VALIDEZ METODOLÓGICA DE LA PERSPECTIVA SOCIOLÓGICA EPISTEMOLÓGICA PARA LA PRÁCTICA MÉDICA COMUNITARIA

Resumen
El propósito del presente artículo es mostrar cómo en el proceso dialéctico del conocimiento, la lógica y la cientificidad de los métodos clínico y epidemiológico propios de la práctica médica comunitaria, es válida la perspectiva sociológica epistemológica como herramienta para la construcción metodológica del conocimiento científico.
Palabras Clave: Conocimiento-mediaciones-médico-cultura-conciencia.
METHODOLOGYCAL VALIDITY OF A EPISTEMOLOGICAL SOCIOLOGY PERSPECTIVA IN COMMUNITARY MEDICAL PRACTISE.
Abstract
The main goal of this article is to show how in the dialectic process of knowledge the logic and scientificity of the clinic and epidemiologic methods proper of a communitary medical practise are a valuable tool in the methodological construction of scientific knowledge.
Key words: Knowledge-mediations-phisician-culture-consciente.

La epistemología (del griego episteme), “conocimiento”, y (logos), “estudio”) es la rama de la filosofía cuyo objeto de estudio es el conocimiento.

La epistemología, como teoría del conocimiento, se ocupa de problemas tales como las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que llevan a la obtención del conocimiento, y los criterios por los cuales se le justifica o invalida, así como la definición clara y precisa de los conceptos epistémicos más usuales, tales como verdad, objetividad, realidad o justificación.

Hoy en día, el término “epistemología” ha ido ampliando su significado y se utiliza como sinónimo de “ciencia o teoría del conocimiento”.

Ella explica el qué del conocimiento, o sea, a qué presunción diagnóstica se llega. Su función principal en la práctica médica es la vigilancia permanente del instrumental científico y metodológico de las Ciencias Médicas, o sea, de las herramientas, los métodos, la lógica en la que se basa el conocimiento médico y de su práctica.

Al médico le es inherente la actividad investigativa. Esta práctica está condicionada por una interrogante: ¿Cómo identificar y ordenar los hechos, síntomas, signos, hábitos, significados, comportamientos, valores y a partir de ellos construir el conocimiento expresado en un diagnóstico?

La respuesta requiere que esa construcción se mueva por medio de una adecuada correspondencia entre lo general y lo particular, la deducción y la inducción como procesos de la lógica de la investigación. Un médico actúa como epistemólogo en la medida en que autoexamine, critique, analice su propia práctica científica, sus propios métodos, preguntándose por ejemplo si está procediendo bien o mal científicamente.

Aunque en el pensamiento médico el método clínico persigue un resultado diagnóstico, en criterio de este autor, siguiendo la lógica epistemológica aristotélica, la adherencia terapéutica bien pudiera constituir el último paso de dicho método. La adherencia terapéutica es entonces considerada desde la perspectiva sociológica epistemológica, una variable que permite en un primer momento confirmar la certeza o no del diagnóstico médico y en un segundo momento orientar, controlar y medir  el comportamiento de las personas con respecto a la salud, o sea, incluye recomendaciones concretas para evitar el olvido del tratamiento, organizar el suministro de los fármacos, cambiar los estilos de vida, y el seguimiento a estas acciones hasta lograr la mejoría, solución o rehabilitación de la salud.

Es un fenómeno multicausal y complejo estrechamente vinculado a las prácticas culturales que acompañan la conducta de las personas, lo cual puede ayudar a elevar la eficiencia de la práctica médica comunitaria y perfeccionar el uso de los métodos clínico y epidemiológico. Como concepto, si bien ha sido introducido desde la psicología, es aplicable a la práctica médica comunitaria, perfectamente comprensible desde la perspectiva sociológica, pues existen diversas manifestaciones, las cuales tienen una explicación coherente si tomamos en cuenta que la interacción médico-paciente es una mediación cultural. Esto significa que la salud está mediada por el contexto de diferencias socioculturales y que por tanto, en la práctica médica comunitaria se deben tener en cuenta costumbres, comportamientos y sistemas sociales diferenciados.

En ella está mediando la cultura, las diferencias, y por tanto, las prácticas culturales comunitarias y es precisamente esto lo que esencialmente conlleva a comportamientos y manifestaciones diferentes en cuanto a la adherencia terapéutica. En la adherencia terapéutica interactúan la práctica médica comunitaria, las prácticas culturales comunitarias, la comunicación y la acción social. Ella es el producto del proceso de comunicación durante la interacción empática médico-paciente-familia y de la postura y herencia cultural que porta el paciente, su sistema de prácticas culturales comunitarias, costumbres y creencias.

El concepto adherencia terapéutica, en sustitución de los términos seguimiento o cumplimiento del tratamiento, significa otorgarle un papel más activo al paciente, con una actitud positiva y un compromiso del mismo en la decisión de iniciar y en los modos de ejecutar un tratamiento en correspondencia con lo que cada persona necesite y pueda. Esto es, darle al paciente participación en una decisión que tiene que ver con su salud, por lo tanto vital, para que se involucre, colabore activamente en ella y sea capaz de asumirla.

