CARACTERIZACIÓN DE LOS CONVENIOS PORCINOS DE CEBA EN EL MUNICIPIO BARAGUÁ

RESUMEN
La investigación se desarrolló con el objetivo de caracterizar la producción porcina por convenios de ceba en el sector no especializado del municipio Baraguá. Se evaluaron un total de 13 productores de ceba con 54 convenios a partir de pre-ceba y 18 convenios a partir de destetes, durante el periodo 2005 – 2011, con una masa total entregada a los productores de 6745 precebas y 1615 destetes provenientes de las unidades de cría de la Empresa Porcina de Ciego de Ávila. Para el análisis estadístico se utilizó el paquete SPSS, versión 15.0 para Windows. Los productores tienen un elevado nivel cultural y experiencia en la producción porcina. De acuerdo al manejo del rebaño se obtuvo que la mayoría de los productores emplean genotipos mejorados, ofrecen los alimentos a los cerdos tres veces al día, empleando pienso de convenio y otras fuentes alternativas. Los alimentos más utilizados por los productores son el maíz (92,3%), la soya (84,6%), miel (76,9%), pescado y plátano (61,5%) y la yuca (53,8%). La variante del convenio de ceba a partir de destetes es más viable para la Empresa Porcina, la que se ahorra los costos fijos de producción.

INTRODUCCIÓN

En estos tiempos la demanda de proteína animal se ha incrementado como consecuencia del aumento de la población mundial y la búsqueda de alternativas y tecnologías de explotación animal ajustadas a estas condiciones, las que indican que son los cerdos los animales más idóneos para ser explotados en cualquier medio (FAO, 2003). Dada su característica prolífera y su capacidad de adaptación a diferentes condiciones de manejo y alimentación no convencional, se convierte cada vez más en la principal fuente de proteína animal para el consumo humano (Delgado, 2003). Este incremento de la producción de cerdos debería estar acompañado de factores como bienestar animal, bajo impacto ambiental y sustentabilidad (González, 2005).

El cerdo está considerado una de las especies más antiguas en brindar su ayuda al hombre como portador proteico de fácil crianza y reproducción acelerada. Está llamado a desempeñar una función protagónica en la producción de carne de los países templados y tropicales, puesto que una cerda puede producir entre 1,5 y 2 t de carne en pie al año (Muñoz et al., 2003).

Desde la década de los años 50 del siglo pasado y particularmente en los últimos años, la producción porcina constituye un importante eslabón en el balance alimentario del hombre (Pérez, 2005). En Cuba la carne de cerdo ha formado parte importante en la dieta desde que fue introducida por los españoles  hace más de 400 años (Calderín, 2003). Con el paso del tiempo se ha arraigado en el gusto de los consumidores de forma inigualable (Araujo y Hurtado, 2001).

En nuestro país, la producción de carne es el objetivo principal, tratando de lograr con animales mejorados genéticamente, un aumento en la eficiencia de la producción, optimizando sus caracteres productivos y reproductivos (Castro, 2005).

El Ministerio de la Agricultura de Cuba brinda una atención especial al desarrollo de la actividad porcina tanto en la pequeña y mediana escala, como los sistemas de producción intensiva (Pires et al., 2007).

La crianza porcina en Cuba tiene un segmento de suma importancia que aporta cada año más del 50% de la producción de carne de cerdo que es el sector campesino y cooperativo no especializado, basado en convenios con la empresa porcina, con explotaciones de mediana y pequeña escala. Estos porcicultores con contratos con las Empresas Porcinas se capacitan e implementan las buenas prácticas para la crianza porcina, adecuadas al sector no especializado, a través de normas técnicas y la experiencia del productor campesino (Fariñas y Pérez, 2008).

Objetivo: Caracterizar la producción porcina por convenios de ceba en el sector no especializado del municipio Baraguá.

