LAS RELACIONES DE PRODUCCIÓN AGRARIAS EN EL PENSAMIENTO ECONÓMICO

RESUMEN

El sector agrario es fundamental dentro de la economía nacional, al tiempo que las relaciones de producción agrarias (RPA) constituyen parte esencial de las relaciones sociales de producción. La tradición teórica y práctica no ha logrado cubrir todos los vacíos e incógnitas que se mantienen como un gran desafío a nuestra obra creadora. La agricultura es un tema al cual muchas personas han dedicado su vida a investigar, posibles soluciones en diferentes etapas son las que se han dado. El tema se trata en el siguiente trabajo a través de varios enfoques: el pensamiento económico clásico burgués, el enfoque marxista y el leninista, además de los principales elementos que aporta el pensamiento económico cubano visto en sus diferentes etapas históricas. El sentido fundamental de este trabajo se expresa en una documentación que intenta sistematizar el pensamiento económico sobre las relaciones de producción agrarias.

Palabras claves: Relaciones de producción agrarias, renta del suelo, pensamiento económico.

Introducción

La economía nacional está constituida por el conjunto de sectores de la producción social que elaboran productos que exigen determinada base material y técnica, conocimientos  profesionales y experiencia de los participantes en la producción. En las primeras etapas de la producción social,  la producción agropecuaria era la principal actividad económica del hombre, posteriormente bajo la influencia de la división social del trabajo, se convirtió en un sector de la economía nacional. Aún en las condiciones actuales el sector agropecuario continúa teniendo una importancia capital, debido a que suministra productos alimenticios de origen vegetal y animal y materia prima para la industria, ambos elementos imprescindibles para la vida humana.

Existen estudios previos sobre el tema de las RPA, pero aun consideramos insuficiente la sistematización teórica de este tema, especialmente desde la óptica de la economía política y la historia del pensamiento económico.

Para tratar el tema se hace necesario conocer la evolución de las RPA desde los principales aportes que realizaron los economistas teóricos de la ciencia económica. Se hace un estudio de la obra de William Petty quien inicia el estudio de la renta del suelo, más adelante los fisiócratas, Adam Smith y David Ricardo desarrollan con nuevas teorías el estudio de las RSPA. La teoría marxista y leninista  realizan un análisis crítico de las RPA en el sistema capitalista de producción.

Desarrollo.

PRINCIPALES CONCEPCIONES TEÓRICAS METODOLÓGICAS SOBRE LAS RELACIONES  DE PRODUCCIÓN AGRARIAS DESDE LA ÓPTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA.

1.1           El tratamiento en el pensamiento económico clásico burgués.

Los primeros representantes del pensamiento económico burgués, agrupados en lo que Carlos Marx definiría y caracterizaría en su momento como Economía Política Clásica Burguesa[1], fueron de forma general profundos y creativos estudiosos de las relaciones de producción agrarias y su despliegue en las condiciones de la sociedad y economía capitalista que, en aquél entonces, era un modo de producción revolucionario que se imponía definitivamente al régimen feudal.

Bajo el modo de producción feudal, existía un claro predominio del campo sobre la ciudad, y las relaciones agrarias eran evidentemente preponderantes sobre el aún incipiente proceso de desarrollo industrial. El capitalismo iba a tener su punto histórico de arranque o despegue en áreas relacionadas con el comercio y la industria. En la mayoría de los países de Europa Occidental este desarrollo inicial fue trasladándose a la agricultura y fue convirtiendo las relaciones agrarias feudales en relaciones de tipo capitalista hasta incorporar plenamente a la lógica reproductiva del capital a toda la economía y sociedad.

Dentro de los aportes más importantes de la economía clásica en el área que estudiamos acá se destacan los realizados por Wiliam Petty. Sobre su teoría de la renta del suelo Marx señala: “Petty reconoce dos formas de plusvalía: la renta del suelo y el interés. Y la segunda se deriva según él, de la primera, que es para Petty, como más tarde lo será para los fisiócratas, la verdadera forma de la plusvalía. Petty explica la renta, no como el simple remanente que queda después que el trabajo invertido cubre el trabajo necesario, sino como el remanente del trabajo sobrante del propio productor sobre el salario y la reinversión de capital.” [2]

Parte del concepto de que un  individuo realiza todas las labores agrícolas en una tierra  con un volumen de capital fijo indispensable y que una vez que sustrae de ella esa inversión de capital y su consumo personal, quedará una renta “natural” para la cosecha del próximo año, y refiere: “Supongamos que un individuo pueda ejecutar por sí  mismo, en una tierra de determinadas condiciones, todos los trabajos agrícolas indispensables: labrar, cavar, rastrillar, sembrar, recolectar, trillar, ahechar, entrojar y que disponga además de la simiente necesaria. Una vez deducida de la cosecha la simiente empleada más lo consumido por él y todo lo que gaste en vestirse y en satisfacer las demás necesidades naturales, el resto del trigo constituirá su renta del suelo natural y verdadera para el año en curso”[3].

Petty analiza que la renta incluye la ganancia y que no se distingue de ella, se preocupa en determinar el valor en dinero de la tierra y parte del  siguiente supuesto: “(…) las sumas de las rentas anuales que forma el valor natural de un terreno es igual a la duración natural de la vida de las tres personas  que dejamos señaladas*. Ahora bien, en Inglaterra calculamos estas tres vidas en 21 años; el valor de la tierra equivaldrá, pues sensiblemente, a la misma suma de rentas anuales”[4].

