PROBLEMAS DE LA TEORÍA SOCIAL DESDE LATINOAMÉRICA

RESUMEN
El presente ensayo tiene el objeto de hacer una revisión a algunos problemas de la teoría ciencias social en la contemporaneidad desde la perspectiva de América latina, para ello se describe el contexto histórico del desarrollo de las ciencias sociales, enfatizando su consecuencia en la generación de conocimientos que involucran a Latinoamérica. Como consecuencia a los planteamientos hechos, para comprender los sucesos de la realidad social no se pueden aplicar los métodos de las ciencias naturales a cabalidad, ni generalizar teorías inmutables, debe basarse en una estructura tome en cuenta las debilidades de los métodos disponibles, teniendo presente no sólo el contexto inmediato del acontecimiento, sino también el impacto que tiene en la tendencia histórica del sistema social en el que sucede. Con respecto a las ciencias sociales y Latinoamérica, vale decir que la teoría social producida acerca de Latinoamérica ha evidenciado una exclusión geográfica, cultural, económica y social, mediante la persistencia del discurso que trata del desarrollo y de sociedades avanzadas que toman como modelo a seguir la sociedad europea.
Palabras claves; Teoría social, Latinoamérica, eurocentrismo, historicismo.

ABSTRACT
This essay is intended to do a review of some problems of the theory in contemporary social science from the perspective of South America, for which the historical context of the development of the social sciences is described, emphasizing its result in the generation of knowledge involving South America. The comprehension of the events of social reality can not involve the full application of methods of natural science, nor generalize immutable theories. The knowledge must be based on a structure that takes into account the weaknesses of the methods available, bearing in mind not only the immediate context of the event, but also the impact it has on the historical trend of social system in which it happens. In regard to social sciences and South America, the social theory produced about Latin America has shown a geographical, cultural, economic and social exclusion through the persistence of discourse that states that developing and advanced societies must take as a model European society.
Keywords; Social Theory, South America, Eurocentrism, Historicism.

1.- INTRODUCCIÓN

El presente ensayo tiene el objeto de hacer una revisión a los problemas más relevantes de las ciencias sociales en la contemporaneidad desde la perspectiva de América latina, para ello resulta pertinente hacer una descripción del contexto histórico del desarrollo de las ciencias sociales, enfatizando su consecuencia en la generación de conocimientos que involucran a Latinoamérica.

Para introducir este tema resulta pertinente el planteamiento hecho por Mario Bunge (Bunge, 1989); ¿Por qué tienen que buscar los científicos explicaciones? ¿No podrán bastar las descripciones y predicciones?, en este sentido plantea que según varias escuelas filosóficas, la ciencia, en particular las ciencias de la naturalezas, no debe proponerse dar respuesta a cuestiones de “por qué”, sino sólo a preguntas de “como”, es decir, que debe limitarse a producir descripciones máximamente completas y económicas de los fenómenos actuales y posibles. Planteamiento sobre el cual Bunge opina como inadecuado.

Más adelante, añade con respecto a las ciencias sociales  (Bunge, 1989):

“Toda explicación tiene forzosamente que ser defectuosa, porque se construye con teorías imperfectas, con hipótesis simplificadoras, subsidiarias y con información más o menos inexacta. Al mismo, tiempo, los científicos suelen tener confianza en la perfectibilidad ilimitada del ámbito, la precisión y a veces incluso la profundidad de las explicaciones científicas” (p. 620)

En la perspectiva de Feyerabend, el ejercicio del sujeto científico se concibe como un estilo cognitivo coexistente con otras formas de comprender o pensar la realidad, que cuentan, igualmente, con originales modalidades de corroboración y ostentan idéntico rango epistemológico que la ciencia, porque ningún estilo cognitivo posee superioridad intrínseca sobre sus rivales. El grado de éxito o fracaso de un estilo cognitivo sólo se puede establecer en función de sus propios parámetros y no existe ningún metacriterio “objetivo” (externo a los estilos) que permita evaluarlos (Toledo, 1998).