 MATERIALES Y MÉTODOS

El presente trabajo se desarrolló en el municipio Baraguá, evaluando los convenios de la Empresa Porcina con el sector no especializado durante el periodo 2005 – 2011. El mismo recoge la información de los convenios de ceba a partir de cerdos de pre-ceba y destete.

Se evaluaron un total de 13 productores de ceba con 54 convenios a partir de pre-ceba y 18 convenios a partir de destetes, con una masa total entregada a los productores de 6745 precebas y 1615 destetes provenientes de las unidades de cría de la Empresa Porcina de Ciego de Ávila.

Con el objetivo de realizar el diagnóstico se aplicó una encuesta a los 13 productores (anexo 1) en estudio. La encuesta presentó un total de 33 preguntas, donde se recoge información de aspectos sociales, productivos, ecológicos, económicos y de alimentación.

Matriz de componentes(a)

Variables

Componente

1

2

3

Productor

-,108

,594

-,261

Tipo de Convenio

-,263

,818

,419

Año

,175

,811

,166

Cabezas

,985

,113

,036

PPI (kg)

,331

-,759

-,413

Plan (t)

,985

,113

,036

Real  (t)

,962

,064

,202

Muertes

,712

-,014

-,179

Cbz Finales

,979

,118

,048

PPF (kg)

,026

-,358

,895

GMD (g/d)

-,021

-,387

,892

Para el análisis estadístico se utilizó el paquete SPSS, versión 15.0 para Windows (SPSS Inc., 2001), realizándose un análisis de componentes principales para determinar la variabilidad de cada componente, análisis de frecuencia para determinar la frecuencia entre los componentes y análisis de comparación de medias.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En el anexo 2 se muestra el análisis de componentes principales, donde se extraen 9 componentes, de los cuales los tres primeros son los de mayor influencia, estos extraen el 84,06% de la varianza total, con lo que se explican las principales características de la producción porcina por convenios de ceba a partir de precebas y destetes en el municipio Baraguá.

Los productores por convenios con la empresa porcina son en su mayoría campesinos que se dedican a varias actividades agrícolas, aunque algunas entidades estatales no especializadas también realizan este tipo de convenios, además de que el 100% de los dueños o responsables de los convenios son hombres. En la figura 1 se muestra el elevado nivel cultural de los productores, dado que el 45,45% tiene noveno grado y el mismo porcentaje entre doce grado, técnico medio y universitario. Estos resultados son similares a los obtenidos por Marrero (2009), en un estudio similar para este municipio.

No existe diferencia para la edad promedio de los productores (51,91 años), lo que coincide con lo reportado por Zapata et al. (2007) (52 años) y Marrero (2009) (50,5 años).

La experiencia de los productores en la cría de cerdos muestra una media de 6,5 años, resultado inferior al obtenido por Marrero (2009), quien obtuvo 8,18 años, lo que evidencia el incremento de nuevos productores en la concertación de contratos con la Empresa Porcina.

El 36,36 % de los productores recibe ayuda de familiares y el 45,45 % de otras personas, mientras que el 18,18% no recibe ayuda (Figura 2). Esto difiere de lo reportado por Zapata et al. (2007), quienes destacan que el 48 % de los productores en Argentina recibe ayuda de familiares.

De acuerdo a la información obtenida en la encuesta realizada a los productores que tienen convenios con la Dirección Territorial Porcina de Baraguá, perteneciente a la Empresa Porcina Ciego de Ávila, las instalaciones para los animales son rústicas, pero con un mínimo de requisitos para la cría estabulada, como lo son el agua a voluntad, por el sistema de tetinas; el destino de residuales a lagunas de oxidación y agua proveniente de pozos; entre otros. Requisitos estos avalados por el CITMA y otras entidades encargadas, como Recursos Hidráulicos, etc.