Dentro de sus aportes a la teoría de la renta se destacan las dos razones que se muestran a continuación, que con posterioridad pasarían a formar parte de la teoría de la renta del suelo desarrollada por Carlos Marx:

  1. La renta del suelo como expresión de toda la plusvalía agrícola, se deriva no de la tierra misma, sino del trabajo sobrante que queda después de cubrir lo necesario para satisfacer la necesidad del trabajador.
  2. El valor de la tierra no es más que la  propia renta capitalizada, una forma transfigurada de la misma renta, en la que aparece como valor de la tierra 21 años de plusvalía.

Según Petty los salarios aparecen determinados por el incremento de otras ramas, y existe una relación inversa entre el salario del obrero agrícola y las rentas de la tierra:”El auge de la industria y de las artes es paralelo al descenso de la agricultura; cuando los salarios de los obreros agrícolas suben, las rentas de la tierra bajan. La baja de la renta del suelo es una consecuencia natural del auge que han adquirido en Inglaterra el comercio y la industria…”[5].

Petty señala la primera idea sobre la renta diferencial basado en la localización, en la cercanía que tenga de los mercados, y se refiere al tema: “(…) tal  es la razón de que las tierras situadas en las proximidades de las aglomeraciones urbanas arrojen una renta más alta y cuesten una suma mayor de rentas anuales que las tierras de la misma calidad situadas a distancias mayores”[6].

En segundo lugar aborda la diferencia de fertilidad de la tierra, la diferencia de rendimiento del trabajo tratándose de tierras de igual extensión: “La riqueza, la pobreza del suelo o su valor dependen de la parte más o menos grande que ese suelo representa dentro del volumen total, en proporción al trabajo necesario para producir este volumen”[7].

Otras ideas son las aportadas por los fisiócratas, fieles defensores de las actividades agrícolas como única actividad productiva, en el entendido de que según ellos la industria y las demás ramas de la economía nacional son “estériles”.

Los fisiócratas  consideran a la  renta del suelo como la forma de la plusvalía que marca la diferencia que se establece entre el trabajo agrícola y el trabajo industrial, y esto a su vez como la única forma de plusvalía, esto se debe a su concepción de considerar el trabajo en la agricultura como único trabajo productivo: “(…) Por eso el trabajo agrícola  es para los fisiócratas el único trabajo productivo, porque es el único que crea plusvalía, y ellos no conocen más forma de plusvalía que la renta del suelo”[8].

Los fisiócratas estudian el problema de la plusvalía a través de las siguientes ideas, basadas en el estudio de las relaciones agrarias capitalistas:

  1. La renta del suelo aparece en la agricultura en su forma natural, en una forma que es prácticamente imposible encontrarla en la industria. “Es la plusvalía que constituye un remanente de valor sobre la plusvalía, o ganancia y, por tanto, la forma más tangible y más palmaria, la plusvalía elevada a la segunda potencia”[9].
  2. Haciendo abstracción del comercio exterior, los obreros industriales y desplazados de la agricultura dependen de la cantidad de productos agrícolas sobrantes después de los consumidos.[10]
  3. A partir de que la agricultura alcance un cierto grado de prosperidad, el capital puede desarrollarse al interior o exterior de esta.

El sistema de producción del capital y la producción del capitalista presuponen como condición necesaria y esencial el divorcio entre el trabajador y la propiedad del suelo, entre el obrero y la tierra,  y es así como lo reflejan los fisiócratas en su teoría.

En cuanto al tratamiento de la plusvalía absoluta, los fisiócratas la explican mediante el producto neto, y como el producto sobrante los conduce siempre al valor de uso, ven como su única fuente a la agricultura, por tanto, el trabajo de la tierra era el único creador de riqueza y el de las demás ramas se considera como estéril, puesto que no se traducía en ningún incremento del capital.

Consideran que el producto de la tierra que cubre los gastos en adelantos y las ganancias de las clases, no se puede llamar renta, sino el reembolso de los gastos del cultivo de la tierra, ya que si el cultivador no los recupera no realizaría nuevas inversiones, ni utilizaría  sus riquezas y esfuerzos en cultivar tierras de otro.

Sobre la idea anterior señala: “La tierra es siempre la primera y única fuente de riqueza… Este mismo fondo se acrecienta por la vía más exclusiva de la generación y rinde un producto anual, sea en artículos lácteos, en lanas, en cueros y en otras materias que, con la madera sacada de los bosques, constituyeron el fondo originario de los trabajos industriales”[11].

El precio es la expresión monetaria del valor de las mercancías,  ya así lo expresó el propio Marx, es decir, lo gastos de trabajo socialmente necesarios para producirla, pero en  el  precio no solo se refleja el valor sino también las condiciones del intercambio de mercancías, la oferta y la demanda, y la distribución del valor entre el comprador y el vendedor.

Es por eso que el precio actúa como la forma de manifestarse el valor, como resultado de esto  el precio puede desviarse del valor de la mercancía, lo cual no está exento para los productos agrícolas, por lo que en el pensamiento que le antecede a Marx ya  se estudia la temática acerca  del origen y las causas  del crecimiento de los precios de los productos agrícolas a partir del análisis de la renta agraria capitalista.

