique (Quesnay, F., 1758).[3](Naredo 2004).

Consideraban el origen de los animales, las plantas y los minerales a partir de la unión de la Tierra con el Cielo. Además pensaban que los seres humanos no podían alterar sustancialmente la creación de riqueza, solo podían acelerarla emulando a la Tierra mediante el rito y por ello el trabajo tenía un carácter litúrgico[4]

Resumiendo los fisiócratas separan un poco los conceptos de religión y economía fueron capaces de mantener la preocupación por la base físico – natural sobre la que se asienta. Consideran que el ser humano es capaz de acrecentar y controlar a voluntad la producción mediante el trabajo, con la ayuda de la ciencia, que suplanta el papel activo atribuido anteriormente a las potencias religiosas.

1.4 Enfoque científico de la Economía Clásica (1776) a la problemática ambiental. 

Tras un largo proceso de incubación que tiene sus orígenes en el sistema monetario del siglo XIII, inicia el  reconocimiento primario de la economía como ciencia con la aparición de Adam Smith con su obra  La riqueza de las naciones (1776), donde realiza un profundo análisis de los procesos de creación y distribución de la riqueza. La tesis central de este escrito es que la mejor forma de emplear el capital en la producción y distribución de la riqueza es aquella en la que no interviene el gobierno.

David Ricardo: Pensaba que el crecimiento de la población provocaría una escasez de tierras productivas; su teoría de la renta está basada en la productividad de la tierra, considerando que la misma contenía un carácter limitado y que tendría un crecimiento a largo plazo.

Thomas Malthus: Plantea que la población tiende a crecer más rápidamente que la oferta de alimentos disponible para sus necesidades. Uno de los principales trabajos de este autor es la Investigación sobre la naturaleza y progreso de la renta (1815).

John Stuart Mill: Defendió aquellas prácticas que creía más acordes con la libertad individual, y recalcó que la libertad podía estar amenazada tanto por la desigualdad social como por la tiranía política.su teoría de los limites del crecimiento planteaba que el uso irracional de los recursos naturales llegarían al limite de un estado estacionario. Además advirtió de los futuros  rendimientos decrecientes en la agricultura.

 Jean Baptiste Say: En su  ley económica denominada “ley Say”, plantea que todo lo que se produce puede ser vendido a un precio conveniente, siendo la producción la que abre naturalmente el mercado a los productos.

Podemos decir  que la escuela clásica se centra en el poder de mercado con vías al crecimiento y la innovación desviándose un poco del crecimiento a la largo plazo de la economía.

Los economistas clásicos mantuvieron la Naturaleza como un objeto pasivo e incómodo que se suponía acabaría frenando el crecimiento económico y haciendo desembocar el sistema hacia el inevitable “estado estacionario”, manteniendo todavía una noción de producción que permanecía cargada de materialidad y exigía distinguir entre  actividades “productivas” e “improductivas”. (Naredo, 1999)[5]

1.4.1 Aportes metodológicos de Karl Marx (1818-1883) y Federico Engels (1820-1895) al tratamiento de la problemática ambiental.

Los estudios de K. Marx y Federico Engels relacionados con la “economía de la naturaleza” son notables en el desarrollo del pensamiento económico ambiental.

A pesar de que algunos tildan a los aportes de Marx cubiertos de un carácter antropocéntrico, desde nuestro punto de vista reflejamos en el siguiente acápite, como Marx aborda varios elementos en El Capital y otros escritos que lo hacen tener un pensamiento sistémico e integrador durante el desarrollo de su teoría, no solo muestra la explotación a la cual es sometida el hombre sino que vincula con este análisis algunos factores vinculados a la tríada naturaleza-hombre-sociedad*, además de su gran aporte en la teoría del valor y el descubrimiento de la ley fundamental del capitalismo: “Ley de la plusvalía”.

