RAZONES NECESARIAS PARA LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DEL “BUEN VIVIR” (SUMAK KAWSAY) EN EL ECUADOR

Resumen
La articulación entre la política social desarrollada por el gobierno ecuatoriano y las intenciones de desarrollo interno que ella genera buscan propiciar el “buen vivir” o “Sumak Kawsay” que consiste en buscar y crear las condiciones materiales y espirituales para construir y mantener la vida armónica con la naturaleza con el bienestar de la población local, con énfasis en la igualdad de oportunidades para los más pobres, fomentando actividades económicas que apunten hacia ese objetivo y con políticas claramente subordinadas a los requerimientos sociales, culturales y ambientales a fin de desestructurar el tradicional esquema económico. Contiene además una diversidad de elementos a los que están condicionadas las acciones humanas que propician el conocimiento, los códigos de conducta ética y espiritual en la relación con el entorno, los valores humanos, la visión de futuro, entre otros. Convirtiéndose así en un referente para el resto de los pueblos latinoamericanos que también presentan dentro de su población una gran multiculturalidad
Palabras Claves. Sustentabilidad social, Buen Vivir, desarrollo sostenible, políticas sociales.

Introducción

Ecuador, aprobó el 28 de septiembre de 2008 el referéndum de la propuesta de la nueva constitución de la república, que elaboró la Asamblea Constituyente, donde está presente el término “buen vivir” o “sumak kawsay”. Su contenido da cuenta de una forma “armónica” de conducción de la vida entre los seres humanos y la naturaleza; la misma postula un reordenamiento general de lo que el término moderno “desarrollo” había querido expresar. (Cortez, 2011).

En la medida que desborda los límites de un proyecto meramente económico, social o político, adquiere el carácter de paradigma regulador del conjunto total de la vida que contrasta con los modelos de “desarrollo” que infructuosamente se han ensayado en la historia de toda la América Latina y especialmente la ecuatoriana y se plantea desde su novedad como una alternativa al modelo de “civilización” dominante. Así en el texto constitucional:

Régimen de Desarrollo es el conjunto organizado, sostenible y dinámico de los sistemas económicos, políticos, socio-culturales y ambientales, que garantizan la realización del buen vivir; el buen vivir requiere que las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades gocen efectivamente de sus derechos y libertades, y ejerzan responsabilidades en el marco del respeto a sus diversidades y la convivencia armónica con la naturaleza. (Art. 275) (Ibídem, 2011)

El objetivo, para Carpio (2008) es propiciar el buen vivir o el bienestar de la población local, con énfasis en la igualdad de oportunidades para los más pobres, fomentando actividades económicas que apunten hacia ese objetivo y con políticas claramente subordinadas a los requerimientos sociales, culturales y ambientales a fin de desestructurar el tradicional esquema económico; el buen vivir consiste en buscar y crear las condiciones materiales y espirituales para construir y mantener la vida armónica con la naturaleza. Contiene una diversidad de elementos a los que están condicionadas las acciones humanas que propician el ally kawsay, como son el conocimiento, los códigos de conducta ética y espiritual en la relación con el entorno, los valores humanos, la visión de futuro, entre otros.

Se convierte así la política del buen vivir en un proceso de mejoramiento de calidad de vida de la sociedad, que se traduce cuando los seres humanos que la integran, dentro de un marco de paz, libertad, justicia, democracia, equidad, tolerancia y solidaridad, tienen amplias y constantes posibilidades de satisfacer sus necesidades y desplegar todas sus potencialidades con miras a lograr su mejoramiento y realización personal y la realización de la sociedad como conjunto.

Proceso que condiciona cambios en el perfil de una economía, orientado a canalizar en montos suficientes los beneficios del crecimiento y del ingreso nacional a los sectores sociales. Proceso permanente de mejoría en los niveles de bienestar social, alcanzado a partir de una equitativa distribución del ingreso y la erradicación de la pobreza, observándose, índices crecientes de mejoría en la alimentación, educación, salud, vivienda, medio ambiente y procuración de justicia en la población (Bermeo, 2003)

Desarrollo

Si tenemos presente que el territorio ecuatoriano forma parte de varios de los ecosistemas más importantes del planeta y cuya población afronta los problemas propios de los países en vías de desarrollo, se ha visto afectado por los problemas ambientales mundiales y ha estado inmerso, desde su perspectiva, en parte de los procesos que los han generado. Sin embargo, al interior del país, son muchas las particularidades que han ido configurando los estilos de desarrollo a lo largo del tiempo y el perfil ambiental del Ecuador de nuestros días. desde “un modelo de desarrollo que tenga como eje la economía comunitaria, que respete tanto la naturaleza del proceso de desarrollo humano desde una perspectiva ambientalmente sustentable, como los principios y valores bio-éticos ancestrales y actuales.