Para llegar a tales descripciones de eventos en la realidad la comunidad científica se ha valido del método científico, el cual se remonta hasta Francis Bacon en el siglo XVI con sus tablas de investigación, y los Cánones de J.S. Mills del siglo XIX, según los cuales el científico debe realizar su investigación a través de los siguientes pasos (Verdugo, 1994):

“(1) Observar y registrar fielmente, sin preconcepciones ni prejuicios, todos los hechos relacionados con el fenómeno de estudio (o realizar experimentos cuyo objetivo es obtener observaciones controlables y medibles en alguna área semidesconocida);

(2) Analizar y clasificar los hechos observados (de nuevo, sin la interferencia de ideas o teorías previas);

(3) Derivación inductiva de generalizaciones a partir de (2), por ejemplo, si se ha observado que el objeto A se presenta constantemente acompañado de la propiedad B, derivar la generalización: todos los A tienen la propiedad B. En otras palabras, inducir una generalización a partir de los hechos observados;

(4) Comprobación o verificaciones posteriores de las generalizaciones, esto es, confirmar la generalización buscando más observaciones que concuerden con ella. Si se tiene éxito en esto, se ha logrado descubrir una ley de la naturaleza.” (p. 183-184)

A este método, que consiste en encontrar enunciados generales a partir de un conjunto de observaciones o datos particulares, se le ha conocido como inducción. Pues bien, para Popper tal método no existe. Sobre esto Popper expresaba lo siguiente (Popper, 1962):

“Sin embargo, mi opinión del asunto —valga lo que valiere— es que no existe, en absoluto, un método lógico de tener nuevas ideas, ni una reconstrucción lógica de este proceso. Puede expresarse mi parecer diciendo que todo descubrimiento contiene “un elemento irracional” o “una intuición creadora” en el sentido de Bergson. Einstein habla, de un modo parecido, de la “búsqueda de aquellas leyes sumamente universales [...] a partir de las cuales puede obtenerse una imagen del mundo por pura deducción. No existe una senda lógica —dice— que encamine a estas [...] leyes. Sólo pueden alcanzarse por la intuición, apoyada en algo así como una introyección (Einfühlung) de los objetos de la experiencia” (p. 31-32)

Asimismo, Hume en el siglo XVIII sostuvo acerca de la inducción que sin importar cuán grande pueda ser el número de enunciados singulares observacionales que sean verdaderos, ellos no implican, lógicamente, la verdad de un enunciado universal que trascienda el número de enunciados singulares o que se refieran a instancias no observadas[1].

En consecuencia a los argumentos planteados, se abordará la problemática de la construcción de las ciencias sociales desde la perspectiva interna del ejercicio de la ciencia (revisión de las críticas acerca del método y las ciencias sociales) y desde la perspectiva que involucra necesariamente el desarrollo de la ciencia en el contexto latinoamericano (la teoría social en Latinoamérica).

2.- EL MÉTODO Y LAS CIENCIAS SOCIALES

Con respecto a las ciencias sociales, en contraste a las ciencias de la naturaleza, persiguen explicar a través de la concepción interpretativa el “para que” de un acontecimiento social de una racionalidad medios-fines entendida desde una causalidad final (Gadamer, 1977), explican no solo las consecuencias del acontecimiento de la realidad social, sino también su significado. Esta argumentación difiere a los constructos de las ciencias de la naturaleza, por cuanto están vinculadas a la concepción empírico-positiva que prefieren dominar el “como” de la realidad[2], en lugar de involucrarse necesariamente en el contexto histórico de la realidad.

Por otro lado, en la construcción de la realidad social, urge la revisión de los diferentes planteamientos epistemológicos de la ciencias desarrollados durante el siglo XX enmarcados en la postura positivista derivada en el paso a una postura “constructivista” por cuanto se evidencia en las críticas de las cuales han sido blanco. En este sentido se plantea la necesidad de revisar “el como” de la realidad, con la finalidad de generar una nueva perspectiva para lograr la comprensión de los fenómenos sociales (Jiménez, 1997).

Las críticas internas al ejercicio de las ciencias en el estudio de la sociedad provienen de planteamientos como los de Popper, en el sentido que desafía la construcción de interpretaciones  la realidad a través de argumentos positivistas o naturalistas debido a que tienen la intención de generar conocimiento y teorías mediante la aplicación de los métodos de las ciencias naturales operados en las ciencias sociales (Popper, 1973). En este sentido, argumenta que las leyes propuestas en las ciencias sociales, especialmente las económicas deben aclarar especialmente el contexto histórico, político, social y cultural en las que se proponen, por cuanto circunstancias semejantes sólo se repiten dentro de un determinado período histórico.

