POTENCIACIÓN DEL AUTODESARROLLO COMUNITARIO, UNA MIRADA DESDE LA REALIDAD VENEZOLANA

RESUMEN
En el presente trabajo se hace énfasis en el desarrollo social, específicamente el autodesarrollo comunitario. Se toma como antecedente práctico el desarrollo comunitario en Cuba, partiendo de la premisa de la construcción del socialismo, y la forma de lograrlo a partir de las potencialidades de cada Consejo Popular, haciendo un análisis valorativo de sus fortalezas y debilidades para así lograr el objetivo de potenciar el autodesarrollo de los consejos comunales en la República Bolivariana de Venezuela. El procedimiento que se propone es una investigación acción participación transformativa (IAPT) mediante la conformación de espacios de reflexión para la participación de los voceros y voceras de los consejos comunales en los procesos de autodesarrollo, lo cual ha de propiciar un aprendizaje de éstos a pensar, problematizar, concertar, convivir con las diferencias, negociar conflictos para lograr consensos desarrolladores, formar una postura ética y promover valores humanistas conducentes a desplegar procesos de autodesarrollo para la auto transformación social en el sentido del desarrollo humano integral emancipatorio, encaminado al despliegue de las potencialidades propias de cada comunidad.
Palabras Claves: Autodesarrollo comunitario – Consejos Comunales – Desarrollo Humano Integral – Potencialidades.

ABSTRACT
In this paper the emphasis is on social development, specifically community self. Was taken as practical background community development in Cuba, on the premise of building socialism, and how to do it from the potential of each People’s Council, making an evaluative analysis of their strengths and weaknesses in order to achieve the objective to enhance the self-development of community councils in the Bolivarian Republic of Venezuela. The proposed procedure is a transformative participation action research ( IAPT ) through the creation of spaces for the participation reflective of the spokespersons of the community councils in the process of self-development, which is to promote learning of them to think, problematize, arrange , living with differences , negotiate conflicts to achieve consensus developers, forming an ethical and humanistic values promoting processes conducive to self- deploy for self social transformation within the meaning of emancipatory integral human development , aimed at deploying potential of each community.
Keywords: Community Self-Development – Community Councils – Integral Human Development – Potentials.

INTRODUCCIÓN

Cuando en realidad se trata de combinar teoría y práctica se percibe que aunque la práctica se subordine a la teoría, ambas siguen un comportamiento independiente en función del lugar donde se manifiesten. Unas veces la primera es causa, antecede a los acontecimientos; otras, aparece como efecto de la reflexión sobre los acontecimientos cotidianos; también, y  en dependencia de las circunstancias y el tiempo, pueden actuar de forma simultánea. Es en estas últimas condiciones que nace, un intento de reflexión integral sobre el pasado y presente dirigido a esclarecer en un escenario, las condiciones reales y  concretas que facilitan el desarrollo.

Cuando se hace referencia al término desarrollo se advierte una marcada intensión, a través de la historia de la humanidad, que se considera como la acción por alcanzar estadios mayores en pos de mejorar condiciones económicas, políticas, culturales y sociales de un país.

En el orden mundial existe el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, cuya sigla es PNUD, es el organismo que se dedica a elaborar la medición conocida como Índice de Desarrollo Humano (IDH). Esta estadística que sirve como indicador del estado de una sociedad tiene en cuenta factores como la expectativa de vida saludable desde el momento del nacimiento, el nivel de alfabetización de la población adulta y de matriculación en las escuelas y la riqueza económica que se refleja en el Producto Bruto Interno (PBI).[1]

En Venezuela, país latinoamericano que construye un sistema social basado en los principios del socialismo, nace del proceso de parlamentarismo social de calle, la Ley de los Consejos Comunales. En términos muy sencillos un consejo comunal es un medio de participación ciudadana, un mecanismo de participación popular; cuyo objeto central es que el pueblo ejerza directamente la gestión de las políticas públicas y proyectos.[2]

En el presente trabajo se hace énfasis al desarrollo social, específicamente al autodesarrollo comunitario. Para ello se tomará como antecedentes prácticos el desarrollo comunitario en Cuba, partiendo de la premisa de la construcción del socialismo, y la forma de lograrlo a partir de las potencialidades de cada Consejo Popular, haciendo un análisis valorativo de sus fortalezas y debilidades para así lograr el objetivo general que se plantea: “Potenciar el autodesarrollo de los consejos comunales en la república bolivariana de Venezuela”.

Para dar cumplimiento al objetivo general se proponen como específicos los siguientes:

  • Estudiar teórico y conceptualmente los términos desarrollo, desarrollo social, desarrollo local, consejos populares y consejos comunales.
  • Establecer puntos de concordancia entre consejos populares y consejos comunales.
  • Identificar debilidades y fortalezas en ambos sistemas de participación social.
  • Propuesta de un procedimiento que tribute a la potenciación del autodesarrollo de los consejos comunales.

DESARROLLO

Antes de entrar en materia venezolana se hace oportuno elaborar y someter a debate la realidad cubana y la forma de lograr un desarrollo comunitario a partir de las potencialidades de cada Consejo Popular, como país que se desarrolla al igual que Venezuela en la construcción de un modelo Socialista.

1.1   Cuba y su reto ante el desarrollo comunitario.

No es desconocido para nadie el tema de la Revolución Cubana y la significación que tuvo en la sociedad,  a partir del 1ro de enero de 1959, comenzaron a ponerse en marcha una serie de transformaciones económicas, políticas y sociales que involucraban a grandes masas y colectividades, sin distinción de raza, sexo, edad y género, que marcan un momento importante en la lucha por la erradicación de las desigualdades que históricamente han lacerado a nuestra sociedad, se comenzaba a poner en práctica lo planteado por Fidel Castro en su histórica autodefensa en el juicio del Moncada, conocido como la “Historia me Absolverá”.

En sus tres primeras décadas, la sociedad cubana se caracterizó  por ser una sociedad que en términos de ingresos, consumo y bienestar, llegó a ser bastante homogénea e igualitaria. El logro de estos beneficios facilitó la creación de una sociedad equitativa en términos de derechos sociales, mucho más si  se compara con sus iguales latinoamericanas; y por otra parte, posibilitó que la construcción de la legitimidad y el consenso que disfruta el gobierno cubano se asentara sobre esos pilares.

Ya a finales de la década de los 80, en Cuba se agudizan y comienzan a revelarse algunos problemas internos que hizo tomar la decisión de poner en práctica un proceso de rectificación de errores, que se vio interrumpido por el derrumbe del campo socialista y la política agresiva del gobierno norteamericano, expresada en las leyes Helms-Burton (1996) y Torricelli (1992). Ante esta situación de incertidumbre  por la que comenzaba atravesar nuestro país, el gobierno tomó la decisión de elaborar un paquete de medidas, en aras de paliar la situación de crisis económica, y a su vez mantener la legitimidad y el consenso del poder político que comenzaba a ser resquebrajado producto de la crisis. No solo en el plano económico la situación era compleja sino que en lo social había que buscar alguna estrategia para mantener los niveles y la calidad de vida alcanzada, en la actualidad y después de muchos tropiezos se buscó una solución conjunta[3]: el desarrollo comunitario, con varias experiencias en todo el país.

El desarrollo comunitario en la sociedad cubana no puede desconocer el fundamento económico de la misma, es decir, la relación de las fuerzas productivas con las relaciones de producción. De ahí que la génesis de los fenómenos sociales de cualquier comunidad humana se encuentra en el modo de producción de dicha comunidad. Es importante comprender entonces el reflejo del avance de las fuerzas productivas en las relaciones de producción de la sociedad y cómo esas relaciones favorecen u obstaculizan el desarrollo.