La expansión de la economía ecuatoriana ha sido muy dependiente del sector externo. El desarrollo del país ha estado ligado a los ingresos obtenidos por la exportación de unos pocos productos agrícolas, del banano, el camarón y del petróleo, en las últimas décadas, ocasionando el deterioro de los términos de intercambio, para la economía nacional.

Esta complicada problemática tiene su origen, fundamentalmente, en la falta de sostenibilidad de los modelos de desarrollo que a lo largo del tiempo se han impuesto en el Ecuador y que han sido los generadores de estructuras de pobreza y deterioro ambiental. A esta causa de carácter estructural, se agregan otros factores restrictivos como son: la falta de cumplimiento de las leyes y regulaciones existentes y de un marco legal, al más alto nivel, que oriente y regule la gestión ambiental; la debilidad institucional de las entidades encargadas de las funciones de regulación, control, apoyo y seguimiento; la falta de políticas económicas que estimulen el uso racional y valoricen los recursos naturales así como los daños que en ellos se producen; la falta de planes y políticas de estado que perduren en el largo plazo; la falta de una sólida base en ciencia y tecnología para recuperar, adaptar y desarrollar tecnologías sustentables; la limitada participación ciudadana por falta de organización y promoción; la ausencia de una educación que incorpore efectivamente la variable ambiental en los contenidos curriculares a todo nivel; y, las deficiencias en la producción y acceso a la información relacionada con la gestión ambiental, situación que contrasta con la potencialidad de la República del Ecuador, al tener grandes condiciones naturales y poseer abundantes y variados recursos naturales, reconocidos por todo el mundo.

El gobierno nacional buscando proteger su integridad territorial plantea las Políticas Básicas Ambientales donde se encuentra fundamentada la gestión ambiental la cual se estipula básicamente en la solidaridad, la corresponsabilidad, la cooperación y la coordinación entre todos los habitantes del Ecuador, dirigidas a garantizar el desarrollo sustentable, en base al equilibrio y la armonía entre lo social, lo económico y lo ambiental. Asi el “buen vivir” no se plantea como mera “cosmovisión”, sino como paradigma de desarrollo en perspectiva intercultural (Cortez, 2011)

El Estado Ecuatoriano, sin perjuicio de atender todos los asuntos relativos a la gestión ambiental en el país, buscara las alternativas posibles para dar prioridad al tratamiento y solución de los siguientes ambientes prioritarios del país:

v  La pobreza (agravada por el alto crecimiento poblacional frente a la insuficiente capacidad del Estado para satisfacer sus requerimientos, principalmente la generación de empleos)

v  La erosión y desordenado uso de los suelos

v  La deforestación

v  La pérdida de la biodiversidad y recursos genéticos

v  La desordenada e irracional explotación de los recursos naturales en general la contaminación creciente de aire, agua y suelo

v  La generación y manejo deficiente de desechos, incluyendo tóxicos y peligrosos

v  El estancamiento y deterioro de las condiciones ambientales urbanas

v  Los grandes problemas de salud nacional por contaminación y malnutrición

v  El proceso de desertificación y agravamiento del fenómeno de sequías

v  Los riesgos, desastres y emergencias naturales y ambientales

Estos problemas ambientales están presentes dentro de la dimensión social para que el desarrollo sostenible sea una realidad, como uno de sus pilares fundamentales Entender entonces los grandes cambios que se están produciendo en el entorno social es, para el análisis de la innovación social sostenible, un factor necesario, donde el buen vivir” no aparece como mera alternativa de desarrollo, supone más bien el intento de “experimentar” y probar concepciones de vida que han sido acuñadas más allá del legado moderno-europeo. (Corte, 2011).

El primer objetivo de la sustentabilidad social es perseguir la equidad, que significa proponerse la eliminación de la pobreza y de que todos los estratos sociales se beneficien de las virtudes del crecimiento económico y se corresponde con los postulados principales de la política del buen vivir aquí señalada.

El desafío está en cómo alcanzar la esperada sustentabilidad social, lo que implica en primer orden satisfacer las necesidades básicas del individuo, establecidas en los principios generales de los tratados internacionales sobre los derechos humanos, para ello se necesita impulsar acciones que permitan el cumplimiento de los derechos económicos, políticos, culturales, equidad de géneros y de razas entre las personas que habitan las diversas regiones del país, destacando la necesaria interculturalidad, donde este presente la conservación de las tradiciones y de los derechos de las comunidades regionales sobre el territorio que se habita.

