THE NEW PEARL HARBOR, DISTURBING QUESTIONS ABOUT THE BUSH ADMINISTRATION AND 9/11. DAVID RAY GRIFFIN. MASSACHUSETTS, OLIVE BRANCH PRESS. 2004. ISBN 1-56656-552-9, PP 214.

The New Pearl Harbor es más que un libro, es un verdadero tratado donde David Ray Griffin provee un argumento convincente acerca del 9/11 y la supuesta participación de ciertos funcionarios en su planificación. Elocuente, precisamente, por no caer en la tesis paranoica de la conspiración eterna, Griffin elabora 8 hipótesis de trabajo principales respecto al rol que ha jugado el gobierno americano en encubrir, pero por sobre todo en tomar ventaja de la situación para lanzarse a la conquista geo-política del espacio. Dadas las condiciones, la supremacía estadounidense fue la única condición por la cual se mantuvo al margen de ataques a sus fronteras. Pero esa superioridad, más allá de estar condicionada por su poderío militar, estaba determinada por el éxito de las políticas comerciales globales en el mundo entero. No obstante, el grado de desigualdad que promueven las políticas neoliberales americanas generan un doble peligro: el primero, es la brecha entre países ricos y pobres. Segundo, el resentimiento puede ser guiado y explotado por ciertos grupos en contra de Estados Unidos. Sin el comercio global, la seguridad del país podía ponerse en juego. Ese es el concepto que ha inspirado la “guerra preventiva contra el terror” de la administración Bush.

Las posibles interpretaciones del 9/11, desarrolladas en los capítulos de este libro, versan en las siguientes alternativas:

  1. El Gobierno no ha tenido participación en el evento.
  2. Hubo fuentes de información generales, muy difícil de precisar por parte de las agencias de inteligencia que por incompetencia fueron descartadas.
  3. Los organismos de seguridad dieron información certera sobre el atentado.
  4. Los organismos de seguridad se vieron envueltos en el planeamiento del atentado.
  5. El pentágono planeo los ataques del 9/11
  6. La Casa Blancacayó en serios errores pero no hubo participación directa.
  7. La Casa Blancaestaba en conocimiento de los atentados.
  8. La Casa Blancaparticipó activamente en el atentado y contribuyó a esconder la evidencia.

Desde una perspectiva holística, Griffin sigue dos pistas esenciales acerca de la pregunta, ¿por qué el ataque tuvo lugar en suelo americano, por segunda vez luego de Pearl Harbor?. Las respuestas no son nada sencillas, pero el autor infiere que el 9/11 pudo, en primera instancia, haber sucedido por completa negligencia de varios cuerpos gubernamentales o por complicidad de toda o parte dela CasaBlanca.

Centrado en los reportes de los críticos como Falk, Ahmed o Meyssan entre otros, este libro cuestiona no solo el diámetro del orificio del pentágono (que no pudo nunca haber sido hecho por un avión) hasta los tiempos entre que despegan los aviones y se estrellan contra las torres, la forma en que éstas colapsan,  pasando por los gestos y actitudes del entonces presidente G. W Bush, Griffin considera que el 9/11 fue construido acorde a necesidades políticas de expansión económica en lugar de cuestiones de seguridad nacional. Los Estados Unidos no priorizaron la seguridad en su propio suelo, sino las posibilidades de conceptualizar el desastre para poder tomar posesión física real de aquellos recursos que les permitieran a años posteriores mantener su hegemonía sobre el mundo. Lo triste del Word Trade Center es que los negocios en la posmodernidad importan más que las personas. En el fondo, hay un acto táctico imperialista más que una lucha contra el eje del mal. Sin embargo, Griffin es cauto y observa, no hay evidencia que envuelva a George Bush en la planificación de los atentados, no adscribimos a las tesis de la conspiración absoluta, pero si hemos recolectado información sugerente para cuestionar la participación de muchos funcionarios de segunda y tercera línea.

Siguiendo este argumento, Griffin aboga por una investigación seria sobre las causas del 9/11 y las diversas omisiones de los involucrados. El libro se encuentra articulado y escrito en forma clara, provee objetivos y preguntas que interpelan no solo al discurso oficial, sino también a las crónicas periodísticas, incluso a los propios prejuicios. Una obra altamente recomendable, no traducida al español aún, para público en general y especialistas en seguridad.

Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:
Korstanje, Maximiliano E.: "The New Pearl Harbor, disturbing questions about the Bush Administration and 9/11. David Ray Griffin. Massachusetts, Olive Branch Press. 2004. ISBN 1-56656-552-9, pp 214." en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, diciembre 2012, en http://caribeña.eumed.net/the-new-pearl-harbor-disturbing-questions-about-the-bush-administration-and-911-david-ray-griffin-massachusetts-olive-branch-press-2004-isbn-1-56656-552-9-pp-214/

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