El sistema de relaciones de producción en la transición socialista, desde la base económica es medular para comprender las contradicciones que operan en la economía y la sociedad. También encierra la comprensión de la unidad y diferencias existentes entre la propiedad social y sus distintas formas posibles de existencia y las relaciones de mediación entre el Estado, la sociedad y los individuos. Como es conocido, las relaciones de propiedad con respecto a los medios de producción, constituyen la base del sistema de relaciones sociales de producción que determinan la situación de las clases y grupos sociales de la producción en la distribución, cambio, consumo y el contenido de los intereses económicos.

A partir de los inicios de la década de los 90, Cuba sufre una de las más grandes crisis de toda su historia. Las causas de esta situación hay que examinarlas en una serie de problemas internos que se venían sucediendo desde principios de los años ochenta, donde estos problemas internos que enfrentaba la nación se vieron agudizados por la adversa coyuntura internacional caracterizada por dos factores: la desaparición del sistema socialista europeo y el recrudecimiento del bloqueo impuesto por los Estados Unidos.

Desde el punto de vista económico y social, las medidas para enfrentar la crisis de la economía cubana han provocado modificaciones que han impactado en el proceso de producción, de distribución y redistribución de la riqueza social,  (que de una forma u otra acentúan  diferencias socioeconómicas),  el sistema de intereses económico de la sociedad, así como  ha provocado  movimiento de los sujetos económicos entre los diferentes estratos sociales. En los años 90 el cambio es radical en cuanto a la distribución de los ingresos y se amplía la diferenciación y con ellos las distancias sociales.

Las decisiones de política económica en cuanto a: modificación del sistema de proporciones en la estructura de la producción, el modo tecnológico de producción, así como los cambios en cuanto política fiscal, territorial y del comercio interior y exterior, provocan de una forma u otra modificaciones en  la estructura de la fuerza de trabajo y su demanda, y en los  niveles de ingreso de la población y su distribución.  Las transformaciones en el sistema tributario impactan también sobre los diferentes grupos sociales estableciendo la diferenciación entre los miembros de la sociedad.

Esta estrategia de reformas económicas del gobierno cubano, fue avalada constitucionalmente en las modificaciones realizadas a la Constitución en 1992, tuvo como centros de atención la superación de la situación crítica en que había caído la sociedad cubana, y económicamente se expresó en un cambio paulatino de una economía agro-industrial a una economía de servicios, la adopción de tecnología avanzada en la gerencia de empresas, entrenamiento de los recursos humanos bajo los supuestos del mercado y una mayor autonomía y descentralización en el proceso de toma de decisiones de las empresas comparado con décadas anteriores. Además la adopción de estas medidas significaron la interrupción en la caída de los índices económicos y un posterior crecimiento de la economía cubana a mediados de la década de los noventa, que paulatinamente se ha venido estimulando y se identifican actualmente síntomas de recuperación, aunque la situación de crisis no ha sido solucionada totalmente y de manera exitosa.

A partir de estas décadas y con el sabor a crisis aun en nuestra cotidianidad, las estrategias que se asumieron, no solo se encontraban dirigidas a reanimar la base económica, aunque el protagonismo estuvo acentuado por esta esfera, siempre persiguieron el objetivo de no desatender la esfera social, estuvieron dirigidas a otorgar un papel protagonista a nuestras comunidades, a lograr una cierta flexibilidad y descentralización de las políticas homogeneizadoras extendida a todo el país y que no tenían en cuenta las particularidades y singularidades de cada territorio.

Tomando entonces como referencia las palabras de Miguel Limia, podemos comprender que: es en la comunidad donde han de ser resueltas las contradicciones que han de servir como fuente de desarrollo y no como obstáculos y antagonismos destructivos en el orden social; en ella de modo cotidiano, el hombre refleja espiritualmente, no solo el estado de estas contradicciones sino también la situación en cuanto a los valores y representaciones sociales imperantes, por lo que se planteará fines que pueden estar en correspondencia o no con los objetivos del proyecto social, o estarlo parcialmente. Entonces partiendo de su realidad inmediata, dada no solo en el orden material, sino también espiritual, elegirá medios institucionalizados o no para el despliegue  de su actividad, cuyos efectos a nivel comunitario permitirán el avance o no del proyecto revolucionario.

Un rol significativo asumieron en aquellos momentos los estudios comunitarios y todas aquellas acciones que favorecían  a lograr una eliminación de las desigualdades y un desarrollo social en general, preservando los niveles de justicia que nuestra Revolución legitimó de forma democrática y participativa. Muchas iniciativa fueron aplaudidas y experiencias desplegadas, pero sin lugar a dudas la formación de los Consejos Populares marcó un paso importante en todo este proceso de acercamiento a lo comunitario.

1.1.2 La conformación de los Consejos Populares en Cuba. Conceptos y funcionamiento

Los Consejos Populares surgidos en 1986, fue una idea original nacida  en el III Congreso del Partido Comunista de Cuba, concibiéndose inicialmente para determinadas localidades, pero por los exitosos logros obtenidos en esta experiencia, se toma la decisión de extenderlos a todo el país en 1990. Esta iniciativa se convirtió rápidamente en el eslabón necesario donde se estrecharían los lazos y vínculos de la Asamblea Municipal del Poder Popular con la comunidad. Esperándose como resultado la participación más eficiente de los actores comunitarios en la gestión estatal, y por ende, el acercamiento entre la comunidad y la instancia municipal de poder.

La creación de los Consejos Populares representó un paso de avance en el proceso hacia la descentralización e institucionalización de un gobierno popular en la base y el desarrollo de nuevas formas de participación popular que implican: involucrar a la población en la identificación y solución de sus problemas, contribuir al mejoramiento de la gestión de gobierno por su nivel de acercamiento a la población y las entidades ubicadas en su marco territorial.

Estas instituciones constituyen un canal facilitador a la hora de implementar y ejecutar los diversos programas masivos, homogeneizadores y nacionales  construidos en los marcos del proyecto revolucionario, en ellos se dan todos los procesos sociales que forman parte de la vida de nuestra sociedad en sus disímiles roles y funciones.

Los Consejos Populares funcionan a nivel de barrio y pequeñas poblaciones, y partiendo de las relaciones que se establecen en su marco los diferentes organismos, instituciones y sectores de la población que forman parte de ella como por los objetivos y funciones que pueden cumplir, pueden corresponderse con la concepción de comunidad que hemos manejado con anterioridad, constituyendo un marco apropiado para  establecer relaciones de cooperación.

Es el Consejo Popular una instancia local, que tiene la posibilidad de convertirse en un escenario comunitario, entendiendo a la comunidad como: grupo social que comparte espacio donde la participación y cooperación de sus miembros posibilitan la elección consciente de proyectos de transformación dirigidos a la solución gradual y progresiva de las contradicciones potenciadoras de su autodesarrollo.[4]

Esta concepción de comunidad manejada con anterioridad, nos acerca a un espacio ideal y la comunidad visualizada no en abstracto sino en un espacio determinado, concreto, donde explícitamente se observen las relaciones sociales, los procesos de cambios y contradicciones son  precisamente los Consejos Populares, donde pueden prevalecer vínculos de cooperación, participación e implicación en las actividades y acciones que sean protagonizadas por la comunidad en su conjunto, apoyándose a la vez en las potencialidades de todos los sujetos comunitarios que forman parte de la misma. Lo comunitario se convierte entonces en una cualidad sistémica de lo social.