El “buen vivir”, según Cortez, (2011), no representa un discurso homogéneo, aunque sí la búsqueda común protagonizada por diferentes actores ante el declive del modo de vida liberal y/o neoliberal (capitalista) y sus diferentes propuestas de desarrollo (“desarrollismo” y “desarrollo sustentable”); donde su constitucionalización articula discursivamente la práctica y acumulado históricos de pueblos, grupos y personas desde luchas de resistencia anticolonial y de colonial que dan cuenta de la posibilidad de modos de vida otros, generando una sensibilidad que desborda el tiempo de la nación colonial; lo que supone la construcción social de sujetos plurales que buscan su inserción y el diseño de estructuras políticas que rebasen la matriz monocultural o eurocéntrica desde la que se ha concebido y practicado la nación ecuatoriana. En este sentido, plurinacionalidad e interculturalidad reconfiguran los órdenes políticos en los que se ha inscrito la gestión de la vida.

El país tiene que asumir la necesidad de cambios sociales y culturales profundos para el logro de la sustentabilidad social (Cendra y Stahel, 2006), ya que implica promover un nuevo estilo de desarrollo que favorezca el acceso y uso de los recursos naturales y la preservación de la biodiversidad y que sea “socialmente sustentable en la reducción de la pobreza y de las desigualdades sociales y promueva la justicia y la equidad; que sea culturalmente sustentable en la conservación del sistema de valores, prácticas y símbolos de identidad que, pese a su evolución y reactualización permanente, determinan la integración nacional a través de los tiempos; y que sea políticamente sustentable al profundizar la democracia y garantizar el acceso y la participación de todos en la toma de decisiones públicas. Este nuevo estilo de desarrollo tiene como norte una nueva ética del desarrollo, una ética en la cual los objetivos económicos del progreso estén subordinados a las leyes de funcionamiento de los sistemas naturales y a los criterios de respeto a la dignidad humana y de mejoría de la calidad de vida de las personas”, considerando la dimensión social en su más profundo sentido. Esto se comprende si se expresa que es natural que un ser humano en situación de extrema pobreza, exclusión o marginalidad no pueda tener un compromiso estrecho con la sustentabilidad.

La importancia está dada cuando se comience a reconocer que la sustentabilidad demanda un enfoque estratégico a largo plazo para transformar las causas que provocan los problemas ambientales. Los diferentes niveles de influencias y vínculos de interdependencia dentro de estas redes destacan aspectos condicionantes que los gobiernos deben considerar para operar los cambios sustentables. (Duran, 2010)

Por lo tanto, la revolución social que se está desarrollando en el Ecuador debe ser retroprogresiva, (Cortez, 2011) esto quiere decir que los grandes cambios se proponen a partir del encuentro con sus raíces culturales, su pasado reivindicado y al mismo tiempo proyectándose hacia el futuro, en función de cambios cualitativos muy importantes que involucren entre otras cosas el forjar su nuevo ser cultural, en el cual la ciencia y la tecnología tienen un papel fundamental, más aún si se toma en cuenta que la verdadera riqueza del país está no tanto en lo que se ha considerado individualmente sus recursos naturales, sino precisamente en la biodiversidad y la enorme riqueza ecológica

En ese sentido el proceso constituyente que se da internamente busca encaminar al país en el sendero de un nuevo modelo de democracia basado en la participación ciudadana, en un nuevo modelo económico sustentado en la solidaridad y la equidad, en un nuevo entendimiento con la naturaleza aceptando que ésta es sujeto de derechos y por tanto de respeto, de nuevos horizontes de convivencia entre diferentes, en un marco de plurinacionalidad y bajo una organización territorial descentralizada.(Carpio, 2008).

Así el Plan de buen vivir, denominado para describir un ideal sustentable entre economía, democracia, ambiente y cultura en el contexto de la diversidad ecuatoriana., señala en su Objetivo 2: Auspiciar la igualdad, la cohesión, la inclusión y la equidad social y territorial, en la diversidad

I.        Generar condiciones y capacidades para la inclusión económica, la promoción social y la erradicación progresiva de la pobreza procesos de identificación de grupos en situación de vulnerabilidad y pobreza, y de seguimiento y evaluación de una estrategia de erradicación de la pobreza, a fin de fomentar la eficiencia y eficacia por parte del Estado.

II.        Garantizar la igualdad real en el acceso a servicios de salud y educación de calidad a personas y grupos que requieren especial consideración, por la persistencia de desigualdades, exclusión y discriminación

III.        Asegurar la (re)distribución solidaria y equitativa de la riqueza.

IV.        Democratizar los medios de producción, generar condiciones y oportunidades equitativas y fomentar la cohesión territorial

V.        Fomentar la inclusión y cohesión social, la convivencia pacífica y la cultura de paz, erradicando toda forma de discriminación y violencia

VI.        Garantizar la protección especial universal y de calidad, durante el ciclo de vida, a personas en situación de vulneración de derechos

VII.        Garantizar la protección y fomentar la inclusión económica y social de personas en situación de movilidad humana, así como de sus diversos tipos de familias