Los precios son un elemento importante dentro del mecanismo económico, mientras que la política de precios representa la piedra angular de la política económica del Estado socialista, esto se debe  a la circunstancia de que en el problema de los precios se entrecruzan todos los problemas económicos y por lo tanto políticos, de la sociedad socialista. El papel de los precios en la sociedad socialista crece constantemente debido a su vinculación acelerada con las relaciones mercantiles.

Smith aborda la temática de los precios en la agricultura a partir de examinar la renta del suelo como otra forma de la plusvalía, lo que no distingue con elementos a la plusvalía de sus modalidades ganancia, renta del suelo e interés. “El salario, la ganancia y la renta del suelo son las tres fuentes originarias de toda renta y de todo valor de cambio”[12],  estos tres componentes sumados conforman, según Smith, el precio del trigo.

Se percata de que, el precio de todos los instrumentos de la agricultura, como por ejemplo de un caballo de labor, también está integrado por las mismas tres partes, y al respecto señala que la renta del suelo en que se ha criado, el trabajo de atenderlo y criarlo, la ganancia del arrendatario que adelanta la renta de este suelo  y el salario de este trabajo, están comprendidos en el precio de este instrumento agrícola y por consecuencia en el precio de los productos agrícolas.

La agricultura, como rama de la producción material tiene sus particularidades específicas, aquí la producción se lleva a cabo en distintas condiciones naturales y en presencia de grandes diferencias zonales en la fertilidad de los suelos. Por eso es necesario establecer los precios de los productos, tomando en cuenta los gastos de las empresas que se encuentran en peores condiciones de producción.

Sin embargo, el establecimiento de estos precios brinda la posibilidad de obtener un alto ingreso adicional a la empresa que funcione bajo las mejores condiciones naturales; sin que este ingreso adicional refleje la gestión de la empresa para manejar con efectividad sus recursos.

Los precios de los productos agrícolas, Smith los determina por tres componentes: el salario del trabajo agrícola, la ganancia que resulte del capital y la tercera la renta del suelo.

La producción total de un país, está compuesta por el total de unidades producidas y el valor de cada una de ellas se traduce en renta para el capitalista y el arrendatario, este análisis  lo traslada hacia el producto anual de la tierra: “El precio o valor de cambio total de este producto anual tiene que decomponerse en las mismas tres partes y dividirse entre los diversos habitantes del país como salario por su trabajo, como ganancia de su capital o como renta de su tierra”[13].

Sobre las relaciones entre el terrateniente y el obrero Smith expresa  que una vez que el suelo de un país se convierte en propiedad privada, los terratenientes se sienten al igual que los demás hombres, acuciados por el deseo de recoger sin haber sembrado y exigen una renta incluso por los productos naturales de la tierra. Según este economista: “El obrero se ve obligado a ceder al terrateniente una parte de lo que su trabajo recolecta o produce. Esta parte, o lo que tanto vale, el precio de ellos, constituye la renta del suelo”[14].

Lo que el arrendatario paga al terrateniente a título de renta constituye, ni más ni menos,  el salario abonado al obrero o su propia ganancia, una parte del valor o del precio de las mercancías, que se traduce en una renta.

El denominado “Dogma de Smith”, consistente en la supresión del capital constante de la fórmula de la estructura de valor de las mercancías; concluye asumiendo que el valor de la mercancía sería expresada en el capital variable, más el excedente (plusvalía).

Ricardo aporta las siguientes definiciones sobre el origen de la renta de la tierra: “Es un descuento del trabajo de los obreros agrícolas”. Vista así, esta definición  muestra el carácter explotador de la renta agraria en el capitalismo. Otra consideración es la siguiente: “remuneración por el uso de la tierra”. Aquí se expresa a la renta como remuneración natural por la tierra, reflejando así la influencia del orden natural que según él,  y prácticamente todos los economistas clásicos, actuaba en la sociedad humana.

En este sentido, la renta del suelo, considerada como fruto natural de la tierra, sería  el resultado material de la productividad física. Como puede advertirse, nada de relaciones sociales de producción aparece en el análisis. Este tipo de concepción fetichista sería arrastrada por todo el pensamiento económico burgués posterior. Otra explicación teórica consiste en definir la renta de la tierra como el resultado de incremento obtenido con base en la existencia de un precio de monopolio.

Según su teoría la creciente demanda de los productos agrícolas es la causa del origen del precio de monopolio, y continúa su análisis del trabajo de la agricultura expresando que no es solo el trabajo en esa rama el que  crea valor, sino la tierra, la naturaleza por sí sola.

Considera que la agricultura es la rama donde mejor se invierte capital, sobre el tema señala: “En la agricultura, la naturaleza trabaja también a la par del hombre; aunque ese trabajo que realiza la tierra no produce gasto; su producto tiene un valor, lo mismo que el de los obreros mejor pagados”[15].

Uno de los méritos claves  de Ricardo en esta área consiste en estudiar el origen de la renta agraria basándose en la ley del valor. Pero Ricardo no descubrió el carácter explotador y de clase de la renta agraria capitalista. Más bien se limitó a analizar la renta diferencial relacionándola con la conocida “ley de la fertilidad decreciente del suelo”[16].

Sobre el estudio de la renta agraria, es necesario aclarar que según él no existe la renta absoluta, sino la renta diferencial. Desde este punto de vista se sostiene que el precio de los productos agrícolas que dan una renta, es superior a su valor individual y que allí donde existe una renta, existe gracias al excedente del precio de los productos agrícolas sobre su valor. Considera que las peores tierras no brindan ganancias, solo las medias y mejores tierras, cuestión que más adelante se estudia en la teoría marxista con más detalle.