Los Consejos Populares coordinan la acción de las entidades existentes en su localidad, (productivas, de servicio, organismos e instituciones sociales y políticas), promoviendo la cooperación entre ellas.

Se advierte que nuestras comunidades cuentan con un adecuado nivel de organización estructurado, expresado en un conjunto de organizaciones e instituciones que favorecen el trabajo y proyectos dirigidos a lograr un desarrollo social en la comunidad. Actualmente existe un entramado de actores comunitarios que se relacionan unos con otros para potenciar por tanto los procesos en que se encuentra inserta la misma. Disímiles son los actores que nos podemos encontrar, los que de forma general han demostrado contar con potencialidades para lograr transformaciones en la comunidad.

En los Consejos Populares se pueden promover y organizar la ejecución y mantenimiento de obras y servicios sociales y comunales con el apoyo de organizaciones que radican en la comunidad con recursos locales. Este proceso es propicio para potenciar el desarrollo comunitario especialmente a través de las relaciones de cooperación.

Sería oportuno entonces identificar a los sujetos económicos como integrantes claves del desarrollo comunitario. Además se cuenta con estos sujetos  económicos que tienen en sus manos los instrumentos necesarios para formar parte de todo este proceso de crecimiento desde sus propias potencialidades.

En el plano económico, se requiere organizar proyectos que generen recursos para acometer otras acciones transformadoras y así evitar desequilibrios en el desarrollo social. Se trata de administrar de mejor manera y más participativamente los escasos recursos de que disponen las comunidades, para mejorar la eficiencia económica y social socialista.

Sin embargo, a pesar de que existen múltiples experiencias de proyectos bastante participativos, en los consejos populares todavía existe potencial no realizado y no reconocido que promueva autodesarrollo y por tanto desarrollo local.

Según (García J, 1988, pág. 87) el consejo popular puede ser considerado un vehículo de auto dirección social. Esto implica la función de los consejos populares en el modo de articular coherentemente los diferentes actores en función de promover su participación y cooperación dinamizando las potencialidades de la comunidad.

1.2 Los Consejos Comunales en la República Bolivariana de Venezuela. Principales conceptos y funcionamiento

Los Consejos Comunales son producto de las necesidades y particularidades de la Revolución Bolivariana De esta manera, Venezuela vuelve a dar un aporte político y social con la finalidad de sustituir los obsoletos mecanismos de la democracia representativa, por los de nuevos procesos que conduzcan a una democracia popular y revolucionaria.

Con la finalidad de fortalecer el poder de decisión de las comunidades, el presidente Hugo Chávez firmó el ejecútese a la Ley de Consejos Comunales el el 9 de abril del…., en el campo de Carabobo, durante el programa Aló Presidente No. 252. La ocasión fue oportuna para analizar la viabilidad y el potencial financiamiento de más de 1.800 proyectos pertenecientes a los Consejos Comunales del centro-occidente de todo el país.

La promulgación de dicho instrumento jurídico se realizó a pocos días de conmemorarse el 19 de abril de 1810. Si esta fecha histórica marcó el inicio de nuestra independencia como nación, se podrá decir que la Ley de Consejos Comunales marcará el comienzo de la emancipación del Poder Popular en Venezuela, la cual dará bases reales y profundidad a la democracia participativa y protagónica.

“Los Consejos Comunales cumplirán funciones relacionadas con el desarrollo nacional, las cuales van más allá del manejo de los recursos para resolver sus problemas. Entre ellas destacan la recuperación de empresas paradas ya que en gran cantidad de zonas industriales –ubicadas en las comunidades- hay edificaciones abandonadas que pertenecieron a empresas, fábricas o áreas comerciales. Así mismo, participarán en el pleno ejercicio de la defensa de la soberanía e integridad territorial de Venezuela a través de las guardias territoriales, tal como lo establece el artículo 184 de la Constitución. Aspiramos a que estas instancias de poder popular sean uno de los primeros Consejos Comunales

1.2.1.- Los Consejos Comunales. Principios y conformación

Un consejo comunal es una forma de organización de la comunidad donde el mismo pueblo es quien formula, ejecuta, controla y evalúa las políticas públicas, asumiendo así, el ejercicio real del poder popular, es decir, poniendo en práctica las decisiones adoptadas por la comunidad. En el marco constitucional de la democracia participativa y protagónica, constituyen el espacio para la participación de los ciudadanos y las ciudadanas a objeto de llevar a cabo la integración y articulación entre las diversas organizaciones comunitarias, grupos sociales y los órganos del Estado, con la finalidad de permitir al pueblo organizado ejercer directamente la gestión de las políticas públicas y la ejecución de proyectos, orientados a responder a las necesidades y aspiraciones de las comunidades en la construcción de una sociedad de equidad y justicia social.

Se esperaba que para el 2008 en la República Bolivariana de Venezuela, estuviera una nueva geometría nacional del poder y tuviera una gran importancia desde el punto de vista del nuevo país socialista que se estaba formando. Era una de las columnas vertebrales que conformaban los cinco motores para la construcción de la nueva República. Sin embargo en la derrotada reforma de 2007 la nueva geometría no fue aprobada y por lo tanto los Consejos Comunales quedaron tal como se iniciaron.

De hecho, el consejo comunal representa la instancia esencial de la organización popular, que deberá a partir de allí arrojar la experiencia necesaria en el impulso al Poder Comunal (antiguo Quinto Motor), se esperaba en el mediano plazo la constitución de los Consejos de Trabajadores y Trabajadoras, de Campesinos, de estudiantes como primera expresión de la definición constitucional de la democracia venezolana (participativa y protagonista).

Un buen numero de principios y de deberes apuntalan y sustentan la acción de tales instancias de articulaciones y participación, con el entendido que no puede existir acción alguna con interés social que no esté anclada y basada en valores que viabilicen con acierto el norte de las ejecutorias.

Por definición de la Ley de los Consejos Comunales promulgada en Venezuela en abril de 2006, el Consejo Comunal está conformado por tres instancias: Órgano Ejecutivo, la Unidad de Contraloría Social y la Unidad de Gestión Financiera Principales soportes del parlamentarismo social.

1.3 Debilidades y fortalezas en ambos sistemas de participación social

1.3.1. Consejos Populares

En el contexto de actividad generado por la existencia del Consejo Popular se han obtenido resultados positivos innegables, en línea con lo que, al iniciarse la experiencia, se expresó como “la filosofía de los Consejos Populares”:

  • Fortalecer la autoridad del Delegado.
  • Mejorar el control y la fiscalización sobre todas las entidades administrativas, independientemente de su nivel de subordinación.
  • Una vía para encontrar fórmulas que incorporen todos los elementos de la comunidad a la solución de sus propios problemas.
  • Tener una figura de Gobierno fuerte, a nivel de barrio que pudiera organizar las fuerzas de la comunidad para la solución de los problemas de la base.
  • Constituye potencialmente un elemento idóneo propiciador de la progresiva participación popular en la dirección social y, consecuentemente, del perfeccionamiento socialista del Estado y Gobierno cubanos.

 

Hoy en día el Consejo Popular se enfrenta al riesgo de desviarse de la condición de promotor del autogobierno social y convertirse en “una instancia más”, pese a continuar siendo un marco propicio para la ejecución de acciones en beneficio de la comunidad: se plantea un conflicto entre la obtención de resultados inmediatos y la realización de las potencialidades nuevas y excepcionales que porta el Consejo Popular. Ello lo conduciría estratégicamente al empobrecimiento de su gestión comunitaria y a la pérdida en definitiva de su cualidad esencial más importante como embrión del autogobierno social comunista.