En la producción por convenios de ceba se emplean genotipos mejorados, con cerdos comerciales. Esto se debe a las políticas de la empresa porcina, que tienen como principal objetivo mejorar genéticamente los rebaños porcinos, lo cual difiere de la producción de traspatio, donde aproximadamente el 74 % de los criadores tiene cerdos criollos, particularmente los campesinos y en zonas montañosas o menos fértiles (Camejo, 2004). Otros autores como Olazabal (2000), en la ciudad de Camagüey, Sarría (1997) en Panamá y Sanginez et al. (2001) en la comunidad Blanca Flor en México, refieren la presencia de razas criollas en la producción de traspatio.

En el figura 3 se muestra el horario de suministro de alimentos, donde se puede observar que el 90,9% de los productores ofrecen alimentos tres veces al día y 9,1% dos veces, coincidiendo estos últimos con el Manual de Crianza Porcina (IIP, 2008). Estos resultados difieren de los obtenidos por Marrero (2009), quien reportó que los productores ofrecían los alimentos dos veces al día.

En cuanto al peso promedio de entrega entre los convenios de preceba y destete (Figura 4), no se encontraron diferencias significativas. Aunque los resultados fueron ligeramente superiores en los convenios de destete, ambos son comparables con lo que reporta el IIP (2007), en la metodología de clasificación de unidades porcinas según los indicadores productivos, donde evalúan de excelente el peso final de la ceba con valores de > 93.0 Kg en las granjas integrales y > 95.0 Kg en los cebaderos. Estos valores son superiores a los obtenidos por Marrero (2009) para los convenios de ceba a partir de precebas, promediando entonces 83,8 kg por animal entregado.

En el caso de la mortalidad en los convenios de ceba, se muestran diferencias significativas (Sig. P≤0.01) entre los provenientes de preceba y destete, siendo este último muy favorable con un 3,7% de índice de mortalidad (Figura 5).

Todos los productores encuestados señalaron que emplean fuentes de alimentos alternativos, además del pienso de convenio, lo que les permitió hacer un uso más racional del pienso de convenio.

En el caso particular de las explotaciones porcinas, el alimento balanceado representa del 70 al 80% de los costos de producción, por lo que una reducción en dichos costos resultaría de mayor utilidad para los productores (Contino et al., 2008).

El aporte de una parte importante de los alimentos para la cría y engorde de los cerdos es el principal aspecto que caracteriza a los convenios porcinos de la Empresa Porcina con el sector no especializado. Los productores en el municipio Baraguá en un 84,6% producen los alimentos que van a suministrarle a los animales durante el periodo de ceba (Figura 6). Además, todos los productores incluyen alimentos que no se producen en la finca, principalmente el 15,4% de ellos que no siembran alimentos para animales, ya sea por escacez de tierras o por no tenerlo incluido en su planificación productiva.

Son diversos los alimentos que ofrecen los productores para suplir las necesidades de los alimentos, además de lo establecido en los convenios. Se destacan el maíz (92,3%), la soya (84,6%), miel (76,9%), pescado y plátano (61,5%) y la yuca (53,8%) como los más utilizados por los productores, tanto para los convenios de precebas como para los de destete.

Con respecto a las enfermedades se obtuvo que la disentería (23,6%), neumonía (16,7%) y el edema (15,3%) son las que más afectan a los convenios en el municipio. Sanginés et al. (2001) y Olazábal (2000), reportan predominio del parasitismo sobre la neumonía y de esta sobre el resto de las enfermedades.

En cuanto al diagnóstico de las enfermedades hay que destacar que los criadores, independientemente del grado de experiencia adquirido, diagnostican empíricamente a la par que los médicos veterinarios, lo que coincide con lo reportado por Camejo (2004), no obstante hay que destacar que puede incurrirse en errores graves de diagnóstico pues la mayoría de los productores no están capacitados para emitir diagnósticos.

Camejo (2004), plantea que el 80 % de los productores encuestados utilizan el agua proveniente del acueducto para la limpieza e higienización de los corrales, lo que difiere de lo encontrado en el municipio Baraguá, donde el 100 % de los productores por convenios emplea agua proveniente de pozos, lo que es un requisito indispensable en las normativas para la aprobación de los convenios.