Señala que el desarrollo de la agricultura depende de la fertilidad de la tierra y de las condiciones naturales y que las constantes inversiones de capital en las tierras, iba convirtiéndolas en peor calidad; por lo que el valor de los productos agrícolas aumenta.

Sobre el tratamiento de los precios en los productos agrícolas David Ricardo analiza que estos arrojan además de la ganancia media, una renta especial, un excedente constante sobre esa ganancia, el precio de los productos agrícolas es superior a su precio de producción, toda vez que este precio de producción es igual al capital invertido más la ganancia media. “Por el mero hecho de exceder de sus precios de producción, de dejar necesariamente un sobrante, los precios de los productos agrícolas serían superiores, por tanto, a sus valores.”[17]

1.2           Enfoque marxista.

En el tomo III de su obra El Capital, Marx se dedica a estudiar con detalle las relaciones agrarias capitalistas a través de la renta diferencial I y II y de la renta absoluta, forma analizada inicialmente por él.

Se le reconoce el mérito de definir la esencia capitalista de la renta del suelo como una de las formas de la plusvalía. Realizó un análisis minucioso de la renta diferencial, desligándola de toda relación con la llamada “ley de la fertilidad decreciente del suelo”.  Demostró que la propiedad agraria privada no es la causa de la formación de la renta diferencial.

La propiedad agraria solo determina, en este caso, la apropiación por el propietario de la tierra de esta parte de la ganancia. Marx estableció que en el caso de la renta diferencial nos hallamos ante dos formas de monopolio de la agricultura capitalista: monopolio de la propiedad privada sobre la tierra y monopolio de la tierra como objeto de explotación.

Dada la existencia del monopolio de la tierra como objeto de explotación este se manifestará en que las condiciones reguladoras de la magnitud de valor en el sentido expuesto, se halla determinada por las condiciones de las peores tierras en razón de fertilidad y situación: “Este monopolio proviene de la limitación de la tierra, y por lo tanto inevitable en cualquier sociedad capitalista”[18].

Por otra parte, el monopolio de propiedad privada sobre la tierra. explica el por qué el terrateniente puede sustraer la renta diferencial al arrendatario, este monopolio no es imprescindible para la sociedad capitalista ni  para la organización capitalista de la agricultura, pues muchos burgueses han exigido la nacionalización de la tierra.

La propiedad agraria es la barrera que retiene en la agricultura los excedentes de la plusvalía sobre la ganancia media y que surgen en ella merced a la composición orgánica inferior del capital.

Marx brinda la siguiente definición de renta diferencial: “Sólo devenga renta la tierra que arroje un precio individual de producción inferior al precio de producción regulador del mercado” A partir del monopolio de la tierra como objeto de explotación (se debe a la limitación de la tierra) se materializan un grupo de elementos que hacen brotar a la renta diferencial en cada tierra y determinar los precios del cereal (trigo).

Estos son: las condiciones de producción en las peores tierras; la ganancia adicional obtenida con la inversión de capital en las mejores tierras y la  inversión adicional productiva del capital. “La existencia de la renta, tal y como se presenta en la superficie de las cosas, aparece desglosada de las relaciones en que descansa y de todos los eslabones intermedios.

De este modo la tierra se presenta como la fuente de la renta del suelo, el capital como la fuente de la ganancia y el trabajo como la fuente del salario. ”[19]. Y aquí deja claro que acompañada a la renta, el trabajo y el capital son otras formas de expresión de plusvalía.

Investigó dos formas de la renta diferencial: la renta diferencial I y la renta diferencial II, la primera corresponde a un escalón inferior de desarrollo de las fuerzas productivas, mientras que la segunda está relacionada con el incremento de la agricultura intensiva, corresponde a un grado más elevado de desarrollo de las fuerzas productivas en la agricultura capitalista.

Con respecto a la renta absoluta aportó una explicación científica de la misma, relacionada con el monopolio de la propiedad privada sobre la tierra. Define como renta absoluta: “La composición orgánica del capital social empleado en la industria es más elevado que la empleada en la agricultura, esto se demuestra en que el valor generado en la producción agropecuaria supera al precio de producción que se genera en la industria; esta última supone la ganancia media como reguladora de la acción y efectividad del capital”. De la diferencia entre el valor de mercado de la producción agropecuaria y el precio de producción de la industria surge la renta absoluta que pagan todas las tierras.

Para entender la diferencia que existe entre las tres formas de renta agraria vistas por Marx, brindamos la siguiente tabla comparativa a través de la base, la causa y la fuente: Tabla 1. Tres formas de renta.

Aspectos a tener en cuenta. Renta Diferencial I Renta Diferencial II Renta absoluta
Base Las diferencias de fertilidad económica o diferencia de situación (tierras mejores o peores). Inversiones sucesivas de capital con diversa fertilidad. Diferencia entre la composición orgánica del capital en la industria y la agricultura.
Causa Monopolio de la tierra como objeto de explotación que determina la utilización no solo de las tierras mejores sino de las regulares y peores. Monopolio de la tierra como objeto de explotación. Propiedad privada del terrateniente sobre la tierra. (Monopolio de la propiedad privada sobre la tierra.)
Fuente Trabajo excepcionalmente productivo, de los obreros asalariados agrícolas. Trabajo excepcionalmente productivo, de los obreros asalariados agrícolas, con los que se realiza la nueva inversión. Trabajo asalariado, de los obreros asalariados agrícolas.