Entre las causas fundamentales de que devenga en conflicto fatal la contradicción existente entre lo pragmático-cotidiano y lo fundamental-estratégico en la vida del Consejo Popular, se encuentran:

a)- El propio modo de surgimiento de los Consejos y de la ulterior ampliación de sus escenarios de existencia: el Consejo “nace” del Delegado Ejecutivo, lo que lo hace portador de un fuerte “gen” ejecutivo-administrativo; se inserta en un sistema con insuficiencias de diversa naturaleza que se desenvuelve guiado por la voluntad de mejorar sus resultados, con la peculiaridad de que casi inmediatamente después de la introducción de los Consejos Populares el desarrollo tiene lugar en una coyuntura histórica adversa; y todo su desarrollo transcurre a partir de un mínimo de definición de su estructura, principios de organización y funcionamiento, en aras de propiciar la creatividad en su implementación como nuevo eslabón de Gobierno.

b)- El asistemismo del perfeccionamiento del sistema estatal y de Gobierno de la Nación, especialmente en lo concerniente a su elemento primario, básico y fundamental -el Delegado de circunscripción- y a la propia definición e inserción del Consejo Popular como elemento nuevo del sistema.

1.3.2.- Sobre las fortalezas y debilidades de los Consejos Comunales, en términos de sus funciones, organización y condiciones de desempeño

Fortalezas

Cuando de fortalezas se trata en este contexto se analizan teniendo en cuenta las siguientes perspectivas:

a)     Según el ejercicio de sus funciones:

  • La vocería de la comunidad.
  • Elaboración del diagnóstico participativo.
  • Facilitación de ideas y propuestas comunitarias que se convierten en proyectos.
  • La rendición de cuentas a las Asambleas de Ciudadanos/as.

b)     Sobre las condiciones más favorables para el desempeño de sus funciones:

  • El tiempo que sus integrantes dedican a las labores asignadas.
  • El interés mostrado por los y las integrantes del Consejo Comunal.
  • El respaldo a sus funciones por parte de las comunidades y por parte de la Asamblea de Ciudadanos/as.
  • Cumplir con las competencias asignadas legalmente, así como contar con mayor acceso a información sobre los procedimientos que hay que cumplir para ejercer estas competencias.

Entre todas estas fortalezas destacan como muy importantes:

La legitimación que las comunidades otorgan a los Consejos Comunales.
Los compromisos asumidos.
La distribución dialogada de roles.
El ejercicio de una contraloría social inédita en el país.

Debilidades

Entre las debilidades expuestas por los Consejos Comunales se destacan:

Las divisiones y confrontaciones entre vecinos/as por motivos políticos que en algunos casos muestran desconfianza intolerancia y diferencias entre sectores de la comunidad y entre los mismos integrantes de los Consejos.
La partidización fue visible en Consejos Comunales lo que podría afectar el sentido político de la participación protagónica e independiente. Los comportamientos partidizados ciertamente debilitan los fines para los que fueron creados los Consejos Comunales y específicamente limita el ejercicio de una contraloría social transparente e independiente.
En estos escenarios de intolerancia y partidización las funciones que cumplen los Consejos Comunales podrían poner en riesgo la legitimidad social. Los proyectos que pueden estar dirigidos a sectores o beneficiarios/as específicos se complican con percepciones de privilegios o favoritismos así como debilitan la confianza de las comunidades en los Consejos Comunales.
La “apatía comunitaria” entendida como indiferencia o desinterés por parte de las comunidades en la participación con impactos negativos en la labor de los Consejos Comunales. Este comportamiento se adjudica a valores como la dependencia el conformismo el particularismo y el partidismo en las comunidades; la apatía comunitaria termina afectando el protagonismo que debe impregnar a la Asamblea de Ciudadanos/as con un bajo perfil en las funciones de vigilancia y monitoreo sobre las actividades que avanzan los Consejos y facilita la impunidad ante irregularidades en la conformación de los Consejos Comunales.

Se manifiestan además, debilidades que pueden constituirse en obstáculos (amenazas del propio sistema) para preservar el carácter comunitario y autónomo de estas instancias. Las dificultades antes señaladas contribuyen a la presencia de estos obstáculos, pero también intervienen en ellas otros factores:

  • Diversas percepciones hay sobre la misión que cumplen los Consejos Comunales en su relación con distintos ámbitos de gobierno: “El Estado no deja participar a la comunidad como ella quiere”, “Somos del gobierno porque si no estamos con el funcionario de turno, nos anulan”.
  • La dualidad de funciones de los y las integrantes de los Consejos Comunales. Existen miembros/as de los Consejos que cumplen una doble función, son funcionarios/as de gobierno, a la vez de participar como voceros/as en estas instancias. Por otra parte, hay organizaciones comunitarias que cumplen funciones de gestión en programas de gobierno.
  • La dualidad que le confiere el Estado a los Consejos Comunales, como órgano del poder popular e instancia de autogobierno de la vida comunitaria, podría generar dificultades para garantizar el protagonismo de las comunidades, con las interferencias de diversas tendencias políticas que crean divisiones, conflictos y desconfianza en ellas.
  • La falta de claridad de los Consejos hacia donde debe orientarse la participación comunitaria, facilita el desvío de su mandato y afecta el compromiso con las comunidades.

1.3.3.- Similitudes entre los Consejos Populares en Cuba y los Consejos comunales en la República Bolivariana de Venezuela

 

Si se realiza un análisis de ambos sistemas de gobierno teniendo en cuenta sus fortalezas y debilidades se pueden apreciar similitudes en cuanto a las direcciones estratégicas sobre las cuales se realiza el trabajo, las mismas se exponen a continuación:

 

  • Política educacional vigente.
  • La protección y desarrollo ecológico
  • La defensa de las conquistas alcanzadas como estrategia de la dirección del país: Defensa y preparación para la defensa.
  • El desarrollo científico-técnico del país.
  • Cohesión política en torno a la organización política que dirige el país.
  • Política trazada para la recuperación económica
  • Revitalización del trabajo comunitario
  • Participación en la solución de problemas y decisiones en beneficio de la comunidad.
  • Desarrollo político cultural.
  • Cooperación interinstitucional del propio municipio.
  • Desarrollo de inversiones:
  • Reparaciones y mantenimiento de viviendas
  • Fabricación de materiales alternativos de construcción.
  • Respaldo material y financiero: Captación y distribución de recursos financieros
  • Aprovechamiento de recursos naturales.
  • Servicios a la población
  • Servicios de salud pública
  • Servicios básicos
  • Distribución de alimentos y recursos de primera necesidad.

 

1.4 Procedimiento para la potenciación del autodesarrollo de los consejos comunales, a partir de experiencia aplicada en el Consejo Popular “Virginia”, en el municipio de Santa Clara, provincia de Villa Clara, Cuba

El proyecto que se propone  persigue una transformación que para desde los propios sujetos con su participación e implicación, donde el investigador proporcione las herramientas necesarias para la identificación de malestares y contradicciones, y donde los sujetos encuentren ellos mismos soluciones de cambio que conduzcan al crecimiento individual y grupal, y por tanto, al autodesarrollo, asumido éste “como el proceso de gestación de lo comunitario, expresado en un crecimiento en salud donde la participación y la cooperación son cada vez más conscientes”.