En este sentido, Popper presenta mediante los siguientes argumentos su crítica al método de las ciencias naturales como respuesta a la pregunta ¿Se puede predecir el curso futuro de la historia a través de leyes o patrones que se repiten? El historicismo opina que sí, Popper al contrario sostiene que  las leyes sociales no son válidas siempre y en cualquier sitio. La esencia de un grupo social se revela a través de su historia: sus cambios revelan su esencia. Dicho de otra forma, el mundo no se puede cambiar: sólo se puede alinear con la dirección de sus cambios, comprendiendo sus leyes (ibid).

2.1.- GENERALIZACIÓN

El principio de generalización es necesariamente aplicable en sociología. Circunstancias semejantes sólo se repiten dentro de un determinado período histórico. La semejanza nunca persiste de un período a otro. Cambian de un período histórico a otro, por cuanto son el resultado de la actividad humana como fuerza que las cambia, porque las uniformidades sociales no son leyes naturales, sino obra del hombre, esto es así porque la naturaleza humana tiene el poder de alterarlas y quizá de controlarlas. Por tanto, las cosas pueden mejorar o empeorar. (Popper, 1973)

2.2- MÉTODO EXPERIMENTAL

La física usa el método experimental, esto significa que introduce controles artificiales, aislamientos artificiales, y así consigue la repetición de condiciones semejantes y la consiguiente obtención de ciertos efectos. Este método está basado en la idea de que cuando las circunstancias sean semejantes ocurrirán ideas semejantes. En el estudio de la sociedad este método no es aplicable, en vista que estos experimentos no son llevados a cabo en un laboratorio aislado del mundo exterior, por el contrario, el mero hecho de que sean llevados a cabo, cambia las condiciones de la sociedad. (Ibid)

2.3.- NOVEDAD

En sociología, se niega la posibilidad de repetir experimentos sociales a gran escala. Este argumento reposa sobre la idea de que la sociedad, como un organismo tiene una especie de memoria de lo que llama corrientemente su historia. (Ibid)

2.4.- COMPLEJIDAD

En física, el científico se enfrenta con una materia que es mucho menos complicada, a pesar de esto, aún se simplifican más las cosas artificialmente por el método del aislamiento experimental. En sociología, se la ciencia se enfrenta con una doble complejidad, por un lado la imposibilidad del aislamiento artificial y por otro lado una complejidad debida al hecho de que la vida social es un fenómeno natural que presupone una vida mental de los individuos (Psicología) que a su vez presupone la biología, que a su vez presupone la química y la física, evidenciando un nivel de complejidad muy diferente a al encontrado a los eventos en las ciencias naturales (Ibid).

2.5.- INEXACTITUD DE LA PREDICCIÓN

La idea de que una predicción puede influir sobre el suceso predicho es muy antigua. A modo de ilustración, edipo, en la leyenda, mata a su padre, a quién nunca había visto, y esto era el resultado directo de la profecía que hizo que su padre le abandonase. Esta es la razón que Popper sugirere el nombre de “efecto edipo” para la influencia de la predicción sobre el suceso predicho. Por ejemplo, la observación que hace un científico acerca de la predicción de un evento social predispone a la sociedad que estudia al cumplimiento o no de dicha predicción[3] (Ibid).

2.6.- OBJETIVIDAD Y VALORACIÓN

Las ciencias sociales enfrentan con una plena y complicada interacción mutua entre sujeto y objeto. Como ha descrito Bohr, el mero hecho de que el científico y su objeto pertenecen al mismo mundo físico conduce a una incertidumbre de predicción que a veces de gran importancia práctica. La predicción de un sociólogo puede ser causa de lo que ha predicho. Por tanto, no es sorpresa ver que en las ciencias sociales no haya casi nada parecido a la objetividad y la de búsqueda de la verdad se evidencia en la física (Ibid).

Acerca de esto, otros autores argumentan diversas criticas (Bateson, 2010) (Prigogine & Stengers, 1979) (Morin, 1984) (Maturana & Bloch, 1985) (Ortiz, 2013) (Luhman, 1984) debido a que en la construcción lingüística del discurso de la realidad, la opinión del ser humano es necesariamente elaborada consciente o inconscientemente por su ser, desde su interior, pasando por los elementos que escucha percibe y siente, por el filtro de su voz y gestos, este proceso es siempre personal, reflejo de su historia, configuración biogenética, neuropsicológicas y sociocultural, de manera que lo subjetivo sólo le exterioriza por el lenguaje, siendo en consecuencia una realidad siempre subjetiva. Tal como ha dicho Heisenberg, la objetividad muerto. 