Fuente: Elaborado por la autora.

Encontró las causas del incremento de la renta a medida que se desarrolla el capitalismo, aportando una definición científica del precio de la tierra, y su condición  por ser medio de producción fundamental en la agricultura.

La suma de valor que supuestamente colocada en el banco a la tasa de interés vigente rinde una suma de valor igual a la magnitud de la renta que devengaba la tierra anualmente, es decir, renta capitalizada. Marx escribió: “Esta renta del suelo así capitalizada es la que constituye el precio de compra o el valor de la tierra, categoría prima facie irracional como la del precio del trabajo, toda vez que la tierra no es producto del trabajo, ni puede, por tanto, tener un valor. Por otra parte, detrás de esta forma irracional, se esconde una relación real de producción.”[20] Podríamos afirmar que lo que se compra con el precio abonado no es en realidad la tierra, sino la renta que de ella se obtiene, calculada al tipo normal de interés.

Según Marx bajo dicha forma, hay una relación real de producción; adecuada y correspondiente a las relaciones de producción capitalistas en la agricultura, componente del mecanismo de funcionamiento y desarrollo de la esencia del sistema; no obstante lo altamente contradictorio que pueda resultar el precio de la tierra como forma económica. “El conflicto entre el precio de la tierra como elemento del precio de costo para el productor y no elemento del precio de producción para el producto (aún cuando la renta entre como factor determinante en el precio del producto agrícola, la renta capitalizada que se desembolsa para 20 años o más no contribuye en modo alguno a determinar ese precio) no es sino una de las formas en que se manifiesta siempre la contradicción entre la propiedad privada del suelo y la existencia de una agricultura racional con una explotación normal de la tierra al servicio de la sociedad”[21].

El precio de la tierra expresa además contradicciones que se manifiestan entre la existencia de una utilización de forma privada del suelo y la condición de la agricultura como rama que satisface necesidades básicas de la sociedad, esto se concreta en que la tierra es un capital fijo que no deprecia y por esto aparece como precio de costo del productor, y no entra como precio de producción del producto.

Sin dejar de obviar que la renta si influye en el precio de los productos agrícolas. El precio de costo del producto no refleja los avances científicos-técnicos que se emplean en la tierra para incrementar su rendimiento. El precio de costo tampoco refleja el desgaste físico y maltratado que sufre la tierra con las reiteradas inversiones adicionales de capital y cosechas.

Con el precio de la tierra se limita esa acción depredadora, en cierta medida, pero esta persiste por la existencia misma de la  propiedad privada que se ejerce sobre la tierra, por ser medio de producción y espacio. Mediante las posibilidades del precio de la tierra y su compra – venta se elimina para el propietario privado, de manera aparente, la condición de ser un recurso limitado.

El precio de la tierra es una forma más avanzada para el sistema capitalista que el pago del arriendo. Las contradicciones que contiene se materializan en la contabilidad burguesa, cuando se define a la tierra como “activo fijo que no deprecia”. Desde el punto de vista de su utilización para la extracción de minerales, si se toma en cuenta la depreciación, denominada por ellos “agotamiento”, pero es una limitación no tratar a la actividad agropecuaria como un elemento que también agota a la tierra.

Las clases sociales que se destacaron en la época durante la investigación de Marx fueron: obrero asalariado agrícola, el terrateniente como propietario de la tierra, el capitalista arrendatario y el campesinado pobre, medio y rico. Sobre esta temática meditaba: “Desposeído de la tierra y de los instrumentos de producción, el proletariado no tenía otra alternativa para ganarse el sustento. Y aunque la obligación legal de trabajar sometido a otro había desaparecido, subsistía la presión de las circunstancias en que se hallaba la clase”[22].

Existen un conjunto de formas económicas que se expresan  en la lucha de clases, existiendo una contradicción entre el terrateniente, propietario de los medios de producción: la tierra, y el capitalista arrendatario: “capitalista que invierte su capital en la agricultura sin ser propietario de la tierra”[23]. Para lograr el aumento de la productividad en la agricultura, se necesita estimular el capital variable, pues este se incrementa más rápido que el capital constante, y solo si se logra un equilibrio entre estos factores se garantiza una eficiente producción.

1.3           Las concepciones de V. I. Lenin.

En el año 1893-1894 Lenin escribe “Acerca de la llamada “cuestión” de los mercados”. En este trabajo, Lenin demuestra el carácter capitalista de las relaciones sociales de producción en Rusia, en un estado aún incipiente, específicamente en la agricultura. Tal tarea no era no era únicamente académica, sino que significaba la posibilidad de aplicar la doctrina científica y revolucionaria del marxismo al caso concreto de Rusia.

El campesinado de Rusia tuvo un aumento creciente de necesidades, por lo que la Ley del incremento de necesidades se evidenció durante el desarrollo del capitalismo que trajo inevitablemente como consecuencia la dilatación de necesidades de toda la población. “El rápido desarrollo de la economía de mercado y del capitalismo, en la época posterior a la Reforma, provocó también la elevación del nivel de las necesidades del “campesinado”: los campesinos empezaron a vivir más “limpios” (con respecto al vestido, la vivienda, etc.) Se concibió la diferenciación entre el campesino de los lugares industriales que los dedicados solamente a la agricultura y no afectados casi por el capitalismo[24]”.