Se aplica el método “grupo formativo” ya que supera los empleados tradicionalmente por otros especialistas. En el libro El Autodesarrollo Comunitario… se plantea que este método permite acceder al contenido de las representaciones sociales y al mismo tiempo actuar sobre ellas, brindando elementos para su legitimación o transformación según corresponda; no se limita a diagnosticar, sino además, se logra a través de la coordinación acertada del investigador facilitar a los participantes la concientización de las contradicciones y malestares de su entorno, que en estado de latencia obstaculizan su desarrollo personal-social. Siendo el mismo grupo quien aporta esta transformación desarrollando sus capacidades. La propuesta se distingue fundamentalmente por la flexibilidad que ofrece la investigación acción participativa porque es una concepción crítica de la transformación, el aprendizaje y la investigación vinculada a procesos sociales emancipatorios que buscan modelos alternativos en los procesos de transformación social mediante la participación colectiva en la investigación, la transformación y la potenciación de un pensamiento creativo centrado en las necesidades, malestares y demandas de la comunidad concreta. Para la puesta en acción de nuestra IAPT se debe realizar una exploración conceptual del campo de estudio para adquirir la información necesaria acerca del Consejo Comunal y el estado del potencial allí existente para generar autodesarrollo.

Se debe obtener de los integrantes del Consejo Comunal la información necesaria, especialmente sobre la situación que presenta la participación, la cooperación y la coordinación, a través de la aplicación de la entrevista grupal en la que se analiza cómo se despliega el Consejo Comunal, sus potencialidades y las representaciones que éste tiene sobre autodesarrollo.

Además también es importante para la realización de este proyecto la información de otras personas que laboran en instituciones, organizaciones, y entidades del Consejo Comunal. Se considera oportuno revisar documentos importantes como: actas de reuniones realizadas por el Consejo Comunal e informes de rendición de cuentas del Consejo Comunal a la Asamblea a través de su representante en la misma.

Se utiliza además el método de observación ajena a algunas reuniones en el Consejo Comunal por la importancia que esta tiene para ofrecer información, ya que posibilita el inicio de la elaboración del plan de acción trasformativa al permitir captar acontecimientos importantes.

Los indicadores para la guía de observación son:

Participación

  • Acceso y control sobre los recursos.
  • Espacio para la responsabilidad y la toma de decisiones.
  • Información e influencia.
  • Planificación participativa (¿cómo?).
  • Espacios de encuentro.

Cooperación

  • Trabajo conjunto (articulación)
  • Planeamiento
  • Conocimiento de funciones.

Coordinación

  • Sistema de trabajo (forma).
  • Integración.
  • Acciones.

Se tiene en cuenta además, lugar, tiempo y técnicas a aplicar.

El cruzamiento de las conclusiones obtenidas del trabajo con los sujetos implicados directamente en el proyecto, permite al coordinador identificar los obstáculos epistemológicos reconociendo los indicadores diagnósticos de población, los que permitirán posteriormente trabajar con ellos de manera que permita un crecimiento en lo personal-laboral.

El juego dramático facilita el proceso ya que permite que se disparen códigos y sentimientos que aportan claridad para el análisis de los indicadores y la elaboración de alternativas de cambio.

Se propone para ello el procedimiento  diseñado por el Centro de Estudios Comunitarios (CEC) de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas (UCLV) en sus cinco etapas.

Se debe partir de una breve caracterización del Consejo Comunal donde se exponga la ubicación del mismo, cantidad de comunas y principales centros de producción o servicios y educacionales.

1.4.1 Etapas del procedimiento

El procedimiento que se recomienda aplicar está caracterizado, como se dijo con anterioridad, por cinco etapas fundamentales. 

Etapa I: Intercambio Inicial con el sujeto demandante de la acción profesional comunitaria

Objetivos:

  • Conocer la percepción del sujeto demandante, sobre sus características generales, los problemas que requieren solución priorizada y los escenarios particulares más afectados.
  • Formulación hipotética del sistema de contradicciones subyacentes a la problemática planteada por el demandante.
  • Acordar el plan inicial para la acción profesional.

Se establece el primer contacto para conocer características generales, expectativas, se exploran necesidades, emergentes y disposición al cambio, se formula la hipótesis en relación a la problemática planteada por el sujeto necesitado y se conforma el plan inicial.

Con previo conocimiento de contradicciones y malestares que afectan la función eficiente del Consejo Comunal con respecto a la comunidad y la preocupación creciente del delegado en este sentido se promueve un intercambio con el Consejo de manera tal que se expliquen algunos obstáculos, materiales, objetivos y subjetivos, que afectan el normal funcionamiento de este órgano.

Etapa II: Formulación del Pre diagnóstico Comunitario

Objetivo: Captar datos empíricos relacionados con la problemática del demandante y confrontarlos con la demanda formulada para contar con elementos que permitan organizar y planificar las etapas de intervención.

Se realiza a través de un encuentro con personas claves que nos permitan intercambiar para ver la representación que tienen del desarrollo comunitario y su influencia, captar datos importantes para planificar las etapas de intervención. Se realiza a través de técnicas como: análisis de documentos y entrevistas individuales y grupales, además la observación participante. Se tienen en cuenta los siguientes elementos: problemas, prioridades, factores condicionantes, posibles acciones, recursos, aportes que pueda hacer el municipio y la comunidad, responsables y el período de ejecución

También se explora sobre datos generales como por ejemplo: las edades en que fluctúan los integrantes del consejo, nivel cultural que poseen, se indaga sobre los aspectos que ellos consideran que debían conocer para un desempeño eficiente de sus funciones, con qué vías y medios cuentan para solucionar problemáticas y qué acciones desarrollan para lograr esos fines.

Los dirigentes y los administrativos son grupos que ejercen presión sobre los delegados y muchos desconocen las funciones “reales” de los gobernantes (delegados) y tienen pues una representación social específica del rol de gobernante y sobre ésta construyen sus relaciones y exigencias al delegado. Es importante una vinculación entre ellos y la clarificación a éstos sobre los verdaderos roles y funciones de los delegados.

Los electores ejercen presión del mismo modo, al desconocer algunos el rol y la función que desempeñan los gobernantes debido a un proceso centralista verticalista, en los que se ha desarrollado una visión que se ha ido transformando debido a una comprensión del auténtico rol del delegado, aunque persisten representaciones sociales erróneas en algunos sectores, fundamentados casi siempre por conocimientos empíricos.

El delegado puede influir positivamente por las atribuciones que le confiere la ley en el establecimiento de la integración entre los diferentes grupos del sistema de gobierno, para promover el mejor funcionamiento de la gobernabilidad y contribuir al perfeccionamiento de los órganos locales del Poder Popular garantizando el logro de una correspondencia entre la representación social y el rol-función del delegado estipulado por el sistema jurídico, por lo que consideramos necesario lograr la participación de los diversos elementos del entramado institucional en el proceso de un adecuado conocimiento sobre la documentación, las vías establecidas para la toma de decisiones y los procesos vinculados al establecimiento de acuerdos y estipulación de leyes que posibiliten la delimitación del papel de cada individuo.

Otro aspecto de singular importancia a investigar es el comportamiento de la participación en el Consejo Comunal. En este sentido es común que el delegado relacione la participación con la presencia de la persona a una u otra actividad, y visto desde este punto de vista no existe una participación real en este sentido, mostrándose una participación más movilizativa que comprometida, evidenciándose el desconocimiento del verdadero significado del término participación.