  1. Garantizar la atención especializada durante el ciclo de vida a personas y grupos de atención prioritaria, en todo el territorio nacional, con corresponsabilidad entre el Estado, la sociedad y la familia

IX.        Garantizar el desarrollo integral de la primera infancia, a niños y niñas menores de 5 años

X.        Garantizar la protección y la seguridad social a lo largo del ciclo de vida, de forma independiente de la situación laboral de la persona

XI.        Garantizar el Buen Vivir rural y la superación de las desigualdades sociales y territoriales, con armonía entre los espacios rurales y urbanos

XII.        Promover la formación de una estructura nacional policéntrica de asentamientos humanos, que fomente la cohesión territorial (Plan Nacional del Bue Vivir, 2008)

Para darle solución a cada uno de estos elementos dentro del Objetivo 2 del Plan Nacional del Buen Vivir se definen determinadas Metas

Meta 2.1. Reducir la incidencia de la pobreza por ingresos al 20,0%, y erradicar la extrema pobreza

Meta 2.2. Reducir el coeficiente de Gini a 0,44

Meta 2.3. Reducir la relación entre el 10,0% más rico y el 10,0% más pobre a 20 veces

Meta 2.4. Universalizar la tasa neta de asistencia a educación básica media y básica superior

Meta 2.5. Alcanzar una tasa neta de asistencia a bachillerato del 80,0%

Meta 2.6. Universalizar la cobertura de programas de primera infancia para niños/as menores de 5 años en situación de pobreza y alcanzar el 65,0% a nivel nacional

Meta 2.7. Reducir el analfabetismo en la población indígena y montubia entre 15 y 49 años al 4,0%.

Conclusión

La constitucionalidad del Plan Nacional del Buen Vivir en Ecuador, representa la expresión acabada de un sentimiento multicultural, que ha trascendido años dentro del país y que transforma radicalmente los cánones de desarrollo dentro de América Latina, poniendo coto a las formas de desarrollo aplicados por el neoliberalismo y los modelos políticos que lo han puesto en práctica por los gobernantes de turno dentro del continente, demostrando claramente que estamos ante una alternativa nueva de desarrollo que de realizarse con creatividad e imaginación, se convierte en una realización utópica de los más elementales anhelos y sueños de millones de seres humanos en esta parte del mundo, que de desarrollarse adecuadamente y contando con las particularidades de cada región, se transforma en un ente aglutinador de multitudes interculturales, que desde hace mucho aspiraban a un cambio de este tipo.

Bibliografía

Bermeo Noboa Alejandro, DESARROLLO SUSTENTABLE EN LA REPUBLICA DEL ECUADOR http://www.unep.org/gc/gc23/documents/ecuador-desarrollo.pdf

Carpio Benalcázar, Patricio, El buen vivir, más allá del desarrollo: la nueva perspectiva constitucional. ALAI, América Latina en Movimiento, 2008-06-11, Ecuador http://alainet.org/active/24609&lang=es

Carpio, Benalcázar, Patricio, El buen vivir, más allá del desarrollo: la nueva perspectiva constitucional, 2008.06.11, en: América Latina en Movimiento, ALAI. http://alainet.org/active/24609&lang=es

Cendra, J, y A. Stahel. Hacia una construcción social del desarrollo sostenible basada en la definición de sus dimensiones y principios, articulados a partir de la ecuación PAT. Aproximación A sus implicaciones y debates, Revista Internacional Sostenibilidad, Tecnología y Humanismo. Número 1. Año 2006 https://upcommons.upc.edu/revistes/bitstream/2099/2551/6/01Cendra.pdf

Cortez, David. La construcción social del “Buen Vivir” (Sumak Kawsay) en Ecuador. Genealogía del diseño y gestión política de la vida http://repositorio.uasb.edu.ec/bitstream/10644/2788/1/RAA28%20Cortez,%20La%20construcci%C3%B3n%20social%20del%20Buen.pdf

Duran, Diana. 2010. Las dimensiones de la sustentabilidad http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Desarrollo_Sustentable/las_dimensiones_de_la_sustentabilidad

Plan Nacional del Buen Vivir. http://www.buenvivir.gob.ec/objetivo-2.-auspiciar-la-igualdad-la-cohesion-la-inclusion-y-la-equidad-social-y-territorial-en-la-diversidad#tabs2

Sustentabilidad social http://pesu.cl/sostenibilita-sociale/

Universidad Intercultural Amawtay Wasi, Aprender en la Sabiduría y el Buen Vivir, Quito, 2004.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Rodríguez Domínguez, Luisa de los Ángeles y Muñiz Garcia, Gretta Esther: "Razones necesarias para la construcción social del “Buen Vivir” (Sumak Kawsay) en el Ecuador" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, junio 2014, en http://caribeña.eumed.net/sumak-kawsay/

Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumednet de la Universidad de Málaga.