2.7.- HOLISMO

Las ciencia sociales, como todas las ciencias “biológicas”, es decir, todas las ciencias que tratan objetos vivientes, no deberían proceder de una forma atomicista, sino de lo que ahora se llama una forma “holística”. Porque los objetos de la sociología, los grupos sociales, nunca deben ser considerados como meros agregados de personas. El grupo social, es más que la mera suma total de sus miembros (Ibid)[4].

En contraste a la novedad en física, que meramente supone nuevas combinaciones y arreglos de elementos y factores que en sí mismos no son nuevos, y la novedad en la vida social, que es realmente irreductible a una mera novedad de combinación. Porque si las estructuras sociales en general no pueden ser explicadas como combinaciones de sus partes o miembros, es claro que debe ser imposible explicar nuevas estructuras sociales por este método (Ibid).

2.8.- COMPRENSIÓN INTUITIVA

Involucra la doctrina de que el método apropiado para las ciencias sociales, como opuesto al método de las ciencias naturales, ha de estar basado en una íntima comprensión de los fenómenos sociales. Así, la física opera con generalizaciones inductivas, mientras que la sociología solo puede operar con la ayuda de una imaginación comprensiva. En consecuencia, la física puede llegar a uniformidades universalmente válidas y explicar acontecimientos particulares como ejemplos de estas uniformidades, mientras que la sociología tiene que contentarse con la comprensión intuitiva de acontecimientos únicos y del papel que juegan en situaciones particulares (Ibid).

En tal sentido, Popper identifica tres doctrinas en el ejercicio de la comprensión intuitiva, a saber:

1.- Un acontecimiento social es comprendido cuando se analizan en términos de las fuerzas que hicieron que tuviese lugar, es decir, cuando son conocidos los grupos e individuos implicados, sus propósitos o intereses y el poder del que pueden disponer.

2.- Además del 1.- es necesario comprender el significado de un evento social, la relevancia de su acaecimiento. Un evento social, por el mero hecho de que haya llegado a existir, cambia el valor situacional de una amplia serie de acontecimientos. Crea una nueva situación. Se trata de las posibles reacciones causadas por acciones.

3.- Además de 2.- es necesario el de las tendencias y direcciones históricas, objetivas y subyacentes (como el crecimiento o decadencia de ciertas tradiciones o poderes) que prevalezcan en el período en cuestión y el análisis de la contribución del acontecimiento en cuestión al proceso histórico por el cual estas tendencias se hacen manifiestas. Sugiere en cierta medida la aplicación de una inferencia por analogía de un período histórico a otro.

9.- MÉTODO CUANTITATIVO

En física, los acontecimientos son explicados rigurosa y precisamente en términos cuantitativos y con ayuda de fórmulas matemáticas. La sociología, por otra parte, intenta comprender el desarrollo histórico más bien en términos cualitativos, por ejemplo en términos de un conflicto de tendencias y de fines.

En este sentido, las ciencias sociales no conocen nada que pueda compararse a las leyes causales matemáticamente formuladas de la física. En la física, la primera tarea consiste en traducir las cualidades físicas a términos cuantitativos. Mientras que en las ciencias sociales no hay forma de expresar en términos cuantitativos las cualidades de estas identidades, en consecuencia, es imposible formular leyes cuantitativas, por tanto, las leyes sociales han de tener un carácter profundamente diferente de la física, por ser cualitativas más que cuantitativas y matemáticas. En consecuencia, las leyes sociológicas que determinan el grado de algo, lo harán en sólo en términos muy vagos.

Como consecuencia a lo escrito, para comprender los sucesos de la realidad social no se pueden aplicar los métodos de las ciencias naturales tal como se plantean, ni mucho menos, generalizar teorías inmutables. Para ello, es necesario en cambio hacer el ejercicio de la comprensión intuitiva propuesta por (Popper, 1973). Un acontecimiento social es comprendido cuando se analizan en términos de las fuerzas que hicieron que tuviese lugar, es decir, cuando son conocidos no solo los grupos e individuos implicados, sus propósitos e intereses, sino también la comprensión de su significado social, su relevancia y el hecho que cambia el valor situacional, así como las tendencias y direcciones históricas del contexto en el que ocurren.