Hay que tener en cuenta que participación es donde colectivamente se toman decisiones, cada organismo e institución tiene la posibilidad de proponer sus acciones, y se coopera en la implementación de las mismas. No obstante, relacionado ya con la participación comunitaria, de modo general se observa la tendencia de la población a delegar que otros hagan por ellos, evidenciándose estilos pseudo participativos, que sin dudas frenan los procesos de autodesarrollo desde el paradigma emancipatorio que aspiramos. Pensamos que es ideal el planteamiento de éste en el Consejo Comunal, pues aquí podemos aplicar el principio de una relación de horizontalidad que se puede promover en forma de proceso, a través de proporcionar instrumentos al delegado para la participación a fin de que la gente sepa cómo participar y realizar las actividades que supone esa participación.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es  el hecho de que en muchos casos no se conoce como se elabora el presupuesto ni quienes participan, tampoco existe claridad de cómo se inserta el trabajo del Consejo Comunal en la estrategia de desarrollo local la parroquia, ni la relación entre el programa de gobierno y el Consejo Comunal, por lo que no se articula entre ambas partes, primando entonces las percepciones a partir de un banco de problemas, suprimiéndose la participación del Consejo Comunal o digamos mejor relacionado con la débil participación que tiene el mismo en la elaboración de las políticas públicas, aspecto muy importante ya que aquí se pudieran explicitar, las necesidades, demandas y expectativas del conjunto de la población y donde, con la participación real de éste órgano, con la conjunción de la representación electoral, pudieran operar como factores de mejora y profundización en la calidad de la democracia.

Al respecto conviene mencionar lo expresado por E. Romero cuando afirma que el modelo de democracia participativa real supera la concepción de la democracia estrictamente representativa electoral, ya que se hace difícil pensar en algún tipo de interés general (como algo objetivo, permanente y armónico); y más aún, ubicar en los políticos electos el monopolio interpretativo de dicho interés por lo que consideramos necesario construir este modelo desde abajo y con el apoyo de otras instancias de gobierno potenciar el conocimiento del delegado en este tema que es premisa para el planteo del autodesarrollo, reconociendo las necesidades reales de la comunidad o persona y sus posibilidades reales para resolverlas.

Si no logramos el desarrollo de una conciencia crítica con el conocimiento de este tema y un sólido trabajo en la formación de actitudes en las funciones del delegado y el desarrollo de una capacidad para problematizar y exigir, difícilmente podamos lograr la acción transformativa de la realidad que tanto tiene que ver con la participación real, que es la que compromete, involucra, e implica a la gente al ver que su necesidad es tomada en cuenta.

Este aspecto guarda mucha relación con el de la cooperación y la coordinación que a nuestro modo de ver son directamente proporcionales ya que si no se participa no hay fuertes voluntades para cooperar; aun cuando se coordinen las acciones.

Es muy posible que este aspecto esté mediado por la falta de integración de algunos factores en la comunidad y por el poco tiempo que dice tener la gente para participar por estar muy ocupados resolviendo problemas de la vida cotidiana, no expresando un sentimiento en defensa del espacio para el cual fueron convocados.

El trabajo comunitario, la revisión de documentos como actas de las Asambleas de Rendición de Cuentas del Consejo a la Asamblea, actas del Consejo Comunal,  entrevista al presidente del Consejo para  constatar cómo realiza su trabajo en el Consejo Comunal y las vías para conocer de los problemas de la comunidad es importante para el pre diagnóstico comunitario que se realice.

A partir de lo anterior se determina qué favorece y qué obstaculiza el trabajo pudiéndose entonces determinar la percepción sobre los problemas esenciales que tienen para el desempeño de su función y ello les permite elaborar los indicadores teóricos para el trabajo con el método grupo formativo.

Matriz para el diagnóstico participativo

  • Problemas: Se parte de que no existe un verdadero conocimiento del término y ejercicio de la participación en el Consejo Comunal, además existen criterios erróneos acerca del contenido asignado al rol de gobernante del vocero o vocera, insuficientes espacios y muy formalizados para la cooperación y se constata cierta falta de integración entre los actores sociales que deben ser sujetos del autodesarrollo comunitario.
  • Prioridades: Impulsar el autodesarrollo comunitario mediante procesos de participación real en todas las dimensiones de la vida cotidiana y en la política gubernamental (elaboración directa o indirecta); articulación sistemática y sin antagonismos del Consejo Comunal, y de los entes que confluyen en la demarcación, en función del desarrollo comunitario; el fortalecimiento de la estructura de Consejo Comunal como requisito para lograr la eficacia gubernamental a ese nivel y promover una conciencia crítica en torno al rol del gobernante (vocero) de modo que éste pueda crecer en el orden personal y social.

Posibles acciones:

Se cree necesario y pertinente abrir un espacio de reflexión grupal entre los voceros del consejo comunal para potenciar su función de gestores comunitarios y de esta forma canalizar las dificultades que se presenten con los espacios socio profesionales correspondientes, así como intercambiar con los organismos involucrados los problemas detectados.

Recursos:

  • Humanos (Profesional investigador, voceros del Consejo Comunal)
  • Infraestructura: Local de trabajo (aula – sillas – pizarra – papel – lápices – colores – tizas)

Aportes del municipio y la comunidad: El aporte que brindará la Gobernación del Estado será la de convocar a la participación de los voceros a los espacios de reflexión. Se encargará de coordinar las acciones para cada sesión el vocero o vocera del Consejo Comunal.

Responsables: Investigador y voceros del Consejo Comunal.

Período de Ejecución

Fechas

  • Sesiones de trabajo: se desarrollarán cuatro sesiones de trabajo con una frecuencia semanal.
  • Intercambio con los diferentes entes del municipio.

Etapas de intervención.

Etapa III: Proceso de diagnóstico y búsqueda de soluciones

Objetivo: Realizar el diagnóstico de la problemática a resolver por parte del demandante y facilitar el proceso corrector.

Esta etapa parte del trabajo con los indicadores teóricos que se construyen  y en ella se obtendrán los indicadores diagnósticos centrando el modo de funcionamiento, malestares y contradicciones en el Consejo Popular (esto tiene que ver con el potencial  no realizado) para involucrarlo en la superación de sus propias contradicciones a partir de un proyecto de autodesarrollo a través de espacios de reflexión grupal que promuevan la real participación, la cooperación y la implicación en los procesos autodesarrolladores.

Se utilizará la metodología de Grupo Formativo. Su eficacia consiste en que no solo permite acceder al contenido de la problemática sobre la gobernabilidad que este presente en la comunidad, sino también y al mismo tiempo, actuar sobre ellas, brindando elementos para su legitimación o transformación según corresponda. Este accionar el grupo formativo lo logra a través de su coordinación por parte del profesional del trabajo comunitario que ofrece herramientas que facilitan a los participantes la concientización de las contradicciones esenciales que en estado de latencia obstaculizan su desarrollo personal-social. A partir de un marco referencial general y particular y unos indicadores teóricos que permiten la contrastación con la realidad se elaboran indicadores diagnósticos de población que permiten el conocimiento objetivo de la esencia del fenómeno analizado.

Los indicadores diagnósticos de población pueden entenderse entonces como las características sistematizadas de la población, elementos de la supuesta salud sobre los que la población no reflexiona. Interpretaciones acerca de las asignaciones de los roles sociales que tienen como punto de partida los emergentes, implica lectura, decodificación y sistematización de las características esenciales del modo de vida[5].

En este caso se busca sistematizar características relativas al ejercicio cotidiano del rol gubernamental para lograr un desarrollo de la conciencia crítica en torno a las mismas que permitan afrontar de modo diferente la gobernabilidad y se oriente a gestar autodesarrollo comunitario en el Consejo Comunal.

Otros elementos claves dentro de esta concepción son: el grupo, la tarea y la implicación individual.