En síntesis ocurre un proceso de diferenciación en el campesinado agrícola en burguesía y proletariado: “Si tomamos los campesinos agricultores, resulta que, por un lado, hay campesinos que abandonan en masa la tierra, pierden la independencia económica se convierten en proletarios, y, por otro lado, campesinos que amplían constantemente la tierra de labor y mejoran su cultivo. Por un lado, hay campesinos que pierden el inventario agrícola (ganado de labor y aperos), y, por otro lado, campesinos que mejoran su inventario, comienzan a adquirir máquinas, etc”[25].

Se podría decir que el campesino lleva al mercado su fuerza de trabajo, no su producto, ocurre que el campesino tiene tanta pobreza que para mantener a su familia necesita trabajar y no vende los productos que obtiene: “Tales campesinos, para conseguir dinero, se dedican a las ocupaciones auxiliares”, es decir, llevan al mercado no ya su producto, sino su fuerza de trabajo. La dedicación a las ocupaciones auxiliares conduce, naturalmente, a la sucesiva decadencia de la hacienda agrícola, y este campesino termina por entregar su nadiel al campesino acomodado de la comunidad que engrosa su hacienda y, como es comprensible, no consume el producto extraído del nadiel, sino que lo envía al mercado[26]”.

Existe un entrelazamiento de formas burguesas y formas feudales en la agricultura, que se manifiesta en las formas de renta capitalista que  se vinculan con formas de renta precapitalistas. El desarrollo burgués en la agricultura tuvo dos formas clásicas en la primera fase del modo de producción capitalista, las grandes haciendas de los terratenientes se transforman gradualmente en capitalistas o en base de pequeñas haciendas campesinas que eliminen por vía revolucionaria las formas feudales. La clase obrera debe realizar tareas revolucionarias que le correspondan a la burguesía, pero se le ha convertido en imposible.

Sobre el tema Lenin escribió en su “Programa agrario de la socialdemocracia”, específicamente a través de su posición frente a la nacionalización de la tierra por el Estado burgués y su posibilidad real. “Por eso el burgués radical… da un paso al frente y niega teóricamente la propiedad privada sobre el suelo… Sin embargo, en la práctica siente flaquear su valor, pues sabe que todo ataque a una forma de propiedad- a una de las formas de propiedad privada sobre los medios de producción-, podría acarrear consecuencias muy delicadas para la otra. Además, los propios burgueses se han ido convirtiendo también en terratenientes[27]”.

V. I. Lenin, apoyándose en las enseñanzas de Marx y Engels, aún mucho antes del triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre estudió las vías para la transformación socialista del sector agropecuario.

El plan leninista de cooperativas consiste en la transformación socialista del país mediante la incorporación voluntaria de las masas campesinas trabajadoras al proceso de la construcción socialista  a través de las cooperativas. En estas organizaciones voluntarias se conjugan los intereses personales del campesinado con los intereses de la sociedad, fortaleciendo y desarrollando la alianza obrera campesina. Recomienda todas las formas de cooperativas: de consumo, abastecimiento, venta y  de producción.

Mostró que una vez que el proletariado tomara el poder del Estado, el auge de las fuerzas productivas de la agricultura se habrán vinculado a la transformación socialista de la agricultura mediante la cooperación.

Para aumentar en proporciones considerables el capital invertido en la tierra, es necesario inventar nuevas máquinas, crear nuevos sistemas de cultivos y nuevos métodos para la cría de ganado, para el transporte de productos. Lenin siempre fue un gran defensor de garantizar una base técnico material que aportara rendimientos a la producción agrícola.

Estas ideas tuvieron una clara significación en la experiencia socialista cubana. En este sentido señaló S. Séraev: “Al demostrar con rigor científico, que andando el tiempo la producción agrícola será imposible sino se socializan las granjas campesinas individuales y no se emplean la nueva maquinaria agrícola y otros medios, consideraban que el paso a las grandes granjas cooperativas colectivas no debe producirse por la fuerza, sino con el consenso de los pequeños campesinos de participar voluntariamente en la cooperación[28]”.

Durante la elaboración del plan leninista de cooperación se observan dos etapas:

  1. La primera etapa desde el año 1918-1929, donde se creó la base material y técnica como premisa económica objetiva para la transformación socialista del sector agropecuario y se preparó al campesinado para efectuar el paso hacia las cooperativas de producción.
  2. La segunda abarca el período de 1930-1937, durante este período se efectuó una colectivización completa, la liquidación de la clase explotadora (kulak) y se creó el sistema socialista de la economía agropecuaria.

La culminación del período de transformaciones en la agricultura de la URSS abrió amplias posibilidades para el desarrollo de la economía socialista. La experiencia muestra que la cooperación productiva de los campesinos es la regularidad general de la construcción socialista para todos los países que están en el camino del desarrollo socialista.

Esto se corrobora en las experiencias de Hungría, Bulgaria, RDA y otros países de la antigua Unión Soviética, son ejemplos que partiendo de las condiciones concretas, realizan posteriormente con éxito la transformación socialista de la economía agropecuaria sobre la base de este plan.