Algunos artículos publicados demuestran el interés de Marx por la naturaleza: “La concepción materialista de la naturaleza (Cap.I) de Marx que, según Foster, se forja en una dependencia mucho más esencial y directa con respecto al materialismo de Epicuro de lo que, incluso quienes han estudiado la Tesis doctoral de Marx, han llegado a reconocer, lleva, por un lado, a fijar la atención en la identificación entre vida, naturaleza y tierra (La verdadera cuestión terrenal, Cap.II) que puede servirnos para concretar la preocupación de Marx cuando, siendo redactor jefe de la Gaceta Renana, escribe un artículo titulado “Debates en torno a la Ley sobre los Robos de Madera. Pero, por otro lado, la concepción materialista de la naturaleza de Marx, converge dialécticamente, como es sabido, con su concepción materialista de la historia (Cap. IV) para configurar un concepto clave en el análisis marxista como es el de metabolismo (Stoffwechsel) de sociedad y naturaleza (Cap. V). [6]

Además señala el autor en su análisis a la tesis doctoral de Marx: “Y aún más clave es el conocido concepto de fractura metabólica que Marx acuña para designar los efectos del sistema capitalista sobre la interacción metabólica referida entre naturaleza y sociedad. Es decir, el sistema capitalista, con la división del trabajo y el antagonismo entre ciudad y campo sobre los que se va desarrollando, genera la alienación más básica y fundamental del ser humano con respecto a la tierra que es además, (…), “condición sine qua non del sistema capitalista” (p.268) y que, a su vez, fractura o interrumpe el metabolismo de sociedad y naturaleza. Este planteamiento, que sería lo que podríamos llamar “vertiente crítica” de la ecología de Marx, y que recoge el análisis que, según J. B. Foster, hace Marx de la insostenibilidad, es ya, para nuestro autor, suficientemente revelador de la presencia en Marx de una clara “conciencia ecológica”. [7]

Y continúa explicando: “Mientras existan hombres, la historia de la naturaleza y la historia de los hombres se condiciona mutuamente”[8]. Con esta visión dialéctica de la naturaleza como “cuerpo inorgánico del hombre”, desarrollada ampliamente en El Capital, Marx, al igual que había hecho con la economía, introdujo la política, entendida esta como las actividades de los hombres divididos en clases y enfrentados entre sí por las contradicciones que dicha división conlleva, en el ámbito de la ecología.

Marx hace dos distinciones del trabajo (abstracto y concreto), además de una profunda investigación de la División Social del Trabajo, adopta a realizar un análisis del trabajo útil y el metabolismo trabajo-naturaleza, señala en el Capital: Como creador de valores de uso, como trabajo útil, pues, el trabajo es, independientemente de todas las formaciones sociales, condición de la existencia humana, necesidad  natural y eterna de mediar el metabolismo que se da entre el hombre y la naturaleza, y , por consiguiente, de mediar la vida humana.[9]

En su   teoría de la renta del suelo,   analiza cómo la superficie del mismo está limitada, a través de la propiedad privada vigente en el sistema de producción los capitalistas se apropian de gran parte de extensiones de tierra para ser dueños de productores y que estos últimos no sean los propietarios de lo que producen. Empleando un método dialéctico- materialista, de lo abstracto a lo concreto, examina lo general a todas las  formas de renta presentes en el modo de producción capitalista, para después concretizarlas. La primera renta, denominada “Renta Diferencial I” se origina fundamentalmente por factores naturales, mientras que la segunda exige inversiones adicionales de capital. La Renta Diferencial II según apunta Marx, no es más que una expresión distinta de la renta diferencial I, pero que íntimamente coincide con ella, teniendo en cuenta su causalidad, génesis y base.

Engels 

Si nos detenemos a realizar un estudio de las principales obras de Engels observamos que en todas se ocupa un espacio para abordar el tema de la naturaleza y el hombre, en su genial obra: Dialéctica de la Naturaleza pone en claro su intención sobre la naturaleza.

Engels aborda en El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre (1876), el naturalismo que sirve como fundamento a una crítica de la actividad depredadora humana sobre el ambiente:
“No debemos presumir demasiado nuestras victorias humanas sobre la naturaleza. Por cada uno de estas victorias, la naturaleza toma venganza sobre nosotros. Es verdad que cada victoria dada, tenemos en primera instancia, los resultados esperados, pero en segunda o tercera instancia son efectos diferentes, inesperados, que anulan demasiado a menudo los primeros. La gente que, en Mesopotamia, Grecia, Asia Menor y en otras partes, destruyeron los bosques para conseguir tierras cultivables, nunca imaginó que mientras los eliminaban, acababan con los centros de colección y depósitos de humedad, poniendo las bases para el estado desolado actual de esos países. Cuando los italianos de los Alpes cortaron los bosques de pinos de la parte sur, tan queridos por la parte del norte, no tenían la menor idea de que mientras actuaban así cortaron las raíces de la industria lechera de su región; y menos aún preveían que se privaron de ese modo de las fuentes de agua para la mayor parte del año (…). Los hechos nos recuerdan a cada paso que no reinamos sobre la naturaleza como un conquistador reina sobre un pueblo extranjero, como alguien que está fuera de la naturaleza, sino que nosotros pertenecemos a ella con nuestra carne, nuestra sangre, nuestro cerebro, que nosotros estamos en su seno y que todo nuestro dominio en ella reside en la ventaja que tenemos sobre el conjunto de las otras criaturas es la de conocer sus leyes y poder servirnos de ellas juiciosamente.”[10] Las palabras de Engels apuntan a reiterar un pensamiento puramente sistémico e integrador del tema naturaleza-hombre, generalmente en todas sus obras clásicas tomaba parte para mostrar su interés en preservar la vida en el planeta.