El grupo es el lugar operativo por excelencia, de intermediación entre la estructura social y la individual en el sentido de que tanto lo social se da en lo grupal y a la vez son fundante de ello. Es un lugar de génesis y transformación de la personalidad. En nuestro caso el grupo es el Consejo Comunal.

La tarea se comprende como el eje central del trabajo grupal. Ella es el líder del grupo porque pauta el liderazgo y condiciona el clima dinámico del grupo. Hace y desarrolla al grupo y la implicación como lo que pauta la realización de la tarea. Para el Consejo Comunal la tarea a plantear es el logro del autodesarrollo comunitario en su demarcación.

Este planteamiento metodológico ubica al profesional y a la comunidad en un encuentro cualitativamente diferente al modificar las relaciones de poder en torno al saber para la transformación y tiende al desarrollo del saber social.

Con relación a la participación del profesional y de la comunidad es importante lograr que se dé un proceso de construcción del saber social durante la intervención, donde participen población y profesional desde un interjuego lugar-saber-poder. Esto permite superar los perjuicios, muchas veces establecidos dicotómicamente con relación a la demanda de la población versus la propuesta del profesional, lo que provoca insatisfacción o descalificación en ambas partes.

Como parte del trabajo interventivo se utilizará el juego dramático por ser la escena una especie de matriz disparadora, que posibilita al grupo la elaboración y reelaboración de los contenidos objeto de reflexión y produce una conclusión, que implica una nueva interpretación de la escena representada; un desbloqueo que, permite hacer nuevas lecturas y abandonar la versión inicialmente planteada, una apertura que da mayor flexibilidad y una situación de cambio.

La conceptualización teórica y técnica de una determinada aplicación del juego dramático nos permite contar con un recurso metodológico importante. La escena se presenta como un lugar de encuentro entre la estructura social y la individual jugada en una dinámica grupal, ella trae a escena el perfil de un indicador. Se construye desde los aportes grupales planteados a partir de lo cotidiano y es un disparador de la reflexión.

Este proceso permite analizar la realidad representada en la escena, desde el juego de resonancia grupal con un grado de distancia operativa de lo más personal. 

Momento inicial: es el momento de comienzo, que ayuda a centrar la tarea. Implica la parte informal de llegada, saludos y primeros comentarios y un momento más formal en que se retoma el punto en que quedó el grupo para poder continuar. Se suele usar una rueda de comentarios (sobre algo que recuerden de la sesión anterior) y algún ejercicio de caldeamiento, a veces la propia rueda es en sí el propio ejercicio.

Planteamiento temático específico: es la presentación del tema a trabajar. Puede hacerse a través de un juego dramático, ejercicio de reflexión por subgrupos, preparación de escenas, exposición, etcétera.

Momento elaborativo específico: los participantes dan sus opiniones sobre lo planteado, se brindan elementos de análisis, se establecen criterios, se analizan las dificultades desde lo cotidiano según el tema, se ven las perspectivas de alternativas y se llega a un punto de elaboración grupal.

Integración y cierre: es el momento de reflexión final que permite, tomando distancia, integrar lo trabajado y situar un punto de conclusiones y un punto de llegada grupal.

En este espacio reflexivo se integran las funciones de orientación, organización y movilización de dichos actores sociales.

Como podemos apreciar en todo proceso grupal que se proponga como objetivo el aprendizaje están presentes elementos temáticos y dinámicos. Lo temático hace referencia al qué del trabajo grupal: qué se estudia, qué se ve, qué se analiza, en qué se trabaja. Constituye el contenido programático de un curso. Este debe ir en función directa de la tarea. Lo dinámico es lo que pasa en el interior del grupo a lo largo del interactuar de las personas que lo integran. Constituyen fuerzas con magnitud y dirección variables que actúan sobre el grupo.

Entre lo temático y lo dinámico debe existir una adecuada relación, de lo contrario se produce sobrecarga de ansiedades y elevada resistencia al cambio.

Para lograr esa adecuada relación es importante que el coordinador  reconozca que en el proceso grupal están presentes elementos manifiestos y latentes. Detectar lo latente reviste una importancia sorprendente para el desarrollo del grupo y por tanto de la labor de intervención comunitaria. ¿Cómo detectarlo? La vía que se recomienda consiste en elaborar hipótesis sobre el significado de los contenidos latentes, a los cuales se les denomina interpretación. Estas hipótesis deben ser puestas a prueba, comprobarlas, corroboradas antes de poder pasar al status de tesis. Esta corroboración se logrará a lo largo del proceso grupal, mediante el método de aproximación progresiva.

En el desarrollo de este proceso existen tres posibles actuaciones del coordinador:

  • Dejar que el grupo siga su curso y estar atento a ulteriores manifestaciones que confirmen o contradigan la primera interpretación.
  • Señalar al grupo el fenómeno manifiesto que al coordinador le llama la atención, todavía sin dar ninguna interpretación del mismo.
  • Dejar que el grupo elabore, dar la interpretación del fenómeno para que el grupo trabaje sobre ella.

Como podemos apreciar con relación a lo temático y lo dinámico en los procesos grupales es necesario plantearse una tarea explícita y otra implícita. La primera constituye la tarea como objetivo que el grupo se propone alcanzar y que explica la constitución del grupo. La segunda alude a la superación de los obstáculos que frenan el proceso de aprendizaje grupal.

Etapa IV: Evaluación de lo programado

La evaluación es un hecho educativo que permite la apropiación colectiva del resultado. La misma se realiza a través de dos formas.

Evaluación de Eficacia: Se refiere al cumplimiento de los objetivos propuestos de los programas de intervención. Se realiza durante todo el proceso de intervención.

La explicación del acontecer y la evaluación en un momento dado del proceso de intervención son de gran importancia. Pichón Riviere propone un método denominado “Cono invertido”, que permite lograr ese objetivo pues permite comprender el proceso de análisis sostenido por los participantes en relación con la tarea acometida, lo que a su vez se expresa en la explicitación de lo implícito. Este pasar de una categoría a la otra constituye un proceso analítico que está condicionado por factores o variables que forman parte de una espiral dialéctica. Así, en la base de dicho cono, él ubica los contenidos manifiestos o explícitos y en la punta, los universales implícitos, que serían todas fantasías latentes que siempre aparecen en mayor o menor medida, y que tienen que ver con: miedos básicos (ataque y pérdida), las fantasías de enfermedad, curación, etcétera, miedos al cambio y resistencias frente al mismo, sentimientos básicos de inseguridad y el modo de aprender y la forma de comunicación aprendida.