Lenin fue partidario de la  Nueva Política Económica (N.E.P)[29], que entra en vigor en marzo de 1921, esta consistió esencialmente en incentivar a los campesinos y a los obreros que tuvieran interés en integrarse a la producción.

Dentro del conjunto de medidas vinculadas a estimular la producción agrícola se enumeran las siguientes: disminución de los impuestos y se le permite al campesino que tras el pago de sus respectivos impuestos, pueda vender libremente a los mercados el resto de su cosecha; se permite que las tierras puedan ser heredadas, y aunque se prohíbe la venta de terrenos, estos pueden arrendarse; también se autoriza, aunque con restricciones, el empleo de trabajadores asalariados.

Debido a los constantes estímulos recibidos, la agricultura aumenta rápidamente, las superficies cultivadas aumentan de 63 millones de hectáreas en 1922 a 82 millones en 1923, a 87 en 1924, y en 1927, las hectáreas cultivadas ya ascienden a 94.400.000; también mejora el rendimiento, así como la ganadería, que pasa de 46 millones de cabezas de ganado en 1922 a 62 millones en 1925.

En 1923, las abundantes cosechas consiguen alcanzar el nivel de producción de antes de la guerra (1914). La recuperación es muy rápida, lo cual se explica por el carácter primitivo de la agricultura rusa: no se ha necesitado equipamiento, ni capitales, ni nuevas máquinas; sencillamente, con el fin de la guerra y viendo una cierta recuperación de la economía privada, los campesinos soviéticos (mujiks) han vuelto de nuevo a coger su arado y su herramienta.

La N.E.P, también les ha permitido vender sus productos a precios elevados y las nuevas leyes les han asegurado la posesión de sus tierras y el control de la inflación, de la cual habían sido sus principales víctimas; en 1922 con la magnifica cosecha, se consigue incluso una pequeña exportación, lo que demuestra las mejoras en las condiciones que no se habían producido desde la revolución.

A lo largo de los años, la producción agrícola progresa; la producción en 1927 se calcula en 720.000.000 de quintales, pero aún existe un déficit de producción de 40 millones de quintales con respecto a 1914; el problema es que mientras la producción aún no ha llegado al nivel de antes de la guerra, la población ha crecido en 10 millones de individuos y se incrementa en 3 millones cada año; en 1929 la producción alcanza y supera a la de antes de la guerra.

El abastecimiento de las ciudades empeora a causa de la escasez de cereales existentes en el mercado (un 11 % en 1928 frente al 25 % en 1914).  Esto demuestra la incapacidad de la N.E.P para mejorar la situación y el país se encuentra al borde del hambre.

Las desigualdades sociales aumentan y los campesinos acomodados arriendan cada vez más tierras y trabajadores; en 1927 el 6 % de las explotaciones disponen del 58 % de los cereales y las explotaciones “pobres” tienden a desaparecer. De este modo aparece una “Burguesía rural” que constituye una amenaza para el régimen por sus distintas tendencias ideológicas y económicas. Lo que manifiesta las diferencias sociales dentro del régimen socialista y constituye a la vez un factor decisivo  del rescabrajamiento del derrumbe del modelo socialista eurosoviético.

Sobre el tema de la ley de la fertilidad decreciente del suelo Lenin realiza la siguiente crítica:”… Si las sucesivas  inversiones de trabajo y de capital en la tierra rindiesen no una cantidad cada vez menor de productos, sino una cantidad igual, no tendría sentido extender el área cultivada; la cantidad adicional de trigo podría producirse sobre la antigua superficie, por pequeña que fuere, y la agricultura de todo el globo terrestre tendría cabida en una sola deciatina*[30]”. Sobre las constantes inversiones de capital en la tierra y la función de los avances de la ciencia y la técnica refiere: “Para aumentar en proporciones considerables el capital invertido en la tierra, es necesario inventar nuevas máquinas, crear nuevos sistemas de cultivo y nuevos métodos para la cría de ganado, para el transporte de productos, etc.…[31]”.

Sobre la característica limitada del suelo expresa que esta presupone realmente el monopolio de la tierra, pero considerada esta como objeto de explotación y no como objeto del derecho de propiedad. Y al respecto plantea: “la limitación de la tierra es un fenómeno general que imprime su sello inevitable sobre toda la agricultura capitalista. (…) En todos los países capitalistas, todo propietario de capital puede invertirlo hoy en la agricultura (comprando tierras o arrendándolas) con igual o casi igual facilidad que en cualquier rama del comercio y la industria[32]”.  Considera que el monopolio de la propiedad privada de la tierra impide que el excedente que se obtiene en la producción de los productos agrícolas, se incorpore completamente al proceso de nivelación de la ganancia, y la renta absoluta surge del propio excedente.

La propiedad de la tierra es un monopolio, en virtud del cual el propietario exigirá al arrendatario también el pago del arriendo por tales terrenos. Este pago es la renta absoluta, que no tiene relación alguna con la distinta productividad de los diversos capitales invertidos y dimana de la propiedad privada de la tierra.

Si toda la tierra fuese privada, el reflejo sobre la renta sería: “Sobre la base de su derecho de propiedad, el terrateniente cobrará al arrendatario la renta diferencial; como esta es el superbeneficio por encima de la ganancia normal media, correspondiente al capital y como existe la libre competencia en el sentido de la libertad de invertir capitales en la agricultura, el terrateniente siempre hallará a un arrendatario que se conforme con la ganancia media y le entregue el superbeneficio. Por lo que la existencia del monopolio de propiedad privada del terrateniente sirve para sustraer la renta al arrendatario.