La construcción de la realidad social se basa en el ejercicio de armar una estructura lingüística que involucra necesariamente la experiencia propia del sujeto, tomando en cuenta que debe realizarse con la cautela de las debilidades de los métodos disponibles de las ciencias naturales, teniendo presente no sólo el contexto inmediato del acontecimiento, sino también el impacto que tiene en la tendencia histórica del sistema social en el que sucede.

Ahora bien, a continuación se hace una revisión de la construcción de la teoría social desde la perspectiva latinoamericana.

3.- LA TEORÍA SOCIAL Y LATINOAMÉRICA

En los próximos párrafos se hace el ejercicio de comprensión intuitiva propuesto por Popper en “La miseria del historicismo” (Popper, 1973) en el que propone un análisis exhaustivo del contexto en el que se desenvuelve el acontecimiento social, en este caso, el desarrollo de las ciencias sociales. En este sentido, los enfoques planteados son los siguientes:

-          Colonialismo y eurocentrismo.

-          Poscolonialismo.

-          Exclusión social en la construcción de saberes.

-          Feminismo en las ciencias sociales.  

            3.1.- COLONIALISMO Y EUROCENTRISMO

            De acuerdo a autores como el profesor de la Universidad Central de Venezuela, E. Lander describe el discurso de algunos conocimientos producidos y manejados ampliamente en las ciencias sociales como excluyente y desigual, en este sentido explica (Lander, 2000):

“La búsqueda de alternativas a la conformación profundamente excluyente y desigual del mundo moderno exige un esfuerzo de deconstrucción del carácter universal y natural de la sociedad capitalista-liberal. Esto requiere el cuestionamiento de las pretensiones de objetividad y neutralidad de los principales instrumentos de naturalización y legitimación de este orden social: el conjunto de saberes que conocemos globalmente como ciencias sociales”. (p. 14)

Asimismo, puede apreciarse el acuerdo con lo planteado por Popper acerca de la contextualización del conocimiento en las ciencias sociales por cuanto argumenta que (Lander, 1998):

“Basta una revisión somera del texto de las primeras constituciones republicanas para ver como el pensamiento liberal, al buscar realizar un trasplante para instaurar aquí una réplica de su lectura de la experiencia europea o norteamericana, hace abstracción de las condiciones culturales e históricas particulares de las sociedades a propósito de las cuales se propone legislar” (p. 1)

En este sentido, los argumentos señalados develan dos observaciones, en primer lugar, la omnipresencia de un discurso con sesgo hacia Europa como modelo, y en segundo lugar, abstracción de la sociedad latinoamericana de su contexto histórico, social y cultural. Esto se evidencia en lo siguiente, con el inicio del colonialismo en América comienza no sólo la organización colonial del mundo sino –simultáneamente la constitución colonial de los saberes, de los lenguajes, de la memoria y del imaginario.

De la misma manera, en cuanto a los conocimientos generados desde y acerca de Latinoamérica, se evidencia el mismo discurso eurocéntrico en distintas instituciones. En este sentido, más adelante agrega (Lander, 2006):

“Las diferentes vertientes principales del pensamiento que ha sido históricamente hegemónico sobre y desde América Latina pueden ser caracterizadas como colonial-eurocéntricas. Existe una continuidad básica desde las Crónicas de Indias, el pensamiento liberal de la independencia, el positivismo y el pensamiento conservador del siglo XIX, la sociología de la modernización…” (p. 210)

En consecuencia, Lander describe que la construcción de los saberes en las ciencias sociales contemporáneas hechas alrededor del mundo buscan el divorcio del discurso eurocéntrico basándose en lo siguiente; múltiples vertientes de la crítica feminista, cuestionamiento de la historia europea como “Historia Universal”, el desentrañamiento de la naturaleza del orientalismo, la exigencia de “abrir las ciencias sociales”; los aportes de los estudios subalternos de la India; la producción de intelectuales africanos y el amplio espectro de la llamada perspectiva postcolonial (Lander, 2000).

            3.2.- POSCOLONIALISMO.

El término poscolonial abarca además del periodo que siguió a la independencia política de América Latina de Europa del siglo XIX, a la fase más reciente de dicho periodo (Robotham, 1997 ). Con respecto al poscolonialismo en las ciencias sociales, su consecuencia en la construcción de los saberes, se evidencia el eurocentrismo por cuanto hacen referencia a la literatura producidas en los territorios ocupados durante todo el período colonial. En este sentido, analiza también los efectos del conocimiento producido en los países colonizadores sobre los países colonizados, o sus habitantes.