La crianza de cerdos genera grandes cantidades de residuales muy contaminantes para el ambiente, pero con altos niveles de nutrientes. Estos son utilizados como fertilizantes para cultivos terrestres, aunque su uso excesivo puede conllevar a la contaminación de las aguas internas y provocar un deterioro de los suelos (García, 2004).

Escandell et al., (1989), plantearon que los desechos porcinos poseen una alta concentración de materia orgánica contentiva de un alto grado de patógenos virales, bacterianos y parásitos que pueden constituir un riesgo considerable para la salud humana, por tanto, estos pudieran ser tratados para producir un efluente líquido y/o sólido para diferentes propósitos: compost, abonos, alimentos para otras especies, así como para su misma especie y biogás. Con respecto a este último aspecto Barreto (1999) realizó estudios indicativos de que para obtener un metro cúbico de biogás se necesitaban las excretas de nueve cerdos, con lo cual se pudiera realizar la cocción de los alimentos requeridos para 3 ó 4 personas cada día, sin contaminar el medio ambiente, produciendo abono de alta calidad o sustrato para la cría de lombrices.

El total de animales y carne entregada por los convenios de ceba a partir de precebas y destetes, según la venta a precio oficial y diferenciado, se puede observar en el anexo 3.

El total de animales entregados le arrojó un monto total de ingresos de $ 4,161,657.89 a los convenios de preceba y $ 1,188,971.4 a los de destete, por lo que se lograron ingresos de $ 5,350,629.29 (Tabla 1).

Tabla 1. Análisis económico de los convenios de ceba.

Tipo Convenio

Ingresos Precio Oficial (millones)

Ingresos Precio Diferenciado (millones)

Ingresos
Totales (millones)

Preceba

$ 1,35

$ 2,80

$ 4,16

Destete

$ 0,31

$ 0,87

$ 1,18

Total

$ 1,67

$ 3,68

$ 5,35

La determinación de los costos de producción es de gran importancia para la toma de decisiones correctivas, que permitan mantener a las empresas con márgenes aceptables de utilidad, que faciliten tener recursos económicos ahorrados para enfrentar las crisis del mercado de la industria porcina (Huerta, 2004).

Dentro de los costos de producción existen los costos fijos y los variables de manera que independientemente del nivel de producción los gastos fijos son los mismos. Estos gastos fijos corresponden a: mano de obra, depreciación de instalaciones, gastos operarios, pago de intereses por financiamiento (Huerta, 2004). Para la Empresa Porcina la variante de los convenios de ceba a partir de destetes se constituye en la alternativa más viable, ya que a pesar de que los resultados productivos son similares a los convenios de precebas, esta se evita los costos fijos que genera la producción de precebas, independientemente de que se garantice a los productores el 100% del alimento para esta etapa.

CONCLUSIONES

  1. Los productores tienen un elevado nivel cultural y experiencia en la producción porcina.
  2. De acuerdo al manejo del rebaño se obtuvo que la mayoría de los productores emplean genotipos mejorados, ofrecen los alimentos a los cerdos tres veces al día, empleando pienso de convenio y otras fuentes alternativas.
  3. Los alimentos más utilizados por los productores son el maíz (92,3%), la soya (84,6%), miel (76,9%), pescado y plátano (61,5%) y la yuca (53,8%).
  4. La variante del convenio de ceba a partir de destetes es más viable que la de preceba para la Empresa Porcina, la que se ahorra los costos fijos de producción. 

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Pérez Ruenes, Never,Hernández Sosa, Norberto y Suárez Sarmiento, Mayelín: "Caracterización de los convenios porcinos de ceba en el municipio Baraguá" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, mayo 2013, en http://caribeña.eumed.net/porcinos-ceba/

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