Poseía algunos conocimientos sobre la energética elemental de la fisiología humana y sostuvo con Serhii Podolinsky[11]  a partir de 1870 una correspondencia en este campo, que ha sido sujeta a muchas conjeturas, sobre todo por las cartas que al respecto cruzó con Marx analizando su contabilidad energética. (el valor energético de los fertilizantes y de otros medios auxiliares, cosa muy difícil de calcular). Establecer un presupuesto energético era posible solamente en las ramas más primitivas de la producción como la caza y la pesca, puesto que en la agricultura se debía incluir ya entre los gastos de energía.

Engels señalaba en el Anti-Dühring: Si nos paramos a pensar sobre la naturaleza, o sobre la historia humana o sobre nuestra propia actividad espiritual, nos encontramos, de primera intención, con la imagen de una trama infinita de concatenaciones y mutuas influencias en la que nada permanece lo que era ni cómo y dónde era, sino que todo se mueve y se cambia, nace y caduca.[12]

1.5 Paradigma actual de la economía ambiental: La escuela neoclásica. 

La escuela marginalista, según expresa E. Roy Weintraub,  se basa en tres cuestiones, sin embargo algunas ramas de la teoría neoclásica pueden tener distintas aproximaciones:

  1. Las personas tienen preferencias racionales hacia los resultados que pueden ser identificados y asociados con un valor.
  2. Los individuos maximizan la utilidad y las empresas maximizan la ganancia.
  3. Las personas actúan independientemente con base en información completa y relevante.

Dentro de los economistas neoclásicos se encontraron:

  • La llamada escuela austriaca, está representada por Carl Menger (1840-1921), Eugen Von Bohm Bawerk (1851-1914) y F. Von Wieser (1851-1926).
  • La escuela matemática, conocida también como la escuela de Lausana, por la ciudad suiza, fue representada por León Walras (1834-1910) junto con Wilfredo Pareto (1848-1923).
  •  En la escuela inglesa, conocida también con el nombre de Cambridge, surgieron, Alfred Marshall (1834-1910) y Stanley Jevons (1835-1882).

De forma sintetizada haremos un breve resumen de las principales teorías de los pensadores anteriores. Siempre reiterando su “afán separatista” del mundo natural y físico.

Menger es considerado el fundador de la escuela austriaca, utiliza la psicología para investigar temas económicos. Desarrolla el aspecto teórico sobre la formación de los precios a partir de la investigación de las necesidades humanas. Con respecto a la utilidad dice que lo más importante no es la utilidad en general de los bienes, sino la utilidad de un bien específico para una necesidad en concreto, la fuente del valor económico es la relación entre una necesidad y los bienes disponibles. Se diferenció de sus contemporáneos cuando señala que el análisis económico debería partir del análisis de las necesidades humanas y de las leyes que determinan la utilización de los recursos disponibles para satisfacerlas.

León Walras aporta la aplicación de las matemáticas a la economía, demostrando que es posible usarlas en la teoría económica porque es un método útil de razonamiento ordenado y secuencial, que proporciona técnicas que expresan las relaciones económicas en forma simple. La economía es una secuencia de mercados interdependientes, en los que la oferta, la demanda, y el precio se influencian entre si.

El enfoque de Jevons es considerado como psicológico y hedonista, relacionando la actividad económica con el placer y el dolor, aumentar el primero y disminuir el segundo era lo importante. Considera que los hombres tratan de satisfacer sus necesidades con el mínimo de esfuerzo. La utilidad es definida como la cualidad de satisfacer una necesidad, y varía en sentido inverso a la escasez, mientras más abundante es un bien su utilidad es menor y, mientras más escaso es ese bien, su utilidad es mayor. Es uno de los fundadores de la teoría de la utilidad marginal. Por otra parte Marshall refleja en su teoría  consideraciones sobre la población de más bajos ingresos, tratando de enseñar economía a los empresarios para mejorar las condiciones de vida de todos, la economía debería terminar con la pobreza como uno de sus principales objetivos. También considera que el sistema de libre empresa es sano y eficiente.