Asimismo, trata básicamente de tres aspectos, en primer lugar, la construcción de una identidad nacional al despertar del yugo colonial. En segundo lugar, la manera en la que los autores intentan articularse e incluso celebrar sus identidades culturales, y en tercer lugar, la perpetuación de las imágenes de los países colonizados como inferiores. (Coronil, 2000)

            3.3.- EXCLUSIÓN SOCIAL EN LA CONSTRUCCIÓN DE SABERES.

            La exclusión social en la construcción de los saberes de la sociedad latinoamericana trata de la separación de las condiciones de vida. En tal dirección, las murallas que hacen esta separación no están hechas de piedra. A juicio de Alejandro Moreno, el discurso de la exclusión se pronuncia desde el lugar de los “incluidos” en el sistema de producción, por cuanto pueden moverse en dicho sistema, y lo pronuncian los mismos. Este discurso trata el conocimiento producido desde si, como las únicas formas de vida económica y política puestas a disposición de los humanos en el momento actual de la historia. Es decir, que quienes piensan desde ellos no tiene otras posibilidades de elaborar conocimiento sobre lo externo sino en los términos del sistema. No puede ver lo externo como externo, sino como excluido. (Moreno, 2000).

En consecuencia, los excluidos del sistema están llamados o a la inclusión o a la desaparición, no a supervivencia como externos. En este sentido, no es necesario explotar a los trabajadores; basta con no necesitarlos. La explotación se sustituyó por la exclusión (Jacquard, 1996), es decir; desempleo estructural. A juicio de (Moreno, 2000), esto va en consonancia a lo que (Dussel, 1998) ha llamado el principium exclusionis, la exclusión como principio, que va más allá del mercado, hasta la constitución misma de la ética de la sociedad moderna y, por tanto también a la política y la ciudadanía.

Al respecto, (Coronil, 2000) agrega acerca del colonialismo y la exclusión social lo siguiente;

“Las colonias de Europa, primero en América y luego en Africa, le aportaron mano de obra, productos agrícolas, y recursos minerales. Igualmente, le presentaron a Europa una variedad de culturas en contraposición a las cuales Europa se concibió a sí misma como el patrón de la humanidad -como portadora de una religión, una razón y una civilización superiores encarnadas por los europeos. A medida que la noción española de “pureza de sangre” dio paso en las Américas a distinciones entre razas superiores e inferiores, esta superioridad se plasmó en distinciones biológicas que han sido fundamentales para la auto-definición de los europeos y siguen presentes en los racismos contemporáneos. De la misma manera como las plantaciones de las  Américas, operadas por esclavos africanos, funcionaron como factorías proto-industriales que precedieron aquellas establecidas en Manchester o Liverpool con mano de obra europea asalariada” (p. 93)

            3.4.- FEMINISMO Y CIENCIAS SOCIALES

            En esta sección del trabajo, se hace referencia al ejercicio científico de las ciencias sociales hecho por mujeres durante el surgimiento de la sociología. Este es un aspecto bien discutido debido a la “invisibilización” de sus aportes (Arango, 2005). Esto obedece a distintos estereotipos de las comunidades de práctica contemporáneas a los aportes. Al respecto, (Martinez, 2003) describe lo siguiente:

“Numerosas investigaciones concuerdan en el señalamiento de una amplia gama de estereotipos sobre el género femenino y masculino. Estos estereotipos caracterizan a las mujeres como sensibles, intuitivas, incapaces de objetividad y control emocional e inclinadas a realizar y mantener relaciones personales. A los hombres, en cambio, se les considera superiores en su capacidad de racionalidad y objetividad científica, y con una dotación natural para una orientación adecuada en relación con los demás. La mujer es la explotada y el objeto de abuso, y es incapaz de explotar a los demás debido a su “natural” debilidad y altruismo, aspectos que son, a su vez, su fuerza como esposa, madre y ama de casa. Por el contrario, al hombre le resulta fácil explotar y justificar este comportamiento en nombre de una ideología política y económica” (p. 50)

En consecuencia a estos estereotipos, diversas autoras como Harriet Martineau, Beatrice Potter Webb, Marianne Weber, Florence Kelley, Edith Abbot, Anna Julia Cooper, entre muchas otras, no fueron “invisibles” sino literalmente “borradas” de la historia. La invisibilidad sugiere que no fueron percibidas y que su presencia no fue considerada, mientras que, haber sido borradas de la historia indica que alguna vez fueron percibidas como parte de una comunidad académica pero posteriormente fueron eliminadas de sus registros. (Arango, 2005).