CONCLUSIONES. 

  1. El estudio de las relaciones de producción agrarias, y del desarrollo del sector agrícola en la economía nacional, ha sido una preocupación central de los economistas a lo largo de la historia de la ciencia económica.
  1. La doctrina económica marxista ocupó un amplio espacio de su desarrollo teórico en el estudio de las relaciones de producción capitalistas que se tejen en el contexto del sector agrario. Marx dilucidó la esencia explotadora de la categoría económica  renta absoluta del suelo, y conformó una concepción verdaderamente científica de estas relaciones a partir del encuadre histórico de la propiedad territorial, la propiedad privada y la teoría del valor trabajo.
  1. La concepción leninista se despliega en dos momentos fundamentales: un primer momento que tiene como eje la  reflexión teórica – académica donde desarrolla la concepción marxista y demuestra la posibilidad del desarrollo del capitalismo en Rusia a partir de las relaciones agrarias. Un segundo momento, donde el eje pasa a estar en consideraciones políticas y prácticas en el contexto de la construcción socialista, donde los planes de cooperativización y  su fundamentación resultaron el principal aporte.

BIBLIOGRAFÍA

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  11. Marx Carlos. 1965. Historia crítica de la teoría de la plusvalía. Editorial Venceremos. Volumen I. La Habana. Cuba.
  12. ________. 1976. El capital. T III. Editorial Ciencias Sociales.  La Habana, Cuba.


[1] Los principales economistas que conforman la Economía Clásica son William Petty, Adam Smith, los Fisiócratas y David Ricardo. Carlos Marx los identificó así a partir del método de investigación científico asumido por estos economistas en el análisis del modo de producción capitalista. [NA].

[2] C. Marx: Historia crítica de la teoría de la plusvalía. Editorial Venceremos. Volumen I. La Habana. 1965. P.10.

[3] Ibidem, P.11.

* Las personas son un hombre de 50 años, de 28 y un niño de 7, es decir, un abuelo, un padre y un hijo respectivamente, que coincidan sus vidas en el tiempo.

[4] Ibidem. P. 12.

[5] Ibidem. P. 13.

[6] Citado en: C. Marx: Historia crítica de la teoría de la plusvalía. Editorial Venceremos. Volumen I. La Habana. 1965. P.13.

[7] Ibidem. P.14.

[8] Ibidem. P.27.

[9] Ibidem. P.28.

[10] “Es evidente que el número relativo de personas que pueden vivir sin trabajar la tierra depende en absoluto de la fuerza productiva de los agricultores” C. Marx: Historia crítica de la teoría de la plusvalía. Editorial Venceremos. Volumen I. La Habana. 1965. P.29.

 

[11] Citado en C. Marx: Historia crítica de la teoría de la plusvalía. Editorial Venceremos. Volumen I. La Habana. 1965. P.38.

[12] Ibídem. P. 90.

[13] Ibídem. P. 94.

[14] C. Marx: Historia crítica de la teoría de la teoría de la plusvalía. Editorial Venceremos. Volumen I. La Habana. 1965. P.82.

[15] Karataev. Historia de las Doctrinas Económicas. T I. Editorial Pueblo y Educación. 1964.

[16] La ley expresa que toda inversión complementaria de capital y trabajo en la tierra implica una disminución  en la cantidad de producto obtenido. Esta ley es asumida por la economía neoclásica.  Más adelante se desarrolla el tema en la teoría leninista. [N.A]

[17] C. Marx: Historia crítica de la teoría de la plusvalía. Editorial Venceremos. Volumen I. La Habana. 1965. P.433.

[18] Colectivo de autores. Fundamentos  Generales del modo de producción capitalista. II. Editorial Félix Varela. 2006. P.440.

[19] Citado en: Maurice Dobb. Economía política y capitalismo. Editorial Ciencias Sociales, La Habana. 1971. PG 49.

 

[20] C. Marx. El capital. III. Editorial Ciencias Sociales.  La Habana. 1973. P. 634-635.

[21] Ibidem. P. 819.

[22] Maurice Dobb. Ob. Cit. P. 45.

[23] Colectivo de autores. Fundamentos  Generales del modo de producción capitalista. II. Editorial Félix Varela. 2006. P.436.

[24] V. I. Lenin. Obras Completas. T. 1. Editorial Progreso. 1981. P. 106.

[25] Ibídem. P. 109.

[26] Ibídem. P. 127.

[27] Colectivo de autores. Fundamentos  Generales del modo de producción capitalista. II. Editorial Félix Varela. 2006. P.454.

[28] S. Séraev. La transformación socialista de la agricultura en Cuba. Editorial Progreso. Moscú. 1988. P. 9.

[29] Consideramos que es importante dentro de la problemática que estudiamos tratar el tema del papel que jugó la agricultura en la NEP y  a su vez en la consolidación del sistema socialista en la URSS.[NA]

* Medida rusa de superficie, equivalente a 1.0925 ha.

[30] V. I. Lenin. Obras Completas. T. 5. Editorial Progreso. 1981. P. 105.

[31] Ibídem. P. 106.

[32] Ibidem. P. 121.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Hernández Brito, Diana: "Las relaciones de producción agrarias en el pensamiento económico" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, agosto 2013, en http://caribeña.eumed.net/produccion-agraria/

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