El método del equilibrio parcial como un instrumento sistemático de investigación y análisis, es una de las tantas aportaciones de este pensador. En el análisis del valor y la distribución, sostiene, al igual que sus antecesores, que la naturaleza humana se mueve en torno al placer y al dolor, e intenta medirlos con fines de precisión teórica. La economía es una ciencia que estudia la conducta de los agentes económicos cuyas decisiones tendrán un efecto.

Serían los economistas llamados “neoclásicos” de finales del siglo XIX y principios del XX, los que acabaron vaciando de materialidad la noción de producción y separando ya por completo el razonamiento económico del mundo físico, completando así la ruptura epistemológica que supuso desplazar la idea de sistema económico, con su carrusel de la producción y el crecimiento, al mero campo del valor, donde seguiría girando libremente, hasta que las recientes preocupaciones ecológicas o ambientales demandaron nuevas conexiones entre lo económico y lo físico.[13]

El predominio del enfoque mecánico y causal redujo el campo de estudio de la economía solo a aquellos objetos que se consideraban directamente útiles para el hombre en sus actividades e industrias, no contaban para nada las relaciones sociales de producción; como si las materias primas no se transformaban para su futuro uso en el proceso productivo;  y de ahí surgían esencialmente las contradicciones capitalistas, por supuesto que para los marginalistas no era esta cuestión a tratar. Se trasladaron hacia un análisis económico libre de historicismo, más hacia el campo de las ciencias físicas. En resumen, vinculado al estudio de los costos y beneficios, de cómo maximizar las ganancias de lo capitalistas.

Es evidente hasta en la propia extensión del presente apartado, que para los autores neoclásicos el tema de la naturaleza, en su generalidad, quedaba prácticamente ignorado.

Walras no comulgaba con ese mutualismo providencial de los fisiócratas y hablaba ya, en su famoso tratado (1874), de “malas hierbas” y “alimañas” a eliminar, porque atentaban contra esa utilidad directa, o que Jevons señalaba taxativamente que los recursos naturales no formaban parte de la ciencia económica ya que solo podían ofrecer utilidad potencial. La idea de que tanto la Tierra como el Trabajo, eran sustituibles por Capital, permitió cerrar el razonamiento económico en el universo del valor haciendo abstracción del mundo físico, al considerar el Capital como el factor limitativo último para la producción de riqueza.[14] 

Conclusiones.

  • A través del análisis del pensamiento de Aristóteles se pudo observar su concepción integradora del mundo natural y económico.
  • William Petty es considerado por los pensadores contemporáneos como un teórico integrador de lo social con la naturaleza, además que realiza su análisis a partir de los productos que brinda la  tierra.
  • Los fisiócratas fueron capaces de mantener la preocupación por la base físico – natural sobre la que se asienta, para ellos el ser humano es capaz de acrecentar y controlar a voluntad la producción mediante el trabajo, con la ayuda de la ciencia.
  • La escuela clásica se centra en el poder de mercado con vías al crecimiento y la innovación desviándose un poco del crecimiento a la largo plazo de la economía.
  • La escuela neoclásica separa por completo el mundo físico del razonamiento económico, además de postular que tanto tierra como trabajo eran sustituibles por Capital y desplazan de la idea de sistema económico al mero campo del valor. 

Bibliografía.