En el esquema propuesto por Pichón, existe una serie de variables a tener en cuenta por el profesional para llevar a cabo esta evaluación Ellos son: Pertenencia, pertinencia, cooperación, comunicación, telé y aprendizaje.

a)     Pertenencia:

Es la Identidad de cada uno con la tarea prevista. En ella se da el pasaje del Yo al Nosotros. Es claro que un criterio valorativo que tenga en cuenta la “bondad” o “malicia” de cada integrante respecto a la tarea grupal, no es operativo, ya que el nivel de pertenencia se mide más desde el punto de vista de la funcionalidad coyuntural a lo largo de todo el proceso y la observación permanente de los roles, con el fin de que estos no se rigidifiquen (por ejemplo, el rol de líder del progreso o el rol de líder del saboteo), lo cual lleva a una dicotomía maniquea contraria al proceso de cambio.

b)     Pertinencia:

Capacidad de centrarse en la tarea previamente asumida. Relación de cada individuo con la tarea. Esto obliga también a discriminar que no haya mayor o mejor relación con esta, al defenderla o referirse a ella continuamente, sino que en el caso opuesto, es preciso investigar, si no estará planteando un sector más oculto de la tarea, algún aspecto implícito que no ha aparecido todavía.

c)     Cooperación:

Aporte desde el rol de cada uno, para lograr la consecución de la tarea propuesta. La cualidad de la aportación proviene de la Verticalidad (Biografía personal) y la Horizontalidad (Relación coyuntural Grupo-Tarea), que imprimen un estilo de colaboración sobre la base de lo que se dice o hace en un nivel explícito y a lo sentido y lo pensado en un nivel implícito.

d)     Comunicación:

Se puede ver desde la teoría de la información teniendo en cuenta, el circuito Emisor-Canal-Receptor, el mensaje explícito (lo obvio), el meta mensaje (cómo se dice lo que se dice), etcétera. Es importante la valoración de aspectos tales como la apropiación del esquema conceptual referencial operativo, la presencia de sentimientos en las conversaciones, la escucha con interés y la actitud de apoyo.

e)     Tele:

Relación con el otro. Es lo empático, el afecto o el rechazo “a primera vista”, es una relación de piel en la que el otro funciona como pantalla proyectista de diversos “otros” de la vida pasada del sujeto.

f)       Aprendizaje:

Es la capacidad de operar, transformado el objeto (tarea), con los instrumentos que se poseen y transformándose a la vez los grupos internos de cada integrante. Sería un aprender a aprender, integrando lo sentido, lo pensado y la acción en una serie de conductas alternativas facilitadoras del cambio.

La evaluación de impacto: Se refiere al impacto transformador sobre la realidad comunitaria. Se realiza post proceso de intervención. Se aplicará una técnica para medir como los delegados en el Consejo Comunal han sido capaces de apropiarse de la experiencia del proceso grupal para visualizar y operar con indicadores diagnóstico de población trabajados durante las sesiones: la contradicción rol-función en el ejercicio de la actividad profesional comunitaria; Ley de los consejos comunales; la participación comunitaria; la acción colectiva y su incidencia en las políticas publicas; estrategias de la intervención estatal para la formación del capital humano y el capital social; gestión por valores para la comunidad; el autodesarrollo comunitario, etapas del proceso de intervención.

Etapa V: Sistematización

Mirada crítica sobre las experiencias y procesos vinculados a la acción profesional comunitaria. Es un nivel de reflexión superior a la evaluación aunque se apoya en ésta, es de más largo plazo que la evaluación. La sistematización no es solo la recopilación de datos, sino una primera teorización sobre las experiencias, en la que se cuestiona, se les ubica, se les relaciona entre sí permitiendo un análisis más profundo en términos de continuidad.

Se sistematiza para someter a prueba en el tiempo y perfeccionar tanto en el tipo de metodología como los referentes teóricos con que se trabaja, para buscar la eficacia del trabajo.

Se sistematizará el diseño y ejecución del programa de intervención, la eficacia y utilización de las técnicas, el papel de la coordinación, los resultados prácticos obtenidos con la aplicación de las metodologías, el proceso vivido por el grupo y su coordinador, las fallas, avances y limitaciones. La sistematización se realiza en talleres por medio de grupos de control, a través de la revisión de evaluaciones parciales y de las memorias de cada actividad.

CONCLUSIONES

  1. El análisis de ambos sistemas de gobierno, permitió determinar las debilidades, fortalezas y similitudes, las que servirán de base para este estudio y la propuesta del procedimiento.
  2. Se pudo constatar que el Consejo Comunal es una respuesta necesaria a requerimientos objetivos de desarrollo y en el marco constitucional de la democracia participativa y protagónica, constituyen el espacio para la participación de los ciudadanos y las ciudadanas a objeto de llevar a cabo la integración y articulación entre las diversas organizaciones comunitarias, grupos sociales y los órganos del Estado y poseen puntos de encuentros con los consejos populares en Cuba.
  3. El procedimiento propuesto consta de cinco (5) etapas y persigue una transformación que parte desde los propios sujetos con su participación e implicación, donde encuentran ellos mismos soluciones de cambio que conduzcan al crecimiento individual y grupal, y por tanto, al autodesarrollo.
  4. Con la aplicación práctica del procedimiento diseñado para propiciar el autodesarrollo comunitario, se podrán obtener resultados cualitativos superiores, que redundarán en una mayor eficiencia y eficacia en el trabajo de los consejos comunales.

BIBLIOGRAFÍA

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  2. Alonso Freyre, J. y otros: Autodesarrollo comunitario. Crítica a las mediaciones sociales recurrentes para la emancipación humana. Ed. Feijoo, Santa Clara, 2005.
  3. Alonso Freire J. y otros.: Gestar lo Comunitario. Ed Feijoo. UCLV. Santa Clara, 2003.
  4. Ander-Egg, Ezequiel: Metodología y práctica del desarrollo de la comunidad. Edit. Ateneo, México, 1982.
  5. Constitución de la Republica; 1992. Asamblea Nacional del Poder Popular, Ciudad de La Habana, septiembre 1996.
  6. Colectivo de autores: Trabajo Comunitario Integrado, proyecto de programa; Ponencia en evento sobre desarrollo local, IPF, La Habana, 1996.
  7. Colectivo de autores: Proyecto Social Cubano. Desafíos Actuales. Capitulo IV: “Condicionamiento Funcional del Proyecto Social Cubano”. UCLV, 1995.
  8. Colectivo de Autores: “Proyecto de Programa de Trabajo Comunitario Integrado. Selección de lecturas sobre Sociología y Trabajo Social. Compilación de textos. La Habana, 2003.
  9. Duharte, Díaz Emilio, Artículo: “El sistema Político Cubano: Particularidades de su formación y desarrollo”. Selección de temas de Teoría Sociopolítica, tomo II. Colectivo de Autores. Editorial Félix Varela, La Habana, 2000
  10. Díaz Carbó, David. La participación popular en cuatro experiencias de los órganos locales de gobierno en Cuba; Trabajo de diploma, Facultad de Filosofía e Historia. Departamento de Sociología, julio 1998.
  11. http://www.monografías.com/trabajos 91/consejos comunales en Venezuela.
  12. Ley 91 ee los Consejos Populares. Gaceta oficial de la República de Cuba. Edición extraordinaria, julio de 2000.
  1. República Bolivariana de Venezuela. Ley de los Consejos Comunales (2006), Decreto Nº 434. Comisión Permanente de Participación Ciudadana, descentralización y Desarrollo Regional. Asamblea Nacional. Caracas. Venezuela. (06 Abril 2006).

Veloso, A (2005). Reflexiones acerca del Trabajo Comunitario. Trabajo de Grado publicado. Universidad Central Marta Abreu de las Villas. Documento en línea. Disponible en: http://www.psicocentro.com/cgi-bin/articulo.asp. (Consulta 12 Noviembre 2006).


[1] Tomado de: Concepto de desarrollo – Definición, Significado y Qué  es http://definicion.de/desarrollo/#ixzz2VGuK9ieF

[2] República Bolivariana de Venezuela. Ley de los Consejos Comunales (2006), Decreto Nº 434. Comisión Permanente de Participación Ciudadana, descentralización y Desarrollo Regional. Asamblea Nacional. Caracas. Venezuela. (06 Abril 2006).

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Montero Rojas, Lamay,Suárez Rodríguez, Lissette y Sánchez Borroto, Celia Lubia: "Potenciación del autodesarrollo comunitario, una mirada desde la realidad venezolana" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, octubre 2013, en http://caribeña.eumed.net/potenciacion-autodesarrollo/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.