De la misma manera, esta investigadora añade (Íbid)

“… Ellas fueron figuras públicas reconocidas en su época en ámbitos que superaban los límites de la disciplina que contribuyeron a crear. Su trabajo fue relevante para las ciencias sociales; produjeron teoría social y practicaron la sociología en los mismos tiempos y espacios que los varones fundadores. Todas actuaron como parte de una comunidad sociológica en la medida en que llenaron al menos uno de los siguientes requisitos: ser miembro de una asociación nacional de sociología, publicar desde enfoques explícitamente relacionados con principios sociológicos, auto-identificarse como sociólogas y ser reconocidas como tales por sus contemporáneos. Estas mujeres sabían que hacían parte de un movimiento más amplio que buscaba crear una ciencia de la sociedad y tenían su propio sentido de lo que esa ciencia debía ser. Para la mayoría de ellas, se trataba de un proyecto de crítica social en el cual la investigación y la teoría debían concentrarse en la descripción, el análisis y la superación de la injusticia social” (p. 3)

Esta exclusión de la historia de la disciplina puede ser entendida como resultado de una serie de procesos de poder que incluyen la atribución o negación de autoridad.

 

CONSIDERACIONES FINALES

Como consecuencia a los planteamientos hechos, para comprender los sucesos de la realidad social no se pueden aplicar los métodos de las ciencias naturales a cabalidad, ni mucho menos, generalizar teorías inmutables. En este sentido, la comprensión implica el análisis en términos de las fuerzas que hicieron que tuviese lugar. Así, la construcción de la realidad social se basa en una estructura lingüística que debe realizarse tomando en cuenta las debilidades de los métodos disponibles de las ciencias naturales, teniendo presente no sólo el contexto inmediato del acontecimiento, sino también el impacto que tiene en la tendencia histórica del sistema social en el que sucede.

Por otro lado, a título de conclusión también vale puede decir que la teoría social producida desde y acerca de Latinoamérica ha evidenciado una exclusión desde el punto de vista geográfico, cultural, económico y social, a través de la inferiorización del conocimiento producido en Latinoamérica por parte de países europeos mediante la persistencia del discurso eurocéntrico que trata del desarrollo y de sociedades avanzadas que toman como único modelo a seguir y correcto la sociedad europea. Además de ello, la agenda del discurso de la teoría poscolonial, que tiene como reacción el esfuerzo de una corriente de investigadores latinoamericanos que persiguen la construcción de una identidad nacional al despertar del yugo colonial, la celebración cultural, y la desestimación de la idea de los países colonizados como inferiores.

Por último, la exclusión de las comunidades de práctica de las sociedades con menos calidad de vida, que trae como consecuencia el paradigma de no ver lo externo como externo, sino como excluido. Esto abarca también la desestimación de los aportes de investigadoras al desarrollo de la teoría social.

 

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[1] Este argumento es explicado más adelante por Popper, es muy conocido como “el cisne negro”. Su lógica es muy sencilla: ninguna cantidad de enunciados de observaciones referidos al avistamiento de cisnes blancos, nos autoriza a derivar lógicamente “Todos los cisnes son blancos”, basta una sola observación de un cisne negro para poder derivar “No todos los cisnes son blancos” (Popper, 1962)

 

[2] Esto se entiende como causalidad eficiente

[3] Por ejemplo, si un economista predice que en el mercado de capitales habrá una sobre oferta de tal acción, esta predicción puede anticipar dicha sobreoferta.

 

[4] Este evento se conoce como principio de emergencia, en el pensamiento complejo de Morin. La sociedad no puede analizarse como la mera suma de los individuos que miembros de la misma; no se puede sacrificar el todo a la parte (como hace el reduccionismo), ni tampoco sacrificar la parte al todo (como hace el holismo), sino establecer un vaivén continuo e incesante entre el todo y sus partes. Asimismo (Ugas, 2008) añade que según este principio, en las realidades (todo) organizadas emergen cualidades y propiedades nuevas (“emergencias”) que no son reducibles a las partes que la componen.

 

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Alastre Pineda, Miguel: "Problemas de la teoría social desde Latinoamérica" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, marzo 2015, en http://caribeña.eumed.net/problemas-teoria-social/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.