Este autor coincide con las reflexiones y argumentaciones que con respecto a la adherencia terapéutica expone la doctora Libertad Martín Alfonso, esencialmente cuando la identifica con un conjunto de conductas complejas que consta de una combinación de aspectos propiamente conductuales, unidos a otros relacionales y volitivos que conducen a la participación y comprensión del tratamiento por parte del paciente y del plan para su seguimiento, de manera conjunta con el profesional de la salud, y la consiguiente respuesta modulada por una búsqueda activa y consciente de recursos para lograr el resultado esperado a partir de que tal práctica permita evitar comportamientos de riesgo e incorporar al estilo de vida conductas saludables. (L. Martín, 2004)

La adopción de la perspectiva epistemológica como herramienta metodológica por parte de médico requiere que este posea una aptitud epistemológica. Para alcanzarla este debe incorporar a su práctica lo siguiente:

  1.                I.          Conocer y solucionar las mediaciones u obstáculos epistemológicos.

Esto implica desterrar todo pensamiento, resistencia intelectual, creencia, opinión, estado anímico, que bloquee, desnaturalice, dificulte, el advenimiento y producción del conocimiento científico. Tales obstáculos se pueden identificar como contrapensamientos, entramado de errores tenaces, resistencias del pensamiento al pensamiento, confusiones, entorpecimientos, prejuicios, que surgen en la subjetividad en forma de lagunas teóricas y distorsiones conceptuales, dando lugar a hábitos y estilos de trabajo errados, falsas creencias, actitudes inadecuadas que conducen a iatrogenias en la prácticas médica comunitaria, actuar negativamente en el conocimiento lo que da lugar a inercia, ineptitud, orientación errática, lo cual conduce a tendencias tan dañinas para las Ciencias Médicas como es perpetuar lo conocido y desconocer lo nuevo.

La inacción y el desconocimiento de los obstáculos epistemológicos arrastran consigo otros males funestos en la atención a la salud por el médico como la desorientación y el planteamiento de hipótesis irrelevantes, aferrarse a lo singular, pintoresco o anecdótico que solo aporta lo fenoménico sin captar lo esencial o por el contrario, asirse fácilmente al conocimiento de lo general despreciando el soporte empírico, lo que pudiera dar lugar a un grave error, consistente en la negación de una de las reglas axiomáticas esenciales de los métodos clínico y epidemiológico que se refiere a la existencia de enfermos, no de enfermedades.

  1.              II.          Despojar el conocimiento científico de tendencias y absolutizaciones empiristas y de formalismos.

La primera sacraliza el dato, la información como lo más importante, identifica erróneamente el análisis del dato y su resultado con el conocimiento. La segunda descuida el dato, establece generalizaciones teóricas no contrastadas en los correlatos empíricos. El médico orienta su conocimiento hacia la búsqueda de la verdad científica, de las causas de los problemas de salud, apoyándose en lo experimental y en la teoría científica aportada por el método Dialéctico-Materialista, la Sociología Cultural, la Sociología de la Salud y las Ciencias de la Salud.

  1.             III.          Poseer una cultura y una conciencia epistémica. Esto conlleva a seguir determinados pasos metodológicos durante la práctica médica

Precisar las causas epistemológicas que inciden en los problemas de salud, la filogénesis de éstos, su fundamentación epistemológica actualizada y las características praxiológicas de los mismos; conocer los obstáculos epistemológicos relacionados anteriormente; justificar y fundamentar la investigación del problema de salud desde la crítica a la teoría preexistente; sistematizar las categorías y relaciones esenciales que se consideran válidas en salud desde la fundamentación epistemológica y praxiológica del problema; sistematizar nuevas interpretaciones teóricas en salud.

Además revelar la coherencia de los argumentos científicos que se van construyendo en la referida fundamentación que abren el camino para la construcción del nuevo conocimiento científico en salud; precisar y argumentar su supuesto o propuesta teórica; seleccionar los fundamentos epistemológicos esenciales para afianzar el nuevo conocimiento que se construirá como plataforma epistemológica del aporte teórico; construir un nuevo conocimiento científico; contrastar la diferencia teórica entre los conocimientos científicos establecidos y el nuevo conocimiento científico construido. Otros pasos importantes conducen a construir un aporte práctico.

Corroborar la certeza científico-metodológica de las propuestas epistemológicas y prácticas, contrastando la argumentación científica de la lógica investigativa desarrollada; conocer que en la práctica médica comunitaria que media en la interacción médico-paciente-familia-comunidad, cada término, concepto o juicio tiene sentido y significado y por tanto responsabilidad gnoseológica e ideológica; observar, estudiar y valorar los hechos biopsicosociales y culturales que intervienen en los problemas de salud desde una concepción filosófica; plantearse como primer y fundamental objetivo de la práctica médica comunitaria la modificación o transformación de los factores y condiciones sociales, económicas, ambientales, culturales y otros que inciden negativamente en la salud.

Tener definido un modelo o una estrategia en el que se precise cuál es el problema de salud a solucionar y la metodología a emplear para lograrlo; dominar la viabilidad del problema de salud que se investiga a partir de una minuciosa evaluación de todos los requisitos para la solución exitosa del mismo;  mantener una vigilancia permanente ante el posible surgimiento del seudoconocimiento; tratar la salud como proceso dinámico, con enfoque dialéctico que permita ver los árboles y el bosque, o sea, lo particular y lo general en su interacción, para evitar la repetición metafísica o el redescubrimiento de lo que ya se conoce.

Saber que toda teoría por desarrollar y socializar que esté incluyendo la marxista, es una reproducción incompleta y menos exacta que el proceso que se investiga; tener presente que la construcción del conocimiento científico en el campo de la salud, requiere como condición básica la permanente crítica de sus propios fundamentos teóricos-metodológicos y el replanteamiento constante de sus respectivas problemáticas; reconocer que el pensamiento debe aproximarse cada vez más al objeto investigado, o sea, que el individuo, grupo o situación de salud estudiada y tratada siempre tiene carácter histórico y concreto; mantener una postura definida, pero tolerante, no esquemática ante el debate epistemológico.

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Villarreal Valera, José Alfredo: "Validez metodológica de la perspectiva sociológica epistemológica para la práctica médica comunitaria" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, abril 2014, en http://caribeña.eumed.net/practica-medica-comunitaria/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.