  • Castillo Lozano Jesús. La verdadera cuestión terrenal. El Búho, Revista Electrónica de la Asociación Andaluza de Filosofía. 1997.
  • Colectivo de autores. “Historia de las doctrinas económicas”. Tomo II Parte I y II. Editorial Ciencias Sociales.
  • Engels. F. Anti-Dühring. Editorial Pueblo y Educación. 1894.
  • Herrerías Armando. Fundamentos para la Historia del Pensamiento Económico. 5ta edición. Editorial Limusa, S.A. de C.V.
  • Lowy Michael .Progreso destructivo: Marx, Engels y la ecología  Publicado en J. M. Harribey & Michael Löwy ed., Capital contre nature, PUF. 2003.
  • Naredo, J M, 2004. La economía en evolución: invento y configuración de la economía en los siglos XVIII – XIX y sus consecuencias actuales. Publicado en Manucrits. Revista d’Història Moderna, Universidad Autónoma de Barcelona, 2004, nº 22 (ejemplar dedicado a: “Pensamiento económico y científico en la época moderna”).
  • Naredo,J.M.1999 Economía y Sostenibilidad: La economía ecológica en perspectiva, Ciclo de Conferencias sobre Sociedad y Sostenibilidad, Palma de Mallorca.
  • Mora Jiménez Henry & Hinkelammert Franz. J. Hacia una economía para la vida: Preludio a una reconstrucción de la economía. Editorial tecnologica de Costa Rica. 2008.
  • Marx, C.  1965. El Capital. Tomo I, Capítulo I.
  • Tesis Doctoral de   Mayra Casas Vilardell. Directora del Centros de Estudios  sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales (CEMARNA).

* En realidad, Petty, cuando establece una ¨<< relación de igualdad >>entre el trabajo y la tierra, presenta la tierra que se vende libremente como una renta capitalizada; es decir, Petty no habla aquí de la tierra como material de la naturaleza con el que está relacionado el trabajo real. Historia de las Doctrinas Económicas. Karataev, Ryndina, Stepanov y otros. Editorial Pueblo y Educación. 1979. pp118.

[1] Historia de las Doctrinas Económicas. Karataev, Ryndina, Stepanov y otros. Editorial Pueblo y Educación. 1979. pp118.

[2] Citado en: Fundamentos para la Historia del Pensamiento Económico. Armando Herrerías. 5ta edición. Editorial Limusa, S.A. de C.V. p.77.

[3] Naredo, J M, 2004. La economía en evolución: invento y configuración de la economía en los siglos XVIII – XIX y sus consecuencias actuales. Publicado en Manucrits. Revista d’Història Moderna, Universidad Autónoma de Barcelona, 2004, nº 22 (ejemplar dedicado a: “Pensamiento económico y científico en la época moderna”), p. 83-117.

[4] Tomado de la Tesis Doctoral de   Mayra Casas Vilardell. Directora del Centros de Estudios  sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales (CEMARNA).

[5] Naredo,J.M.1999 Economía y Sostenibilidad: La economía ecológica en perspectiva, Ciclo de Conferencias sobre Sociedad y Sostenibilidad, Palma de Mallorca, p.4.

* Consideramos que durante la investigación de Marx  se muestran a la   sociedad y la  economía como bases para entender el sistema capitalista en su época, además agregamos que es meritorio, pues  se debe entender  primero el propio hombre a sí mismo, para después entender a la naturaleza.

[6] Castillo Jesús Lozano. La verdadera cuestión terrenal. El Búho, Revista Electrónica de la Asociación Andaluza de Filosofía. 1997.

[7] Ibídem.

[8] Citado en Michael Lowy .Progreso destructivo: Marx, Engels y la ecologíPublicado en J. M. Harribey & Michael Löwy ed., Capital contre nature, PUF. 2003.

[9] Marx, C.  1965. El Capital. Tomo I, Capítulo I, p.53.

[10]Citado en Michael Lowy .Progreso destructivo: Marx, Engels y la ecologíPublicado en J. M. Harribey & Michael Löwy ed., Capital contre nature, PUF. 2003.

[11] Sobre este autor se pudiera abordar con más profundidad, pero no pretendemos abordarlo de este modo en el siguiente trabajo, lo dejaremos para una investigación más amplia en la problemática del pensamiento ambiental, destacar la trascendencia  de sus reflexiones en el tema ecológico que dieron pie a establecer  correspondencia entre Engels y Marx, despertando en estos el interés hacia el tema. Podolinsky agrega como el trabajo podía incrementar “la acumulación de energía sobre la Tierra”.

[12] Engels. F. Anti-Dühring. Editorial Pueblo y Educación. 1894. p76.

[13] Naredo, J M, 2004. La economía en evolución: invento y configuración de la economía en los siglos XVIII – XIX y sus consecuencias actuales. Publicado en Manucrits. Revista d’Història Moderna, Universidad Autónoma de Barcelona, 2004, nº 22 (ejemplar dedicado a: “Pensamiento económico y científico en la época moderna”), p. 83-117.

[14] Ibídem.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Hernández Brito, Diana: "Evolución del pensamiento económico en la problemática ambiental" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, febrero 2014, en http://caribeña.eumed.net/pensamiento-economico/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.